Política y cienciasociales
Uno pone política y ciencias sociales y ya le parece que lo que sigue tiene que ser algo por lo menos brillante. Después piensa en las manifestaciones concretas de ambas actividades (y con esto de que los sustantivos no son sustantivos sino verbos -y basta pensar en Rancière cuando dice que “la política es la actividad que tiene por objeto la igualdad- se puede zafar cualquier cosa). Uno piensa en las manifestaciones concretas de la política y las ciencias sociales y el brillo desaparece absolutamente. Claro que ya no brilla ni siquiera ser rockstar o actor de Hollywood, pero bueno siempre hay una añoranza de acercamiento a Cary Grant en lo que se hace.
En fin, no quería dejar de anotar acá los magros resultados alcanzados en uno de los temas en los que me gusta pensar (qué términos escuálidos que se eligen a veces para representarse las alternativas improbables de un futuro que no controlamos): esa especie de campo de fuerzas que va entre la política -entendida como militancia o participación en la gestión pública- y las ciencias sociales. Creo que todos los graduados en facultades de ciencias sociales se plantean ya sea su posición, ya sea su circulación entre los dos polos. Muchas veces me parece que se arranca por las ciencias sociales porque está un poco más institucionalizado. El plan Graduadas y Graduados Universitarios Desocupados implementado a través del CONICET es una gran puerta de entrada a la formación de posgrado y, eventualmente, a la carrera científica. El tema es que la puerta es grande pero la casa es chica. Y una vez adentro varios se dan cuenta que, ok, suena bien, pero que en realidad, estar tomando clases, leyendo, haciendo entrevistas, corriendo estadísticas, o lo que sea, y escribiendo en soledad es algo bastante tedioso. Algunos otros empiezan a preguntarse cuántas personas leeran alguna vez lo que escriben o si es que a alguien en absoluto le importan las ciencias sociales. Y ahí empiezan los problemas, porque la conciencia de que las ciencias sociales son algo así como una lengua muerta, un campo que existe tan sólo para los iniciados y que admite pocos contactos con el mundo exterior (uno mete ruptura del lazo de representación o marginalidad social avanzada en una frase del mismo modo que mete ceteris paribus o sine die), carcome todo el compromiso, te vuelve un cínico con el propio trabajo y eso es terrible, terrible.
Bueno, resumiendo. La ciencia social es sólo para los que tienen preguntas verdaderas que quieren y piensan de poder contestar. El deseo de conocer no es para cualquiera. Algunos prefieren el deseo de algo diferente. Y en el fondo, si querés algo diferente, te importa un carajo como es lo que está. Si querés una política universal no te importa mucho cómo funcionan las focalizadas. Y así sucesivamente. Ser un ignorante es casi que una condición necesaria del ser político (desde el lugar que sea). No un iletrado, un burro, sino un ignorante, un ignorante de la profundidad de las cosas como son, pero un intenso deseador de las cosas como querés que sean. La política (a diferencia del proyecto decimonónico de las ciencias sociales) no presume ninguna causalidad entre los fenómenos, no implica ninguna continuidad entre el ayer y el mañana. Todo lo contrario. Implica una ruptura. La ruptura de la acción. El acontecimiento de Badiou. Solo que si te interesa el acontecimiento te importa poco leer el libro. Una ignorancia igual a la que dice un amigo que decía Sartre que tienen los intelectuales. Tipos que hablan sobre lo que no saben. No saber nada porque no puede saberse nada. No puede saberse nada sobre las cosas importantes. No se puede. Punto. Ahí terminó el positivismo. Cuando alguien dijo “y qué se yo” o “se igual” y pensamos que al final no era una excusa sino una verdad. Ahí se termino. Y todo lo que las ciencias sociales puedan averiguar sobre el mundo no sirve para nada más que mapear la superficie de como están las cosas. No podés agarrar y usarlo para cambiar nada. Las cosas cambian de otra manera. No sé cuál. Pero ya no es regular y por lo tanto no hay regularidades que descubrir. Y esas cosas.
