Demoliendo mitos
Hoy me he levantado con ánimo contestatario. Así que refutaré algunos argumentos que hoy y gracias a la acción de formadores de opinión varios son de sentido común, y que a mí (modestamente) me parecen falacias.
1. Argentina debería moverse hacia un sistema parlamentario, ya que el parlamentarismo modera las posiciones políticas de los partidos.
Esto es falso porque, de hecho, el parlamentarismo garantiza representación parlamentaria (o, en casos, sobre-representación ) a las fuerzas más extremas. (En Europa, ganan escaños desde comunistas y verdes hasta neonazis o partidos ultrareligiosos). No sólo eso, sino que, en caso de necesitar armar una coalición de gobierno, los partidos chicos y extremistas pueden terminar acumulando mucho poder (caso de los partidos ultrareligiosos de Israel). De hecho, si se desea un sistema político en donde la mayoría de la discusión se dé en el “centro”, eliminando así las alternativas más extremas, es mejor el presidencialismo. El presidencialismo tiende a estructurar sistemas bipartidistas. Los partidos de un sistema presidencial, además, no tienen incentivos para asumir posiciones extremas, ya que no hay representación garantizada a los partidos chicos. Ergo, los partidos tienden a “correrse al centro” y a luchar por el “votante medio”. (Esto es conocido como la tesis del “median voter”).
Así que a mí déjenme con el presidencialismo. Imaginar un caso en el cual hay empate entre los dos partidos mayoritarios el Parlamento y el armado de una coalición dependa de los dos diputados de Bussi o los dos de Izquierda Unida me da escalofríos.
2. Hay que eliminar las listas sábanas y votar un representante por distrito, porque esto eliminaría la corrupción.
Yo no tengo problema con las listas sábana. Es más, a mí me gustan las listas sábana. A las listas sábana las arman los partidos políticos y son un elemento importante en la construcción de poder en su interior. Si se pasase a la representación uninominal (es decir, si los diputados no se votaran mediante la fórmula “tantos por provincia” sino que cada ciudad o distrito censal votase por un y solo un diputado) esto terminaría indefectiblemente como el Congreso norteamericano, donde en cada elección el 98% de los diputados se reeligen, no hay prácticamente rotación o figuras nuevas, y dónde a cada diputado le importan sólo las cincuenta cuadras de su distrito.
La representación uninominal no elimina la corrupción, antes bien, la institucionaliza. Lo único que un político debe hacer es garantizar un número de votos dado en SU distrito (Lomas, Matanza, Vicente López), sin que importe qué pasa en la provincia o en el partido. Así, se crean incentivos para el surgimiento de “caudillitos” en cada circuncripción, y se desarticula la política interna de los partidos.
3. Hay que eliminar las internas partidarias y hacer internas abiertas.
Esta es tal vez mi falacia favorita. Si uno quiere tener partidos políticos, no pueden valer lo mismo el voto de un militante que va al comité o la unidad básica tres veces por semana, pega carteles, hace llamadas por teléfono, reparte volantes, se clava de fiscal un domingo de elecciones y va a todos los actos, y el de una señora que escucha Radio Mitre y decide en el día qué quiere votar en una interna de un partido que no se suyo. Los afiliados y militantes de un partido tienen derecho a tomar las decisiones internas de su partido sin injerencias: para eso son afiliados y militantes de un partido y no de otro. Si se quiere, el “independiente” paga un precio por su independencia: ya que es independiente, no puede participar en las decisiones internas de los partidos y debe por lo tanto esperar a la elección general y optar por lo que le ofrezcan. En una democracia de partidos, no veo qué se gana con premiar la independencia por sobre la participación política.
¿Quedó claro?

September 7th, 2006 13:57
Mmmm, no estamos de acuerdo en algunas cosas, pero voy a hacer foco solo en una por falta de tiempo (y tenía ganas de acotar algo).
El tema de las listas sábana, es absolutamente cuestionable. En la teoría, en donde los partidos eligen a las personas más aptas para representarlos, todo es muy lindo. Pero la realidad demuestra que las cúpulas se aprovechan para meter desde ineptos (como lo demostró el informe de CQC en las elecciones, en donde entrevistaban a los que estaban “enganchados” en las listas del numero 6 en adelante de TODOS los partidos, en un triste show de patetismo) hasta delincuentes como Ruckauf, Patti, etc.
