Traduciendo a Horacio

Horacio González escribe sobre blogs y para que usted, amigo lector de esta forma de mensajería sin contornos, rematada bestia, como ya se enterará en la lectura del post, pueda comprenderlo nos vamos a dar la tarea de volcar su artículo a una forma que le resulte inteligible.

La cosa empieza directo al hueso:

HG: Una novedad impresionante en el tejido contemporáneo de las escrituras, nos deja ver que el flujo de la opinión inmediata y la literatura parecen fusionarse. En otro plano, el periodismo impersonal y la carta de lectores amenazan con perder su sutil distancia.
Traducción:
“novedad impresionante en el tejido contemporáneo de las escrituras” = los blogs
“el flujo de la opinión inmediata y la literatura parecen fusionarse” = escribo lo que se me canta y digo que es literatura (mal)
“el periodismo impersonal y la carta de lectores amenazan con perder su sutil distancia” = en los diarios se escribe como en los blogs (peor todavía)

HG: El género de la carta del lector nació con el periodismo mismo y postulaba un ejercicio superior de ciudadanía –la enmienda, la queja, la reescritura, la rectificación, la protesta–, así como exigía del periodismo el trabajo con un incipiente derecho a réplica o con perspicaces elaboraciones de un lector, que si pasaba el cedazo riguroso de la redacción estable de un diario, era una señal de fuerte opinión editorial proveniente de la sociedad civil. Mirado de otra forma, este hecho consistía en una manifestación de la sólida alianza entre la invisible sociedad lectora y la orientación de un periódico, cualquiera que sea.
Traducción: Esto lo dejamos sin traducir porque tremenda huevada puede ser nociva. Si entrevió lo que se está diciendo, pase de largo, en serio.

Sigamos:

HG: Pero hace décadas asistimos a notorios cambios en la idea misma de escritura, de opinión y de testimonio. Cambios dramáticos originados en un suelo histórico de disponibilidad, proliferación y derrame permanente de textos respecto a sus instituciones clásicas, como lo son los libros, las universidades, los tribunales, los afiches urbanos, los periódicos, revistas, epístolas, avisos en carreteras, historietas en el interior de cajitas de chiclets o aún la escritura de humo de viejos aviones publicitarios.
Traducción: Las cosas ya no son como cuando era pibe. (Como no soy un viejo choto reaccionario nombro los libros y la universidad pero también los chistes del Bazooka.)

HG: Nombro con estas posibilidades un mundo de instituciones heterogéneas de escritura que se hallan en una mutación cuyo juicio más riguroso aún demora en surgir. Un concepto sumamente erróneo pero de utilización diaria, como lo es el de “sociedad del conocimiento”, festeja sin rigor los nuevos excedentes textuales que en verdad sólo describen una manera del mercado de la subjetividad contemporánea, aunque plantean su existencia como un debate final con aquellas culturas antiguas de la letra.
Traducción: Banco los trapos. Aguante cualquier cosa escrita que no esté en una computadora.

HG: Discépolo se quejaba: “cualquiera es un bacán, cualquiera es un señor”. Han pasado muchas décadas. Ese tipo de lamento sobre la “crisis” es pertinente, a condición de quitarle el oscuro moralismo teosófico de Discepolín. Ahora el “cualquiera” trasciende las fronteras históricas de la igualdad en la expresión del sujeto clásico con su tesoro de textos ocultos, despedazados o adiestrados para salir a luz. Estamos en la época en que terminó de instalarse la disolución del perfil autoral y la responsabilidad del multi-secular sujeto escribiente.
Traducción: Y sí, la biblia contra el monitor. Sujetos eran los de antes: te quiero ver, Escriba, en el scriptorium, códice y pluma de ganso. Ahora cualquiera papea sin dar la cara, no hay responsabilidad.

HG: Desde luego, una derivación importante de la escritura contemporánea de ficción remeda lúcidamente el aspecto físico de la extensión corporal de lo escrito –el blog y otras formas de mensajería sin contornos, bajo el pretexto de las ráfagas inmediatas de la subjetividad reinante– y los convierte en un tema de reflexión.
Traducción: Hay escritores que escriben todo seguido como en un blog, pero esto está bien, porque reflexionan. Fijate que después cito a Alan Pauls, que finura.