Eso. La ciencia social es para los que tienen preguntas. La política es para los que creen que ya no hay nada que preguntarse. O algo así.

September 8th, 2009 11:02
Estimado Alejandro,
Gracias por pensar cosas que muchos ya ni nos planteamos, tan concentrado estamos en el día a día de nuestra actividad. Le tiro mi mirada que es obtusa y extremadamente impopular.
Desde hace ya varios años soy de esos que sostienen la inutilidad de llamar a las ciencias sociales ‘ciencias sociales’, fundamentalmente porque el término ‘ciencias’ nos compara con otro tipo de disciplinas cuya epistemología es totalmente distinta a la nuestra.
A mí me gusta ‘estudios societales’ o algo así. Eso me libera rápidamente de las inútiles comparaciones con la biología o la física. Yo quedé devastado por el gran trabajo de Alan Sokal en Imposturas Intelectuales, hasta que entendí que su problema no era el mío.
Pero más allá de cómo etiquetamos nuestro campo de estudio, yo reivindico al iluminismo y -opinión sesgada la mía le adelanto- reivindico aún con más ahínco al pragmatismo anglo cuando hablamos de ‘investigación teórica’.
Me explico: la dicotomía que plantea se entiende desde la construcción epistemológica continental europea, donde ‘pensar’ o ‘investigar’ está disociado del ‘hacer’. Pero si pensamos en investigar para crear acciones… la historia es otra. Yo soy de cuarta académicamente hablando, pero Jürgen Habermas lo explica brillantemente en su teoría de la acción comunicativa.
No creo en el derrotismo de la semiótica, donde siempre corremos detrás del presente. Es el optimismo de la investigación para la acción: si queremos modificar conductas (por ejemplo), desde focus groups y encuestas longitudinales hasta pequeños tests en zonas ‘insconpicuas’ de la sociedad son herramientas que mezclan la investigación teórica con la acción.
Mi campo de laburo es la intervención comunicacional para bajar las barreras perceptuales que ciertas actividades culturales tienen con ‘las clases populares’. Un museo o una galería de arte pueden ser tan entretenidas como un espectáculo musical para cualquier persona sin importar su edad ni nivel educativo. Yo no podría hacer mi trabajo si no generara hipótesis, si no dedicara cierto tiempo a la investigación teórica sobre el campo SIEMPRE Y CUANDO las metas sean la generación de acciones específicas que tienen resultados tangibles.
Y para terminar, le tiro una molotov elitista: en vez de planes para darle cosas que hacer a los graduados de las ciencias sociales, es hora de aplicar la brutal (e injusta) intervención estatal y limitar la cantidad de espacios disponibles para ingresar a carreras cuya salida laboral es tan compleja, creando a su vez terciaros (Colleges) donde la salida laboral es la prioridad. Ya se, lo propuso Cavallo, y yo mismo salí a cortar M.T. de Alvear, pero 16 años más tarde no le voy a mentir: creo que es una idea meritoria, si está bien implementada.
Que tenga un muy buen día. Saludos.
September 8th, 2009 13:38
Alejandro:
Cosa importante las ciencias sociales, pero la realidad es mucho mas importante. Ver a Torcuato Di Tella, en un programa de TV (6.7.8.) hablando sobre la ley de medios, queriendo centrar el debate en que Clarín es un oligopolio y no un monopolio, me dio mucha pena. Querer evitar las simplificaciones que necesariamente se hacen en la tribuna política, por expresiones técnicas propias del ámbito académico, es algo muy común entre los cientistas sociales.- Clarín sea monopolio u oligopolio, para el interior de nuestra sociedad es irrelevante, su existencia es un elemento nocivo que tenemos que modificar por medio de una ley.
September 8th, 2009 14:13
Buenísimo.
