Cinco argumentos contra las políticas sociales focalizadas

Alicia Kirchner reparte.

Volvió Alicia Kirchner al Ministerio de Desarrollo Social, aunque nunca se fuera del todo, y es un buen momento para volver sobre las políticas sociales del kirchnerismo.

La ministra Kirchner, que no casualmente es Licenciada en Servicio Social y Doctora en Trabajo Social, continuó con la modalidad de diseño e implementación de políticas sociales que fuera estrella en el mundo durante la década del noventa de la mano de la activa promoción de los organismos internacionales de crédito: las llamadas “políticas sociales focalizadas”.

La focalización comenzó a aparecer en Argentina muy solapadamente (como discurso, si no como práctica) durante el gobierno de Alfonsín, tuvo su auge durante la década menemista (en donde sus proponentes, como Eduardo Amadeo, tuvieron status de estrellas del gabinete), mientras que, como se sabe, entre el gobierno de Menem y el de Kirchner hubo un hiato en el que el aparato del Estado fue abandonado a su propia inercia; en ese período no hubo políticas sociales, de ningún tipo.

La discusión acerca de la bondad de las políticas focalizadas versus las universales recién se está calentando, aunque los críticos de la focalización son múltiples y diversos y van desde especialistas en políticas públicas como Luciano Andrenacci y Fabián Repetto hasta el incansable Wainfed y la iluminada Carrió. Nosotros nos vamos a sumar a esta compañía de luchadores contra la focalización con algunos modestos argumentos.

1) Las políticas sociales focalizadas son inmorales. La focalización opera según una jerarquización tecnocráticamente determinada de los modos de la necesidad. Esto supone la conformación de por lo menos tres tipos de profesionales de la pobreza: planificadores, implementadores y evaluadores. Los del primer tipo –que son funcionarios, técnicos de planta y consultores de organismos internacionales—se ocupan de definir criterios para decidir cuando un pobre es lo suficientemente miserable como para ser digno de asistencia estatal. Los del segunto tipo se dedican a aplicar esos criterios, es decir, a definir quiénes van a recibir la caja, el vale, el plan o el subsidio y quiénes se quedarán sin el auxilio. Muchas veces, ganar 10 pesos más o menos significa pasar la línea de corte entre “suficientemente pobre” e “insuficientemente pobre”.

Así, se establece toda una entelequia tecnocrática que discute, en un contexto de pobreza y miseria generalizadas, si se es pobre ganando 600 pesos, 630, etc. Algunas formas de pobreza (si se es mujer madre de varios hijos) son consideradas “dignas y morales”, mientras otras (la del varón que es sano, la de la mujer sin hijos, las de la mujer con un solo hijo adolescente, por caso) son consideradas “inmorales” o por lo menos “dudosas” y quedan en general sin asistencia.

Por supuesto, la selección del pobre es un proceso largo y complejo en el que entran en juego agentes estatales de rango medio y bajo y oenegeistas varios. Finalmente, hay además muy bien pagos evaluadores externos se ocupan a controlar que la aplicación de los criterios de selección de pobres dignos haya sido correcta. Por supuesto, toda esta gente tiene que vivir de acuerdo a sus calificaciones, y eso tiene un costo; lo que nos conduce al segundo argumento:

2) Las políticas sociales focalizadas son ineficaces. La focalización genera estructuras burocráticas enormes e innecesarias. Hace unos días, Artemio Lopez jugaba con algunos números de la Secretaría de Desarrollo Social de la Ciudad de Buenos Aires en los años 2000 y 2001. Durante ese período, había en esta Secretaría un empleado municipal por cada 40 pobres censalmente registrados. Más o menos de cada peso gastado en programas financiados por Banco Mundial o BID 75 centavos vuelven a la propia burocracia, en forma de pagos a profesionales. Si se tomaran los recursos necesarios para sostener todas las estructuras formadas por planificadores, implementadores, evaluadores externos, auditories, secretarias, técnicos en computación, etc., necesarios para hacer funcionar los diversos ministerios de Desarrollo Social, se pusiera la plata en bolsas y se la arrojara sobre, digamos, la Matanza o la Cava desde helicópteros, la relación costo-llegada al beneficiario sería mejor.

3) Las políticas sociales focalizadas favorecen el clientelismo. Como de por sí actúan con una matriz en la cuál un solo agente (ya sea un empleado estatal, de una ONG, de la Iglesia) tiene el poder de decidir quién recibe una asistencia y quien no, esto necesariamente y siempre termina generando relaciones de poder perversas entre receptor y tecnócrata. No, repito, no importa la bondad del agente en sí. El piquetero hace que la gente vaya a un acto antes de recibir un plan, el cura hace que la gente vaya a misa antes de comer, la ONG hace que la gente vaya a reuniones o preste servicios en su estructura. Manejar “planes” es el beso de la muerte para una organización: aún los más idealistas se terminan convirtiendo, ellos también, en gestores de la pobreza ajena.

4) Las políticas sociales focalizadas son etnocéntricas. Los criterios de quién es un pobre digno se construyen usando formaciones imaginarias y valores de dudosa moralina de clase media, buscando imponer modos de vida e ideales normativos en gente que, en la mayoría de los casos, ya es grande. He visto técnicos que, sin duda, le daban a sus porteños hijos abundante coca y hamburguesas, sostener que si daban un subsidio de 120 pesos por familia de cuatro había que prohibir que las madres compraran gaseosa, panchos, o vino.