HG: Quizás una revolución novelística ocurra por esa vía, en algún momento impredecible de la futura historia literaria, pero por el momento se asistirá por bastante tiempo al juego de la pérdida de la frontera entre institución de la escritura y disolución del autor de opiniones en las partes aleatorias de una infinita conversación amorfa, injuriantes o cándidamente devotas. Asombrosa opinología cuyo radicalismo es una novedad ética absoluta. Crea habitáculos para el yo cortajeado por sus nuevos fonemas balbuceantes.
Traducción: Disfruten de su balbuceo diluyente, amorfo, cándido, injuriante, opinológico y radicalista (y me guardo, porque también podría decir babeante, bobo, banal, baladí, brutal, bárbaro, y eso con una sola letra) mientras puedan, esto de los blogs es como los parripollos, hoy están, mañana no.

HG: Había preparado este terreno –repetimos–, el concepto de “sociedad de conocimiento”, que confunde información y cultura, del que sólo pueden sacar partido las instituciones de equipamientos aptos para esta experiencia tajante en el mercado de transacciones de signos comunicacionales.
Cuando estas mutaciones ocurren, es obvio que su discusión sobre resultados y alternativas pertenece al terreno de la ética. No con el giro de “conservación de valores” que le dio Enrique Santos Discépolo sino con una reconstrucción de la lengua democrática popular, de su capacidad de conocimiento, de refutación y su, por qué no, jocosa recreación de motivos clásicos. Etica significa aquí elección libre de iniciativas lingüísticas para la expresión cotidiana del ser. Cuando en los últimos tiempos se invita a la opinión en el gran “blog” en que se está convirtiendo el mundo digital de la información, se desata una interesante pero al mismo tiempo borrosa disentería de escritos de rigor espontaneísta: Esos escritos quizás prometen una futura revulsión artística en la lengua, pero por ahora la desarticulan con banales juegos de irreverencia y pseudos-vandalismo, que de otro modo, y en otros momentos, pudieron originar la experiencia de un Proust, un Celine, luego un Viñas –¿no es que una última carta de lector de Ñ dice que está “fuera de la sintaxis”?–, donde la desarticulación es onírica y la alucinación desajusta el lenguaje para que aflore la memoria, es decir, la oscura vida, la gran devastación de la letra trastornada.

Traducción: Esta bueno que los escritores grosos escriban como habla la monada, pero si la misma monada intenta escribir como habla el resultado es una reverenda cagada (juná la figura: una “borrosa disentería de escritos de rigor espontaneísta”).

HG: La palabra blog tiene una historia que ilustra bien sobre el destino de los idiomas. Se trata de una reconstrucción lingüística a partir de siglas artificiales, una reinvención completa de la lengua que es el verdadero sinónimo de la famosa “sociedad del conocimiento” y alterará de dos maneras los grandes legados de la civilización de la escritura. Primero, desafiando a la novela a nuevas fórmulas que recobren una reflexión sobre la intimidad y el yo autobiográfico del escritor –como el aire de lejanía y ausencia que tienen los dramas de vida en Alan Pauls, para mencionar ficciones recientes– y segundo, el desarrollo de nuevas éticas (o sea autoreflexiones prácticas sobre la existencia) que permitan dirigirnos hacia nuevas nociones de autor.
Traducción: Acá te nombré a Alan Pauls. Viste que no soy un viejo choto.

HG: ¿Una era del posblog? En este último caso, me refiero a una nueva etapa que permita rehacer la responsabilidad pública en la escritura, una suerte de era pos blog, donde se piense nuevamente la inevitable combinación entre escritura personal y escritura pública. Por un lado, la intimidad jubilosamente quebrada, interesante como espectáculo, no lo es en tanto civilización transmisora del problema del conocimiento, como si el lenguaje no reclamase siempre una mediación necesaria. Por otro lado, seguramente en próximas épocas veremos la escritura pública (sobre todo el periodismo) refrescando como de costumbre sus fuentes en la infinita conversación humana, pero levantando las nuevas articulaciones entre la objetividad del texto –lo que incluye la responsabilidad de los autores– y el comentario de opinión o glosa, que sigue como estela al navío, necesario coletazo que no se confunde con él.
Traducción: Lo que decía, todo pasa: los parripollos, el neoliberalismo, los blogs. Y cuando pasen volveremos a leer en Clarín y La Nación textos objetivos de autores responsables. (Con comentarios, porque dan más impresiones de páginas, pero moderados y con un buen disclaimer, no sea cuestión).

