Debate Demócrata en USA

Anoche frente a frente, Hillary Clinton y Barack Obama alteraron un poco sus libretos. Despues de una semana de fuertes reacciones contra el tono negativo que iba adoptando la interna, los candidatos (particularmente Hillary) dejaron atrás los ataques mutuos, enfatizando la unidad demócrata frente al legado de Bush. (Esta cierta unidad programática contrasta con los fuertes conflictos que vienen marcando las primarias de los republicanos). Hillary incorporó en mayor medida el discurso de cambio que viene proponiendo Obama: y Obama enfatizó el apoyo reciente de los Kennedy y otros pesos pesados del partido para defender su supuesta falta de experiencia administrativa. Obama seguramente ganó hacia el final, cuando el tema pasó a girar en torno a Iraq, pero la impresión general fué de un empate –que en este contexto, tan cerca de las “super elecciones” del martes que viene, favorece en mayor medida a Hillary Clinton.

El criador opina que a los demócratas les puede ser dificil lograr suficiente apoyo sin Edwards. Habrá que ver quien termina siendo candidato/a a Vice (seguramente, alguien del sur), pero hay que recordar tambien que la candidatura de Obama está generando niveles casi inauditos de participación de nuevos votantes (particularmente entre la juventud). Esto puede reconfigurar el proceso electoral. Y me parece que es en este sentido que el discurso de Obama desarrolla tintes populistas: el “ellos” y “nosotros”, en su caso, es un corte, no principalmente entre clases sociales a la Edwards (aunque Obama mantiene algunos de estos elementos), sino entre generaciones, distinguiendo entre los que constituirían un antes y después de la política.

5 comentarios a “Debate Demócrata en USA”

  1. frontispiece
    Febrero 2nd, 2008 14:46
    1

    El populismo norteamericano, a diferencia del latinoamericano, es liberal. Por ende, es mas dificil que se de una division tajante entre un ellos y un nosotros del tipo “pueblo v. oligarquia”. Me parece que Obama quiere representar un cambio y es cierto que en eso logra el apoyo de las nuevas generaciones que sospechan que dos familias (Clinton/Bush) se estan repartiendo el poder por turnos. Sin embargo, no creo que “cambio” sea igual a “populismo”. Tampoco estoy convencido de que el populismo pueda basarse principalmente en un clivaje generacional: jovenes vs. viejos. No me parece que Obama este cargando tanto las tintas contra el “regimen” a la manera Yrigoyenista. Solo subraya coincidencias entre su competidora en las primarias y los republicanos en un tema sensible: la guerra de Irak.

    Saludos

  2. Andrés el Viejo
    Febrero 2nd, 2008 19:01
    2

    El populismo norteamericano ha tenido distintas vertientes y distintas expresiones. Bryan era un político demócrata de Nebraska, que perdió tres elecciones presidenciales y tuvo la mala idea de pasar a la historia como acusador en el “caso del mono”, era un àcido crítico de los bancos y las empresas ferroviarias. El primer Roosevelt, que era republicano aunque tuvo un período de “tercer partido”, también era adversario de los trusts e impulsó medidas antimonopólicas cuando fue presidente, en defensa de los menos favorecidos. La Follette, con su partido Progresista, llegó a ser gobernador de Wisconsin y fue un denunciante de los ferrocarriles y defensor de los granjeros. Huey P. Long, por otro lado, fue un demócrata sureño, corrupto como el que más, gobernador de Louisiana hasta que lo cosieron a tiros, era un racista convencido, pero impulsó mejoras laborales y asistencia social tanto para blancos pobres como para negros (separados, desde luego).
    En la vida política norteamericana, por más de un siglo, el populismo ha estado ligado a oposición frente a los grandes capitales y medidas favorables a los trabajadores y pobres. Ha sido básicamente un “ellos y nosotros”, del lado de “la gente común”, ya sea que se ubicara más a la izquierda (La Follette) o a la derecha (Long).
    Me cuesta ver algo de eso en el señor Obama. No tiene una relación especial con los sindicatos ni un programa de beneficios sociales (ambas cosas que sí tiene Edwards). En todo caso, si tiene algo de eso no forma parte de su equipaje de campaña.

  3. distressed abd
    Febrero 2nd, 2008 19:25
    3

    No puedo estar mas de acuerdo con los comentarios anteriores, si terminamos categorizando como populista a todo politico en campania que utilize un discurso que apele a un nosotros v. un ellos (mas alla de la definicion de estos campos, y de su intensidad) me temo que dentro de poco el concepto populista defina a todos los politicos, y en consecuencia a ninguno.

    Tambien me preocupa un poco esta necesidad de aplicar marcos teoricos mas cercanos a nosotros para explicar distintas realidades. Estas semanas lei mucho acerca de que Obama es la Lilita, o es frepasista, y realmente ninguna de estas comparaciones me parecieron lo suficientemente convincentes como para hechar luz ni sobre el “fenomeno Obama”, ni sobre la politica americana en general.

    Como dato de color, y en sintonia con lo que dice Alberto acerca de los origenes del populismo americano, les copio la famosa lectura de “El Mago de Oz” como propaganda populista de la epoca. Seguramente ya la conozcan, pero como dice Mirtha, el publico siempre se renueva!

    The Wonderful Wizard of Oz is one of America’s favorite pieces of juvenile literature. Children like it because it is a good story, full of fun characters and exciting adventures. Adults–especially those of us in history and related fields–like it because we can read between L. Frank Baum’s lines and see various images of the United States at the turn of the century. [...] Littlefield described all sorts of hidden meanings and allusions to Gilded Age society in The Wonderful Wizard of Oz: the wicked Witch of the East represented eastern industrialists and bankers who controlled the people (the Munchkins); the Scarecrow was the wise but naive western farmer; the Tin Woodman stood for the dehumanized industrial worker; the Cowardly Lion was William Jennings Bryan, Populist presidential candidate in 1896; the Yellow Brick Road, with all its dangers, was the gold standard; Dorothy’s silver slippers (Judy Garland’s were ruby red, but Baum originally made them silver) represented the Populists’ solution to the nation’s economic woes (”the free and unlimited coinage of silver”); Emerald City was Washington, D.C.; the Wizard, “a little bumbling old man, hiding behind a facade of paper mache and noise, . . . able to be everything to everybody,” was any of the Gilded Age presidents.

    David B. Parker. 1994. The Rise and Fall of The Wonderful Wizard of Oz as a “Parable on Populism.” Journal of the Georgia Association of Historians 15: 49-63.

  4. distressed abd
    Febrero 2nd, 2008 19:26
    4

    ooops *echar luz*

  5. frontispiece
    Febrero 2nd, 2008 19:46
    5

    Para retomar lo que dice distressed sobre aplicar categorias que nos son familiares al fenomeno Obama. Me parece que lo que suele dejarse de lado es el hecho de que Obama no puede levantar mucho el tono en la retorica contra el capital o los lobbies en Washington porque, para los canones fenotipicos norteamericanos, Obama es NEGRO. Esto no es un dato menor, porque lo que queda simpatico en un atildado y exitoso senor blanco del sur no le sienta igual de bien a un negro de nombre Obama. Creo que cualquier candidato negro que quiera ser presidente en USA tiene que moderar su discurso al maximo para evitar sospechas de resentimiento, revanchismo, division racial, etc. Obama parece venir haciendo equilibro en esto, pero ciertos intelectuales afro-americanos como Cornel West le vienen marcando hace un tiempo que su campania se esta “blanqueando” demasiado.

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