Mi personaje histórico
Ayer, en estas muy aburridas semanas anticlimáticas luego de las elecciones, me colgué viendo otra vez por tele una reciente biopic sobre Elizabeth I de Inglaterra. Y me volvió mi obsesión infantil con quien siempre fue mi reina preferida.
Ayudó en mi re-enamoramiento isabelino que la protagonista fuera Cate Blanchett, la mujer más hermosa del mundo, y una gran actriz (aunque la gran, gran Helen Mirren también se luce en su telefilme isabelino. Sólo las grandes actrices pueden hacer de Elizabeth Pero el problema de la peli es que transcurre en los primeros años de la era isabelina, cuando no suceden ninguno de los hechos copados de su reinado. Además, esta película muestra a Isabel como una especie de mártir, cosa que, estoy segura, no fue.
Sin lugar a dudas, si yo pudiera volver al pasado y conocer a un pesonaje histórico, elegiría a Elizabeth I. Ojo, me gustaría conocer a San Martín, y a Perón, y a Eva, y a Aristóteles y a Mozart. Pero me quedo con Isabel.
De chica, yo era una experta en minucias isabelinas. Para una nena, no hay muchas figuras históricas femeninas con la cual identificarse. La escuela no presenta casi a ninguna de las muchas mujeres heroicas que tuvo nuestra historia, salvo Mariquita Sánchez de Thompson, que no hace mucho más que prestarle un piano a alguien en el relato oficial. Yo me hice fan de Elizabeth I (y también, un poco menos, de Macacha Güemes. A los diez años seriamente había planeado ponerle Macacha si tenía una hija. Después se me pasó. Seguro que si tengo una hija lo agradecerá)
Elizabeth llegó al poder luego de ver cómo su padre mandaba decapitar a su madre, por lo cual decidió no compartir su poder y no casarse jamás, a pesar de saber que así no tendría un heredero directo. Tuvo, obviamente, muchos amantes, pero ningún cónguge. Venció a su media hermana prima y reina de Escocia, María Stewart, y la mandó, a su vez, a matar, luego de años de encierro. Construyó una corte espléndida, que se transformó en una especie de Parnaso (no sólo escribió para ellos Shakespeare; también nobles de su círculo invitaron a Giordano Bruno a Inglaterra).
E hizo cosas como ésta, que es mi historia preferida: el embajador de España, entonces la primera potencia europea, acude a quejarse de las correrías del corsario Francis Drake (amante, según todos los indicios, de la reina). Elizabeth promete castigarlo, y lo manda a buscar. Y entonces, cuando Drake llega, lo hace arrodillar y, en la propia cara del embajador, lo nombra caballero. ¡Que gesto! ¡Qué estilo! El embajador se va furioso, España declara la guerra y envía la Armada. Drake es nombrado almirante de la flota, y vence a España.
Y antes de la batalla contra la Armada Elizabeth pronuncia su famoso discurso, el que dice “Dicen que sólo soy una débil mujer, pero tengo el corazón, y el estómago, de un rey; más aún, de un rey de Inglaterra.” Cuando una es mujer, tiene ocho o nueve años, y los únicos modelos femeninos que te tiran en la escuela y el Billiken son sufridas y/o moribundas esposas y madres abnegadas estilo Remedios de Escalada o Paula Albarracín, estas palabras se agradecen como el agua.
Así que, si yo pudiera volver al pasado, elegiría conocer a Elizabeth I. ¿A quién elegirían ustedes, lectores y lectoras?

Julio 19th, 2009 17:28
Yo, a Lucio Cornelio Sila, definitivamente.
Saludos.
PD: Mary Stewart no era media hermana de Elizabeth, era su prima segunda (nieta de una hermana de su padre).