HG: Estos no pueden ser artificios surgidos de un taller informático, que reemplacen las inflexiones de una lengua viva, y que cuando lo hacen, trasuntan gran desprecio por los nexos de intimidad real de todo idioma. Porque la sintaxis, la argumentación, que son inextinguibles, tampoco pueden ser reglas fijas o modismos fijados por Tácito o Cicerón, sino soluciones vitales que nos introducen a la verdad de la relación escritura y vida. El mundo inmediatamente futuro, que seguramente será el de la expansión del blog y su pobre concepto individualista como anónimamente arácnido, es también el fin de una ética del escritor clásico. Este se apartaba con conciencia, cuando lo hacía, pues siempre precisaba hacerlo, del lenguaje público recibido. Pero sin banales fábulas sobre el estallido de los sentidos.
Traducción: Las computadoras de mierda que escriben los blogs van a terminar jodiendo el idioma, tienen que volver a escribir las personas. Pero personas bien, no como dice Kaufman.

HG: Cuando se acrisole y corrija el potente desarrollo de la fábrica de montaje del blog –ya se vio algo semejante en las manufacturas del siglo XIX–, volveremos a escrituras realmente libres, que no precisan un programa artificial de interacción entre instituciones de la escritura y escrituras del yo pegado a la física inmediata del texto. Esa interacción retornará naturalmente con la fuerza clásica de la escritura misma, despojada de su mediocre papel de convertirse en el ente empírico de una moral que unifica lectura y mercadotecnia.
Traducción: Insisto, así como van las cosas las computadoras de mierda que escriben los blogs van a terminar jodiendo el idioma, pero al final los humanos vamos a ganar. Va a ser como en Terminator, pero con final feliz.

HG: ¿Cartas de lectores no eran las de antes?
Traducción: No como los comentarios chotos que dejan otras computadoras en los blogs.

44 comentarios a “Traduciendo a Horacio”

  1. Alberto
    Diciembre 22nd, 2007 16:56
    1

    Pasaba para dejar un saludo de fin de año a todo el mundo.

    ¡¡¡Felíz Año Nuevo!!!

  2. estudiante cronica
    Diciembre 22nd, 2007 17:34
    2

    Buenisimo, Pablo.
    Toda la nota de Gonzalez huele a viejo. Pongan el link en la nota de enie!

  3. alberto
    Diciembre 22nd, 2007 18:31
    3

    http://www.revistaenie.com./notas/2007/12/21/01569971.html

  4. estudiante cronica
    Diciembre 22nd, 2007 18:35
    4

    No, el link a este post en los comments de la nota de enie!

  5. notansoez
    Diciembre 22nd, 2007 18:58
    5

    horacio, además, cita mal a discépolo (’cualquiera es un señor/ cualquiera es un LADRRÓN’ y nada de bacanes -media pila loco-) pero qué me dicen del artículo de birmajer? (eso de ‘pensando en de quién burlarse’ suena rarísimo. pensando EN DE quién burlarse?)

  6. notansoez
    Diciembre 22nd, 2007 19:13
    6

    r de más en ladrrrrrón! sepan disculpar

  7. Musgrave
    Diciembre 22nd, 2007 19:43
    7

    Pablo, muy bueno lo suyo muy bueno

  8. Tavos
    Diciembre 22nd, 2007 20:16
    8

    Gracias Pablo. La verdad no había entendido nada. Ahora que me entero que esto no es literatura, me voy ya mismo a blogger a cerrar Homoeconomicus. Y ya que estoy me compro una máquina de escribir y empiezo a escribir en serio.

    Abrazo,
    Tavos

  9. Pablo
    Diciembre 22nd, 2007 23:01
    9

    Estudiante, más allá de este asunto de los blogs, para mí González es un gran farsante, es más, me lo imagino soltando risitas en su casa mientras escribe las giladas que manda a los diarios. Tanto oropel para tanta banalidad no puede ser sincero. Sobre tu sugerencia, traté de poner un comentario en el artículo (elogioso, por ahí demasiado, y sin el link, para ver que pasaba) y no lo publican.

    Notansoez, no encuentro el artículo de Birmajer. ¿Se puede leer en internet?

    Gracias Alberto, Musgrave.

    Tavos, no hay de qué. A la máquina ponele carbónico y mimeografiá la copia, así te seguimos leyendo.

