Policias en acción
Me propongo compartir algunas notas sobre uno de los programas más interesantes de la televisión local. No se trata de Gran Hermano ni de Bailando por un sueño, sino de Policías en Acción. En esta, su cuarta temporada, Policías nos sigue sorprendiendo con una serie de (meta?)mensajes que podrían ser la base de excelentes apuntes para una teoría del estado post (moderno, etc., etc.). Mientras tanto, me limitaré aquí a tratar de inscribir, con cierto desorden, esos mensajes que Policías se ocupa semanalmente de transmitir.
0) Si bien a primera vista puede parecer que la fuerza expresiva del programa radica en la cuidada crudeza de las imágenes que nos muestra, su real potencia narrativa tiene como vehículo los pequeños cartelitos que, impunemente, son sobreimpresos a la mayoría de las escenas. Arriesgar cuatro o cinco cámaras, editar con suma prolijidad las imágenes filmadas con poca luz y con menos criterio estético, esperar horas y horas a que surja un evento digno de llegar a la pantalla, son tareas cuyo mero objetivo es justificar los cuadraditos con letra de comic que nos proporcionan información, generalmente estadística, sobre la realidad social argentina. Los breves textos que aleatoriamente aparecen en nuestra pantalla son por lo general del tipo x% de los adolescentes consumen y sustancia o cada z hogares n tienen conflictos con sus vecinos. La fuente de esta información es indefectiblemente omitida. Pero esto no debería extrañarnos porque para eso está la imagen, para evitar cualquier necesidad de documentación: lo que ves es lo que hay.
1) En Policías la policía siempre es convocada. Al igual que el Imperio de Negri, la policía nunca actúa de oficio sino que su intervención es siempre solicitada. Generalmente a través de ese panóptico ciego que es el 911, pero también a través de “denuncias” telefónicas hechas en la seccional o de pedidos desesperados al paso del patrullero. En Policías, entonces, la policía siempre irrumpe en un conflicto que ya se ha iniciado. Y desaparece antes de que termine, pero de eso nos ocuparemos en otro punto.
2) La mayoría de las veces la policía es convocada para actuar en conflictos que no puede resolver. Este no poder asume dos formas: la primera es de tipo institucional: la policía no tiene autoridad legal para intervenir en cualquier tipo de problema y por lo tanto “no puede” actuar oficialmente en muchos conflictos a los que es llamada. El segundo modo de este no poder es el de la imposibilidad fáctica de resolver el problema del cual ha surgido su invocación. Estas dos impotencias, es claro, aparecen la mayor parte de las veces superpuestas. La escena del desalojo a balazos de goma de un predio ocupado puede ser un ejemplo impactante. La policía no puede actuar porque no es la fuerza encargada de solucionar los problemas habitacionales de los pobres del conurbano (está bien, está bien, ya sé que de hecho es la fuerza encargada de ese y de tantos otros problemas sociales, pero como ya se dijo, estas son notas sobre un programa y no apuntes para una teoría del Estado) y tampoco puede, materialmente, desalojar el predio: retrocede ante los piedrazos y derrocha balas de goma de un modo que sería obceno hasta para Chuck Norris; en ese marco no cuesta creer las promesas de los ocupantes de que van a volver a instalarse en ese lugar para tratar de acceder por fuera del mercado a un refugio que sería indigno para cualquier otra raza de animales, pero que parece ser la única opción que les queda a un buen porcentaje de los bípedos con pulgar oponible. Sin embargo, mucho más impactante, no por su espectacularidad sino por su contenido, deberían parecernos las escenas en las que las patrullas acuden a resolver un conflicto familiar o vecinal. En ellas la policía intenta resolver un conflicto que necesita más de la mediación de asistentes sociales que de la presencia de la última razón del estado. Si no fuera trágico, uno podría reírse con fuerza del corpulento policía que, Itaka en mano, intenta hacer aquello que no puede: arreglar los problemas entre un hijo vago y un padre ex trabajador poco dispuesto a darle cobija, entre esposas, concubinas y amantes, entre viejos aferrados con fuerza a un envase de cartón y hasta perros que ladran y muerden. En estos casos los cartelitos tienen a bien informarnos que todos los participantes se presentaron luego en la comisaría a realizar… una exposición civil! De todos modos, la mejor muestra de la impotencia la constituye todavía la repetida escena de los cuatro o cinco grandotes con borcegos y bastones que no logran reducir al borracho que decidió empezar el domingo con alguna contravención. Otra vez podríamos dedicarnos a la risa si no fuera porque estamos viendo a integrantes de la fuerza de seguridad (sic) más grande del país.
