La moral de los desconocidos de siempre
Recientemente vi “Los Desconocidos de Siempre” de Mario Monicelli. Llegué a la conclusión de que es una película de una genialidad absoluta. Claro, no hay duda de que Monicelli es un genio luego de ver “La Armada Brancaleone” y “La Gran Guerra” (esta es tal vez el mayor manifiesto anti-guerra jamás hecho), pero en “Los Desconocidos” alcanza un nivel de profundidad aún mayor.
Sintéticamente, “Desconocidos” es un tratado de ética, en el verdadero sentido de la palabra (no en el sentido “lo que falta en este país es gente con ética”), o sea: cuál es la mejor vida, y cómo vivirla. Esta película pertenece al subgénero “ladrones sin habilidad que intentan un gran golpe y uno sabe que van a perder”, intersectado con el subgénero “ladrones quieren hacer un último golpe y retirarse”. La película transcurre en Roma, en plena reconstrucción de posguerra. El elenco es sublime y todos parecen divertirse continuamente. Marcello Mastroianni, antes de pasar a aser la efigie hierática de spleen y belleza en que lo convirtió Fellini, se divierte. Toto es Toto. Y el gran, enorme Vittorio Gassman, llena la pantalla, hace slapstick, la pasa bien, enamora a las italianas, y es sin duda el mas grande y hermoso de todos.
El golpe sale mal, pero la película no es la historia de un fracaso sino, al contrario, de un éxito. Los ladrones llegan a la casa que van a robar, agujerean la pared equivocada, y filosóficamente deciden que no tienen tiempo de empezar de nuevo. Se quedan comiendo pasta y discutiendo si le falta o no aceite de oliva… Gassman decide que, al final, se ha enamorado de la empleada de la casa que están robando. Otro compinche se enamora de la hermana del Siciliano y tambien deja el robo para otro día. El siciliano amenaza matarlo con un cuchillo (entre una serie de frases rimbombantes que me hacen acordar mucho al estilo de mi abuelo, que no se llama Armando Destéfano por nada) pero al final aprueba el casamiento. Roma es hermosa, las mujeres son impresionantes, y si bien todos son pobres, la pasta y el aceite de oliva están . Nada se toma demasiado en serio.
Las mujeres de los desconocidos, nos dice la película, ni se dejan manejar ni le hacen al hombre discursos morales: simplemente, hacen lo que quieren y le hacen saber al interesado que no van a esperar más de la cuenta. Ellas se saben premios grandes, que pueden elegir: la novia de Gassman le dice que tiene “tres novios” y no lo toma en serio hasta el último minuto. La hermosa hermana del siciliano se casa con quien quiere a pesar del cuchillo del hermano, y por ella también deja el crimen su verdadero amor.
Sólo comparar esta película con una película yanqui, como por ejemplo -”Carlitos Way” o “The Killing” the Kubrick, basta para ver el deplorable estado moral del cine americano. Carlitos quiere dejar el crimen pero no puede y muere al final, dejando a su mujer embarazada. En The Killing, el ladrón es atrapado en el último minuto en el aeropuerto. Lo mismo en la película bastante mala en donde Al Pacino es policía y De Niro ladrón (“Heat” en inglés). De Niro quiere dejar, se enamora, no puede, se muere al final. El mensaje es de castigo perpetuo: una vez ladrón, siempre ladrón. Y todo es serio como la tumba: la vida, la muerte, la angustia. No hay humor, no hay disfrute, no hay vida cotidiana.
Uno tiene que preguntarse si un yanqui podria, eventualmente, en un millon de años, comprender la sabiduria de una pelicula en la que nadie se toma nada (no la plata, no el honor de la mujer, no la policia, no la muerte) demasiado en serio, y en la que nadie muere. En la que nadie hace discursos, ni mata a nadie. En donde es tonto morir por dinero, y racional preferir un plato de pasta a un botín.
Esta es una moral construida alrededor, no de nociones abstractas del bien y el mal, sino de afectos estructurados alrededor de las personas y cosas situadas en la vida cotidiana. El amor no es una noción abstracta, sino afecto y lealtad a una persona particular, que está ahi y hacia la cual uno es responsable. Uno ama a una mujer o a un hombre, no a un principio. Una vida dedicada a una mujer, a un hijo y a las cosas que hacen una vida cotidiana no es una vida malgastada, aunque no sea una vida “exitosa” en los términos de la ética del éxito.