  10. Alberto
    Diciembre 23rd, 2007 00:20
    10

    che, ¿asi que ya hicieron la película y todo?
    http://viviendoenningunlugar.blogspot.com/2007/12/la-pelcula-del-verano-la-blogsfera.html

  11. Diego
    Diciembre 23rd, 2007 00:25
    11

    Pablo: este para mi es candidato al post del año. Excelente hallazgo. Me encantó la refinada manera de decir diarrea sangrienta con retorcijones.. “disentería”. Cada día se aprende algo nuevo :P

    Por lo demás, creo que reacciones como la de este conservador amigo son las que demuestran en los hechos que los blogs están revolucionando la cultura y democratizando la información, poniendo en jaque a las grandes corporaciones que, además, quedan expuestas y tienen que bancarse la discusión con “la plebe”. Ahora, qué manera de subestimar a las personas con las elecciones de lo que leen, ¿no?

    Abrazo

  12. A
    Diciembre 23rd, 2007 01:02
    12

    Es sábado a la noche y no, no da para ponerse a buscar entre los apuntes aquél en el cual Foucault habla…
    No, no me puse a buscar “El Orden del Discurso” pero encontré este parrafito genial que condensa lo que me iba a llevar una hora buscar.

    González, chupate esta mandarina!!!

    El autor, o lo que he llamado “autor-función”, es indudablemente sólo una de las posibles especificaciones del sujeto y, considerando transformaciones históricas pasadas, parece ser que la forma, la complejidad, e incluso la existencia de esta función, se encuentran muy lejos de ser inmutables. Podemos imaginar fácilmente una cultura donde el discurso circulase sin necesidad alguna de su autor. Los discursos, cualquiera sea su status, forma o valor, e independientemente de nuestra manera de manejarlos, se desarrollarían en un generalizado anonimato.

    No más repeticiones agotadoras. “¿Quién es el verdadero autor?” “¿Tenemos pruebas de su autenticidad y originalidad?” “¿Qué ha revelado de su más profundo ser a través de su lenguaje?”. Nuevas preguntas serán escuchadas: “¿Cuáles son los modos de existencia de este discurso?” “¿De dónde proviene? ¿Cómo se lo hace circular? ¿Quién lo controla?” “¿Qué ubicaciones están determinadas para los posibles sujetos?” “¿Quién puede cumplir estas diversas funciones del sujeto?”. Detrás de todas estas preguntas escucharíamos poco más que el murmullo de indiferencia: “¿Qué importa quién está hablando?”

    El texto completo: http://www.henciclopedia.org.uy/autores/Foucault/Autor.html

  13. alberto
    Diciembre 23rd, 2007 01:29
    13

    A:

    Pero no todo discurso es lo mismo. Todavía existen formas de legitimación del contenido. No importa quien esté hablando, a menos que tengas miedo de que te roben el pequeño espacio de poder que tenés agarrado (como muchos en las universidades, editoriales, etc.), pero eso no implica que todo discurso es lo mismo.

  14. Felicidades
    Diciembre 23rd, 2007 08:14
    14

    [...] estudiaba con señores como éste, todos daban en repetir cosas como que la computadora aísla a la gente, que el futuro iba [...]

  15. Tapera » blogs y culturas; calefones y plomeros
    Diciembre 23rd, 2007 08:52
    15

    [...] Villegas escribe sobre esto, Genovese también, Pablo en La Barbarie, Bardamu en varios de Mínimas, Alberto de Viviendo en ningún lugar. marcadores [...]

  16. Maguila
    Diciembre 23rd, 2007 10:32
    16

    Genial!!!
    Yo creo que detrás de tanta ignorancia respecto del blog se esconde una súplica: “Compren Ñ (que aumentó), compren mis libros, escriban cartas al diario que yo y los otros podamos impugnar, sigan yendo a la Biblioteca Nacional (antes que la cierren y me dejen sin trabajo), no abran más blogs, no lean más blogs que me van a descubrir”

    Por que la gente de Ñ no le hace la gauchada y le abre un blog a Horacito que no sabe como hacerlo.

    Excelente post, de lo mejor que he leído este fin de semana en los blogs (muy a pesar de HG)

  17. Raúl
    Diciembre 23rd, 2007 14:07
    17

    Me parece que lo peor de este señor Gonzalez es que es un desagradecido ya que probablemente los blogs (o algunos de ellos) sean los últimos lugares donde hay gente que se preocupa, todavía, por escribir de un modo asimilable al idioma que teóricamente nos define; no quiero ni imaginarme a este pobre señor leyendo los mensajes de texto y los terribles vejámenes “literarios” perpetrados en esos aparatitos llamados celulares por tanta gente a la que ni le importan los signos de puntuación o la elemental gramática.
    Hay que ser piadosos (es navidad) y sugerirle al señor que se castigue con alcoholes de mejor calidad.
    Saludos y felices fiestas.

