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Aprietes, contraaprietes, algo tremendo, ¡y nadie hace nada!

Resulta que los republicanos de USA están mal, muy mal. En el 2006 y el 2008 fueron apaleados en dos elecciones nacionales, en las que perdieron la mayoría de la Cámara baja, primero, la Casa Blanca, luego, y la mayoría del Senado, después.

En el Senado, que es en donde transcurre la historia que voy a contar, los republicanos tenían hasta hace dos semanas 41 votos, y los demócratas tenían 58. (Este número es importante, porque según las reglas del Senado norteamericano, es necesario tener una supermayoría de 60 votos propios para evitar que el partido de la minoría pueda obstruir una votación utilizando la técnica del filibuster.)

Hay un senador menos en el senado, porque la elección del senador de Minnessotta está en un limbo legal. La elección terminó casi empatada y tuvo que ir a un recount, o cuenta manual de todos los votos. Según este recount Al Franken, el candidato demócrata, ganó la elección por 300 votos, pero el candidato republicano está poniendo apelaciones y más apelaciones (con fondos del comité nacional republicano) ante cortes estatales y federales, con esperanzas de retardar el proceso lo más posible. Hasta ahora las cortes le juzgaron siempre en contra, y ya no hay esperanza de retener el cargo para los republicanos; a esta altura, se trata de iniciar juicios que se saben que se van a perder sólo para patear para adelante el momento en que los demócratas tendrán ese voto extra. (Lo que hacen los republicanos en obstrucción. O sea, un APRIETE. Un APRIETE TREMENDO. ¡Y nadie hace nada!)

Pero sigamos. Una de las cuestiones que más perjudica a los republicanos es que su partido está casi extinto en Nueva Inglaterra. Los estados del noreste son los más liberales, tolerantes y además pro-sindicatos del país y se alejaron de los republicanos como de la peste en los últimos años. Sólo quedaban tres senadores republicanos del noreste, las dos senadoras de Maine y Arlen Specter, republicano de Pennsilvania. Estos tres son republicanos moderados y han votado hasta ahora varias de las leyes del presidente Obama. (Los únicos republicanos en hacerlo.)

Resulta que en los últimos años se vé una divertida dinámica en la cual las facciones republicanas más conservadoras le arman primarias (internas) a los republicanos moderados, llenan de guita a candidatos super religiosos, pro-tortura, proarmas, antigay, antilatinos y anti todo, les ganan, y luego van a pierden en las generales por treinta puntos. Ellos saben que van a perder las generales por treinta puntos, pero operan sobre el principio “mejor perder con los demócratas que ganar con un republicano moderado.”

La organización que financia internas anti-moderados anunció que su presidente, nada menos, iba a presentarse en la interna con Specter, y las encuestas demostraban que, aunque iba a perder por treinta puntos en la general contra un demócrata, le iba a ganar la interna por 10 puntos o más a Specter. (O sea, fíjense, que tremendo APRIETE. ¡Y nadie hizo nada!)

Frente a este tremendo apriete del brazo talibán de su propio partido, Specter, ni lerdo ni perezoso, agarró y de una se pasó a los democratas luego de 30 años en el partido republicano. O sea, fíjense señora, un BOROCOTAZO de aquellos, una traición a sus votantes, casi casi una candidatura testimonial ¡y nadie hizo nada!

(Es más, Specter reclamó como condición para pasarse de bando que los demócratas le garantizaran que iba a poder presentarse a la reelección en 2010 como demócrata, sin elecciones internas. ¡Otro APRIETE, es más, otro RECLAMAR CARGOS en las listas, y nadie hace nada!)

Los demócratas chochos porque tienen 59 senadores y les falta un sólo votito para tener su super mayoría anti-filibuster. Los republicanos no tanto, obvio.

Pero luego los republicanos le hicieron un APRIETE los demócratas, pidiendo que sacaran a Specter de las comisiones y subcomisiones y pusieran a un republicano, porque si no se altera el balance de los votos en las comisiones. Y con los cargos en las comisiones viene el presupuesto para asesores y esas cosas, con eso no se jode, mis amigos. (Esta es la variedad APRIETE por PLATA. Nadie, como es obvio, hizo nada.)

Y los demócratas contraatacaron con un CONTRA-APRIETE diciendo: “les damos esos cargos en las comisiones si ustedes desisten de los jucios en Minnessotta y dejan que jure Franken al Senado, así llegamos a los 60 votos. Si no nos quedamos con todas las presidencias de comisiones y subcomisiones de Specter somo si fueran nuestras.” Un APRIETE tremendamente poco institucional, y nadie, de maś está decirlo, hizo nada.

Y los republicanos dijeron no, gracias, ni locos le damos el voto 60. Y siguen haciendo juicios que saben que van a perder, lo que es, en definitiva, un APRIETE. Esto me suena como bastante ilegítimo, pero como no es ilegal, nadie, en definitiva, puede hacer nada.

Y esta novela sigue, la corto acá para que no sea muy largo.

Vean ustedes: aprietes, negociaciones, toma y daca. Tremenda falta de institucionalidad en la democracia más antigua del mundo. ¡Y nadie hace nada!

En todo caso, la cuestión es que tal vez haya que ir aceptando que la política es este juego de negociación y toma y daca permanente, no una deliberación ateniense, y que es así, así son las cosas, esto es la política, y nadie hace (ni debe hacer) nada. (¿O no, Lucas?)

3 comentarios a “Aprietes, contraaprietes, algo tremendo, ¡y nadie hace nada!”

  1. Andrés el Viejo
    Mayo 8th, 2009 19:21
    1

    ¿Vio, María Esperanza? La ventaja que tienen allá es que no hay tontuelos empeñados en inventar reglas morales y buenas costumbres para demostrar que los políticos en general son malos, y que los nacional-populistas son mucho peores.
    Cuando seamos un país serio y exitoso como los EE.UU. no vamos a tener que escuchar a esos moralistas de pacotilla.
    Saludos

  2. Ladislao Fokas
    Mayo 9th, 2009 16:11
    2

    Muy interesante María Esperanza, como siempre en sus post. Nutritivo en la comparación. Coincido con una salvedad, que seguramente usted comparte: la “deliberación ateniense” bella-moderada-dialoguista fue así sólo en los manuales que supimos leer, la realidad en el ágora era seguramente tan tortuosa como en la actualidad porque la condición humana así lo muestra. Y bien que así sea, coincido.
    Andrés: será que por estos pagos tenemos moralistas de pacotilla porque insisten en ponerle el epítome “cívico” a cualquier partido o frente que arman o será casualidad?
    Supuestas “almas bellas” de la política, impolutos que sobrevuelan la realidad para no “ensuciarse”, por eso declaman cuestiones “espirituales” una y otra vez, anque interpretaciones futurológicas nunca cumplidas.
    Mis respetos como siempre.

  3. Maria Esperanza
    Mayo 9th, 2009 16:21
    3

    Andrés, así es. Cuando seamos un país serio, vamos a poder rosquear en paz.
    LAdislao, claro que sí. Si alguna duda queda, hay que leer la Apología de Sócratas o a Aristófanes. La rosca ateniense era tan grande como su filosofía.

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