El round Horacio-Horacio y los destinos de la Biblioteca

Bastante (decir “mucho” sería sobrevalorar la importancia de este tema en la agenda pública del mes) se ha hablado sobre el enfrentamiento Horacio-Horacio en torno a qué hacer con la biblioteca nacional de este, nuestro esforzado país.

El debate es criptográfico y una duda en meter un dedo en estas aguas, mezcladas, como siempre está todo en nuestro ambiente, tan pequeño, con resentimientos y lealtadas personales. Lealtades y rencores que, en este caso, no son los míos.

A Horacio Tarcus no lo conozco personalmente, y, ya que no soy graduada de Socio, nunca tuve la ocasión de pertenecer integrar el grupo corifante de los que van, embobados, a escuchar a Horacio González hablar sobre el sujeto en estado de pasión en los teóricos de Marcelo T 2230.

(Una vez coincidí con Horacio González en una mesa de las jornadas de sociología (mejor dicho, él era el moderador). Yo leí mi ponencia diciendo que ésta había surgido del trabajo en una investigación UBACYT. El único comentario de González fue que le resultaba extraño que una chica “tan jovencita” “se hicera cargo” de un espacio “asfixiantemente burocrático” de un UBACYT, antes de criticarlo y buscar superarlo. Yo le dije que, siendo joven, encontraba que los más críticos a esos espacios son justamente aquellos que están más confortablemente ubicados en su interior. A renglón seguido, Horacio González presentó un libro colectivo sobre Mansilla … financiado por la investigación Ubacyt que él dirigía.)

No tengo la menor idea de quien “tiene razón” en este caso en particular. Lo único que me queda claro es que la biblioteca no cumple hoy su función más primordial: ser un reservorio confiable y fácilmente accesible de materiales bibliográficos para el investigador, el estudiante y el lector interesado en general.

Mi única experiencia en este tema nace de haber ido a hacer investigación de archivo en la hemeroteca de la biblioteca nacional durante 6 meses en el año 2004. Cabe decir que la experiencia fue bastante poco estimulante. Para empezar, el estimado colega con el cuál fuimos a contar menciones a organizaciones de la sociedad civil en el diario La Nación desde 1895 a 2004 (para que vean que joda continua es la vida de un académico) no logró, en seis meses, que le dieran su credencial de investigador. Se le terminó la beca Fullbright que tenía, se fue del paí, y la credencial seguía sin aparecer. Pero aún sin ella, perseveramos. Esto incluía entrar cada día a la hemeroteca, ser revisados por la seguridad, dejar nuestros bolsos, libros y cuadernos en un locker con moneda de un peso (cual Coto), entrar a la hemeroteca y comenzar la negociación con el Empleado de Planta de turno (una vez que lográbamos que dejara el mate y/o solitario). Pide uno los meses que necesita, y se sienta. Veinte minutos, o media hora, o cuarente minutos más tarde, suben por un montacarga los biblioratos con los diarios encuadernados. Por supuesto, no todos los meses pedidos están disponibles. Los empleados avisan que en muchos casos ejemplares antiguos han sido robados por otros empleados, o se han estropeado, o en todo caso no están. Los diarios más nuevos no están encuadernados y son subidos en paquetes atados con piolín. Los ejemplares de 1900 están bastante mal, les faltan páginas y muchos casi se deshacen al tacto. No hay microfilms, ni ningún tipo de soporte informático.

Puedo ser injusta porque en el 2004 no estaba González sino Elvio Vitali. Es posible que las cosas estén mejor en este momento (algún lector que haya ido podrá seguramente colaborar en esto). Pero me da mala espina saber, gracias a la alerta de Monolingua, que la biblioteca está cerrada por vacaciones durante todo enero.

Es por todo esto que algunas frases, como ésta, causan desazón:

Del mismo modo, aun sin abusar de la ampliación del concepto de tecnología —como la que hizo conocer Foucault bajo conceptos como “tecnologías del yo”— debemos decir que también hay procederes propios del pensar moral y cultural.