  18. eva
    Diciembre 23rd, 2007 14:46
    18

    Pablo, geniales tus traducciones.
    El pez por la boca muere. El zorro y las uvas. Se le está acabando el curro. “Se acaba la virilidad, los hombres se están afeitando las barbas” (fin del siglo XIX). “Ladran Sancho, señal que cabalgamos” Cervantes.

  19. Gustavo Arballo
    Diciembre 23rd, 2007 15:54
    19

    Lean esto, de Cicco, “Para qué sirven los cultos”. Muy gracioso:

    http://hipercritico.com/content/view/516/36

    En otra ocasión, telefoneé a otro culto, no recuerdo por qué tema. “Estoy calentando el agua de los fideos”, me explicó –jamás ni sobre la tumba de mi santa abuela, me atrevería a revelar que se trata del sociólogo Horacio González-. “Pero decime de qué trata el tema a ver si se me ocurre algo”. Y, por supuesto, antes de que le subieran los fetucchinis, yo tenía una opinión redondita de 20 líneas.

  20. Roberto
    Diciembre 23rd, 2007 20:29
    20

    Casualmente hoy estuve escuchando podcasts de un periodista y analista del New York Times sobre la influencia que están teniendo los blogs progresistas (Daily Kos, Move On) sobre la agenda ideológica del partido Demócrata:
    http://www.mattbai.com/news
    Los que puedan entender un inglés hablado a 200Kmph pueden sacarle provecho (yo me pierdo la mitad de lo que dice)

    La traducción de Pablo está bien para destacar la carencia de actualización de González (y no es que seamos todos pendex) y su defensa corporativa de sus fuentes de ingresos. Más meritoria la iniciativa de Pablo por cuanto supongo que su formación intelectual proviene del mismo ámbito. Y estaba por prenderme con las ironías.
    Pero cuando fui a la nota de Cicco linkeada por Gustavo se me fueron las ganas. Esa nota miserable muestra el peligro de generalizar por esa vía. Hay buenas respuestas ahí, pero resumo diciendo:

    En un país saturnino, que devora a sus hijos, los intelectuales malviven de la formación que (en la mayoría de los casos) pagamos todos. Se avienen, entonces, a entrar en el juego de “opineitors” que les propone un periodismo manipulador y resentido (soy del gremio) pidiéndoles un dictamen instantáneo y relevante sobre un tema que no han estudiado. Y encima se da el lujo de exponerlos como paradigma de la chantada y recomienda no escucharlos. Redondea su caradurez transcribiendo las supuestas anotaciones de la lista a la que recurre, con las pequeñeces de cada intelectual. Sólo falta saber si tienen olor a pata.
    Pero la clave retrógrada de la pieza está en la vinculación que establece entre la existencia de intelectuales (inútiles) y la falta de torneros (útiles) como si lo uno fueran culpable de lo otro. Típico recurso pequeñoburgués: como los financistas y las transnacionales me quedan fuera de alcance apunto a los cultos, que son visibles y no tienen gorilas para mandar a quebrarme las piernas.

  21. Roberto Giaccaglia
    Diciembre 23rd, 2007 21:24
    21

    Titánica la tarea, me imagino, de traducir semejante prosa. Gracias por el intento. Un aporte al asunto, si me permiten:

    http://criticacreacion.wordpress.com/2007/12/23/libertad/

    Saludos y felicitaciones.

  22. notansoez
    Diciembre 24th, 2007 03:04
    22

    Medio tarde, Pablo, pero creo que el artículo de Birmajer no está online (por lo menos yo no lo encontré en el sitio de ñ). Eso sí, muuuuuy buen papel en La Blogósfera Contrataca eh! jua

  23. Pablo
    Diciembre 24th, 2007 12:17
    23

    Roberto, me parece que a Cicco le hace falta leer un poco para darse cuenta de que la contraposición de la inutilidad de intelectuales con la utilidad de los trabajadores manuales es un recurso no sólo reaccionario, sino de un reaccionarismo viejo y berreta. Más allá de eso, su post habla peor del oficio periodístico que de los intelectuales públicos que menciona (si es verdad lo de Sarlo, bien por la señora). Aclarado esto, me parece que la situación de los intelectuales que nombra Cicco no el la del estudioso mal pago que muchas veces se ve obligado a agarrar malos laburos mal pagos para redondear la platita del mes. HG, Feinmann, Pacho O’Donell, etc. son marcas. ¿Una gaseosa? Coca. ¿Una golosina? Mantecol. ¿Un bailarín? Julio Bocca. ¿Un filósofo argento? Feinmann, Abraham. ¿Un psicólogo? Abadi. ¿Un historiador? Pigna, Pacho. ¿Un intelectual? Sarlo, Horacio González. Cobran bien, venden libros, en algunos casos tienen posiciones de poder en el sistema académico. HG además es funcionario. No necesitan agarrar todo lo que les tiran.