No se si la solución es eliminar las listas sábana, pero de lo que estoy seguro es de que el sistema electoral sería muchísimo más justo si se implementara algún tipo de opción a veto.
En fin, sólo una opinión.
Saludos!
September 7th, 2006 14:04
sí, quedó claro: son cosas que diciembre, el camarada duhalde y el compañero k nos dejaron bien en claro. quiero decir: creo que después de diciembre 01 ya esas probables falacias de la antipolítica no tienen tanto peso en la discusión pública.
igual, respecto del punto 1: en la teoría puede ser, pero en la práctica y a nosotros, el presidencialismo nos viene arrojando a la democracia de partido único.
otrosí: cuántos requisitos para hacer comentarios
September 7th, 2006 15:39
Diego: tu comentario incurre en lo que en ciencias sociales se llama “one case comparison”. Este tipo de razonamiento falaz compara, no dos casos entre sí, sino un caso (las listas sábanas) y un ideal. Aquí el caso es las lista sábana, por un lado, y el ideal de una política perfecta sin Pattis ni Ruckaufs, por otro. Pero ningún diseño electoral, nunca, en ningún lugar, puede garantizar por sí solo que no aparezcan Pattis ni Ruckaufs. En la política realmente existente operan cuestiones sustantivas que tienen que ver con la histora de los partidos, el tipo de reclutamiento de la clase política, las preferencias de los votantes, etc. Es más, en un sistema uninominal Patti y Ruckauf serían cabezas de lista en sus respectivos distritos, y serían reelectos una y otra vez, ad infinitum. Con sólo asegurarse vía compra o “gerrymandering” 10.000 votos en su distrito, cualquiera se puede quedar a vivir en el Congreso si los diputados fuesen electos uninominalmente. En cuanto a la posibilidad de veto, está la justicia electoral, la justicia ordinaria, el voto de los propios diputados, que echaron a Patti y Bussi, y el participar en un partido político y ganar elecciones uno. Soluciones mágicas no hay.
SL: espero que tengas razón y la antipolítica esté en retroceso. Me sigue desconcertando, sin embargo, la frecuencia con que se diagnostican problemas o se recomiendan reformas consticionales con un voluntarismo y una ignorancia de cómo funcionan los sistemas políticos del mundo escandalosas.
En cuanto a la “democracia de partido único”, la lógica del propio presidencialismo va a hacer (apuesto) a que se integre la oposición. Ahora la oposición está fragmentada, pero la lógica misma del sistema lleva a un sistema de dos partidos, o un partido y una coalición enfrente. Puede tardar un poco, pero los signos indican que hacia allá vamos. Macri, Lavagna, Alfonsín se dan cuenta: por eso cada uno está tratando de sumar a los demás detrás de él.
September 7th, 2006 18:01
De acuerdo en los dos primeros mitos, pero no tanto en el tercero. Aunque en principio me parece bien premiar el compromiso militante, en realidad el número de afiliados es en nuestros paises demasiado reducido como para que la elección sea minimamente representativa de la opinión de los votantes potenciales del partido. Si los partidos son más o menos homogeneos eso no es mucho problema, pero en partidos con fuertes divergencias internas se complica. Nuestra experiencia con elecciones internas abiertas (soy uruguayo), además, no presentó demasiados problemas. No es quizá la mejor opción, pero me parece que en ciertas circunstancias es la menos mala.
September 7th, 2006 18:23
Carlos: no alcanzo a comprender la objeción. ¿Por qué sería relevante la cantidad de afiliados que tiene un partido? Por un lado, en Argentina las tasas de afiliación son todavía muy altas como porcentaje de la población. El peronismo, sin ir más lejos, supuestamente era a principios de los ochenta el partido con más afiliados del mundo. (Ignoro cómo es la situación en Uruguay, y de ninguna manera afirmo que lo que vale acá valga también cruzando el Río.) Sabemos que los padrones están inflados, etc., pero el peronismo afilió el año pasado 100.000 personas en un mes.