5) Las políticas sociales focalizadas son gorilas. Es decir, parten de una matriz en la cual la pobreza se piensa como carencia (de plata, de educación) y no como propiedad (de un derecho ciudadano). “Dónde hay una necesidad hay un derecho”, dice el viejo adagio peronista; esto idealmente quiere decir: dónde hay una necesidad hay un derecho, a protestar, a romper las bolas, a la política en definitiva. La focalización piensa a la asistencia como don, cómo algo que se da en las condiciones del donante, que es el que decide qué, cuándo y cómo. En este esquema, los pobres no deben hacer nada más que aceptar graciosamente lo que (otros) les den, y quedarse calladitos.

11 comentarios a “Cinco argumentos contra las políticas sociales focalizadas”

  1. gorrián
    Agosto 19th, 2006 02:23
    1

    sí, creo que el problema, estrictamente de fondo, es continuar con la diferencia, inclusive querer explotar la diferencia, vos sí, vos no; exacerbar una especie de especulación justamente con los pobres, la preocupación por entrar o no entrar en el plan. eso es lo más fascista.
    es verdad que tirando bolsas sería más efectivo, los dirigentes tampoco perderían si imprimieran sus fotos en las arpilleras o las firmaran.

  2. Gonzalo Fossa
    Agosto 19th, 2006 20:47
    2

    La verdad que firmo al pie, conozco algo de como se articulan los planes y lo que cuesta que despues se reflejen en los indicadores. Sls. Gonzalo Fossa.-

  3. Maria Esperanza
    Agosto 20th, 2006 09:45
    3

    Es lo que yo digo: cerrar el ministerio de desarrollo social y directamente repartir la guita.

  4. aydesa
    Agosto 21st, 2006 11:55
    4

    [Esa foto similar a alguna lamentable que hubiera utilizado para un folleto de la Cruz Roja.]
    Yo voto que los fundos se distribuyan en los barrios y allí (espero que no en comisión) una serie de vecinos probadamente notables se encarguen de administrar.
    Para qué cuernos necesitamos computadoras en Constitución?
    Levantando el ojo sano, lo mismo aplícase al interior. Apuntar a la circunstancia microscópica.
    Un abrazo.

  5. Maria Esperanza
    Agosto 21st, 2006 19:57
    5

    No se olviden de Parque Patricios…

  6. Ramiro
    Agosto 23rd, 2006 13:25
    6

    Mi propuesta seria (a modo de broma, ejemplo y por ahí serviria para implementar desde el principio) formar una especie de fondo comun para financiar la Asistencia Social.
    Obviamente, estamos en Argentina y se haria imposible implementar un sistema que funcione correctamente (y despues veriamos que hacemos con el Impuesto a las Ganancias para personas). Ejemplo:
    Al que hoy le dan un plan de $150, demosle uno de $170 (por ejemplo)… pero que trabaje, se capacite, que haga algo. Podriamos darlo a todo el mundo, menos a los que tienen laburo registrado, jubilaciones, pensiones, etc.
    Al que tiene un sueldo blanco de menos de 500, demosle unos $50 o $70 de mas.
    Al que cobra entre 500 y 750, demosle entre 40 y 60
    Al que cobra entre 750 a 1500. demosle unos 30 pesitos
    El que recibe un sueldos de entre 1500 y 2700/2800 ni le cobramos ni le damos..
    Al que cobra mas de 2800, cobremosle $10 de su sueldo
    Al de mas de 3500… saquemosle 30
    Al de mas de 4500 saquemosle 70, 80
    mas de 5500 $100,150
    mas de 8000 como 200
    etc…
    asi hasta llegar a los de 15000 o 20000 (que hay unos cuantos) que le podemos sacar como $200 o 300
    Por ahí, asi podriamos redistribuir un poco la tela. ¿Que les parece la idea?

  7. Rankeamos los ministros del Gabinete, y no tenemos contemplaciones
    Enero 23rd, 2007 19:13
    7

    [...] 7. Alicia Kirchner, Ministra de Desarrollo Social Inamovible en su adhesión a la política social focalizada como eje de su gestión. Está todo dicho. [...]

  8. Marianoo
    Septiembre 14th, 2007 21:40
    8

    grosso!
    me gusto mucho este informe y es verdad muchas de las cosas que vos mismo decis…

    segui asii!

  9. El país después del 29 J: (III) El voto bonaerense. « Pre-textos. Notas sobre política argentina contemporánea.
    Julio 8th, 2009 10:07
    9

    [...] c) La erosión del voto de los sectores de menores ingresos, debido al avance de la inflación, el malestar producido por el impacto de la crisis económica, y el fracaso de la política social “focalizada” del oficialismo. [...]

  10. Ezequiel Meler
    Julio 8th, 2009 15:19
    10

    Cuando se escribió este post, yo vagamente sabía qué era un blog. La verdad, es impresionante, y también un poco penoso, que este tema se mantenga igual de candente que al momento de escribirlo. Firmo al pie,

    Ezequiel

  11. De qué hablamos cuando hablamos de políticas sociales universales
    Julio 27th, 2009 12:26
    11

    [...] lógica universal en las políticas sociales. En La Barbarie publicamos posts sobre este tema hace por lo menos tres años años, y también ha fatigado largamente estos argumentos el amigo [...]

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