Donde Obama se juega ser Obama

-Mentiroso! Le grito de la nada el diputado republicano Joe Wilson, de Carolina del Sur, a Obama quizás también  indignado porque sus ancestros, o los de algunos de sus votantes, tuvieron a los ancestros de Obama trabajando en plantaciones como esclavos, y ahora él, un diputado mas, lo escuchaba como Presidente de Estados Unidos. Esto fue durante el discurso de Obama en la joint session frente a diputados y senadores para defender su proyecto de reforma del sistema de salud. La anécdota es sólo una muestra mas de lo perverso del sistema de salud en el centro de capitalismo global: Obama aseguraba que su reforma no iba a dar servicios de salud a los inmigrantes ilegales y Wilson no le creía. Como si fuera un pecado, claro, darle asistencia social a tipos que cruzan el desierto para laburar de sol a sol satisfaciendo las necesidades de mano de obra de las empresas propias. Estados como California no solo viven en una democracia del siglo XIX, donde la mayoría de la clase trabajadora no tiene derechos políticos, sino que además niega sistemáticamente asistencia médica estable a esos trabajadores.

Obama va, sin embargo, por una empresa fundacional e histórica. No es novedad que el ímpetu y el carácter de su presidencia se juegan en el debate por el sistema de salud. Estados Unidos es el único de los países desarrollados que no tiene un sistema de salud universal (aun cuando hay que ver cuan universal son hoy los sistemas europeos con los inmigrantes “ilegales”). Las razones pueden ser varias, y los que estudiamos política comparada las hemos leído una y otra vez:  desde la ausencia histórica de un partido de izquierda socialista, el sistema presidencial de frenos y contrapesos, especialmente el federalismo y la capacidad de veto de la Corte Suprema, que quitaron incentivos para obtener mayorías parlamentarias y dificultaron la organización política de la clase obrera desde sus orígenes; la represión lisa y llana de los Knights of Labor y otros sindicatos arrasados en el s. XIX; hasta explicaciones culturalistas basadas en el individualismo liberal y así. Lo concreto es que Estados Unidos tiene un Estado de Bienestar residual liberal, basado en dos programas de salud, Medicare, que si es universal pero solo se aplica a los jubilados y mayores de 65 años, y el Medicaid, que involucra solo a los pobres extremos y quienes ganan debajo del salario mínimo. Ambos incluyen prestaciones bastantes mínimas, no solo comparando con países desarrollados. Digamos que uno prefiere de lejos OSECAC a cualquiera de esas dos opciones. Cualquiera que haya pasado algún tiempo en EEUU sabe de las penurias comunes, especialmente gente pobre, de clase media y media baja, en este sistema. Es difícil que se le niegue a nadie atención de emergencia, pero después llegan las cuentas exorbitantes que condenan a los no asegurados a vivir dentro de un veraz eterno y en el ostracismo económico. Ni hablar si se trata tratamientos caros, donde no asegurados y asegurados con malos abogados terminan en la ruina. Las HMOs o aseguradoras (casi únicos proveedores, aparte de universidades, de planes estables, lo que aquí serian prepagas) son caras y tienen ejércitos de abogados y médicos dedicados a negar tratamientos y descubrir enfermedades “preexistentes”. Todo lo que se ve en la populista y brillante Sicko, de Michael Moore. Sí, el barquito con los no asegurados que llegan a Guantánamo a pedir un tratamiento igual al de los presos es medio patético, pero la película es un gran fresco de lo que es la salud cuando se la deja librada al mercado.

Obama quiere hacer básicamente tres cosas, “revolucionarias” tal como esta el sistema:  1) hacer que cotizar en el seguro sea obligatorio para toda la población activa, 2) crear un plan de salud estatal para que compita con los privados, y 3) aumentar los impuestos para financiarlo sobre a) los ricos b)  los planes de salud más caros—o sea que pongamos si Medicus quiere crear el programa “Gold” con mucha cobertura para los ricos, tiene que pagar impuesto por ello, lo que incentivaría a que oferte planes con precios mas accesibles c) los empleados asegurados por empresas que hoy deducen sus contribuciones de salud de los impuestos generales que deben pagar.

