Entre Escila y Caribdis
Si uno intentara diseñar un cuadro de situación que le complicara la vida a Cristina Kirchner, en ausencia de un rápido deterioro económico, sería dificil inventar un libreto como el de esta semana. En este libreto, se mezclan una valija llena de dólares, un avion privado contratado por funcionarios públicos de un país que todavía tiene (como dice Mario Wainfeld) un pie en el purgatorio, algunos sospechosos pasajeros vip que se aparecen y desaparecen con facilidad, se bate todo con sospechas de corrupción que involucran a altos funcionarios del gobierno, vinculando menciones a las viejas empresas de Yabrán, y se presenta todo aderezado con rumores de posibles lazos amorosos entre algunos personajes claves del “affair”. Frente al caso, Nestor Kirchner apuesta a recalcar su intolerancia frente a la corrupción, caiga quien caiga, pero respalda al menos por el momento a ciertas figures claves (De Vido, Espinosa) que se mantienen en la cornisa buscando escapar las consecuencias del escandalo. Me parece que cuando Cristina Kirchner, como candidata presidencial (asumiendo que se mantenga como tal), dé su propia respuesta pública (ya lo debe estar haciendo en privado), tendrá que optar entre tomar distancia de ciertas áreas claves del gobierno actual y apuntar a otro nivel de calidad de la representación política y la administración pública, o mantenerse leal a la estrategia actual de su marido, respaldando los logros de su gobierno y minimizando la relevancia de las presentes instancias de corrupción (las más pequeñas y las mas grandes). Cada uno de estos cursos conlleva ventajas y riesgos, pero la opción en sí se me hace clave: navegando entre Escila y Caribdis, Cristina Kirchner se puede encontrar no solo poniendo a prueba su destreza política, sino confrontando lo que bien podría constituir un antes y después en una definición más clara de su propia identidad pública.

Agosto 10th, 2007 18:10
Así debe estar la señora, cierto, pero… por qué no entre Escila y Caribdis, como se suelen traducir al castellano?
Agosto 10th, 2007 18:18
Gracias por la corrección..
Agosto 10th, 2007 19:34
Creo que la prioridad del Gobierno es ganar como sea y despues se verá….La principal continuidad (si no pasa nada raro) será Alberto Fernández, fortalecido ahora por las sospechas sobre funcionarios del área del otro superministro del Gobierno: De Vido….Igual es muy curioso como en los últimos tiempos se van sucediendo escándalos entre gente vinculada a De Vido y Fernández….Madaro y Ulloa (vinculados a De Vido), Picolotti y Miceli (cercanos a Fernández), Uberti (De Vido)…
Agosto 11th, 2007 12:49
Hay que ver si ganan… Yo ya no sé….
Agosto 13th, 2007 08:54
Se agotó la plancha. Cristina tiene que empezar a poner el cuerpo antes de lo previsto me parece.
Agosto 13th, 2007 16:54
De Sarmiento a López Murphy
Todo aquel que haya leído algo de historia argentina recordará la vieja disputa entre la ciudad-puerto y el interior. Esta disputa adquirió su mejor manifestación literaria y sociológica en el célebre Facundo – Civilización o Barbarie de uno de los hombres más inteligentes de la época, Domingo Faustino Sarmiento. Hombre polemista y polémico pero de una mirada penetrante respecto del tiempo que le tocó vivir. Muchas de las críticas que ha recibido, a veces, pecan de no ubicarse dentro del contexto en el que el sanjuanino escribió. Si bien esto no lo exime de que se le señalen los desbordes de su pensamiento filoso, la crítica debe encuadrarse dentro del marco político de la época.
Pero pasado más de un siglo y medio de todo ello, nos encontramos hoy con un Sarmiento redivivo. Se llama Ricardo López Murphy que aventura explicaciones sobre “su” triunfo en la ciudad de Buenos Aires y su casi inexistencia en el interior del país. ¿Qué dice este notable “filósofo” de la política? Sostiene que el triunfo en las recientes elecciones se debe a que el nivel intelectual de los habitantes de la Capital es notablemente superior al resto del país, por tal razón los “civilizados” han comprendido su propuesta político-económica con toda claridad. En cambio los habitantes del resto, la “barbarie”, no está en condiciones de entenderla, por lo que no manifiestan se adhesión política. (Aclaro que él no usa estos términos, los interpreto yo así).
