La punta del iceberg

Después de un tiempo prudencial para decantar las ideas, la distancia nos permite ver varios temas relacionados con el debate sobre el canon digital.

Por un lado, el que le dio origen, es decir, el proyecto de creación de un Instituto de la Música. ¿Son necesarios este tipo de organismos?, o ¿son la mejor manera de promover y proteger las distintas actividades culturales?

Las posiciones contrarias objetaban la burocratización, amiguismo, falta de controles, posible corrupción; y los que defienden su posible creación dicen que es la única manera en que el estado tenga injerencia en el diseño de las políticas culturales.

En caso de considerar a los institutos de fomento la forma más adecuada de vehiculizar iniciativas culturales, hay que determinar cuáles son las formas de financiamiento a fin de asegurar realmente su autarquía y/o autonomía, condición indispensable para la concreción de una política de estado, no sujeta a los avatares cotidianos.

Pingüinos sobre un iceberg
Foto: Nick Russill.

Investigando sobre el financiamiento actual en algunos institutos, notamos diferentes modelos de ingresos que condicionan la proyección de políticas de largo plazo.

Otro tema, y el que motivó la mayor cantidad de comentarios, fue el del canon digital. Las fundamentaciones por la no implementación del canon digital fueron magistralmente resumidas en el comentario de Pablo “cinco argumentos contra el canon digital”.

Es interesante observar en la campaña electoral española la mención de Rajoy sobre el “untado” que habría hecho Rodriguez Zapatero a los artistas por medio del canon digital para que se expresaran a favor de su campaña; mostrando la confusión ideológica que genera el tema en España.

Otro de los temas es el de la dicotomía Derechos de Autor/Copyright Vs. Cultura Libre/Software libre. Es fundamental en este sentido recurrir a Lessig (“Cultura Libre”, “Códigos y otras leyes del Ciberespacio”, “El futuro de las ideas”). Aquí nos tomamos una licencia, porque reconociendo la importancia de la descripción del desarrollo desproporcionado de los “Guerreros del Copyright” no nos parece la mejor solución la propuesta de “compensaciones” a determinadas bajadas de archivos musicales.

“Amo Internet y por lo tanto no me gusta que la comparen con el tabaco o con el amianto. Pero la analogía es justa desde el punto de vista de la ley. Y sugiere una respuesta justa: antes que buscar destruir Internet o las tecnologías p2p que están dañando a los proveedores de contenidos deberíamos buscar una forma relativamente sencilla de compensar a aquellos que reciben este daño.”

Lessig, Cultura Libre (pdf), p. 329

Estas “compensaciones” y este “daño” estarían en franca oposición a mucho de lo expresado noalcanon.org.

O:

En resumen, por lo tanto, ésta es mi propuesta:

Internet está en transición. No deberíamos andar regulando una tecnología en transición. Deberíamos, por el contrario, andar regulando las maneras de minimizar los daños a los intereses afectados por este cambio tecnológico, al tiempo que permitimos y animamos la tecnología más eficiente que podamos crear.

Podemos minimizar este daño al tiempo que maximizamos el beneficio para la innovación:

1. al garantizar el derecho a tomar parte en el intercambio de tipo D;
2. al permitir que el intercambio no comercial del tipo C sin obligaciones legales, y que el intercambio comercial de este tipo se produzca con una tasa baja y fija determinada por un estatuto;
3. mientras estamos en esta transición, al recaudar impuestos y ofrecer compensaciones para el intercambio de tipo A, en la medida en que se demuestre un daño real.

Lessig, Cultura Libre, pp. 331, 332

(Lessig distingue cuatro formas distintas usar las redes p2p para compartir archivos. El tipo A es el uso como sustituto a a la compra de CDs, el tipo B es el uso para escuchar partes de CDs antes de comprarlos, el C es el uso para “acceder a contenidos que ya no se venden pero que están todavía bajo copyright o que serían demasiado complicado de comprar fuera de la Red” y el D es el uso para acceder a contenidos sin copyright o cuyo acceso está respaldado por el dueño del copyright.)

¿Recaudar impuestos? ¿ofrecer compensaciones? ¿daño real?