Julio 19th, 2009 17:38
Bueno, María Esperanza, usted tiene razón en agarrarse de Isabel Tudor, porque es cierto que fue una excelente reina (lo que no quiere decir una buena persona, más bien al contrario porque el oficio exigía corazón y estómago fuertes, como ella dijo). Pero no escasean tanto las figuras femeninas sólidas: no hace mucho en Cartoneros de San Telmo, Contradicto recordó a Catalina la Grande. Tiene por ahí a Rosa Luxenburgo, acaban de ascender post mortem a Juana Azurduy. Otra cuestión es que se las haya mantenido más o menos en silencio.
Un detalle menor: María Stuart no era media hermana de Isabel, era prima. La María que era media hermana fue reina antes que Isabel y murió de muerte natural (yo creo que de amargada que era).
Personalmente, yo elegiría a Aliénor de Aquitania (también se la cita como Leonor o Eleanor). Propietaria del mayor dominio señorial de Francia, casi medio reino, se casó con el rey Luis el Gordo. Era más culta, inteligente y jovial que su marido. Cuando este señor viajó a la segunda cruzada, lo acompañó, cosa que no se acostumbraba. Pero ella no se iba a perder la diversión. Y no se la perdió. En el camino, al pasar por uno de los estados cristianos establecidos en Siria, se enredó en un escandaloso romance con el príncipe (Bohemundo, si no me acuerdo mal). Empeñada en retozar con este amiguito, retrasó la continuación del viaje del ejército hacia Jerusalem. Finalmente, el Gordo se cansó de la demora y de los cuernos y la obligó a ponerse en marcha.
Cuando volvieron a Francia, el susodicho Gordo decidió que la rica dote de su esposa no justificaba los dolores de cabeza y se divorciaron. Ella continuó su vida en medio de juglares, ya que fue una gran impulsora de ese movimiento poético-musical que tanto influyó sobre las costumbres amatorias occidentales.
Volvió a casarse, esta vez con el rey de Inglaterra. Aparentemente, este segundo marido fue más capaz que el primero de llevarle el tren en materia de ayuntamiento carnal, porque no se sabe que haya tenido nuevos episodios extracurriculares. En cambio, cuando los hijos de ambos estuvieron crecidos, los apoyó a menudo en sus rebeliones armadas contra el padre. Cosa de que el marido no se creyera que Alienor le iba a hacer fácil la vida.
Es un personaje apasionante y me hubiera gustado conocerla. Porque, además, dicen que era bellísima. Puesto que he hecho tanta buena letra feminista, permítame este pequeño rasgo de machismo.
Saludos
Julio 19th, 2009 17:54
Bueno, no soy tan sofisticado, ni Europeo.
Así que a mi me anotan con un Mariano Moreno, si puede ser, el que va de mayo de 1810 a marzo del ‘11.
No sé, siempre creí que si no lo mataban este país hubiera sido otro.
Historia contrafáctica le dicen.
Julio 19th, 2009 17:55
Gracias por la corrección, realmente mandé cualquiera.
Leonor de Aquitania es el personaje de otra muy buena película, El léon en invierno. El papel lo hace la gran Katherine Hepburn.
Rosa Luxemburgo era fascinante. Tambiéń lo fue Catalina la Grande, pero de ella sabía menos.
E Isabel la Católica, que hizo poner en su prenup, “Tanto monta, monta tanto, Isabel como Fernando.” Y que fue educada por una famosa mujer docta, Beatriz Galindo, llamada “La Latina”.
Julio 19th, 2009 17:58
Y me olvidé de Hipatia, la primera mujer matemática y astrónoma.
Julio 19th, 2009 18:01
Galimatías: es muy posible. Y todo bien con Sila, eh.
Julio 19th, 2009 18:31
Sin dudarlo, Juan Domingo Perón, pero entre 1893 y 1943. Aunque el Perón caribeño es una película de James Bond, me intriga la formación del General…
También Cámpora, antes de ser diputado, cuando era un buen putañero. Y John William Cooke… Y Rodolfo Walsh… y…y…
Julio 19th, 2009 19:59
Pedro el Grande. La novela que leí lo pintaba como un tipo increíble. Bastante hijo de puta, pero increíble.
