Ya está: llegué a mi límite
Para decirlo sutilmente, la Iglesia argentina ya me colmó la paciencia.
En un país en el cual la Iglesia católica recibe subsidios directos e indirectos del estado nacional (incluyendo subsidios para sus escuelas denominacionales), en donde el presidente tiene la deferencia de soportar cada año sentadito una misa de Te Deum en el día de la independencia nacional y en donde las únicas fiestas religiosas declaradas feriados son todas católicas (¿para cuándo feriados de Yom Kippur o Eid?) el cardenal Jorge Bergoglio, presidente de la Conferencia Episcopal, afirmó el lunes que “la Iglesia fue, es y será perseguida”.
(¿Se estará acaso refiriendo al próximo juicio a Christian Von Wernich? Just an idea.)
Pero no contento con elocutar esa frase sin que se le cayera la cara, Bergoglio advirtió sobre peligros latentes como la “dádiva y el clientelismo” y (mi preferida) el “deterioro del federalismo”.
(Un jugador de toda la cancha, Bergoglio. Te maneja tanto la teoría teológica como la literatura sobre clientelismo e inclusive federalismo. Debe tener como siete doctorados el hombre.)
No contentos con lo dicho, hoy el obispo Jorge Casaretto vuelve a machacar:
El prelado consideró que el presidente Néstor Kirchner “tiene derecho de elegir dónde le parece bien hacer el Tedeum” para “dar gracias a Dios por lo que lo está ayudando en su proceso”.
Y explica:
Consultado por radio Continental sobre el pedido de la Conferencia Episcopal Argentina para que haya autonomía “real y auténtica” de los tres poderes del Estado para el “ejercicio de la democracia”, Casaretto –uno de los autores de ese documento- explicó que “nosotros quisimos escribir algo que tenga que ver con las elecciones pero desde el punto de vista eclesial”.
(Una idea: ¿y si no escriben nada “que tenga que ver con las elecciones?” ¿Si se concentran en las discusiones sobre el orden de precedencia de la Santísima Trinidad y el problema lógico del libre albedrío y esas cosas?)
Por último: aún peor que los obispos me parecen los candidatos/as ya sea por convicción o por cálculo instrumental, están ayudando a legitimar la idea de que la Iglesia Católica como institución es un actor político legítimo y relevante. Con la historia que tiene nuestro país, esta es una estrategia peligrosa, más allá de quien sea el gobierno de turno.

April 30th, 2007 12:16
Excelente post. En un todo de acuerdo. La iglesia, una institución retrógrada y conservadora, cuando se mete en política… bueno, sigue siendo una institución retrógrada y conservadora. Recordemos sus posiciones en el congreso pedagógico, o cada vez que se toca el tema de la educación sexual. La caterva de reaccionarios que han sido obispos acá en la Plata, por ejemplo. Mi memoria empieza con Plaza, pero seguramente viene de antes. El de ahora es una maravilla, ni lo voy a nombrar, a su lado Bergoglio es de ultraizquierda.
Muchas cosas de este gobierno no me gustan, pero el solo hecho de pensar en una iglesia crítica me mueve a risa.
Sí, crítica, claro: una crítica medieval.
April 30th, 2007 12:17
Parafraseando al propio Bergoglio “me rechinan los dientes” de la indignación.
Saludos
April 30th, 2007 12:26
Es como dicen las escrituras
…”Y dijo Dios:
Honrarás el federalismo fiscal y tratarás de que haya gobernadores con mucha plata para manejarla discrecionalmente de modo de que en el interior podamos hacer lo que se nos cante, lo cual es más difícil si justo justo toca en la Rosada algún tipo que no se le ocurra atendernos el teléfono a diario…”.
Saludos
April 30th, 2007 12:32
No es la primera vez que se critica abiertamente las intromisiones de la Iglesia Católica en cuestiones que la exceden.
A veces me pregunto qué hubiera pasado con nuestro país si después del corte que hizo Rivadavia con el Vaticano (allá a los lejos), nos hubiéramos quedado así, sin iglesia oficial, prebendas, etc.
Y es que, más llá de las críticas, que pueden ser tendenciosas o no, si nos ponemos a mirar el mapa mundial, los países mayoritariamente católicos son los más retrasados en todos los aspectos.