Los modos de cita, la elaboración del lenguaje con sus infinitos modos de expresión, la elección escritural, son también decisiones éticas —no en el sentido trascendentalista, sino como forma íntima que mueve nuestras opiniones profundas—, que influirán decisivamente sobre los infinitamente diversos estilos de investigación. ¿Cómo investigan hoy Viñas, ayer Groussac? ¿Cómo hacían historia Mitre o Vicente Fidel López, y hoy Galasso, Bayer o Roger Chartier?

Pero es más que desazón. Esta verba, me parece, apunta a velar lo que son un conjunto de necesidades y decisiones burocrático-administrativas en un manto de corrección política con suaves aromas nacionales y populares. ¿Es necesario encuadrar la gestión de un organismo público en semejante linaje? ¿Es revolucionario hablar como un crítico externo cuando uno es un funcionario? ¿No es esta retórica antitecnológica ferreriana una manera de apuntalar la decisión de que todo siga como está? (Y una se pregunta sobre la sabiduría de nombrar un luddita al frente de una institución que ha sido tal vez la primera tecnología de la información jamás inventada.)

Es más, ¿no podríamos dejar los debates sobre las decisiciones éticas profundas para más adelante? Tal vez sea yo totalmente ajena a los caminos de Viñas y Bayer, pero ¿no sería suficiente logro el hacer que la biblioteca abra las 24 horas, que se compren o fichen libros de las décadas del 80 y 90 (prácticamente ausentes de los catálogos) y que se informaticen las publicaciones de la hemeroteca? Foucault y Heidegger y el discurso de la técnica bien pueden esperar a otra ocasión.

12 comentarios a “El round Horacio-Horacio y los destinos de la Biblioteca”

  1. Emmapeel
    January 10th, 2007 15:21
    1

    María: Tranquila, el servicio de la hemeroteca sigue siendo igual de pésimo desde el 95 hasta hace un par de meses (que fue la última vez que la pisé).
    Creo que leí todo lo publicado sobre H vs H, desde las discusiones protofilosóficas hasta las pugnas por los espacios de poder entre el bureau funcionariado y el sindical (sra./sr.: entérese que en esta instancia autorizar que se ponga un folleto de las ofertas del bar de la esquina en la cartelera de personal es un espacio de poder), y todas tienen de fondo el mismo empapelado: qué hacer(mos) con el Estado después del desguace y el es lo que hay? (si es que ese después existe como tal)
    Lo de H y H ya es un cliché matrimonial: la madre (gesto adusto, pocas alegrías) patalea orden y disciplina a diestra y siniestra mientras el padre (patético en su intento de guiño cómplice) hace la vista gorda con un tomá y volá antes de que se entere la jabru
    El Doc. Ravenna hubiera dicho: más cintura muchachos! (o gestión política, o a laburar! que de eso se trataba todo esto)

  2. elcriadordegorilas
    January 10th, 2007 15:25
    2

    Mirá que también da (o daba) teóricos en Ramos. No te perdiste de mucho. Pero el Criador aprendió una importante lección para su vida: no es bueno dar clase medio escabio…

    Ah, estoy a full con el e-government.

  3. artemiolopez
    January 10th, 2007 17:44
    3

    debo creer en esta frase MEC?: “No tengo la menor idea de quien “tiene razón” en este caso en particular”. salu2

  4. Maria Esperanza
    January 10th, 2007 23:09
    4

    Artemio: tenés razón, me expresé mal. No tengo grandes simpatías por Horacio González (como se ve en el post) pero esto no significa que sepa que la “opción Tarcus” es superadora. Tal vez, como dice Emmapeel, sean ambos dos versiones de lo mismo.
    El e-government está bien, pero inclusive microfilmear y/o scannear los diarios es tanto pero tanto más sencillo…