La imagen de la puerta grande y la casa chica es genial. Solo añadiría que en esa casa nadie duerme; las crisis vocacionales de sus habitantes los tienen despiertos, y así insomnes, pocos buenos militantes salen.
Hacer ciencia (social, natural, formal, no importa) es también definirse en relación a un acontecimiento, pero de un tipo bastante distinto al del político. Uno encuentra patrones, el otro introduce cambios. Una misma persona puede hacer las dos cosas, quizás mejor que quien se dedica a uno solo de esos dos procedimientos de verdad, pero solo a fuerza de sentir una intensa pasión por ambos.
Manitoban, me parece que la distancia epistemológica que abrimos con las ciencias naturales y las ciencias formales es uno de los factores que nos condenaron a la irrelevancia. Respecto a su propuesta molotov, duele, odiaran violentamente a quien plantee aplicarla, pero estoy de acuerdo en que hay que pensarla.
September 8th, 2009 16:48
Alejandro,
Excelente post. Me parece que si querés ponerle sustantivos a los verbos, ok, estoy profundamente de acuerdo. Creo, acá me pongo sociologicista (es como poner el “definiendum” en la definición, no?) que depende el campo en el que circules o te desempeñes.
Digo, una cosa es la vida académica, la carrera académica y las reglas del campo académico (Bourdieu, su ruta). Sin embargo creo que uno puede llevar una “mirada” de las ciencias sociales al hacer un trabajo profesional no-científico.
Digo, uno puede estar tomando decisiones, o ayudando a tomarlas, y sin embargo tener en cuenta aquellos aspectos/recaudos que la ciencia nos recordó. Tomar en cuenta la base teórico epistemológica desde la cuál se está pensando (una política, una intervención social, un proyecto o aquello sobre lo cuál se decide o se pretende cambiar). Y es cierto, nunca es suficiente (la distancia entre 0 e infinito es la misma que entre mil millones e infinito) sin embargo en términos de un trabajo bien hecho hace una diferencia en términos de resultados.
Pero no es en vano que las “metodologías” de toma de decisiones más en boga hoy trabajan principalmente (y casi exclusivamente) sobre la percepción de los actores que se vayan a involucrar. Quizás ir mucho más allá es injustificado, simplemente porque no se sabe.
September 8th, 2009 17:10
Menos Ciencia lo de Sociales esta bien. Como dijo Hegel, cuando el Buho de Minerva levanta vuelo…
Asi son las ciencias sociales, sacandole las mayusculas por favor, cuando paso se piensa, no lo que vendrá…
September 8th, 2009 17:40
intento sumar algo: “ciencias sociales” es un sintagma (disculpas) al cual jacques lacan, por las razones que expone el señor del primer comentario, nuestra epistemología no es la de las ciencias “duras”, propuso cambiar por “ciencias conjeturales”, atendiendo a la lógica que las “ordena”, a su causalidad, conjetural precisamente, donde las causas suelen ser o son las consecuencias. el acontecimiento de badiou, por ejemplo, sería imposible en el mundo de popper. quizá por eso me pregunté hasta dónde puede hablarse de ruptura al interior del capital-parlamentarismo. el kirchnerismo es un acontecimiento, una ruptura, pero al interior del régimen discursivo y político inaugurado en 1983. eso sí: a mi juicio, es el único acontecimiento, la única ruptura en estos veinticinco años de capital-parlamentarismo a la argentina. supongo que es una de las razones por las cuales hay tanto peronista clásico furioso, y tantos que venimos de otras tradiciones, ni peores ni mejores, apoyando al gobierno en este momento,
gracias
September 9th, 2009 08:48
Manitoban, es muy interesante tu planteo (que, en parte, es coincidente con el de Primo). Sin embargo, yo decía precisamente lo contrario. En el campo social ya no hay más posibilidad de hacer investigación para la acción. O, mejor dicho, no al modo clásico. No hay regularidades estadísticas que identificar. No hay conexiones causales. No hay nada de lo que busca la ciencia. Por eso adhiero a la definición “estudios sociales”. En todo caso el conocimiento no es más en lo general sino en lo particular. Lo que nos deja bastante cerca de la historia. Y ahí es importante lo que dice Primo sobre los actores. En el fondo lo que importa no es la estructura si no la acción.