April 30th, 2007 13:09
Maria Esperanza
La Curia, no la Iglesia, sale al choque por el mismo motivo que el resto de los poderes fácticos.
Su instrumento fundamental, las FFAA, no tiene relevancia política.
La oposición no se logra aglutinar en un eje de discusión confrontativo, por falta de argumentos.
Solo le quedan la corrupción y la seguridad.
El tema de la seguridad empalidece frente a la comparación de Brasil y Virginia.
La corrupción solo puede ser mencionada elípticamente, a ver si todavía caen presos los “privados” que se benefician.
En el tema de planificación familiar y aborto, deben enfrentarlo por principios doctrinarios, sin tensar la cuerda.
Existe el riesgo de hacer una consulta popular, que saben que van a perder.
El otro tema, al que le tienen pánico, es el desenganche del Estado.
La pobreza apostólica exige repudiar los lazos con un poder corrupto, que esta en contra del Bienestar General.
Esto significa salir a predicar por los barrios y a pedir el diezmo voluntario, compitiendo con los evangélicos.
Es una alternativa demasiado cercana a la de los curas del Tercer Mundo.
La Opción por los Pobres seria ineludible, si quieren mantener la grey.
Para mi, estas declaraciones son mas una demostración mediática de impotencia, que la demostración publica de Poder.
En caso de tenerlo, ni aparecen en los diarios, cayaditos impondrían sus puntos de vista.
Un abrazo
April 30th, 2007 13:12
Maria Esperanza
Pecador me confieso.
Cayado por callado, no fue un juego de palabras, fue un lapsus.
Un abrazo
April 30th, 2007 13:38
Vade retro Satanas…! Apostatas…! La inquisicion.. para vosotros ya…! arrepentios… sacrilegos…!
April 30th, 2007 14:28
Tío Manolo: como es habitual, tenés más razón que un santo. El Espíritu Absoluto sea contigo.
April 30th, 2007 16:09
En lineas generales coincido con lo expresado anteriormente, y como me sucede ultimanente muy frecuentemente, coincido en forma particular con manolo (sera para preocuparme??).
De todos modos, que problema hay que la iglesia exponga sus ideas y pensamientos?.
saludos
April 30th, 2007 17:27
Chacall: el problema es, primero, la onda “o me levantás el teléfono o te salgo a pegar”, y segundo, que en general ellos y yo estamos siempre en la verda de enfrente.
April 30th, 2007 19:23
nunca estoy de acuerdo con Maria Esperanza. pero sí en esto. como liberal que mira con enorme desconfianza a Kirchner, no me interesa estar “aliado” en esto con la Iglesia, porque seguramente negocia sus propios temas (y la Iglesia y los peronistas siempre llegan a un acuerdo). pero no creo que sea la cuestión económica la que le preocupa hoy a la Iglesia. es el aborto (no puede ser serio eso de que quieren ver quien llama primero a quien…).
April 30th, 2007 21:36
Maria Esperanza
El berrinche por falta de “dialogo” lo han tenido desde al UIA hasta la SRA.
Entre ambos están los columnistas y los editorialistas.
Todos sienten la falta de un General de la Nación como oreja compasiva.
La insistencia sobre “el deterioro del federalismo” es quizás, la búsqueda de Coroneles territoriales, para usarlos como fuerza de choque político.
Un Piña, dos Piñas, muchos Piñas.
El inconveniente es disciplinario, Roma prohíbe a sus ministros ser miembros de poderes ejecutivos.
Por lo tanto deben ser promotores Morales, evitando la tentación de ser ejecutores materiales.
Si esta hipótesis fuera cierta, es hora de trasladar a Moreno a Culto, para “sincerar el dialogo”
Un abrazo
PD Chacall, ¿estas aprendiendo la marchita? :-P
May 1st, 2007 03:57
Es que son las cucarachas, sobreviven a todo.
Ojala algun dia el gob le corte los viveres asi se dejan de joder, y que llamen a consulta por lo del aborto (si es que en las encuestas sale que podemos ganar).
Lo de Piña igual no estuvo tan mal, porque lo bajaron de un hondazo a ese rovira.
May 1st, 2007 19:07
¿Vieron cuánto rinde a nivel subjetivo el sentirse objeto de persecución?