Nótese que esta fuera del debate, por ejemplo, crear un sistema de salud estatal universal a la europea—aunque la izquierda del partido demócrata aun sueña con empezar por universalizar Medicare. Aun así el cambio es fenomenal para parámetros norteamericanos: la obligatoriedad de cobertura es esencial para que el sistema universal de aseguradoras sea viable, es decir hacer compulsivo que paguen los sanos, especialmente jóvenes de clase media que se juegan al self-made man y no pagan, y los empresarios avalan esto para bajar costos y si el trabajador se enferma recurren al despido barato. Piénsese que en Argentina ningún trabajador formal tiene derecho a no aportar al sistema de salud. La creación de la aseguradora publica pondría precios testigos y competencia a los privados, y los aumentos de impuestos ya sabemos lo que son en una sociedad de ethos económico liberal.

Ante semejante cuadro la economía política de la reforma es bien compleja. Las aseguradoras ponen el grito en el cielo por el plan estatal y ya lanzaron un ejército de lobbystas a combatirlo al Congreso. Los republicanos en general rechazan todo, principalmente la aseguradora estatal, los impuestos para financiarla y tienen aliados, además de las HMOs, a proveedores médicos (clínicas) y fabricantes de medicamentos temerosos de los precios testigos que imponga el estado. Por el lado propio las cosas no están tan claras. Los sindicatos a nivel cúpula, AFL-CIO, están a favor de alguna reforma, pero por dentro divididos: el poderoso sindicato de empleados públicos nacionales, estaduales y municipales esta por el plan universal de la izquierda demócrata, pero los grandes sindicatos de empresas industriales están en contra del aumento de impuestos a los planes médicos caros—muchos de sus miembros tienen esos planes y temen que los empresarios pasen el costo a los trabajadores—y también se oponen claro a terminar con la deducción impositiva para los empleados asegurados. Dentro de los demócratas, los “blue dogs”, el grupo de demócratas conservadores del sur, rechaza la aseguradora estatal. Y finalmente el quid de la política de esta reforma: los principales beneficiarios, los no asegurados especialmente pobres, o los de clase media baja no sindicalizada que pagan precios muy caros por el seguro, no están organizados. Algunos votan, pero en dos años. En suma, es claro por que este tipo de reformas se da cada 30 años. Pierden los que están mejor y tienen poder hoy: empresarios de la salud, ricos que van a pagar mas impuestos, y trabajadores ya asegurados en planes relativamente caros que deducen sus contribuciones de sus impuestos generales.

Dentro de esta maraña tiene que laburar Obama . Pero hay lugares para hacer política. Las HMOs, por ejemplo, están contra la aseguradora estatal, pero no contra la obligatoriedad del seguro que les aumenta la torta de su negocio. Muchas empresas en USA ofrecen planes de seguro a los empleados cuyos costos se desbocaron en los últimos años, por lo que capitalistas fuera del negocio médico pueden convertirse en aliados. La primera estrategia de Obama fue tirar lineamientos básicos y dejar al Congreso actuar, que junte diversos proyectos en danza. Le fue mal, no era claro lo que proponía el gobierno, Fox (la cadena nacional controlada por la derecha dura) y los talk shows le pegaron por todos lados. La acusación más idiota y graciosa fue que el estado decidiría en “paneles de la muerte” qué enfermos graves deben vivir o no—como si el mercado no decidiera todo el tiempo quienes viven y quienes mueren en un sistema sin seguro universal. Con el discurso del miércoles pasado Obama  parece haber retomado la iniciativa y alumbra tres estrategias. La primera es atar la reforma a los proyectos de poner coto a los juicios de mala praxis médica, tradicional demanda del lobby médico y republicano que afecta a la corporación de abogados tradicionalmente demócrata. La segunda es crear un fondo especial estatal para enfermos de alto riesgo, al margen del negocio asegurador, idea que cuenta con apoyo de republicanos centristas. Y finalmente, llegado el caso negociar la opción de la aseguradora pública por cooperativas no estatales pero que sean sin fines de lucro.