Fundó San Petersburgo donde había un desierto para tener otra salida al mar. Creó la escuela naval y armó una armada con la que se enfrentó a Suecia, quien controlaba el Báltico por ese entonces. Él iba en sus primeros ataques adentro del barco, de incógnito, y cuando volvía se hacía condecorar por un Zar falso por su actuación en la batalla.
Lo único que me hace dudar es que la novela lo describía como un tipo increíblemente grande, que iba siempre con su garrote destrozando las cabezas de quien osara desobedecer. En San Petersburgo murieron miles y miles de personas por la obsesión de Pedro de construir ahí una ciudad.
Digamos que puede ser un encuentro no tan deseable.
El otro personaje, aunque demasiado obvio, es Napoleón. Y que cuente cómo carajo hizo para escaparse de la isla de Elba y tomar París él sólo en menos de un mes. Momento fascinante, digno de una película poco creíble. Pego como lo describe la Wiki.
abz,
tavos
París fue ocupado el 31 de marzo de 1814. Napoleón abdicó bajo la presión de sus mariscales el 6 de abril en favor de su hijo. Sin embargo, los aliados presionaron por la rendición incondicional y Napoleón abdicó nuevamente, de manera incondicional, el 11 de abril. Los vencedores acordaron en el tratado de Fontainebleau exiliarlo a la isla de Elba, una isla pequeña a 20 km de la costa italiana, manteniendo su título de emperador, pero restringiendo su imperio a dicha isla.
El Congreso de Viena (1814–1815) dispuso el nuevo orden en la Europa post-napoleónica. En Francia, los realistas instalaron en el poder a Luis XVIII. María Luisa y su hijo quedaron bajo la custodia del padre de ésta, el emperador Francisco I, y Napoleón no volvió a verlos nunca. Consciente de los deseos de los ingleses de desterrarlo a una isla remota en el atlántico y del rechazo del pueblo francés a la restauración borbónica, escapó de Elba en febrero de 1815 y desembarcó en Antibes el 1 de marzo desde donde se preparó para retomar Francia.
El rey Luis XVIII envió al Quinto Regimiento de Línea, comandado por el Mariscal Michel Ney, que había servido anteriormente a Napoleón en Rusia. Al encontrárselo en Grenoble, Napoleón se acercó solo al regimiento, se apeó de su caballo y, cuando él estaba en la línea de fuego del capitán Randon, gritó «Soldados del Quinto, ustedes me reconocen. Si algún hombre quiere disparar sobre su emperador, puede hacerlo ahora». Tras un breve silencio, los soldados gritaron «¡Vive L’Empereur!» y marcharon junto con Napoleón a París. Llegó el 20 de marzo, sin disparar ni un solo tiro y aclamado por el pueblo, levantando un ejército regular de 140.000 hombres y una fuerza voluntaria que rápidamente ascendió a alrededor de 200.000 soldados. Era el comienzo de los Cien Días.
Julio 19th, 2009 20:19
Pedro el Grande sí era muy alto, por lo menos por los estándares de su época. Prohibió las barbas, características de los mujics. E ingresó a Rusia las papas. Como muchos campesinos no sabían que había que comer las raíces y no las hojas, que son venenosas, varios murieron.
Napoléon, si. Hay que leer Stendhal para darse cuenta que Napoleón era, en su momento, la opción radical y modernista (¿diré “de izquierda”?).
Julio 19th, 2009 22:28
Estuvo bien Isabel I. Yo diría que asesinó el mínimo necesario para quedarse en el poder, no como Enrique VIII que liquidó siete esposas (o era Enrique VII que liquidó a ocho??).
Ya que estamos con célebres minas bravas: Justiniano I, emperador de Bizancio, casó con Teodora, actriz y meretriz top de El Cairo. Cuando una rebelión estuvo a punto de derrocarlo y él se aprestaba a rajar, Teodora dijo “el púrpura es buena mortaja” refiriéndose al color exclusivo de las túnicas imperiales y expresándo que prefería morir en su puesto. Justiniano se quedó, dejaron que los revolucionarios se reunieran en el coliseo a festejar su supuesto triunfo, los soldados de Justiniano se deslizaron a las gradas altas y desde ahí los amasijaron a todos.