Por el otro, no está establecido, que yo sepa, que las internas deban necesariamente representar a los votantes potenciales de un partido, o, mejor dicho, esa es UNA definición posible de lo que son las elecciones internas, definición perteneciente a la cultura política norteamericana. Por supuesto, en EEUU los partidos políticos como organización son muy débiles (ni siquiera existe el concepto de “afiliado”). La otra, si querés más weberiana, entiende que las internas son parte de la vida interna de organizaciones complejas, como lo son los partidos de masas, y por lo tanto se circunscriben a los involucrados directamente en la vida interna del partido. Si no, premian a quien no participa, y también hacen posible que desde un partido se organicen para influir en las internas de otro (recuerdo la de Bordón-Alvarez en 1995, en donde desde el radicalismo y el peronismo mandaron a votar a Bordón.)
Empíricamente, las internas abieras pueden funcionar bien, u horrendamente mal. Conclusión, no son una panacea, y en política cada solución presenta sus propios problemas.
September 7th, 2006 20:26
El parlamentarismo si es basicamente la propuesta del radicalismo, estoy de acuerdo contigo, no me gusta la propuesta de Alfonsìn y del radicalismo. Pero tampoco creo en el bipartidismo. No creo en los personalismos, ni en las concentraciones del poder en una persona. Ejecutivo, si. Decisor de la Ejecucion si, pero Dictador de las leyes?: no creo. En cuanto al bipartidismo si avanzamos a la idea de una izquierda y una derecha, diria que buscaria espacios para tener mas amplio el espectro de la representacion. No todo es blanco o negro. Eso es tal cual lo dije utopico. El resto ni opino, pues la reforma politica todo gobierno mayoritario y seguro de ganar se pasa por…. la idea.
September 7th, 2006 22:42
Algunas notas… cada vez que Alfonsin se asesora sobre temas “republicanos” para hacer reformas al sistema, hace CAGADAS (perdon por la expresión, hoy estoy cruzado). Desde el consejo de la magistratura que no sirvió mucho pasando por el 3er senador para la minoría (para tener unos carguitos mas) hasta la idea del Jefe de Gabinete como una especie de primer ministro (que terminó siendo en la practica coordinador de ministros) todo fue una VERGUENZA, con lo cual Don Raúl Ricardo, con el respeto que como ex presidente me merece, no hable mas por el momento, siga con Binner, Nosiglia, Storani y Moreau haciendo campaña por Lasagna y listo.
Con respecto a las internas abiertas, otra de las genialidades que se les ocurrió a alguna ONG “IMBECIL” de esas que recibe plata de no se donde pero si se para que, pusieron el termino “abiertas, simultaneas y obligatorias”, esto traducido quiere decir que si el ARI de Carrió no tiene otro candidato que quiera disputar la presidencia, tiene que igual ir a internas para ratificar la formula, los invito a leer la ley y la reglamentación para que se rían un rato. Esto supone, ademas de un despilfarro, la posibilidad que un partido que tenga mucha estructura pueda influir en la interna del partido mas chico pero con posibilidades de disputar espacios importantes de poder. En los pueblos y ciudades “chicas”, se acostumbra a mandar a votar por el candidato que conviene al otro partido, es decir que los radicales, por ejemplo, hacen ganar al mas malo del PJ y los del PJ terminan votando al mas malo de la UCR y los resultados son dos: El primero que los radicales terminan yendo a votar en masa la interna del PJ y viceversa y que la gente despues tiene que elegir al menos malo.
Con respecto a Uruguay, se daba otra cosa peor que las internas abiertas, de las que ya no vale la pena decir que estoy en contra no?, que es la ley de lemas, una verguenza total que, aún hoy, subsiste en algunas provincias nuestras como Formosa por ejemplo. Esto suponía que dentro de cada partido había una oferta electoral de lo mas variada, desde la izquierda cuasi extrema hasta la derecha cuasi extrema tambien pasando por todos los matices ideologicos y con la falacia que el candidato mas votado del partido mas votado, se convertía en el nuevo presidente de la república, una VERGUENZA. Sls. Gonzalo
September 8th, 2006 09:28
Gonzalo, estoy de acuerdo. Recuerdo como el PJ mandó a todo el mundo a votar por Bordón contra Chacho Alvarez, o en Neuquén el MPN reventó las internas del FREPASO.