Por otro lado tenemos el tema de la legislación sobre la copia privada. Si bien la mayoría de los comentarios mencionan su legalidad esto tiene “la otra mitad de la biblioteca” en contra.

e) Copia privada

En la legislación argentina no hay excepciones al derecho de reproducción para usos personales o privados.

(Villalba/Lipszyc, El derecho de autor en la argentina, p. 120)

(Sorprende la escueta alusión al tema en un tratado de cuatrocientas cuarenta y siete páginas). La existencia de las “dos mitades” nos obliga a tomar una posición revisando las normativas vigentes de derechos de autor y propiedad intelectual (no pueden coexistir ambas).

Otros de los temas derivados refieren a otras formas de administrar los derechos de autor (Creative commons y el reciente ColorIuris). Después de reunirnos con Ariel Vercelli nos remitimos a sus libros: “Aprender la libertad”, “La conquista silenciosa del Ciberespacio”. Conviniendo que con algunas salvedades seria un camino posible.

El último de los temas en otro orden, es el funcionamiento de la blogosfera como potencial instalador de temas en una agenda tomada por los medios masivos de comunicación. (Tendríamos que considerar si otra temática hubiese tenido la misma relevancia) .

De esta manera reabrimos el debate porque esto, amigos… recién comienza.

PD.: Estos hechos ocurrieron en el ínterin:

Madonna cuelga su primera película free en la Web; la Universidad de Harvard decide publicar gratuitamente sus investigaciones en Internet; los guionistas de Hollywood levantan la huelga a raíz de cobrar una “compensación” por las películas bajadas de Internet; el reportaje a Calamaro en el primer numero de Critica; posible incursión política de Lessing en USA; el desembarco de SGAE en Argentina.

13 comentarios a “La punta del iceberg”

  1. Francisco de Zavalía
    March 8th, 2008 15:06
    1

    Diputado, Me parece muy bien que reflexione sobre el proyecto que usted presentó en sociedad. Era un pésimo proyecto por varias razones:

    a) Crea un “instituto de la música” que si funciona como el del Cine va a acabar de destruir la cultura nacional: el INCAA, por lo general, financia películas que nadie iría a ver gratis.
    b) Implanta el canon digital pero no para compensar a los titulares de derechos sino para financiar el instituto de la música. Un absurdo.
    (y eso sin entrar a discurrir sobre el concepto que tienen los tributaristas de este tipo de impuestos).
    c) Pocos lo dijeron, pero hay una absurda discriminación a los artistas extranjeros. El proyecto planea financiar “la música nacional” a costa de Dylan, Iron Maiden, etc. Lo mismo hace el INCAA. Pero en este caso es peor, “No country for old men” se puede proyectar simultaneamente alrededor del mundo. Dylan es único, y seguro que preferirá ir a otro lado a tocar.
    d) Comete el mismo pecado que el Sr. Moreno. Pretende sobre regular el mercado. Pretenden, en forma absurda, imponer a los particulares que tipo de jingles deben usar.
    Digo más sobre todo esto aquí
    Le reconozco haber abierto el debate sobre el asunto y también tener la cortesía de habernos avisado antes de introducirlo en la Cámara. Pero el proyecto, más allá del canon, era pésimo.
    Ahora le doy mi opinión. No importa cuantas leyes presenten, el sistema de propiedad intelectual, como lo conocemos, esta muerto. Lo mató la revolución digital. Algunos, pretenden colgarse del saco del estado para salvar un esquema de negocios que no va más. Otros buscan adaptarse a esta realidad y hacen buenos negocios en ella. ¿A quién le parece usted que debemos proteger? Si el objeto de los derechos intelectuales es promover la innovación ¿No le parece que debemos darles todas las herramientas a los segundos y despreocuparnos de los primeros?
    Es una oportunidad histórica para nuestro país que está plagado de innovadores y de gente con ideas. Desde el estado, basta darles un “empujoncito” o, por lo menos, dejarlos en paz.

  2. Francisco de Zavalía
    March 8th, 2008 15:07
    2

    Ahí va el link:
    http://dertel.wordpress.com/2008/01/25/llega-a-la-argentina-el-impuesto-al-ipod-morgado-y-el-canon-digital/

  3. Lucas
    March 8th, 2008 15:19
    3

    Posiblemente los diputados de las bancadas opositoras no peguen el grito en el cielo diciendo que les recortan facultades al votar el presupuesto. De modo que, algo raro tiene que estar pasando, ¿no?