A la Iglesia no la persigue nadie desde Constantino. Se escucha algún comentario sobre Palestina y el embajador de Israel sale como si estuvieramos en 1939. Ahora los Fernández están como nene con un chiche nuevo con el camioncito que se les estroló en Santa Cruz. (Y uno habla con un peronista y en seguida le saca a flamear el fantasma del antiperonismo: en cualquier momento salen a decir que al peronismo lo proscriben).
En fin, feliz día para todos los que trabajen de algo.
May 2nd, 2007 10:58
“…En la batalla por acabar con las divisiones terriblemente injustas que se imponen a la humanidad y al buscar sus causas fundamentales, he llegado a captar que ninguna versión del cristianismo (o de ninguna otra religión) iluminara el camino hacia la abolición del gran sufrimiento y marginación de dichas divisiones implican para las inmersas mayorías. El judaísmo cristiano y sus valores tradicionales representan las cadenas de la tradición y defienden entre otras cosas, la esclavitud, la subordinación y degradación de la mujer, la brutalidad contra los niños, la masacre, el saqueo de naciones rivales y gente de otras religiones…” (Bob Avakian)
Privaticemos la Iglesia Apostólica Romana
Saludos
May 4th, 2007 02:09
http://danielsancristobal.blogspot.com/2007/05/travesuras-de-la-conferencia-episcopal.html
May 5th, 2007 21:22
Supongo que luego del encuentro entre Kirchner y Piña el presidente pasó a engrosar la lista de candidatos que, ya sea por convicción o por cálculo instrumental, están ayudando a legitimar la idea de que la Iglesia Católica como institución es un actor político legítimo y relevante. ¿No?
May 5th, 2007 22:36
Justamente, si yo pudiera hacerle la política hacia la Curia a Kirchner (lo cual obviamente no es el caso) ni me junto con Piña, ni con Bergoglio, ni voy al Tedeum, ni nada de nada. El interés de soplarle la oreja a Bergoglio no debería ser mayor que el interés de largo plazo.
May 6th, 2007 02:11
MEC, a mí tampoco me agrada la habitual intervención de la Iglesia en los debates públicos pero me parece que deberíamos considerar que:
1. la onda “o me levantás el teléfono o te salgo a pegar” no es sólo propia de la Iglesia, se asemeja bastante a las conductas exhibidas por la burocracia sindical y a ciertas empresas periodísticas, por ejemplo; y
2. es todo un riesgo impugnar algunas voces por el hecho de estar en una vereda diferente a la nuestra.
Por otra parte, pretender que la jerarquía eclesiástica no se inmiscuya en las cuestiones terrenales es negar el carácter político de la Iglesia e ideológico de la religión. Que a nosotros no nos guste no invalida el hecho de que las autoridades religiosas hayan sido, sean y serán un actor político relevante dentro y fuera de nuestro país.
Además, si cuestionamos a Bergoglio (que comparado con Quarracino es Leonardo Boff) por incursionar en la arena política también deberíamos cuestionar a personajes como Mujica, De Nevares o Farinello, por nombrar sólo a algunos.
Más que bregar por sacar de la discusión a la Iglesia, me concentraría en dejar de financiarla y poner en discusión la relación entre educación formal y religión.
Saludos.
May 10th, 2007 22:48
Muy buenos posts.
A mí justamente esto de “…que las autoridades religiosas hayan sido, sean y serán un actor político relevante dentro y fuera de nuestro país.” es lo que más me molesta.
Citando a Lisandro de la Torre uno podría decir “…Con todo esto quiero decir que la humanidad no tiene aun en sus manos los instrumentos adecuados para conseguir que no quede en el mundo un solo cerebro fosilizado que crea en los milagros. Ni un solo truhán que pueda explotarlos (…) Si el orden politico-economico actual hubiera de durar eternamente, la supervivencia de las religiones milagreras sería su consecuencia; pero como estamos sobre un volcán, como el famoso orden social derechista e imperialista desemboca por todas sus avenidas en la catástrofe, cualquiera de las guerras insensatas y criminales que incumbe le pondrá fin y morirán a un tiempo el facismo, el imperialismo, el clericalismo oficial y la explotación gubernativa y religiosa de las supersticiones.”