3) La acción policial que Policías nos muestra es siempre de tipo pre-decimonónico, una acción previa a la entrada de la ciencia al campo de la represión estatal. Los policías de Policías siempre actúan con su cuerpo, casi nunca usando su capacidad intelectual. Nunca buscan huellas, usan computadoras, dibujan identikits, aplican reactivos para ver de qué sustancia se trata ese polvo tan pero tan blanco, planean operativos junto a jueces, reciben órdenes complejas de sus superiores, etc. Nuestros policías actúan siempre como una fuerza de choque cuya acción jamás está mediada por algún tipo de reflexión. Excepto que consideremos tal a la agitada y por lo general literariamente pobre descripción que los agentes hacen de su tarea una vez que “todo volvió a la normalidad”. Policías que disparan sin apuntar, que su ubican en un tiroteo de un modo que cualquier jugador de playstation calificaría de suicida, que hablan en un lenguaje cuya pseudotecnicidad no logra esconder lo limitado del léxico: esos son los policías en acción que podemos ver por televisión mientras esperamos que la última violación de la grilla nos deje mirar Mujeres Asesinas antes de rendirnos al sueño.
4) Digámoslo sin rodeos: Policías no es Cops. Aquí el mensaje no es: vayas donde vayas, hagas lo que hagas, siempre te atraparemos, porque somos más listos que tu, porque tenemos la mejor tecnología y además, los buenos siempre le ganan a los malos. Aquí el mensaje es: probablemente no podamos agarrarte y si te agarramos muy probablemente todo terminará como si no lo hubiéramos hecho, pero eso no es nuestra culpa, porque no seremos nosotros los que te soltaremos sino algún juez garantista o cualquier abogado de segunda división. Los cartelitos lo dicen claro: a los chorros o no los agarran o los sueltan enseguida. Hacés bien, entonces, en estar asustado, porque ni siquiera la policía te puede salvar. No puede (ver punto 2) o no la dejan personas que siempre están en otro lado, en un lugar que no aparece en cámara porque los expedientes apilados no dan rating y además ya sabemos que el programa se llama Policias en Acción. Nadie, si si, Nadie, te puede salvar, ni siquiera esos tipos grandotes que frenan con chirriar de gomas y disparan como si estuvieran defendiendo la embajada en Saigón. Parte de esa culpa, claro, es de personas que no aparecen pero que todos sabemos quienes son: políticos, jueces, fiscales, etc., etc., etc. La ley no se aplica nunca al caso, ya sea porque nadie excepto la policía quiere aplicarla, o porque la ley en sí misma es un instrumento que lo único que hace es defender a quienes perturban la paz y tranquilidad de los demás. Entonces, ni siquiera la mano dura de la bonaerense te puede salvar de una violencia que, encima, suele venir de tu vecino, de tu hermano o hasta de vos mismo.
5) En un principio pensé que se debía a mi desconocimiento de vastas áreas del conurbano. Con el correr del tiempo me di cuenta que no, que incluso cuando la acción transcurría en barrios que conozco bastante bien, no era capaz de identificar lugares. Tal vez haya tardado demasiado en darme cuenta de una de las características más importantes de Policías: la acción transcurre en el lugar homogéneo de la pobreza conurbana. Jamás hay marcas de identidad en las escenas (una plaza, una iglesia, un club, una estatua), nada permite nunca identificar ese lugar ominoso donde pasan cosas tan feas con un lugar donde alguien “normal”, aunque sea alguna vez, haya estado o vaya a estar. Siempre es un lugar otro, tierra de nadie, campo de batalla de todos contra todos que siempre es igual a si mismo y por lo tanto no merece ser diferenciado. Tal vez podría filmarse este programa en Cinecittà: al fin y al cabo las calles oscuras y sin pavimentar son siempre las mismas, las fachadas despintadas pero enrejadas son las mismas, y también son los mismos los perros de pedigree dudoso. Una vez más, el mensaje es claro: el crimen transcurre en ese lugar al que los ricos nunca van a ir / en ese lugar del que los pobres nunca van a salir. Nadie puede salvarte y encima no podés correrte. El lugar de la violencia criminal es mucho más que un lugar geográfico, es un lugar social. Y, por lo tanto, Don Torcuato, José C. Paz y González Catán son solo distintos nombres para lugares que son el mismo, el lugar donde la ley llega con su brazo duro y bobo solo para confirmar que nada puede hacerse.