Lo poco que hay de Estado de Bienestar en EEUU fue creado en presidencias demócratas fundacionales. Roosvelt estructuró la seguridad social (jubilación) en 1935, Johnson, el presidente emergente de las luchas por los derechos civiles de los 60 creo que Medicaid y Medicare. Todos los presidentes que intentaron crear algún tipo de sistema de salud universal fracasaron, él último y más resonante, Bill Clinton. En su ultimo libro editado sobre la política norteamericana Skocpol y Pierson dan una explicación decisiva sobre le vuelco a la derecha de los últimos 30 años en EEUU: mientras los demócratas se quedaron en los 70 cultivando organizaciones identitarias para hacer lobby en el Estado, feministas, gays; o ecologistas, los republicanos y la derecha religiosa se fueron a la calle y al territorio, creado organizaciones de base poderosas religiosas o no. O sea Obama enfrenta a la constelación de derecha liberal conservadora mas organizada del mundo, que tiene las finanzas, a las asociaciones empresarias y grupos mediáticos, y a la vez organizaciones de base que el fin de semana organizaron una marcha masiva en Washington contra la reforma del sistema de salud.

Pero la base está. Si algo hizo Obama en la campaña es juntar la dimensión high tech de la política con el retorno al espacio público y volvió a galvanizar cierta masa demócrata en la calle y en grandes actos. En el discurso del Congreso les enrostró a los republicanos que los 900 billones de dólares en 10 años que cuesta el asunto es menos que lo que costaron las guerras de Irak y Afganistán—y me saco el sombrero, hay decir eso en el Congreso de EEUU. Estamos en la crisis capitalista más grande desde los 30, y el New York Times le pedía el otro día en un editorial que se deje de boludeces con el consenso bipartidario y que imponga la (ajustada) mayoría en el Congreso. La reforma sin aseguradora estatal suena medio a poco pero Obama no se puede permitir perder en esta.

14 comentarios a “Donde Obama se juega ser Obama”

  1. Eddie Lawrence
    September 15th, 2009 04:14
    1

    Tu comentario sobre los problemas aquí en USA con el seguro universale de salud son en general acertados. Hay algunas inexactitudes:
    Decís:
    “Medicaid, que involucra solo a los pobres extremos y quienes ganan debajo del salario mínimo”.
    La verdad es que es un poco más abarcativo. Varía por estados pero en NYork protege, por ejemplo, a familias de 4 con ingreso de hasta u$s 45.000.
    Decís (refiriéndote a Medicaid y Medicare):
    “Ambos incluyen prestaciones bastantes mínimas, no solo comparando con países desarrollados”.
    Bueno, no es cierto. Para quienes podemos disfrutarlos son programas excelentes. Tengo 70 años y Medicare provee todas mis necesidades médicas sin problemas y con atención de alta calidad, te juro. Hay algunos co-pagos pero son mínimos: por dosis para 90 días de cualquier medicamento pago cinco dólares, que es realmente casi simbólico. Incluso una de las cosas que a los militantes políticos “progres” en este país nos gustaría es, simplemente, que Medicare se extendiera desde la cuna a la tumba.
    Medicare es un programa del gobierno federal y, en realidad, es igual al sistema inglés de “Pagador Único” (Single Payer) esto es, el Estado.
    Lo terrible aquí es como los medios han logrado poner contra la reforma a la clase media del interior (la llamada “white trash) que, paradójicamente, sería la más beneficiada. Mirá este horrible ejemplo: un tipo que estaba contra la reforma se agarró a trompadas con uno que estaba a favor. Quedó malamente lastimado y lo llevaron al hospital. Pero como no tiene ni seguro ni un mango, ahora anda pidiendo que le donen dinero para pagar la cuenta. ¿No es una alienación terrible?
    Nacido en Argentina, vivo en USA desde 1989 y milito en el ala más “progre” del Partido Demócrata. En mi blog
    http://principeverde.blogspot.com
    voy a seguir publicando información sobre la política interna de USA en general y sobre la reforma del sistema de salud en particular. Y estoy a tus órdenes para cualquier aclaración o información suplementaria.