Teodora, según parece, promovió o hizo promover la primer ley de aborto, reformó la ley del matrimonio que daba máxima libertad incluso para cometer bigamia. Protegió del castigo al adúltero o la adúltera. Permitió el matrimonio libre entre clases sociales, razas o religiones. Permitió que la mujer se pudiera divorciar libremente.
Prohibió la prostitución forzosa (una forma de cobrar deudas) e instauró la pena de muerte por violación y hasta reglamentó los burdeles para evitar abusos debiendo estar regentados por las propias mujeres.
Julio 19th, 2009 23:41
Yo quiero una noche de joda con Juan Duarte. Y llegar escabiados. Y que nos cague a pedos la hermana.
Julio 20th, 2009 01:05
Como mujer, siempre estuve fascinada por este personaje:
Por haber sido actriz sus enemigos decían que había sido prostituta. Enamoró al emperador Justiniano, se casó con él y produjo el mayor esplendor del imperio bizantino. Consiguió tener un inmenso poder sin tener ningún cargo, llegó a comandar a los generales de los ejércitos. Tuvo el enorme cariño del pueblo y el odio de las clases altas. Por insistencia e influencia de ella se dictaron leyes como éstas:
La primera ley del aborto que se conoce.
La prohibición del castigo al adulterio.
El permiso al matrimonio entre distintas clases sociales, razas o religiones.
El permiso para que la mujer se pudiera divorciar libremente según su voluntad.
Prohibió la prostitución por la fuerza.
Instauró la pena de muerte por violación.
Reglamentó los prostíbulos para proteger a las prostitutas, impidiendo tener negocios en ello al género masculino, reservando el oficio de regentearlos sólo a mujeres.
Se llamaba Teodora de Bizancio (501-548).
Julio 20th, 2009 09:23
yo me anoto a pelear con los lanceros de Guemes… cruzar la cordillera con San Martín… hacerme un viajecito con Marco Polo… cruzar el cáucaso con Gurdief… caminar los Himalayas con Babaji… y tambien me gusto la onda de Teodora Bizancio ya nobrada en los comentarios…. una mujer progre para su epoca y para la actual tambien….
Julio 20th, 2009 11:05
A mi me gustaría conocer a Leonardo da Vinci. Me gustaría una zapada con Beethoven. Me sumo con Pedro el Grande, y agrego al zar Nicolás, con Revolución de Octubre incluída.
Julio 20th, 2009 12:04
Yo elijo a George Harrison.
Me gustaria haber sido el 5to Beatle, de paso. Aunque ya tenían dos guitarras. Debería haber aprendido a tocar el piano.
O bueno, hubiera sido plomo de la banda nomás. Reconozcámoslo, je.
Julio 20th, 2009 13:08
Interesante el personaje, María, pero si buscás mujeres heroicas, te recomiendo recorrer la historia rusa durante la Segunda Guerra Mundial. Ahí tenés mujeres francotiradoras, pilotos de cazas de combate, conductoras de tanques, artilleras, de todo. Incluso historias increíbles, como la de Lilya Litvyak, la Rosa Blanca de Stalingrado, que derribaba aviones nazis a troche y moche (ellos la llamaban la Rosa Blanca por una flor pintada en el avión) después de haberse formado con las Brujas Nocturnas (el escuadrón de bombardeo nocturno formado exclusivamente por mujeres) y cayó en combate poco después que muriera su prometido. Preciosa, además, a juzgar por las fotos.
Julio 20th, 2009 13:19
A mi también, siendo varón, me seducen los personajes femeninos de la historia. Me convenciste: Isabel. Pero también Ana Bolena, para ver qué papel jugó en el quilombo de la separación de la iglesia de inglaterra del vaticano. La habrán decapitado por ser demasiado ambiciosa?