6) Siguiendo con los lugares: el crimen siempre sucede en la calle. Y cuando sucede en el hogar, se dirime en la calle. El espacio público es el lugar del conflicto violento, el lugar de los daños a la persona, el lugar de donde vienen los daños a la propiedad. Los policías de Policías siempre actúan en la calle. No solo porque, como dije en el punto 3, no realizan ningún tipo de tarea que requiera estar en un cuarto mínimamente tranquilo, sino porque es la calle el lugar por excelencia del delito, su lugar más probable. Así, nuestros agentes no realizan nunca allanamientos en oficinas donde se perpetran estafas y otros ilícitos, no escriben informes que serán usados en un juicio, no declaran como testigos, no se capacitan. Siempre actúan en la calle. La calle siempre igual de la pobreza periférica es el lugar amenazante que la policía intenta vanamente de asegurar. Allá quien se aventure a caminarla, la calle de los barrios pobres es peligrosa y la culpa también es de los imprudentes que se internan en ese lugar oscuro y lleno de acechanzas. Tal vez esta nota pueda forzarse un poco más: el conflicto está en la ciudad, está en cualquier lugar donde haya simultáneamente más de una persona. Lo que es amenazante, como lo demuestran los conflictos entre vecinos, es la convivencia humana misma, el estar cerca, el estar juntos.
7) Los policías en acción son siempre soldados razos. Nunca un comisario, nunca un inspector, nunca alguien que pueda ser tenido por responsable de alguna de esas acciones cuya inefectividad (y muchas veces ilegalidad) aparece tan poco sutilmente en nuestras pantallas. La policía que vemos parece más un cuerpo autogestionado por la necesidad que impone la acción que el brazo armado de la ley. La cámara rara vez se interna más allá de las salas de espera de las comisarías. Salas de espera tan iguales unas a otras como las calles de las que provienen los que aguardan en ellas. De nuevo, no hay nadie que se pueda hacer cargo de esto. Si fuera un call center (y qué es el 911 sino un call center de la (in)seguridad) alguien cuya cara jamás veremos nos pondría una dulce melodía para que cortemos mientras nos damos cuenta de que nadie, nunca, nos va a atender y que los pedidos de hablar “con un supervisor” jamás serán cumplidos.
8) Si alguien hiciera un programa sobre lo que Bourdieu llama la mano izquierda delestado, tal vez podrían escribirse notas parecidas a estas. De hecho, si consideramos al sistema público de salud como uno de los dedos de esa mano, encontraremos que ese programa ya existió y que, a su modo, nos habla de lo mismo que Policías. E 24, mostraba qué poco accidentales pueden ser los accidentes para aquellos que deben recurrir a la guardia de un hospital público y dejaba en claro los límites de un sistema estatal de salud cuyo sostenimiento es abandonado a la buena voluntad de unos trabajadores cada vez más precarizados.
9) Buena parte de estas impresiones surgieron durante una conversación con S. y F. que, previsiblemente, desembocó en una figura bastante conocida: La policía es el fibrón que traza con bastante desprolijidad y mucha violencia la línea porosa que separa a los pobres de los ricos. Esto mismo dice, con gran conocimiento de causa y eligiendo palabras más interesantes, Helio Luz, un ex jefe de la Policía de Río de Janeiro. Entrevistado para el documental Noticias de una guerra privada (que viene en el DVD de Cidade de Deus y hubiese merecido ser editado aparte) Luz, militante petista quien luego fue diputado estadual por ese partido, afirma: “Esta es una policía política. Esta es una sociedad injusta. Y estamos aquí para proteger esa sociedad injusta…”
10) Policías en Acción es un programa que camina con poca ética y menos neutralidad sobre esa línea de protección que la policía traza una y otra vez. Sin embargo, discutir sobre su solidaridad con los mecanismos de exclusión es mucho, pero mucho menos interesante, que tratar de entender qué es lo que >Policías nos dice acerca de su funcionamiento.

May 5th, 2007 11:05
No comparto el punto 5. Resulta que la extrema pobreza del conurbano (y los bordes de las grandes ciudades también: Rosario, Córdoba, Tucumán) no tienen más identidad que la tierra rajada o el barro; pequeñas calles desnudas y el hedor que impregna el aire.
Ver “La dignidad de los nadies” de Pino Solanas.
Saludos
May 5th, 2007 11:10
Realmente me parece una nota muy interesante y comparto lo que decís; aunque -si bien tampoco es que “no comparto”, como dice Eduardo- me parece que el punto 5 podría hacer agua si uno mira más a fondo.