  5. Federico
    January 12th, 2007 01:03
    5

    María: Soy bibliotecario, y aunque no he sido más que un usuario ocasional, puedo asegurarte que la Biblioteca Nacional no cumple con ninguna de las funciones que se supone debe cumplir una biblioteca nacional. Esto desde antes de los Horacios, claro, desde antes que inauguren el absurdo edificio de Clorindo Testa incluso. La Nacional tendría que ser un reservorio de todo lo que se publica en Argentina y de todo lo que se publica sobre Argentina en el mundo. Y en lo posible dictar políticas de información (o al menos, de registro bibliográfico) al resto de las bibliotecas del país. Podría catalogarlo todo, y ya que estamos digitalizar lo que sea de dominio público.
    Y poco más que eso.
    Para las actividades culturales y el diseño de subjetividades y demás cosas de buen sonido hay escuelas, centros culturales, secretarías y ministerios. La biblioteca bien podría ser un cubo de concreto en medio de La Pampa, llena de eficientes y grises bibliotecarios y haciendo su trabajo y en lo posible sin funcionarios buscando brillo y y un lugar en la historia al lado de Groussac (¡qué lugar menor!) o Borges.
    Es todo muy triste.

  6. Maria Esperanza
    January 12th, 2007 09:00
    6

    Federico: ¡bienvenido! Luego de tantos amateurs (incluida yo) un bibliotecario al fin. Por supuesto, estoy de acuerdo con lo que decís. En mi caso particular, yo soy y he sido siempre una lectora de biblioteca. Socia número 5741 de la biblioteca popular de mi pueblo, pasaba horas en la biblioteca. Si uno es lector, o necesita investigar, sabe que no hay nada “gris” en que los libros que uno busca estén disponibles, sino que este hecho es en sí un pequeño milagro. No hay nada progresista en que no estén los libros, antes bien, así la lectura queda reducida como posibilidad a los que tienen plata para comprarlos. (Ah, y comparto lo de Clorindo Testa, ese hombre le ha hecho mucho mal al fúbtol. Sólo hay que ver el hospital Naval.)

  7. Escriba
    January 13th, 2007 12:39
    7

    Preguntas para discutir:
    a) ¿Estaría bien aceptar que Google digitalice todo el matrial de la BN y lo ponga en línea?
    b) ¿El estado actual de la BN es por esta gestión? (hablo de Vitali-González).
    c) ¿Por qué todos los intelectuales que firmaron el petitorio contra HG son gorilas? (saquémonos la careta…todos los nombres que vi son gorilas).
    d) ¿Tarcus critica desde el sector privado…? Digo, porque como tiene una biblioteca que es de él…. (CEDINCI)
    e) ¿Tarcus critica desde Europa? Digo, por esto http://www.clarin.com/diario/2007/01/13/sociedad/s-05001.htm
    f) ¿Los intelectuales pueden gestionar?
    g) ¿Se puede gestionar una institución donde en cada decisión tercian tres gremios?
    Saludos

  8. Hal
    January 13th, 2007 13:25
    8

    Aporto otras preguntas:
    a) ¿Hay alguna propuesta concreta de Google, al respecto?
    b) ¿La gestión de HG está en el camino correcto para revertir el actual estado de la BN?
    c) Tenés una versión demasiado extendida del concepto “gorila”. Además, ¿no se puede debatir algo sin necesidad de recurrir al argumento ad hominem?
    d) ¿Cuál es el problema de que Tarcus tenga una biblioteca (muy interesante, por otra parte)?
    e) HT critica desde Europa y a González lo defienden desde Clarín, ¿y?