  2. Natalio Ruiz
    September 15th, 2009 07:57
    2

    Curiosamente, los puntos 1. y 2. estaban en la ley de AFJPs del 94. Existía una AFJP estatal en particular, Nación AFJP, que competía con las privadas. Es más, competía con ventaja: era la única que tenía garantizado cierta rentabilidad relativa. De esa manera, las privadas tenían incentivos a ofrecer mejor rentabilidad (dada la enorme cantidad de restricciones para sus inversiones que tenían por ley) y/o una menor comisión.

    Saludos

  3. Primo Louis
    September 15th, 2009 09:51
    3

    Excelente post. No sólo por las precisiones técnicas y del panorama de la política estadounidense sino porque muestra que la tarea de la política hoy pasa por acá: construir bases sociales para la política y llevar propuestas con margen amplio para la negociación al Congreso sin que te pudran los proyectos.
    El post dialoga muy bien con los últimos de Alejandro y con el de Tomás que citó MEC.
    Saludos!

  4. Sebastián
    September 15th, 2009 10:29
    4

    Eddie: Un gusto conocerte electronicamente y a tu blog. Acepto tu critica respecto a Medicare pero no a Medicaid. Es cierto que los junte demasiado y que Medicare si es un programa veraderametne universal y con prestaciones acordes a paises desarrollados. De hecho los que estudian el tema reconocen que para los jubilados o gente mayor EEUU sí desarrolló un Estado de Bienestar mas o menos decente, aun cuando este lejos de los nivles europeos analogos.Y como digo en el post la izquierda democrata quiere partir de generalizar Medicare. Pero el resto sufre. Lo magro de Medicaid lo decios vos, 45,000 al anio para una familia, que hace uno con eso??? Es claro que solo atiende a gente mas en la lona y te aseguro que una obra social minimanete seria en argentina te cubre mucho mas, empezando por cualquier tratamiento. en cuanto al “white thrash” coincido absolutamente con vos, y es claro que tanto Obama como Kirchner tienen el mismo tipo de sujeto social enfrente! muy interesante el blog, saludos

  5. Sebastián
    September 15th, 2009 10:48
    5

    Gracias Primo. Coincido con vos, es claro que se engarza con lo de MEC, Alejandro y Tomas. A nosotros (y a Obama) nos toca esta, contruir mayorias, atar con otras leyes, negociar, buscar resquicios contra adversarios poderosos. La epica setentista que quede para el cafe.

  6. bahia ruge
    September 15th, 2009 17:13
    6

    Obama es negro o es un blanco disfrazado de negro que hace cosas de bvlancos para probar que los negros son tan turros como los blancos?

  7. Bruno
    September 15th, 2009 17:28
    7

    ¡Muy bueno el post!

  8. Leandro Cippitelli
    September 16th, 2009 13:30
    8

    No hay forma de que salga la Reforma. Justamente la estrategia plebiscitaria -léase apelar a la opinión pública a traves de discursos en actos masivos- probó no ser muy acertada.
    El 70 por 100 de los americanos tiene algún tipo de cobertura de salud. Para este grupo correrse a un Sistema en el que se pondría “en riesgo” su actual asistencia no es una opción, más si se tiene en cuenta de que se trata de su salud y no de alguna otra política pública menos preocupante. Entonces, el punto Skocpol-Pierson se vuelve decisivo.
    Para mi gusto, lo que reclama la Reforma de Salud no es ni va a ser nunca representativo, por ello es que no le veo futuro, aún en contexto Obama.