    Aunque no creo que haya que tomarse demasiado a pecho estas cosas, a mi lo de HG me parece más interesante. Por un lado, como decís, por formación. En mi caso bastante fallida, hay que decirlo, pero no lo suficiente para que no haya llegado a darme cuenta de que atrás de esa verba no hay más que tres o cuatro lugares comunes. No quiero decir que este sea el caso de toda escritura oscura o esotérica, pero sí el de la de HG. Por el otro, dado que HG no sólo es ensayista, sino que también es director de la BN su luddismo digital tiene consecuencias prácticas (habría que volver a la polémica con Horacio Tarcus, que en parte tenía que ver con esto).

  24. Blogofobia | Maguila v2.0
    Diciembre 24th, 2007 12:37
    24

    [...] ha persistido y se hace extensible al siglo XXI. En lugar de leer el artículo, recomiendo leer una traducción que hizo Pablo en La Barbarie, que revela todo el resentimiento y el miedo de HG. La duda que conservo es si tanto blog anti K [...]

  25. Joseeé
    Diciembre 24th, 2007 13:08
    25

    Si no escucha bien mi opinión, es por el ruido de mis aplausos.
    Excelente “doblaje”.

    Saludos,

    José.

  26. Carlos García
    Diciembre 24th, 2007 14:29
    26

    Pablo: creo que gonzález plantea el conflicto al nivel de las diferentes densidades de las escrituras, anclando su reflexión en las prácticas sociales que las originan y a las que dan lugar. Leer su planteo, como vos lo hacés, en términos de una contraposición de soportes (el mimeógrafo versus la computadora) es achatar la discusión. Un comentador le reprocha a González su carencia de actualización, algo tan absurdo como juzgar el valor de un intelectual según la mayor o menor distancia cronológica que separe nuestro tiempo del momento en que produjo sus reflexiones.
    Si lleváramos ese criterio al extremo, deberíamos convenir en que el que escribe último piensa mejor. Otros vinculan este texto con el conflicto de la Biblioteca Nacional. Pero el eje del debate no pasaba por la tecnofilia o la tecnofobia sino por la organización interna de la biblioteca y su rol en la sociedad, las políticas públicas que truncaba o proponía. Otro comentador vincula la postura de González sobre los blogs con los intereses que pudiera tener en la venta del suplemento Ñ. No entiendo cómo se deriva una cosa de la otra hasta llegar a estos argumentos tan insólitos. Como si no existieran periodistas que trabajaran en diarios y también fueran bloggers, como si de esta situación pudiera extraerse alguna inferencia que habilitara un pensamiento sobre el tema. Lo que más me asombra no es el contenido de tal o cual opinión sino la forma en que se fundamenta.

    Saludos

  27. Pablo
    Diciembre 24th, 2007 17:59
    27

    Carlos, si lo que está en juego es la diferencia de las densidades de las escrituras la enumeración de las “instituciones clásicas de la escritura” que hace al comienzo del artículo es risible. ¿Cómo se evalúa el diferencial de densidad entre un chiste en un chicle y un post en un blog? Lo mismo si lo que se tematiza son las prácticas de escritura. Pero me parece que sos demasiado generoso con HG y estás pensando lo que no está pensado en el texto.

    El comentarista que vinculaba el texto con el conflicto en la BN era yo. Estoy de acuerdo con que el eje de la discusión pasaba por otro lado, lo que decía en el comentario es que la realción con las tecnologías de la información tenía su lugar en el debate. Acá te dejo un pasaje de la carta de Tarcus a Nun: “El énfasis puesto por algunos de nosotros, así como por el conjunto del Consejo de Bibliotecarias, en la necesidad de modernizar la Biblioteca Nacional incorporando nuevas tecnologías informáticas fue reiteradamente resistido por Horacio González argumentando que dichas tecnologías vulnerarían las tradiciones culturales que condensaba la institución bicentenaria.” A la luz del artículo en Ñ (me la compré, no sé si esto va a favor o en contra de lo que dice Maguila), lo que transmite Tarcus es perfectamente verosímil.