En cuanto al tercer senador, eso sí que es un mamarracho, una innovación mundial que va directamente en contra del espíritu de la constitución y de lo que significa un senado. En otro momento le dedicaré seguro una de mis indignadas diatribas.
September 8th, 2006 16:18
Bueno, el tema es que todo el sistema está planteado desde la teoría. Vos decís que “En cuanto a la posibilidad de veto, está la justicia electoral, la justicia ordinaria, el voto de los propios diputados, que echaron a Patti y Bussi, y el participar en un partido político y ganar elecciones uno.”
Por convicciones propias, no estoy de acuerdo en delegar todo en ciertos “iluminados” que van a tener mejor criterio que el tipo que va a votar. La justicia electoral no lo vetó a patti; lo dejaron presentarse a elecciones como si nada, y recién el congreso lo impugnó (si bien con justa causa y argumento, motivado por internas políticas. En otras palabras, si K no lo hubiera mandado a freir churros a duhalde, probablemente hoy patti sería un honorable miembro del congreso)
Pero bueno, no te voy a tratar de convencer porque es respetable tu punto de vista sobre como son y deben ser las cosas. Pienso diferente. Lo que yo creo es que el sistema tiene que tender a delegar el poder en la gente y no en los partidos. La participación ciudadana tiene que ser mucho mas que poner un papel en una urna cada dos años. Pero falta mucho para lograr una ciudadanía educada y participativa.
De hecho, vivo en un edificio y se está cayendo a pedazos con problemas muy urgentes. A las asambleas en donde se decidió que hacer con los urgentes problemas no bajaron mas de 15 personas sobre 40ypico que hay en el edificio, a pesar de saber las cosas que se tenían que decidir. Y yo pienso: Si las personas no se preocupan por el lugar donde duermen…¿por qué lo harían con su ciudad, su país, o lo que sea? No importa cual sea el sistema, no importan las listas sábanas, frazadas o izquierda o derecha. El único camino para que las cosas cambien para bien, es que las personas participen más, que “política” deje de ser una mala palabra. Mientras esto no pase, pueden haber cambios coyunturales y alguna que otra cosita que mejore, pero en escencia todo va a seguir igual.
En fin, me fui por las ramas, sigo pensando que debería haber opción a veto en las boletas, pero ahora entendiendo a los que defienden el sistema actual.
Saludos!
September 8th, 2006 18:42
Maria, mi punto con respecto a la posible falta de representatividad del resultado de las internas en relación a los votantes posibles, es que de alguna manera puede estimular la división de los partidos. Si perdí en la interna pero tengo el respaldo de la mayoría de los votantes, por que no tirarme por la mia? La verdad que no tenia mucha información sobre las tasas de afiliación partidaria en Argentina, pero aquí el problema ha sido ese, tradicionalmente (de ahí la ley de lemas, por ejemplo).
September 8th, 2006 19:33
A ver si te sirve Carlos:
http://www.cadal.org/documentos/documento_60.pdf
Saludos
September 9th, 2006 01:51
Respecto a los puntos 2 y 3, coincido con MEC.
Pero tengo algunas diferencias respecto al primer asunto: el presidencialismo no elimina a las fuerzas más extremas sino que las convierte en agentes de lobby, mientras que el parlamentarismo tiende a institucionalizar a dichas fuerzas. El primero de los esquemas les otorga mayor poder de maniobra en tanto que el segundo las obliga a moderar el mensaje, si es que pretenden mejorar su posición electoral. Un ejemplo claro es lo que sucede en EEUU donde hoy la ultraderecha cristiana ejerce una influencia decisiva sobre el Partido republicano (y el gobierno).
De todos modos, tanto en el presidencialismo como en el parlamentarismo la tendencia es a disputas bipolares, en un caso es mediante el bipartidismo y en el otro mediante la disputa entre coaliciones. El chantaje de legisladores de pequeños partidos u organizaciones locales está siempre presente, ya sea para formar coaliciones o para sancionar leyes.