  9. Randy
    September 16th, 2009 15:09
    9

    Muy bueno el post. Yo agregaría que, adicionalmente a los puntos éticos y redistributivos del programa, la idea también es reducir los costos de salud y aumentar la eficiencia (mejorar el “output” del sistema de salud actual, gastando lo mismo). Esto no es menor, no solamente porque parte de la exclusión se debe a que la salud es demasiado cara en relación a su calidad (en países de Europa, por ej, se gasta lo mismo y se vive más y mejor), sino también porque, eventualmente, costear la salud va a ser un obstáculo demasiado grande para la economía en su conjunto (sector público, privado, todo). Como está hoy la cosa, hay demasiados incentivos “cruzados” que generan sobrecostos (el hospital que le cobra a la aseguradora, por ejemplo), además de bajísima inversión en prevención y atención primaria y, por supuesto, la no-universalización del seguro termina incrementando terriblemente los costos por eso que decís vos: atender te van a atender, pero así te van a cobrar después.

  10. Seb
    September 16th, 2009 19:45
    10

    Muy interesante tu visión al respecto.
    Mi perspectiva como médico que trabajó allá y acá con todas las diferentes coberturas, incluyendo las que nombrás, es bastante diferente. Entre la pugna entre Obras Sociales Vs. Malas coberturas americanas, seguro la respuesta depende muchas más variables: que enfermedad tenés, que cobertura tenés, en que parte del país vivís, etc. En resumen, Argentina tiene una calidad médica muy heterogénea inclusive en las mejores prepagas. Nunca diría prefiero OSECAC que Medicare.

  11. Natalio Ruiz
    September 16th, 2009 20:17
    11

    Chipi! No puedo creer que te encuentre acá…

  12. Sebastián
    September 17th, 2009 09:59
    12

    Seb: Es posible que en el post tire demasiado abajo a Medicare. pero acordate que es solo para gente mayor, ahi si EEUU tiene algo parecido a un estado bienestar. la comparacion de osecac es con medicaid, osecac aca lo tiene un repositor de supermercado que gana 500 dolares al mes y es muy superior a medicaid, cubre tratamientos etc. Y no te olvides que estamos comparando la primera potencia economica del mundo con, bueno, argentina…

  13. Black Fish
    September 18th, 2009 14:51
    13

    El mismo tema tratado por el NYT, pero desde una óptica diferente, más cercana a “La Guerra del Cerdo” de Bioy.

    http://www.nytimes.com/2009/09/13/weekinreview/13nagourney.html?_r=1&hpw

    Sería bueno que ver que va a pasar en Chile con la candidatura Enríquez Ominami (creo que me fui por las ramas)…

  14. ags
    September 29th, 2009 03:42
    14

    sebastián, hace muchos años que vivo en usa donde quedé varada porque la argentina no terminó de pasar la ley de exilados, pasa en diputados, nunca la tratan en senadores.
    no voté a obama, por razones que creo no se entenderían.
    voy a imprimir esto mañana y leerlo con calma, porque me quedé confundida.
    me confunde que tengas en claro lo que quieren hacer con la ley de salud, que existe en variadas versiones, cada una más distinta que la otra. mis senadoras, de california, que normalmente mandan a pedido, un brief sobre que leyes se están tratando y como piensan votar y por que, no tienen la menor idea, una va a votar en contra porque no sabe todavía que ley va a venir. la otra vota no importa lo que le pongan a favor.
    lo que si me pude enterar, que han optado por una ley de salud en etapas. ahora se está tratando un proyecto de unir medicare, con medicaid. y ver que pasa. me alegra que la tengas tan clara, aquí, nadie, ni el presidente, tienen la menor idea de que movilizar.
    vivo en california, te mando a mis vecinos de la marasalva trucha.

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