También Rosa Luxemburgo, Rosa Parks y Julieta Lanteri, que burló las trabas y logró empadronarse para y ser la primera mujer y la primera extranjera en votar en la Argentina. A la elección siguiente prohibieron expresamente que las mujeres pudieran votar, para evitar que se repitiera lo que ella habia hecho. Y murió en un “accidente”. Se ve que era muy molesta. Ser mujer con ambiciones de poder es ser doblemente radical.
Ya muchos mencionaron a Eva…a mi me gustaria charlar un rato con la Ocampo tb.
Julio 20th, 2009 13:24
Si hablamos de cualquier político en cualquier punto de la historia; me gustaría ir a un café en Montreal y charlar largo y tendido con Pierre Elliot Trudeau. Si de mujeres se trata, Golda Meyer.
Julio 20th, 2009 13:47
Como mujer. Preferíria ser Eva sin dudas…
Pero leyeron la vida de Desiree la primer novia de Napoleon… es interesantisima… =aunque a mi gusto demasiado cursi=
Sin dudas prefiero ser hombre y llamarme Mariano Moreno e inclusive Jose Castelli que no tenia alma de segundon como se cuenta…
un beso desde Corral de Bustos
Muy muy buena la nota de artepolitica de ho… felicitaciones
Julio 20th, 2009 15:01
Estimados amigos:
¡Qué cosa! ¡No es casualidad que los argentinos seamos, de toda América, (norte y sur) los que menos sentimiento de nación tenemos! Todos hablaron de personajes de todo el mundo que parecían conocer, unos un poco y otros bastante bien. Algunos apuntaron algún personaje argentino, pero ninguno de los comentarios rectificó una injusticia TREMENDA, TREMENDA. ¡El desconocimiento de los personajes de nuestra historia es enorme!
María Esperanza:
¡Por favor no te enojes!. Mariquita Sánchez de Thompson no prestó SOLO el piano al compositor del Himno. Hizo MUCHO más que eso.
Fue una intelectual por esfuerzo propio. En la época en que a las mujeres no les enseñaban más que a coser y cocinar, ella leyó todo lo que pudo. Los que le prestaban sus amigos, claro. ya que la mayor parte de los libros estaban prohibidos en el Río de la Plata.(Libros de ideas avanzadas claro, pero también los otros, porque educar era un invento de la Revolución Francesa) Si prestó el piano fue porque sus amigos eran lo más avanzado en ideas del la colonia revolucionaria.
Podríamos decir que para su época fue feminista. Claro que msu esfuerzo cayó en el desierto. No eran aún épocas de justicia y menos de liberación. Como intelectual su influencia en el medio reducido de esta Gran Aldea era grande, (menospreciada por ser mujer). Discutió con Sarmiento sobre pedagogía y la enseñanza a los infantes. Más que eso le reprochó alguna vez haber traído maestras norteamericanas sin considerar lo que aquí había.
La enseñanza de la historia, desde el primario hasta el secundario en Argentina, es una obra maestra de desinformación y mistificación. No me asombra, pero si me duele que todavía no se tome conciencia de ello.
Ruego que no se ofendan por mis palabras. Pido disculpas si ofendí a alguno. Los años han cubierto mis dichos con un manto de acidez que en algunas ocasiones no puedo evitar.
JulioC
Julio 20th, 2009 15:03
JulioC: sí, ya sé que Mariquita era copada. Pero esa versión no te la daban en la escuela, al menos no en la escuela 201, Hipólito Yrigoyen, de Neuquén Capital.
Julio 20th, 2009 16:32
Manuel Rodríguez.
Bernardo de Monteagudo, muy fascinante y contradictorio, bastante maltratado – cuando no olvidado – por la historia. Que escribía cosas como éstas: “Un usurpador no es más que un cobarde asesino que sólo se determina al crimen cuando las circunstancias le aseguran la ejecución y la impunidad: teme la sorpresa y procura prevenir el descuido: la energía del pueblo lo arredra y así espera que llegue a un momento de debilidad o caiga en la embriaguez febril de sus pasiones: el conoce que mientras la libertad sea objeto de los votos públicos, sus insidias no harán más que confirmarlas, pero cuando en las desgracias comunes cada uno empieza a decir ‘yo tengo que cuidar mis intereses’, este es el instante en que el tirano ensaya sus recursos y persuade fácilmente a un pueblo aletargado que la fuerza es un derecho”.