September 9th, 2006 10:56
Hal: por supuesto, el presidencialismo no elimina las fuerzas más extremas. Ningún régimen político, por sí sólo, puede hacer eso. Tampoco el “chantaje” de los pequelos partidos, y no está mal (en teoría) que así sea. Tampoco hay que endiosar a las mayorías. En definitiva, hay que pedirle al régimen político lo que éste puede hacer, y no imaginar que mediante algún tipo de milagrosa reforma política los problemas van a desaparecer. Como dije antes, cada solución genera sus propios problemas. No estoy de acuerdo en que el parlamentarismo obligue a las pequeñas fuerzas a moderar su mensaje, o, por lo menos, no más que en un sistema presidencialista. Lo deben hacer si quieren convertirse en opción mayoritaria. Si quieren asegurarse cuatro o cinco escaños (la PYME política), no. ¿Para qué competir con los partidos mayoritarios?
En el caso estadounidense, la clave es que hay un proceso de derechización tan general que el centro se ha corrido a la derecha. Hoy por hoy, cualquier sistema (parlamentarismo, presidencialismo) reflejaría este clima de época.
September 9th, 2006 17:38
María: en el caso estadounidense, la derecha cristiana siempre ha sido un factor poderoso de presión dentro del Partido Republicano. Está claro, el clima de de época favorece sus intereses.
September 9th, 2006 17:39
Otra cosa, en nuestro presidencialsimo también existen las PYMEs políticas.
September 11th, 2006 12:38
En cuanto al tema de la uninominalidad, me acuerdo de algo que había pensado hace un rato, a propósito de los bemoles de la Ley Bignone que “sobrerrepresenta” a las provincias chicas (tratado en este post. )
El tema es que el problema de la Lista Sábana -el cuco de las ONGs “institucionalistas”- no se da en las provincias donde los diputados que van al Congreso son dos o tres, y se conocen todos.
Entonces, lo que tenemos que mirar es si resulta tanto mejor, en promedio, la calidad parlamentaria de los representantes de provincias chicas, comparados con la media de provincias donde entran de a 20.
Pruebas al canto: no sé si se acuerdan, pero en los noventa hubo un diputado de una provincia chica que bebía su propio orín todas las mañanas y decía que eso lo inmunizaba contra el SIDA. Y no salió de una lista sábana.
Por el resto, muy buen post, M.E., l comenté en mi blog junto con los que escribiste sobre políticas sociales focalizadas.
Gonzalo: puedo estar de acuerdo en algunas -otras- cosas, pero el Consejo de la Magistratura es quinientas veces mejor para el sistema que el mecanismo anterior donde para echar jueces comunes había que tramitarles un juicio político en el Congreso.
September 12th, 2006 12:01
Plenamente de acuerdo con las dos falacias apuntadas en último término. Sin embargo creo que la primera no es del todo acertada. La posibildad de la movilidad a un sistema (semi) parlamentarista creo que sería una opcion, no solo, interesente. Empero no por los argumentos que son dados en el comentario para denostar la falacia. Los que creemos en las virtudes de la democracia (deliberativa), y pensamos en la correccion del sistema alternativo propuesto no lo hacemos (solo) por cuestiones empiricas. Ante todo, entiendo, que el centro de la discusión debería pasar por los fundamentos normativos de la democracia. Por ello es que entiendo que no estamos de acuerdo en el punto de partida. Esto es en la diferente justifiación de la democracia que quienes (como yo) plantemos la superioridad del sistema criticaado por sobre el presidencialismo. La concepcion pluralista defendida por la autora, presumo, se torna contradictoria. En casos en los que el sistema se encuentra en situaciones de crisis los actores institucionales no encuentran incentivos (por la misma lógica persidencialista, suma cero) para lograr (y fomentar) acuerdos cooperativos. Todo ello, sin dudas, ve en desmedro de la estabilidad misma del sistema. El caso de la Argentina, me parece, es mas que elocuente.
Saludos, y felicitaciones por el post, pese a la discrepancia.
September 13th, 2006 17:45
Estimado Juan: el argumento de que el parlamentarismo incentiva la formación de coaliciones funciona para los dos lados. Por un lado, incentiva coaliciones para formar gobierno, por el otro, incentiva coaliciones para echar gobiernos, vía voto de censura. En un caso como el argentino, es pensable que en un sistema parlamentario las crisis de gobierno se multiplicarían. Gracias por el elogio.
