“Ahora bien, la apropiación-tergiversación de Gramsci por el tándem Portantiero-Alfonsín para convertirlo en justificación de todas las agachadas me subleva más que estas mismas.
Puedo comprender la cobardía física, que nos alcanza a todos. Puedo entender la cobardía moral por cansancio y desgaste.
Pero no puedo justificar el daño intelectual innecesario (a Gramsci, en este caso), sólo para sostener ante el espejo una imagen autosatisfactoria y soberbia.”
Estimados, justo estaba leyendo un ensayo de Daniel Campione sobre Gramsci: Breves Apuntes sobre su vida y pensamiento y retranscribo un párrafo que aporta al tema “Pobre Gramsci”
yanpol
Fue en los 80′ , con el retorno al régimen constitucional, que el pensamiento de Gramsci tomó un auge excepcional. Aquéllos antiguos editores de Pasado y Presente (Aricó, Oscar del Barco, entre otros), unidos a otros compañeros de ruta (Juan C. Portantiero, Juan C. Chiaramonte, Beatriz Sarlo, etc.), se convirtieron en mentores ideológicos del presidente Alfonsín, y realizaron una fuerte labor cultural, que abarcó la asociación llamada Club de Cultura Socialista, y la revista La ciudad futura, principales centros de debate y difusión de un abordaje de la realidad argentina y mundial del período, asentada en una reelaboración de las categorías gramscianas en clave básicamente reformista.
Así, el nombre de A.G estuvo predominantemente asociado a lo que, en aquella época fue peyorativamente denominado “posiblismo”. En esa corriente, el pensamiento de Gramsci jugaba en buena parte el papel de pasaporte de salida desde el leninismo hacia posiciones cada vez menos identificadas con el marxismo, y con cualquier posición efectivamente anticapitalista.
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November 14th, 2007 13:35
Pablo: gracias por la cita. Te dejo este comentario que me hizo Roberto Bobrow de http://gloriamundi.blogsome.com :
“Ahora bien, la apropiación-tergiversación de Gramsci por el tándem Portantiero-Alfonsín para convertirlo en justificación de todas las agachadas me subleva más que estas mismas.
Puedo comprender la cobardía física, que nos alcanza a todos. Puedo entender la cobardía moral por cansancio y desgaste.
Pero no puedo justificar el daño intelectual innecesario (a Gramsci, en este caso), sólo para sostener ante el espejo una imagen autosatisfactoria y soberbia.”
(A Hal le pareció exagerado, cuestiòn de gustos…)
Un abrazo.
November 17th, 2007 22:39
Estimados, justo estaba leyendo un ensayo de Daniel Campione sobre Gramsci: Breves Apuntes sobre su vida y pensamiento y retranscribo un párrafo que aporta al tema “Pobre Gramsci”
yanpol
Fue en los 80′ , con el retorno al régimen constitucional, que el pensamiento de Gramsci tomó un auge excepcional. Aquéllos antiguos editores de Pasado y Presente (Aricó, Oscar del Barco, entre otros), unidos a otros compañeros de ruta (Juan C. Portantiero, Juan C. Chiaramonte, Beatriz Sarlo, etc.), se convirtieron en mentores ideológicos del presidente Alfonsín, y realizaron una fuerte labor cultural, que abarcó la asociación llamada Club de Cultura Socialista, y la revista La ciudad futura, principales centros de debate y difusión de un abordaje de la realidad argentina y mundial del período, asentada en una reelaboración de las categorías gramscianas en clave básicamente reformista.
Así, el nombre de A.G estuvo predominantemente asociado a lo que, en aquella época fue peyorativamente denominado “posiblismo”. En esa corriente, el pensamiento de Gramsci jugaba en buena parte el papel de pasaporte de salida desde el leninismo hacia posiciones cada vez menos identificadas con el marxismo, y con cualquier posición efectivamente anticapitalista.