Y Salvador Allende. Y mujeres, Celia Sánchez, Tina Modotti, Minerva Mirabal. Como para empezar.
Julio 20th, 2009 17:48
En esa novela sobre Pedro el grande que menciona Tavos, hay una escena que me encanta. Arto de la mojigatería y los prejuicios religiosos, dirigiéndose a los boyardos les dice; “los voy a hacer entrar en la modernidad aunque sea a patadas en el culo”
Julio 20th, 2009 20:07
Alejandro Magno!!! y de paso quizas conocia a Aristoteles!
slds
Julio 20th, 2009 20:13
No quiero conocer-conocer a ninguno… pero aceptaría una cita con Manuela Sáenz, la amante de Bolívar… o también me sumo a la noche de joda que propone Tomás…
Julio 21st, 2009 00:57
La H que falta.
Julio 21st, 2009 12:57
Yo elegiría un pasado no tan lejano. Aunque yo lo conocí como mi profesor de Análisis en la Exactas de los ‘60, hubiese querido conocerlo más en profundidad en sus otras dimensiones. Me refiero a Boris Spivakow, hoy un desconocido, director de la gran Eudeba inicial y luego de el Centro Editor de América Latina. Es una lástima que esté condenado al olvido en este país condenado a no recordar. El fue el responsable de la llegada a mucha gente de nuestra literatura, de escritos de Newton, del estructuralismo, de la poesía de Allen Ginsberg, por citar unos pocos ejemplos, y de la edición de textos universitarios a precios irrisorios. Además de sostener una de las actitudes más dignas respecto de la dictadura.
El brilla junto con el brillo de otros cercanos de su época: Rolando García, Sadosky, Varsavsky (Oscar) y Klimovsky, otros desconocidos de los que, en su momento, no tenía conciencia de la verdadera dimensión de su importancia (le hacíamos huelgas a Illia, mientras se preparaba un golpe siniestro).
Al respecto, no hace mucho, refiriéndose al objetivo de lograr una independencia tecnológica del páís, García dijo: “la derecha comprendió muy bien qué pretendíamos hacer, por eso nos echaron a patadas, pero la izquierda no tenía ni idea”.
Julio 21st, 2009 14:37
Juana de Arco.
Que historia, que personaje.
Julio 21st, 2009 15:41
Piero Sraffa, el mejor actor secundario de los tiempos modernos.
1/ Keynes le encarga la respuesta a la critica de von Hayek al “Tratado sobre el dinero”.
2/ No solo fue el que le proveyó, literalmente, papel y plumas a Gramsci; para que escribiera sus Cuadernos de la Cárcel; sino también fue uno de los correos que se los alcanzo a Togliatti.
Suponer que intercambio ideas en el calabozo o el hospital no debe ser una exageración.
3/ Wittgenstein, ¿A cuál lógica se podían reducir los gestos que tanto utilizan los napolitanos?
Esta ultima es maravillosa; la cara del pobre Ludwig frente a Piero, cuando pasa el dorso de los dedos bajo la barbilla.
¿Habrá influido en la transformación del W1 del Tractatus, en el W2 de Investigaciones?
4/ Después de Hiroshima, invirtio en bonos japoneses; para no tener que preocuparse por la diaria. ;-P
http://homepage.newschool.edu/het//profiles/sraffa.htm
Julio 22nd, 2009 16:42
Maria Esperanza necesito que veas este video:
http://www.youtube.com/watch?v=R9V–1fDOD4
Es la suma de todos los males y miedos concentrados en 5 minutos. PELIGROSÍSIMO.
Armamos la respuesta a tanta mierda? te necesitamos!!!!