  28. Carlos García
    Diciembre 24th, 2007 20:47
    28

    Pablo, creo que la forma en la que se ejercían esas prácticas de la letra a las que se refiere González suponían una intervención en la esfera pública que hoy casi ha desaparecido. La firma de autor permitía situar la escritura dentro de una tradición o en ruptura con ella; en cualquier caso había conciencia de una historicidad que hoy parece menguar. No le achaco este estado de cosas a los blogs, y en este sentido tomo el artículo de González más como una señal de alerta que como un diagnóstico de la realidad; lo tomo como un llamado de atención respecto de los festejos de una subjetividad que se cree autónoma y soberana por navegar en la red, como quien se cree libre porque elige a su gusto la última mercanciía en el shoping. A diferencia de lo que sugiere González, esas culturas de la letra no son homogéneas, y pienso que en los blogs también se generan formas de resistencia. En relación al tema de la biblioteca, la actitud de Tarcus me pareció muy valiente y el escrito que presentó es un verdadero documento del estado de nuestras instituciones. Puedo estar o no de acuerdo con lo que González piensa sobre la modernización tecnológica, pero utilizar un discurso abstracto sin afrontar nunca los cuestionamientos concretos que Tarcus le formuló es irse por la tangente y eludir responsabilidades. Igualmente, eso de mandarlo a Tarcus a releer a Chartier resulta una actitud soberbia y chicanera. sí leo con gusto la revista La biblioteca y me parece bien que esta institución la publique, hacía rato que no aparecía algo tan interesante
    Saludos

  29. Carlos García
    Diciembre 24th, 2007 20:55
    29

    Perdón, una cosita más: no me quedó clara la relación que hacés con el texto de Kaufman.

  30. Pablo
    Diciembre 24th, 2007 21:03
    30

    Me pareció que la última parte de este pasaje de HG,

    “El mundo inmediatamente futuro, que seguramente será el de la expansión del blog y su pobre concepto individualista como anónimamente arácnido, es también el fin de una ética del escritor clásico. Este se apartaba con conciencia, cuando lo hacía, pues siempre precisaba hacerlo, del lenguaje público recibido. Pero sin banales fábulas sobre el estallido de los sentidos.”

    quizás está relacionada con este otro de Kaufman en un artículo sobre los blogs en P/12 de hace unas semanas:

    “La accesibilidad se ve multiplicada y provocada por recursos como los blogs, que imponen una participación masiva e indiferenciada. Las características espaciotemporales de Internet son las que determinan las condiciones en que las interacciones sociales virtuales adquieren cierto pulso violento e inasimilable. El desborde existencial que provoca la relación con Internet produce una forma posmoderna del pánico descrito a mediados del siglo XIX en relación con el anonimato de la muchedumbre urbana. Embriaga sumergirse en las multitudes virtuales. El pogo de los blogs invita a un estado entre alucinatorio y suprasensible.”

    Como una especie de Apocalípticos e integrados 2.0

  31. Nicolás
    Diciembre 25th, 2007 15:48
    31

    Cualquiera de nosotros podría tomar uno o dos posts (y sus comentarios) de este blog -La Barbarie- y advertir de qué modo las corajeadas van dejando lugar, en muchos casos, a apreciaciones más precisas (no hay necesidad de que sean más mesuradas: estoy de acuerdo con la idea de una conversación “tranquila” pero ese no es el aspecto fundamental que concibo para una conversación). Tal vez se trata de subjetividades que se creen autónomas, como dice Carlos García más arriba (de todos modos hay una distancia sideral entre esas subjetividades y las de shopping, aún si yo mismo creo que me sentiría libre como un orejano si pudiera comprarme medio Unicenter), pero las subjetividades no son individuos y es probable que los blogs no hayan generado otra subjetividad, una alternativa, a las que proliferan y compulsan en el mundo de la prensa escrita. Tal como reflexionan Pablo y MEC creo que este debate debe ser leído a partir del lugar que ocupa HG en la Biblioteca Nacional. Si lo que escribió González debería ser pensado como una alerta, hay que decir que una alerta debe ser expresada como tal: debe aflorar de ella, de su interlineado, una señal de intercambio, una marca dialógica. Es evidente que no se trata de eso: no hay interlocución posible entre eso que HG no llama esfera pública (pero se parece) y los coprolitos de la blogósfera.
    Para decirlo más llanamente: no son las mejores plumas las que salvan a los blogs, tal como parece sugerir Carlos García en su última intervención, sino la proliferación desmadrada del ejercicio de leer y escribir en blogs: del blogueo, de sus prácticas, de sus problemas y anfractuosidades, en fin, de la conversación, salen los buenos comentarios. De otro modo, sólo la llegada olímpica de muchos HG pondría a los blogs lejos de los prejuicios que los condenan.