September 14th, 2006 21:33
Interesante discusión. El sistema de circunscripciones despierta en mí cierta simpatía porque daría otro color a la relación representante representado cuando este último está en el poder. El ciudadano elector sabe con quien tiene que comunicarse. Claro que tiene muchas contra indicaciones que María señala correctamente, particularmente el tema del EE.UU y la importancia regional por sobre el partido. Sin embargo, todo se habla desde el punto de vista de que los partidos políticos son instuciones fundamentales de la democracia. Eso dice la CN en una de las cláusulas que me parece tardó menos tiempo en quedar vieja. No se si la anti política de la que se habla post diciembre 2001 es anti política o anti partido, o –en todo caso- pro reforma de los partidos. Porque si los partidos son intermediarios entre representantes y respresentados deberían tener un funcionamiento serio e institucionalmente democrático que en la mayoría de los casos no tienen. ¿El peronismo es un partido? ¿El aparato, el clientelismo, la compra de votos, el encerrar indígenas del Chacho para que voten? ¿Son partidos o pequeñas expresiones de caudillismo?
Todo eso sin siquiera empezar a considerar el rol del Congreso en un sistema hiper presidencialista como el nuestro. Muy bueno el blog.
September 15th, 2006 14:45
Está buena la respuesta del criador de gorilas:
Por otra parte, hay sólo un distrito que elige más de 20 diputados cada dos años: Duhaldeland, con 35 (70 dipuatdos en total) Hay otras provincias con magnitudes relativamente grandes (CABA con 13 cada 2 años, Santa Fe con 9, Córdoba con 9, Mendoza con 5) pero ninguna llega a los 20. Y en muchos sustemas con distritos uninominales (UK, US) la gente tampoco sabe a quién vota en su distrito. que haya un sólo tipo o tipa o significa que la gente se preocupe por conocerlo.
finlamente, apra instalar la elección por distrito uninominal, hay que reformar la constitución.
El artículo 45:
Artículo 45- La Cámara de Diputados se compondrá de representantes elegidos directamente por el pueblo de las provincias, de la Ciudad de Buenos Aires, y de la Capital en caso de traslado, que se consideran a este fin como distritos electorales de un solo Estado y a simple pluralidad de sufragios. El número de representantes será de uno por cada treinta y tres mil habitantes o fracción que no baje de dieciséis mil quinientos. Después de la realización de cada censo, el Congreso fijará la representación con arreglo al mismo, pudiendo aumentar pero no disminuir la base expresada para cada diputado.
No permite los distrititos uninominales.
Eso sí, abajo la ley Bignone, que hace que un voto de un fueguino o santacruceño valga más que el de un bonaerense!
September 17th, 2006 10:01
Ugemitch: si entiendo bien lo que querés decir, la reforma al uninominalismo es improcedente por dos razones: a) porque en la mayoría de los distritos se eligen pocos diputados, así que la relación entre votante-votado es más estrecha de cualquier manera y b) porque en los distritos grandes, que un diputado represente a 50.000 personas o a un millón es más o menos lo mismo. En la vida moderna (diría Weber) nadie “conoce” a sus representates políticos, por más que estos estén territorialmente localizados.
No he estudiado a fondo la ley bignone, pero la sobrerepresentación de las provincias chicas es también lo que pasa en EEUU. Como dice Halperín Donghi, la política argentina desde 1920 hasta ahora es una sucesión de movidas de las provincias chicas para balancear (vía representación parlamentaria, colegio electoral, coparticipación, etc.) la hegemonía poblacional y económica de la provincia de Buenos Aires. También, como alguien criado en la Patagonia, hay que decir que Buenos Aires parece monstruosa y que si se quisiera reformar esta ley las provincias probablemente se aliarían entre sí. Peronista o radical, si algo genera alianzas semiautomáticas entre las provincias chicas es recortar la influencia bonaerense.
En todo caso, la idea del post es señalar cómo cada reforma política engendra sus propios problemas, y que ningún sistema electoral per se es una panacea.