  4. Lic. Baleno
    March 8th, 2008 19:10
    4

    Yo en esto soy medio cuadrado, para mi el mejor ministro de cultura es el de economia si consigue que te sobren unos mangos para comprar un libro, un disco, ir a un recital o a tomar clases de pintura.
    Defender la cultura nacional para mi siempre fue defender la economia nacional.
    El de Educacion puede ayudar pero pensando en 20 años adelante.

  5. Lucas
    March 8th, 2008 19:31
    5

    Estoy de acuerdo con vos, Baleno. Por eso, me parece, que un impuesto a sectores incluídos en las herramientas tecnológicas debe ser redistribuidor, y por tanto, ir al presupuesto y que sea el congreso el encargado de señalar prioridades, entre las cuales yo no pienso en quienes suponen vulnerados sus derechos de producción, mientras en el país la mitad de los trabajadores cobre en negro, un cuarto de la población esté bajo la línea de pobreza y la mitad de los niños y jóvenes sean pobres.
    Decir que esto es mover el eje del debate es reconocer que, directamente, el tema no importa y no se ponen las energías ahí. Sí me parece bien este impuesto, como impuesto y no como cánon (supongo que hay un problema jurídico, porque se presume que el pagador violenta la ley de derechos de autor, pero bue.. se le busca la vuelta, primero está la política luego elegir que mitad de la bilbioteca se usa) pero dirijido no a reforzar el círculo que divide la brecha tecnológica sino a romperlo.
    Por supuesto, reconociendo la importancia de Morgado al generar este debate y entendiendo que mi posición está perdida, por cuanto se discutirá los derechos de productores y los de usuarios, dejando fuera (aún cuando hablamos del estado, las leyes y los gobiernos, o sobretodo por eso) a los no-consumidores, a los excluídos.
    Y otro argumento esperable es que se cobre sobre las grandes rentas, y yo estoy de acuerdo, pero las clases medias altas deben saber que hay que pagar más impuestos, y que no son víctimas del sistema tributario regresivo que tenemos, sino beneficiarios. Y que el estado, hoy, es caro, y debería ser más caro aún, porque los servicios que brinda son para, fundamentalmente, quienes menos impuestos pagan y menos riquezas producen y menos lo necesitan.

  6. Musgrave
    March 9th, 2008 08:36
    6

    Volvamos al debate, esta frase es un poco extraña “En caso de considerar a los institutos de fomento la forma más adecuada de vehiculizar iniciativas culturales, hay que determinar cuáles son las formas de financiamiento a fin de asegurar realmente su autarquía y/o autonomía, condición indispensable para la concreción de una política de estado, no sujeta a los avatares cotidianos.”

    Las politicas públicas se financian con rentas generales, la autarquía no le da a un organismo el rango de politica de estado. Una politica publica es politica de estado cuando tiene suficiente consenso para ser mantenida en el tiempo. Es decir cada año en la sanción del presupuesto, el consenso generalizado le asigna los recursos necesarios para que cumpla su función. Si en cambio un organismo logra tener autarquía por una mayoría circunstancial, no significa que se ha llegado a un consenso tal que instaura la política como politica de estado. Sino por el contrario que ha logrado levantar una barrera de protección para cuando cambie la mayoría circunstancial.

    A alguien se le ocurre que la salud y la educación deben se provistas por organismos autárquicos y que cuenten con impuestos de asignación específica?

    Hagamos un poco de números, cuanto sería el presupuesto del instituto? 100 millones, 200 millones. Eso representa menos del 1% del presupuesto nacional. No debería ser complicado, juntar el consenso necesario para que se le asignen dichos fondos.

    Saludos

  7. Esteban
    March 9th, 2008 10:14
    7

    Me parece que los músicos deben buscar sus propias formas de ingresos y no hacer que el resto de la sociedad pague con impuestos algo que potencialmente va a consumir.
    La ideal del canon es ridicula y totalmente injusta. Es como si el dia de mañana el Estado se ponga a cobrar un canon a las hojas blancas, cuadernos, y cualquier medio en el que se pueda escribir texto, porque son un potencial medio para reproducir obras literarias con copyright.