Sin embargo, aparece otra justificación solapada, que no se atreve a manifestar abiertamente. Los dirigentes de la dispersa oposición no han expresado su voluntad de agruparse conformando una oposición orgánica. Debe leerse no quieren encolumnarse detrás de él, y no lo quieren (esto no lo dice) porque no son una oposición sino una cantidad de caciques con pocos indios. Todos ellos especulan con las miguitas del reparto de votos que les puede tocar y el rédito que les puede tocar. En esta crítica que hace nuestro “filósofo” hay un mensaje subliminal pero directo a quien, dice él, le ayudó a ganar las elecciones en Capital, es decir a Mauricio que también es Macri. Pero este “nuevo” líder de la derecha, muy perspicazmente, no quiere fortalecer a un posible competidor de las elecciones presidenciales del 2011. Y, en estricta lógica electoral, tiene razón, mal que le pese a nuestro “filósofo”, ¿no haría él lo mismo? Son tiempos en los cuales la palabra política sólo se puede escribir con minúscula y con letra bien chiquita.
Ricardo
Septiembre 6th, 2007 15:24
El IPC, los bancos y los medios
He leído en Página 12 del 2-9-07, en su suplemento Cash, una nota de Alfredo Zaiat que me sorprendió. Ya su título anticipa algo que incita a la lectura: Doble Moral. Es probable que mi poca inclinación por la economía y las finanzas sean la causa de mi sorpresa y que lo que leí no sea algo tan extraño. Paso a comentarlo suponiendo que no son muchos los que leen tal suplemento. Todo parte del “escándalo” que provocó la burda intromisión del Sr. Moreno en el INDEC, con el aparente objeto de alterar el índice IPC. Todos hemos leído la ola de indignación que se levantó y no hubo medio que no se hiciera eco de ella. Los más “serios” periodistas le han dedicado largos comentarios al hecho con las consabidas “indignaciones”. Algunos de los economistas del grupo Fénix, que me merecen mucho más respeto, tomaron el tema desde otra óptica señalando que hace más de dos décadas que el IPC ofrece distorsiones que debieron ser corregidas hace tiempo. Sin embargo, no dejaron de decir que los métodos del Secretario de Comercio son bastantes primitivos.
También comentaron que no debe ser separado de este tema cómo incide el índice IPC en el ajuste de los bonos que en cantidades enormes atesoran los bancos privados y financieras (locales y de los otros). Esa pérdida de utilidades es cuantificada, según la nota, en unos 1.300 millones de pesos. Lo que dará lugar a una demanda de esos tenedores al Estado para resarcirse de las pérdidas. Hasta acá todo se desenvuelve en la tónica habitual de los grandes medios. Empieza la segunda parte.
La turbulencia financiera que se generó por la probabilidad del estallido de una de las tantas burbujas de Wall Street, que se inflan más allá de la tolerancia que tienen sus resistencias, tuvo un efecto desvastador sobre los valores de mercado de los títulos públicos. Y acá viene la otra cara de la historia. Un informe de la consultora Qualitas estimó las pérdidas en 5.275 millones de pesos, es decir cuatro veces superior a la pérdida tan publicitada en la que entra la “culpa” del IPC. Para compensar esta última pérdida, y tal vez también la otra, la autoridad monetaria modificó las reglas del “mecanismo de valuación de esos activos, para salvar a los bancos de ese fabuloso quebranto”, puesto que les permitió a los bancos “contabilizar los bonos a su valor técnico y no a su valor real”.
He aquí la sorpresa (¿sorpresa?). Los medios, tan rigurosos en sus comentarios sobre las “imprudencias” del “cowboy” de la Secretaría de Comercio, no hicieron comentarios (excepto Página 12) sobre tamaña desmesura y la irregularidad que tal alteración de las reglas implica. Seguro que algún desconfiado estará pensando que se debe a que estas medidas fueron, esta vez, a favor de los tenedores de bonos. El autor de la nota nos informa que hay en poder de los bancos, sólo de los Lebac y Nobac, más de 60 mil millones de pesos que se actualizan por el CER. El que tenga una pequeña calculadora a mano haga cuentas.
Es notable como ilumina nuestro entendimiento comprender los criterios que utilizan los medios para seleccionar de cuáles temas se van a ocupar. ¿Habrá en ello alguna incidencia de los intereses compartidos?
Ricardo