  9. Maria Esperanza
    January 13th, 2007 14:42
    9

    Escriba y Hal:
    1. Yo personalmente estoy de acuerdo con la digitalización de Google. A esos materiales hoy no llega nadie. De cualquier manera, la dicusión no puede ser Google vs no digitalización. En todo caso, sería OTRA digitalización.
    2. El estado actual de la biblioteca viene claramente desde antes de esta gestión. Por otra parte, estimo no errarle mucho si asumo que esta gestión no ha mejorado el funcionamiento del día a día de la biblioteca, es decir, sus funciones básicas (acuerdo con Hal).
    3. Los intelectuales que firmaron contra Horacio Gonzáles son, sí, gorilas (no sé cuál no lo sería, Hal). Aprovechan esto para manifestar su malestar con un estado de cosas político más amplio. En este sentido, no comparto esa posición. Me parece, sin embargo, que los argumentos esgrimidos por González son débiles.
    4. Estoy casi segura de que los intelectuales no pueden gestionar. En este caso, la responsabilidad política pertenece a quien los nombra.
    5. No conozco a Tarcus, nunca fui al Cedinci (un centro de documentación sobre las izquierdas me parece un tanto limitado) y es probable que tenga motivos ulteriores. Sin embargo, los argumentos con que se le contesta no me convencen.
    6. Ni González ni Tarcus estaban preparados, obviamente, para lidiar con un monstruo del estado argentino. Con los gremios no se puede gestionar. En este caso, se deben hacer dos cosas a) una estrategia política para lidiar con ellos o b) irse.

  10. Escriba
    January 15th, 2007 13:23
    10

    Es verdad lo de la digitalización, no lo dije para decir que no hay que digitalizar con Google. Creo que sería una opción. Creo que Horacio se cierra ante los avances tecnológicos por la duda que le provoca (no sabe bien por donde salta la liebre con eso) y tarda en proponer una cosa alternativa, lo que es absolutamente necesario. Otra cosa es el quietismo y un retraso. La crítica a González, igual, es malintencionada.
    Coincido en casi todo con MEC
    Saludos

    Hal querido: Gorila sigue funcionando como categoría en la Argentina porque si veo un petitorio y todos son gorilas, bueno… se ve que es algo que sigue uniendo ¿no? Después discutimos qué quiere decir gorila hoy, qué es el peronismo hoy (seguramente ahí estaremos más de acuerdo)
    Un abrazo

  11. Hal
    January 15th, 2007 14:07
    11

    “Gorila sigue funcionando como categoría en la Argentina porque si veo un petitorio y todos son gorilas, bueno… se ve que es algo que sigue uniendo ¿no?”

    Estimadísimo Escriba: imputarle a tal o cual fulano ser un gorila no me parece que, por sí mismo, tenga un valor de verdad suficiente como para que todos debamos adherir a esa descripción. Eso, hasta ahora, es lo que vos hiciste, imputar dicha condición a un conjunto de personas sin aportar mayor fundamento o asumiendo un consenso al respecto que no es tal. La cosa es más complicada considerando que ni siquiera hay un acuerdo preciso sobre los alcances del término en cuestión. A esta altura del partido, hablar del gorilismo es casi tan abstracto como hablar de peronismo.
    De todas maneras, lo que me interesa señalar es que la diatriba contra Tarcus y los firmantes de la solicitada se parece bastante a una maniobra para evadir el debate que propone la carta de renuncia. Todo lo demás es pura cháchara, como diría aquel legendario dirigente del gran partido de los pobres.

  12. Suarez
    January 15th, 2007 15:14
    12

    En algún momento laboral, hace unos años, me vi obligado a pasar tardes en hemerotecas acompañado de un scanner y una notebook. Por supuesto, siempre elegía la Biblioteca del Congreso y en última instancia, la Nacional. En esta última, no encontraba nada de lo que buscaba. Tenía que firmar diez mil autorizaciones para entrar con material “fotográfico” y al final ni siquiera usarlo. Pero un día pude cruzarme con una suerte de encargado del sector. Me miraba scannear y me decía: “ojalá tuviésemos muchos de esos”… ¿Tan difícil es? No, pero para digitalizar tanto material como el que tiene la BN se necesita dinero (porque pasantes, parece, sobran). Plata que, parece, es preferible invertirla en conferencias, actos, y demás cuestiones que pueden “verse”.

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