  8. Guillermo Bazzola
    March 10th, 2008 01:19
    8

    Buenas,
    Pese a llevar varios años viviendo en España, cada vez que se plantea una discusión respecto de políticas culturales (o de fomento a las actividades culturales en general y musicales en particular), me da ganas de opinar, porque creo que hay una gran confusión al respecto, y mal que mal, desarrollé mis primeros veinte años de carrera musical en Argentina.
    En principio, debo decir que en Argentina no existe bajo ningún punto de vista un interés institucional en el desarrollo de la música (hablaré exclusivamente de esto, porque es lo que conozco). Esto no significa que en los distintos niveles de la administración pública no haya o haya habido personas que sí consideraran importante el fomento de la actividad musical independiente y, en consecuencia, colaboren con los medios a su disposición.
    Hago un paréntesis y aclaro que para mí el concepto de fomento o apoyo a la música independiente está íntimamente relacionado con la producción musical (músico es el que hace música, no el que tiene un diploma colgado) ¿de qué manera se puede apoyar la producción musical?
    Por ejemplo:
    1)Favoreciendo la educación pública en este campo
    2)Incentivando la creación musical (concursos y becas para ejecutantes y/o compositores)
    3)Favoreciendo el surgimiento de espacios públicos y privados en los que se toque música
    4)Colaborando o promoviendo las ediciones discográficas

    Veamos, a grandes rasgos lo que en general ha estado pasando:
    1) En la Ciudad de Buenos Aires y alrededores existen varios conservatorios, dedicados prácticamente en su totalidad a la enseñanza de música clásica (desde hace poco más de un año hay un departamento de jazz en el C. Manuel de Falla, verdadera novedad).La EMPA (Escuela de Avellaneda) tiene 20 años y sigue con los mismos problemas techos que se caen, sueldos atrasados, etc), y la escuela de La Matanza es relativamente nueva. Hasta 2001 no tenía teléfono, pero es un detalle menor.
    2) Cero absoluto. Una anécdota: hace algunos años (8 o 9) me presenté para unas becas del Fondo Nacional de las Artes, pero no pude hacerlo en el rubro “música”, porque estaba reservado exclusivamente a la música clásica. Debí hacerlo en el rubro “expresiones folklóricas”. había por ahí otros concursos, por ejemplo uno del Suterh y otro de Metrovías
    3) En el campo de la música de jazz, por ejemplo, hay un ciclo que tiene ya unos 25 años, todo un logro. Se trata de “Jazzología”, en el CCGSM, pero ojo, hay que darle las gracias a Carlitos Inzillo, que lo hace por amor al arte (nunca mejor dicho) y durante algunas etapas (me acuerdo de la época de Grosso) soportó que le quitaran el presupuesto (quinientos pesos por concierto, no vayan a creer que era una fortuna).
    En lo referido a los clubes y lugares privados, bajo cero. No solo no hubo ayudas de ningún tipo sino que, con la excusa de Cromañón, se desató una guerra feroz contra la música en vivo en la ciudad. Por suerte parece que pasó.
    4) En el ámbito de la ciudad de BsAs, recuerdo que hace algunos años se empezaron a hacer algunas ediciones, sobre todo de tango, y que posteriormente se estableció una política de créditos (a empresas) o subsidios (a artistas). Fuera de esto, las ediciones independientes se financian con fondos salidos del bolsillo del artista. Hace poco un amigo me comentaba que fabricar 500 CDs y 1000 láminas (conviene hacerlo así porque la diferencia es muy poca) cuesta unos 800 dólares,o sea unos 2500 pesos, lo que para el bolsillo de un laburante es bastante. Si a eso le sumamos el estudio de grabación (y contamos con que los músicos van gratis y el fotógrafo y diseñador gráfico también y la prensa la hacemos nosotros mismos), podemos llegar tranquilamente a las 4 luquitas.

    Bueno, ese es un panorama general, no muy exhaustivo. La cosa es que pese a esto, la música independiente argentina goza de bastante buena salud. Musicalmente hablando, digo. Financieramente no tanto. Mucha gente produciría más si tuviera mejores condiciones, pero como la producción musical no interesa, habrá que seguir así, hasta que unos se cansen y vengan otros. Como en tantos otros casos,la desidia elevada a la categoría de política de estado.