En la película, cada personaje ha tenido que optar en algun momento entre tener éxito y lastimar a alguien, y todos han optado por no lastimar a nadie. Gassman decide no usar las llaves del departamento que le ha dado su novia, aún sabiendo que eso es casi el fracaso: hacerlo implicaba dejarla como cómplice. Si el éxito, parece decirnos la película, se consigue pisando cabezas, entonces hay valor moral y felicidad en el fracaso y la oscuridad.
Al final, lo que Monicelli nos dice (tanto acá como el Brancaleone y la Gran Guerra) es que al mundo le hace falta masivamente no tomarse las cosas en serio. La falta de sentido del humor, de sentido común y de gusto por las cosas pequeñas, genera los monstruos que arman Cruzadas y Grandes Guerras en donde muere la pequeña gente. Ser feliz en la cotidianeidad más común como imperativo categórico sería una gran mejora.
Al final, la opción no es nunca entre el bien y el mal (nociones puritanas que los romanos desconocen) sino entre aquello que lastima a otros y aquello que puede hacerlos felices.
Al final, los desconocidos no roban a nadie, y terminan trabajan burguesamente, como muchos lo han hecho antes que ellos y muchos lo harán después. Nunca saldrán en los diarios, ni harán nada heroico, ni ganarán guerras. Pero, claro, comen todos los días, preparada por sus mujeres, la mejor comida del mundo.

February 27th, 2006 18:47
[...] Es decir: basta de pedir disculpas. Basta de colonialismo mental. Sigamos para adelante: estamos vivos y el futuro es nuestro. Y esto es así porque hay algo que el civilizado no puede entender, porque la ha perdido hace tiempo: la alegría. La característica más subversiva de la barbarie hoy es el no tener miedo: el disfrute y la alegría son hoy los actos verdaderamente más revolucionarios. Samuel Huntington impreca a los latinos de EEUU porque—dice—los latinos pasan demasiado tiempo de fiesta y en familia y demasiado poco produciendo. El disfrutar, notablemente, es una marca de incultura. Supongo que vender autos o planificar campañas militares será una ocupación mucho más civilizada. [...]
March 9th, 2007 16:54
Hola
No se como, o mejor dicho si se como llegué a tu blog.
Fue por la visita del gran maestro Mario Monicelli a nuestro país!
Coincido con vos.
Los Desconocidos, y todas sus demás películas son una maravilla del cine mundial.
Es más creo que todo el cine italiano de aquellas época es una maravilla!
ITALIA dió una interminable lista de extraordinarios directores de cine!
Lástima que en argentina no haya más seguido ciclos con sus grandes realizadores.
A ver al GRAN MAESTRO!
Besos, Paula Alberti
September 17th, 2008 23:45
claro que es una película de una genialidad absoluta!
February 24th, 2009 17:43
He oido hablar mucho de esta pelicula, pero nunca he conseguido verla. Soy de Cadiz y no la he encontrado en niongun sitio. ¿Donde podria conseguirla?
December 27th, 2010 14:15
Anoche, muy tarde, haciendo zapping, ¡apareció en Canal 7! No la había vuelto a ver desde su estreno en Buenos Aires, o sea hace… ¿40 años? O más. Por ahí. Y no sólo me maté de risa igual que entonces, sino que descubrí, creo, porque en aquella época era muy chica, que se trataba de una película extraordinaria. ¡Viva el canal público! Vivan Monicelli, Marcello, Vittorio, Totó, y todos los demás. ¡Qué gozada, como diría, y muy bien, un español!
December 13th, 2011 17:05
que texto por dios! me parece excelente! te felicito. llegue a el al poner el título de la peli en el.buscador. pero ahora está en favoritos. no coincido con todo lo que decís pero es un placer leerlo. la peli me parece excelente pero lo que decís del cine americano no me parece que se aplique generalizando. heat me parece también una película excelente por como.está planteada y filmada. lo.de que el malo pague al final es un tópico muy común pero está en.la.decison del director. no.tiene porque ser siempre ni nunca así. la interpretación que haces de los deconocidos me gusto mucho y coincido en eso, pero estamos hablando de cosas distintas. una peli es una comedia que se ríe de la realidad y heat es una película totalmente ficcional que plantea un mumdo donde la propia imtervencion del director es la.decisión final y no la realidad misma. es ese caso el policía y el.ladrón están obsesionados el uno.con el otro y. esa es la motivación principal de la película. en el final ninguno pierde y pierden los dos al mismo tiempo. da para varias lecturas, no es tan hueca como pensas