  32. Martín
    Diciembre 26th, 2007 10:22
    32

    Felicitaciones Pablo, antológico.

  33. Dos tipos audaces at eBlog
    Diciembre 26th, 2007 14:53
    33

    [...] necesitan traductor, La Barbarie tuvo estmago y paciencia y se tom el trabajo de pasar el artculo al [...]

  34. El blog no tiene futuro | In Your Head - Blog de Juan C. Olivero
    Diciembre 26th, 2007 19:29
    34

    [...] era de suponerse la nota generó un revuelo en la blogósfera nacional; varios bloggers se encargaron de defenestrar a Don Horacio, tildándolo de elitista y poco avesado en [...]

  35. MM
    Diciembre 26th, 2007 21:07
    35

    Gracias, muchas gracias por la traducción que creo puede servir para cualquier cosa que escriba Horacio González (no vieron que habla de cualquier cosa con la misma prosa ilegible): siempre enhebra palabras largas, dificiles y contradictorias para confundir a los pobres bestias que intentamos aprender de su genialidad.
    Por suerte es funcionario y nos va a dejar la Biblioteca Nacional lista para que los ignorantes entremos y comprendamos sus textos.

  36. Carlos García
    Diciembre 27th, 2007 14:53
    36

    Si con el término ilegible se menta la crítica a la chatura del sentido común y la recusación de la doxa a que los comunicólogos de turno nos acostumbran diariamente, esta prosa siempre ha caracterizado a la filosofía. Al hablar de sí mismo como de una bestia que quiere aprender, el comentarista subestima su propia inteligencia; y una vez apoltronado en el sillón del resentimiento, puede juzgar a los otros como elitistas que sólo buscan confundirlo. La ignorancia fingida, uno de los recursos habituales de la ironía, acaba burlando a quien la utiliza para denigrar al otro.

  37. Jorge Y. de la G.
    Diciembre 28th, 2007 13:40
    37

    En ésta lo banco a Pablo. Si a HG no le gustan los blogs es problema suyo. Ahora, si para decirlo recurre a su habitual jerga poco inteligible no veo por qué no se lo puede criticar, con o sin ironía. Yo prefiero a quien escribe para que se le entienda, sobre todo si lo hace en un medio dirigido a las personas comunes así sea una revista de “cultura”. Para lo “difícil” tiene las publicaciones académicas, ahí no veo problema en que se despache a su gusto mientras sus pares se lo acepten.

    Muchos saludos y mis mejores deseos de felicidad para el nuevo año.

  38. artemiolopez
    Diciembre 29th, 2007 00:55
    38

    Horacio es nuestro Góngora y tal vez sea cierta parte de su autobiografía escrita alguna vez en Unidos donde el sociólogo que engalana hoy la dirección de la Biblioteca que Neustad soñó advierte que “retuerce tantos las palabras quizá como oscura vengaza por el hecho de llamarse González”. Salu2 y buen 2008 para los bárbaros!

  39. Los balances me tienen los huevos llenos « Peinate que viene gente
    Diciembre 30th, 2007 01:20
    39

    [...] general no lo hago) en una discusión de las más interesantes hasta ahora (para mí) en materia de blogs y literatura, tópicos que me parecen sobrevaluados, como el precio de algunos cereales, pero que está bueno [...]

  40. Pablo
    Diciembre 30th, 2007 11:07
    40

    Artemio, hay que darle crédito, entonces, por una venganza bien ejecutada.

    Jorge, gracias por el aguante.

    Un abrazo, y un gran 2008 para el pueblo bloguero.

  41. » El mundo no termina ahí donde dejamos de entenderlo Espíritu Emprendedor: Management, tecnología y educación en el mundo global
    Diciembre 30th, 2007 21:16
    41

    [...] Dos tipos audaces [...]

  42. Pablito
    Enero 3rd, 2008 21:07
    42

    Me parece q confuncion blogs con myspace pero bue… a cualquiera le pasa :P

  43. João Barreto
    Enero 17th, 2008 16:39
    43

    genial, muito bom! devias ser tradutor profissional ;-)

  44. Pablo
    Enero 18th, 2008 11:30
    44

    Gracias, João, pero es un trabajo demasiado duro, se lo dejo a gente más laboriosa que yo.

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