July 23rd, 2007 21:20
Debido a lo no dicho por la Iglesia no quiero más ser parte del silencio cómplice. Ello motiva mi deseo de hacerles llegar lo que escribí.
Carta abierta
Una meditación profunda me decidió a volcar sobre el papel lo que esperé, vanamente, fuera dicho por los obispos de la Iglesia argentina respecto de quien hoy está procesado por su participación activa en los acontecimientos ocurridos durante el Terrorismo de Estado.
Me refiero, claro está, a quien ocupara el cargo de Capellán de la Policía de la Provincia de Buenos Aires el sacerdote von Wernich.
Como bautizada y católica práctica he creído, confiadamente, en discursos y documentos eclesiales que pensé provenían de reflexiones serias: la búsqueda de la justicia, la dignidad humana, el respeto, la ética, la responsabilidad, el bien común, etc, etc.
Sin embargo, hoy asisto –no sin dolor- a la decepción, a la vergüenza manipuladora, dualista, impersonal, que utiliza excusas absurdas, callares cómplices, falsa obediencia poniendo de manifiesto, cada vez con mayor claridad, lo perverso que significa el “silencio instituido” escudado en dichos discursos y documentos. Mucho discurso y documento, poco debate sobre temas concretos que sólo bordean la superficie.
Cierto es que el juicio de von Wernich está en proceso y no hay aún sentencia, pero me parece que es necesario un pronunciamiento al respecto.
Resulta difícil pensar que nuestros obispos no se atrevan a dar la cara y admitir, al menos, que el comportamiento siniestro de este hombre que dijo haber “actuado en nombre de Dios”, “cumpliendo la voluntad de Dios” (mientras presenciaba torturas) es, por sí sólo, un hecho repudiable.
Esta Iglesia como institución no me representa y hace que no pueda reconocerla como continuadora de aquella que fundara Jesús. No sé cómo interpretan estos supuestos seguidores suyos aquello de la verdad los hará libres.
En mi opinión, sería sano poner primero el acento en la verdad histórica bajo la forma de palabra hablada, para luego proclamar la Verdad como Palabra revelada. La verdad histórica que libera, debe decirse dentro del contexto social, cultural, económico, político y eclesial en tiempo presente. De lo contrario, se volvería a caer en arrepentimientos tardíos que resuenan como pretextos infantiles, subestimando escuchas adultas.
Precisamente, porque Jesús intervino en la historia pasó a ser protagonista de la misma: el primero en la lucha. Posteriormente, su ejemplo contagió a los apóstoles.
Creo que podemos comprometernos en la lucha yendo hasta el final, afrontando el riesgo de la muerte o retrocediendo por temor a ella.
¿Quiénes son los obispos que aquí y ahora asumen el riesgo de la muerte en su variedad de modos? Y digo variedad porque no sólo hay que afrontar la muerte física acontecida en lo real, sino aquella que supone morir a ciertas dimensiones personales que sumen en soledad, angustia, miedo, desazón, pero que deja huellas pues son testimonio de adhesión a “valores no negociables”.
Recuerdo a Don Jaime, a Angeleli, a Novak y a otros que entregaron su vida como Romero. Ellos reivindicaron la Iglesia desde la práctica de la justicia, entendida como realización de hermandad dentro de la sociedad toda. Tuvieron, es indudable, que crecer, aprender a ver con sus propios ojos, madurar, animarse a cambiar. Creo que eso hizo posible que el itinerario de sus caminares alcanzara el dinamismo y la valentía para salir a buscar a los excluidos, a los sin rostro. Se produjo, entonces, la maravilla de apreciarlos puesto que han sabido ser “siervos de Dios” acompañando al pueblo en la defensa de sus legítimos derechos, sin preocuparse por conservar la comodidad de una silla dentro de un despacho seguro.
He recibido comentarios sobre obispos que dicen haberse expedido mediante un comunicado de prensa, sobre este tema, y que no se ha dado a conocer porque hay censura en los medios. De ser así, humildemente, pediré disculpas.
Mientras tanto, mi corazón se debate por no saber a qué Reino responden quienes están al frente de la Iglesia: si al de Dios o al del poder que, como institución instalada, no quieren perder. ¿En ese poder radica el amor y la esperanza a la que invitan insistentemente?
Me pregunto: ¿dónde estás Iglesia?; ¿quién sos?.