Contra el voto encuesta

El último tramo de la campaña de la Coalición Cívica apuntó a atraer votos de otras fuerzas de la oposición heterogénea poniendo como zanahoria la posibilidad del ballotage (“Vamos al ballotage, ¿venís?”). Un amigo me decía hace un par de días que si le aseguraban que ganaba Cristina él lo votaba a Pino; otro, hace más tiempo, pero en la misma dirección, que no estaba seguro de votar K, pero que si Carrió se acercaba se le acababan las dudas. El viernes, Suarez ponía en su blog:

Hay una tendencia (de parte de muchos votantes, entre los que me incluyo) a especular con las encuestas. Su virtud: apuntalan la planificación del voto. Su defecto: desaniman a cualquiera. Me imagino a gran parte de la población indecisa entre Lavagna y Carrió, como a mí me ocurre con Pino Solanas y Vilma Ripoll. Uno diría, influido por los sondeos, ¿qué sentido tiene pensar el voto a presidente, cuando ni siquiera –parece- habrá ballottage? La dama del bótox alimentará cuatro años más de pax kirchnerista, pese a la tibia oposición, similar a aquellos ridículos comicios del 1995. (link)

Podría seguir un rato largo con la enumeración. El voto de estas elecciones no es el voto tomate ni el voto plasma, es el voto encuesta. Pareciera que nadie va a votar al candidato o a la candidata que más le gusta, sino al que resulte de un cálculo estratégico en el que interviene la inclinación política de cada uno, pero que en última instancia está basado en lo que dicen los encuestadores que podría llegar a ser el resultado de las elecciones.

Hay dos cosas que no funcionan en esta lógica. La primera es que las encuestas, y más las encuestas que se difunden públicamente, no dan información tan buena como se la presenta. Por un varias razones, de distinta índole: las técnicas de elaboración de encuestas no son infalibles, los encuestadores pueden cometer errores en la implementación de esas técnicas, los encuestadores tienen incentivos para arreglar los resultados de las encuestas y esos resultados, mejores o peores, genuinos o truchos, dan siempre un corte sincrónico de un proceso que es esencialmente variable.

Pero sobre todo, y más allá de la calidad de la información que se maneje, no tiene sentido pensar al voto como el resultado de un cálculo estratégico. El voto es el más individual y abstracto de los actos políticos. Es el menos político de los actos políticos. Votás solo, en un contexto en el que no podés decir a quien vas a votar ni a quien votaste. Tu voto no influye sobre el voto de los demás. No se compone con el de los demás en una acción colectiva. Su único valor es el cuantitativo. No se explica, no es una opinión. Vale uno si es el resultado de una larga reflexión o si va ahí porque era la boleta que estaba más a mano.

Un voto simplemente expresa la voluntad de un individuo de que un cierto candidato o candidata sea presidente durante cuatro años, entonces ¿por qué votar a Carrió si preferirías votarlo a Lavagna? ¿por qué votarla a Cristina si te cae como una patada en los huevos, sólo porque lo que hay enfrente te parece peor?

Habría que votar como si el propio voto fuera el único. La pregunta que habría que hacerse es si de mí, y sólo de mí, dependiera, a cuál de todos estos pongo en la rosada. Ahí te quiero ver.

2 comentarios a “Contra el voto encuesta”

  1. ricardo rodriguez
    October 28th, 2007 11:31
    1

    el viernes hicimos la experiencia de votar en varias escuelas de lanús, especificmente en monte chingolo, unas estatales muy populares y otras privadas de medio pelo, el resultado fue un abrumador triunfo de el frente para la victoria, con la derrota de manolo quindimil, a manos de la colectora de diaz perez, la coalición libertadora sacó pocos votos. aparentemente en este muestreo se muestra que se va a votar a la candidata que más gusta, independientemente de las encuestas.
    Personalmente no coincido en que el voto es el más individual de los actos políticos, justamente es casi la única oportunidad donde somos realmente iguales, mi voto vale igual que el de macri por ejemplo, es verdad que votas solo en el cuarto oscuro, pero se habla con los demás, se comparten ideas, no solo con los que piensan igual sino tambien con los que discrepan. No nos olvidemos cuanto costó a nuestras generaciones darse cuenta que a traves del voto podemos empezar a cambiar lo que se nos presenta como realidad.
    … Ayer hablaba con una abuela de 77 años y me decía, voy a ir a votar por el recuerdo de Evita, que impulsó el voto femenino, ya podemos saber a quien votará

  2. Horacio
    October 28th, 2007 12:43
    2

    No estoy tan de acuerdo. Las encuestas pueden fallar y falsearse pero -tal vez ingenuamente- pregunto ¿tanto como para dar resultados que no reflejan en nada la realidad?. Si a uno le da lo mismo que gane Cristina o Carrio, sí, que vote lo que quiera…pero si no le da lo mismo, no. Esto lo hablaba con un amigo en las elecciones a Jefe de Gobierno. Yo le decía que Macri podría hacer cosas irreparables, entonces que a partir de ahí pensemos los votos (por ejemplo con la erradicación de las villas). Al empresario lo vamos a tener que aguantar por cuatro años, pero puede hacer cosas que dejen huella [para mal], entonces creo que no es lo mismo votar al candidato que más me guste pero que no va a ganar, que votar contra el candidato que no sólo menos me gusta, sino que va más en contra del tipo de gobierno que prefiero, que planea acciones en un 100% opuestas a las que son de mi agrado, etc

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