El hombre argentino no baila
Mi hermano Diego se comunicó por chat para dejarme algunas reflexiones que continúan el post anterior, aquel que sostiene que Argentina no puede ser campeón si no demuestra tener “mística”, es decir, la capacidad de ganar bien jugando (en términos generales) mal. (Le dije, Diego, por qué no escribís un post, a lo que él me contestó “yo no escribo, yo hablo. Lo mío es la oralidad”.) (Mi otro hermano, el Fer, es el autor de las “Crónicas desde la Gérmanía”, aunque esté en verdad encerrado con una tele en un lugar sobre el cuál nos da pocas precisiones. El fútbol es una cosa muy seria en mi familia. Falta sólo la opinión de mi hermana, que era la estrella del equipito de fútbol de la cuadra.)
Sostiene Diego que el estilo argentino para jugar al fútbol no puede entenderse sin referirse a un dato clave: los hombres argentinos no bailan. (¡Cuántas veces hemos tenido que explicarle a amigas extranjeras que las mujeres argentinas, a diferencia de las brasileras, cubanas, portorriqueñas, mexicanas, venezolanas y colombianas, no podíamos bailar con nuestras parejas porque ningún hombre argentino que se precie de tal baila! Si lo hace, es cumpliendo dos condiciones, a saber: estar medio borracho, y bailar mal.)
El fútbol del brasilero, sostiene Diego, nace del ímpetu vital y gozoso del baile, del samba y del carnaval. El brasilero juega al fútbol y baila. Se divierte, bah. Le gusta ganar, por supuesto, pero lo más importante es pasarla bien.
El fútbol argentino, en cambio, nace del miedo de perder y las ganas de ganar. El hombre argentino no baila, por lo tanto, juega para ganar o evitar perder. Nace del impulso por demostrar (dice Diego) que “el héroe, el muchachito, aún perdiendo, con una inspiración de último momento, le puede ganar al malo”. La garra argentina, los “huevos” que reclama la hinchada, nacen en último término de la desesperación.
El fùtbol brasilero nace del samba y la playa; el argentino del potrero o la canchita de fútbol cinco, en dónde siempre, siempre, se juega para ganar.
Diego se apura a agregar: esto no quiere decir que el fútbol argentino sea sólo garra y nada de técnica. Sabemos que no es así. La técnica del jugador argentino es la única (a juzgar por lo visto en el Mundial hasta ahora) que está a la par con la del brasilero. Hay magia en el jugador argentino, y mucha: no se trata de ganar partidos pegándole al contrario (aunque eventualmente se castiguen algunos tobillos). Pero en el caso argentino la magia no es el bailecito estético sino la creatividad que se activa en la circunstancia desesperada.
Por ejemplo, el gol con el cual Argentina le gana a Brasil en el 90, que cierra uno de los partidos más épicos que hayamos tenido el privilegio de ver. Brasil pega en diez minutos ocho (¡ocho!) pelotazos en los palos argentinos: Maradona, con un tobillo sin articulación, hace una corrida sublime, pase perfecto a Caniggia, gol, y se gana uno a cero.
Otro ejemplo: un jugador que, en el momento en que se viene la noche y en medio del alargue, mete un golazo parándola con el pecho con una técnica de manual y empalmándola de volea con la zurda para clavarla en el ángulo. El muchachito, además, hace el gol con la zurda cuando él ¡es diestro!
Garra, magia, suerte: el viernes vamos a necesitar de las tres.

June 27th, 2006 18:11
Declaró un hombre argentino – cierto que de otra clase social- que sabe bailar y que debería jugar desde el arranque:
“El viernes hay que poner huevos. Nos van a querer pasar por arriba, pero tenemos que ser fuertes. Alemania va a tener que hacer más de lo que viene haciendo para ganarnos”. Carlitos Tevez
June 27th, 2006 21:36
Justamente, justamente: nacido en Fuerte Apache … Yo también lo querría ver de entrada.
June 28th, 2006 20:47
Un caño este post. La verdad es que a mi, a esta altura un no bailador militante, no se me habia ocurrido esta conclusion tan evidente.
June 29th, 2006 12:54
Sonamos. Lamento haber dado más argumentos para que los hombres argentinos no bailen (verdadero problema para sus mujeres). Las mujeres argentinas sì bailan, y lo hacen bien.
June 29th, 2006 14:02
Ya lo decía Sting.
June 30th, 2006 18:28
Bueno, ya está. Garra hubo bastante, magia muy poquito, suerte nada. Lástima por Carlitos, hubiera sido lindo verlo bailar.