    Aprovecho a saludar a Claudio, a quien conozco hace una pila de años y doy fe que es un buen tipo, que además, por ser músico, conoce las cosas “de adentro” y por eso puede ayudar.

    Saludos

  9. Alejandro (de LRP)
    March 10th, 2008 05:57
    9

    Che, el tema de la huelga de guionistas es distinto. Estaban pidiendo un porcentaje de las descargas LEGALES y PAGAS, via iTunes o servicios similares. No estaban diciendo “Vamos a cagar a cualquier boludo para hacer unos mangos más”.

  10. Maria Esperanza
    March 10th, 2008 15:28
    10

    Hola a todos.
    Según me parece, los comentarios, hasta ahora, se enfocan en dos cuestiones problemáticas.
    La primera es la dificultad que muchos de los/las lectores tienen con imaginarse al estado promoviendo, mediante sus recursos, una actividad que tiene un fin netamente mercantil, en un industria que mueve millones.
    Además, como mencionaba un comentario, el estado ya destina, vía conservatorios, una cantidad de recursos que funcionan de alguna manera cómo una transferencia. Es decir, ni la industria ni los músicos deben afrontar el costo de la formación, pero son libres de quedarse con los beneficios (lo mismo, obviamente, que los médicos, contadores, etc.)
    Si esta es la objeción, tal vez la cuestión pase por imaginar medidas de financiamiento de un instituto de la música que hagan que no sólo aporte el estado, sino que sean compartidas con, por ejemplo, las discográficas (el acto que hace guita en todo este proceso).

  11. Claudio Morgado sigue intentando - Blog de Pablo Mancini
    March 10th, 2008 22:30
    11

    [...] política. Después del papelón “cánon digital” necesita reinventarse. Lo resumo: ahora que empezó a leer a Lawrence Lessig, va por las licencias Creative commons. Está entusiasmado y resume la batalla anterior en un “magistral” post de su pupilo [...]

  12. Guillermo
    March 11th, 2008 00:46
    12

    Hola,
    A ver, por ahí no fui claro. Lo que quiero decir es que sí, hay conservatorios, hay orquestas sinfónicas, está el Teatro Colón. Es decir, existe una estructura “tradicional”, heredada de una época en la que se hacían escuelas y hospitales también, pero en la actualidad (una actualidad que se remonta a mchos años atrás) la presencia del estado como impulsor de la producción musical es escasísima.
    Con esto quiero señalar dos cosas
    1) que efectivamente no hay interés en el tema, que más allá de algunos funcionarios bienintencionados que hoy están y mañana no, no existe una política cultural a largo o mediano plazo, la que se sustenta necesariamente en la educación. Las pocas “islas” que hay, sobreviven en malas condiciones
    2) que pese a esto, hay producción musical independiente,pero se sustenta mayoritariamente con fondos provenientes de los mismos artistas, que afrontan los costos de producción (grabación, gráfica, fabricación, distribución, etc).
    Una enorme porción de esta producción independiente se da en el campo de la música “popular”, área en la que el estado invierte muy poco y que es la más dinámica, porque es la que atrae a más músicos jóvenes. Esto significa que normalmente son los músicos quienes se pagan su educación y cubren los gastos de su actividad (a diferencia de quienes tienen un ámbito público en el que estudiar), y además no cuentan casi nunca con subsidios o ayudas de ningún tipo.
    En otras palabras: la producción discográfica independiente no enriquece a nadie. Normalmente no se gana y en el mejor de ls casos, se recuperan gastos. Esto lo sabe cualquier músico o cualquiera que esté cerca del ambiente musical.
    Creo oportuno recordar esto, porque en muchas discusiones acerca del canon,las descargas, el derecho a la cultura, etc, etc, pareciera flotar la idea de que la producción discográfica es una actividad que genera enormes ganancias cuando en la mayoría de los casos no es así.
    Saludos
    GB

  13. parte de lo que ves
    March 11th, 2008 00:56
    13

    9/02/08
    http://partedeloqueves.wordpress.com/2008/01/25/copiamos/

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