Saludos
May 5th, 2007 15:54
Eduardo y Horacio, gracias por sus comentarios. Tal vez el punto cinco falle en comunicar que es Policías el que produce la homogeinización, el que opera una “desidentidad”, de los lugares donde filma igualándolos unos a otros. Por otra parte, esta operación no le pertenece exclusivamente a Policías: son muchos los mecanismos a través de los cuales la extrema pobreza urbana y periurbana es convertida en algo siempre igual a si mismo. También podría decirse que la disentificación afecta a los espacios de riqueza concentrada como los centros de compras o los barrios privados. Pero eso tiene otras causas, otras consecuencias, y se realiza mediante mecanismos distintos por lo que requeriría un post aparte…
May 5th, 2007 18:36
[...] Lo más interesante del blog es la discusión; el sistema de los comentarios funciona, pero está limitado por nuestra capacidad para abrir temas de debate. Así que vamos a intentar dar un paso más e invitar a la comunidad a publicar entradas y proponer asuntos de discusión. Inauguramos la nueva modalidad con el post de Alejandro sobre Policías en acción que se puede leer más abajo. [...]
May 6th, 2007 11:13
Buen post! El programa es interesante, lo de los cartelitos no lo había notado. El mensaje bien pudiera ser mas auténtico que el de Cops. Como una irrupción de la realidad social en las pantallas televisivas siempre puede ser útil aunque venga – como dicen que al final viene todo mensaje – soslayado o sesgado por alguna visión ideológica. Muy acertada la observación de que el poblador pobre espera o exige que el policía medie en todo, que intervenga con una dosis de violencia mágica o autoridad estatal para solucionar la violencia doméstica o barrial. Alguien llama, ellos van, y evitan – o no – que un tipo faje a su concubina y hasta lo llevan un rato preso pero después el tipo volverá, y la mujer no se irá porque no tiene cómo ni dónde y todo sigue. Como contrapartida los medios nos ofrecen todo eso que no está en “Policias” en los casos policiales que ocupan a los ricos: el crímen Belsunce, el homicidio del country de Río Cuarto. Acá sí hay expedientes, jueces, fiscales, peritajes, argumentos, declaraciones, apelaciones pero igual la justicia nunca llega: años y años de juicios para no encontrar sino a las cansadas algún responsable o ninguno y entonces este tipo de espectáculo refuerza nuestra otra convicción en torno de la Justicia: el rico le escapa, es un laberinto que se sortea con dinero.
May 9th, 2007 10:10
Lo que dice Ulschmidt me hace pensar en todo el “aparato legal” para llamarlo de algún modo -y, admitiendo así, mi desconocimiento brutal sobre ciertas cuestiones- y en el manejo que pueden tener del mismo quienes viven en esa situación de extrema pobreza: nunca más clara la relación entre saber y poder. El pobre no sabe cómo actuar, cómo defenderse, a quién acudir; eso parece ser el privilegio de otros. Pero para “contrarrestar” esta falencia, el pobre tiene a la policía…no vaya a ser cosa que trascienda alguna cuestión y pueda cambiar algo realmente.
May 9th, 2007 22:48
Muy bueno el post. El otro día vi por primera vez el programa (estuvo centrado en las peleas callejeras entre jóvenes en una zona de boliches del oeste del GBA) y me quedó haciendo ruido un rato. Sobre todo por lo que se plantea acá, pero también por el tono alarmista y la espectacularización de lo que se mostraba. Como para que Doña Rosa ratifique lo que ya le contó Blumberg: no se puede salir ni a la esquina. El mensaje era algo así como “vecino de Recoleta, así viven los adolescentes en el GBA. Cuide a sus hijos de estos salvajes”. De cuarta.