September 19th, 2006 09:26
[...] La semana pasada el tema volvió, medio torcido, de la mano de un post en el que El criador de gorilas se ocupa de un argumento de María Esperanza sobre las listas uninominales. Ya de entrada el asunto de la identidad venía barajado en el mazo: El Criador sigue de recorrida por los blogs. Hace un tiempo que no visitaba La Barbarie. Parece que una de sus autoras salió en la radio, pero al Criador se le jodieron los parlantes y aún no se hizo tiempo para reemplazarlos. (Nota al margen: en votación dividida, el Comité Central denegó al Criador la posibilidad de exponer su identidad a las ondas radiofónicas). [...]
November 15th, 2006 19:47
[...] No, lo las de Nike y similares. Las del Congreso cuando se acerca fin de año. Y este año parece que van a dar un buen resultado (aunque todos los columnistas de la Tribuna de Doctrina disientan): la derogación de la ley que exige a los partidos la realización de internas abiertas y simultáneas. Hace un tiempo María Esperanza escribió sobre el tema en la Barbarie, mas tarde yo la imité a raíz de una carta de un diputado juecista. Por lo general tienden a no gustarme las leyes que se aprueban a las apuradas, pero esta parece ser una hermosa excepción. [...]
November 21st, 2006 11:42
Felicitaciones por el sitio. Recién lo pesco y participo de un post que ya “viejo”. Ninguna objeción a lo expresado por M.E.; apenas un comentario porque aún bajo el paraguas de las ciencias políticas, ¿no debería ser las tres antifalacias un tanto más contextualistas? Eso es de esperar en las últimas dos proposiciones: el debate sobre representación geográfica (el problema de la listas sábana o listas distritales es algo que también importa en las internas partidarias) no esta saldado y guarda relación con las modalidades que el partido y el sistema de partidos produzcan en un contexto (social, digamos, para abreviar) y tiempo determinados. Una vez más la teoría política busca modelarlo con un continuum (ver si no algunos trabajos en la revista Party Politics sobre ese tema).
Algo parecido debería decir con respecto a la votación de no afiliados en las internas partidarias (la que no me convence en absoluto): que la disconformidad se traza bajo el presupueto de un tipo de partido que, de acuerdo a algunos politólogos, desaparece de algunos puntos del planeta. El argumento de la interna abierta suena bien con partidos carteles, es mi impresión, pero no con partidos electoralistas, de masas, etc.
Insisto que no estoy en desacuerdo, sólo que el tema puede seguirse.
Saludos!
nquiroga
November 23rd, 2006 12:21
a vuelo de pajaro tengo dos apreciaciones que hacer sobre el tema que nos convoca.
1. no comparto tu analisis sobre la conveniencia del sistema presidencial sobre el parlamentario y me baso en una simple suceso: “la unica verdad es la realidad” y la realidad ha demostrado que salvo en los EEUU y algun otro pais el sitema presidencialista ha fracasado en casi todos los paises y en casi todas las epocas, se podra hablar de inflexibilidad, de tendencia antirepublicana y concentracion exesiva de poder, no soy yo el que esta en condiciones de analizarlo en profundidad, pero que ha fracasado y fracasa eso es cierto.
2. Una simpla acotacion a los denostadores de las listas sabanas. Las maximas autoridades nacionales y provinciales salvo alguna excepcion no se eligenpor lista sabanas: Presidente, Gobernador e Intendente. Senadores Nacionales y provinciales. Miembros de la CSJN. y en el caso de diputados salvo en la Provincia de BS AS y algun distrito grande no se eligen mas de 5 0 3 por eleccion, entonces ¿de que lista sabana estamos hablando? eso si es un mito
saludos y visiten nuestro blog
http://www.estrella-federal.blogspot.com
luis
August 17th, 2010 18:56
Estimadxs:
respecto al siguiente párrafo:
-Los partidos de un sistema presidencial, además, no tienen incentivos para asumir posiciones extremas, ya que no hay representación garantizada a los partidos chicos. Ergo, los partidos tienden a “correrse al centro” y a luchar por el “votante medio”. (Esto es conocido como la tesis del “median voter”). -
Vale aclarar que el parlamentarismo por sí sólo tampoco garantiza la representación de los partidos chicos -Caso Uk y Suecia-. También se puede aducir si es ò no saludable tener partidos “chicos” pero es para otro debate, creo.
Slds.-
pd: Muy bueno el blog, es la primera vez q les posteo algo si bien hace ya un tiempo que lo descubrí.