Un saludo
May 27th, 2007 23:49
el programa de el dia jueves me encanto por que salieron los policias de rosario ya que siempre muestra a todo bs as
June 18th, 2007 22:01
estos para lo productores de policias en accion, a los cuales quiero decir q cada programa q pasa estan buenisimo y se nota todo el esfuerzo q realiza.pero q es una lastima q estes una vez por semana….exitos!!!!!!y sigan asi!!!!!!.yanina soledad vilchez
March 9th, 2008 13:53
buenos dias,no me opongo al programa pero seria mas interesante si los camarografoe o el entrevistador no le tome el pelo a la gente ni a los policias,caso contrario hagan un programa comico.muchas gracias
April 4th, 2008 20:22
hola soy sandra me gusta mucho el programa no me lo pierdon nunca y los policias estan buenisimos son lo mejor sigana si suerte
April 29th, 2008 20:44
en cierta parte tenes razon y en cierta parte no, yo sali en el programa soy un ciudadano normal fue a la vuelta de mi casa no es una villa de emergencia ni nada fue en el 2005, es un barrio normal donde me robaron el coche la policia lo persigio y agarraron a uno, y encontrar mi coche, conosco muchos policia y creo que como en todos lados ahi gente que lo hace por resguardar la ley y la seguridad de la gente y otros por negocio o que mejor forma de romper la ley que estando en la ley creo que no tocaste un tema ” quien controla a la policia ? ” creo que eso es fundamental quien le dice esto si esto no a la policia? acaso el comisario ? eh estado en comisarias y el comisario ni se entera quien viene a trabajar, te cuento el que agarraron aca a las pocas horas quedo libre eso creo que no es culpa de la policia eso es lo que siempre hago notar no estoy a favor del 80 % de las acciones de la policia pero muchnas veses agarran a alguien y la ley los vuelve a soltar como aparece el cartelito ” quedo libre a las pocas horas “. ese pibe sale y vuelve a robar quien no lo haria si el riesgo es 0, ??? quien no lo haria? croe que ese es otro punto la educacion, yo si hubiera robado mi vieja me mataba o veo a mi nene robar lo mato, pero claramente podes ver como las familias lo apañan mientras que los encontraron con armas o drogas es todo un tema complejo la verdad, a mi el entrevistador me hablaba claro no queria tomarme el pelo me pregunto que habia pasado y la verdad mucho no le respondi, la policia me fue sincera casi dramatica me dijo ” el auto entero y nuevito no lo vas a encontrar ” pero suerte estaba equibocado creo tambien que perdieron fe en si mismo, que perdieron el respeto que la gente les tenia hoy le tiran piedras les pegan los escupen eh ido a otros paises y le escupis a un policia y te mata a palo esta mal ? como vas a escupir a un oficcial de policia ? aca dirian que es abuso yo lo veo como disiplina la policia necesita tener un respeto que hoy no tiene
se volvio re largo un saludo
June 15th, 2009 18:13
anti chorros no le da verguensa ser cobany mangas de putos si ustedes tambien roban por q no dejan robar a los pibes
August 9th, 2009 20:41
Así graficó su situación laboral Angie Álvarez, la transexual que se desempeña en los Bomberos Zapadores y que fue relegada a tareas administrativas al blanquear su condición sexual. Piden al gobierno que se incluya una cláusula antidiscriminatoria en el estatuto de la fuerza.Luego de que distintos sectores de defensa de los derechos de las minorías sexuales se hicieran eco de su caso y le manifestaran su apoyo, la travesti bombero que por blanquear su condición sexual fue relegada a tareas administrativas y en condiciones laborales que, según asegura, son un claro acto discriminatorio, denunció el trato desigual de sus superiores y pidió cambios en el reglamento.
Walter Álvarez, miembro de los Bomberos Zapadores –dependientes de la policía provincial–, señala que hoy debería tener la categoría de cabo primero dentro de la fuerza, pero que por ser travesti “no podía ni salir a la calle”.
“Me empezaron a hostigar diciéndome que no había lugar para mí –dijo en relación a sus jefes ante las cámaras de Canal 3–, trabajaba encerrada en el comedor, no podía salir a la calle. La gente no me podía ver por la estética. Entonces mandé una carta con un abogado reclamando la tarea administrativa que me habían asignado. Me tuvieron dos meses colgada”, explicó.
Angie, como se hace llamar, contó que tras ventilarse la noticia de su inclinación sexual sufrió “un estado depresivo” por el que se tomó licencia, y que a su vuelta debió dejar la tarea específica de bombero para pasar a hacer trabajos de oficina.
“Tenía que ir de civil a la mañana, cuando antes salía a cargo de cuatro o cinco agentes y el chofer”, ejemplificó. Aunque aclaró: “Mis compañeros, mi entorno de trabajo no tiene problema, me respetan todo”.
Álvarez pidió, en ese contexto, “que se marque un cambio” ya que “las leyes vigentes son del 65, cuando esto era considerado una enfermedad y ahora es un estilo por el que uno decide optar o no”.
En ese sentido, la Asociación Civil Vox, una ONG rosarina dedicada a proteger a las minorías sexuales, ya adelantó que pedirá a las autoridades del Ministerio de Gobierno santafesino la modificación del estatuto de la policía para que se incluya una cláusula antidiscriminatoria.
Fuente: Rosario 3
January 18th, 2011 18:44
¡HOLIS POLICIAS EN ACCION!!me llamo brenda y queria decirles que me encanta sus programos los super admiros y no me pierdo ni un solo capitulo.soy rre fanatica de ustedes.los quiero mucho..brenda.ah y por favor le dicen al policia el zurdo vallejo que lo amo y que me rre gusta mucho como hace su trabajo.bueno les mando muchos besitos! su admiradora brenda CHAU!!!!!!!!!!!