Saudos,
A
September 9th, 2009 11:45
Je, pero como conocer la acción sin las reglas?
September 9th, 2009 11:57
Ale:
Me parece que hay cosas muy buenas en el argumento que nos presentás hoy qué signfican las ciencias sociales hoy y cuál es su sentido político. Es especialmente interesante la propuesta de discutir la relación que tenemos los graduados universitarios con el Estado y hasta qué punto la promoción de ciertas formas de vida- el investigador, becario-etc afectan no sólo las subjetividades sino también la relaciones sociales, cosa que dificilmente aceptan los beneficiarios de este patronato estatal asumiendo una postura de autonomía/indeterminación por momentos ingenua y por momentos irresponsable (me incluyo)
Pero el cierre es un para mí poco convincente porque vuelve a las dicotomías clásicas entre el sabio y el político, resignificadas muchas veces en la historia de occidente. En realidad la invasión de terrenos y campos es permanente y no por inmadurez de los campos locales, sino por la propia dinámica, el mismo Weber en su Política como vocación termina, él un científico “axiológicamente neutro” , con una invitación a redescubrir la política (como el la entiede) que tiene más en común con el discurso de un demagago (en el mejor de los sentidos) que con el de un profesor de la universidad alemana tan burocrática ella. Que no sea necesario “saber” para actuar políticamente, depende del sentido que se de a ese saber (hay saberes prácticos, ya lo decían los griegos) y también del tipo de relación que se establece entre el saber y el poder y es así donde hay que operar.
Es en ese plano que hay que restituir la pregunta acerca de los que cada uno espera socialmente de su rol y eso es fundamental para los que quieren hacer una ciencia social que tenga más proyección que un congreso para tres amigos donde antes que las ideas disruptivas y las ganas de aprender del otro priman las imposturas intelectuales (anteojitos cool, hablar abigarrado, desinterés por todo lo que no es su propia quinta, incapacidad de responder a una pregunta porque se lee casi como un actor de teatro leído el monólogo que se preparó para la ocasión)
Para hacer en cualquier ámbito hay que preguntarse pero en algún momento hay que suspender parcialmente la interrogación y esto se aplica no sólo a la política sino a la vida del investigador, del académico o del intelectual en sentido amplia ya que en algún momento se cierra un paper, una clase y un libro, aunque lo ideal es que sea para volverslo a abrir (aunque bueno hay tantos amigos que se defienden tanto y que prefieren no preguntarse más para convercerse que son tan geniales que enfin)
Respecto al uso del término estudios sociales me parece que cambiar los nombres no es el eje de una discusión político- metodológica (baste ese amalgama indefinida y poco convincente que constituyen los estudios culturales) y en todo caso es asumir como propia una característas del campo académico inglés (Political Studies británicos versuso Political Sciences de EEUU). Lo más válido es discutir es el modelo de Ciencia y el tipo de relación que esta establece no sólo con el mundo que pretende objetivar y otras formas de pensamiento que cuestionan la posibilidad misma de esa objetivación o postulan sus condiciones de posibilidad e imposibilidad (por ejemplo la Filosofía Política, para mi que soy politóloga).De hecho, los referentes de Ale son dos representantes de la Filosofía francesa (para mí política para los yanquis teoría estética, como ven el tema de los campos también en este plano tiene “color local”). Es lo mismo a decir que dejemos de usar república porque el concepto tiene una historia y los neologismo sirven (verdad más que relativa) para desambiguar. Apostemos a discutir sentidos que de eso se trata la política y también su ciencia, al menos como me interesa a mí.
PS:
A mí me gusta también mucho Rancière pero creo que su posición respecto a las Ciencias Sociales también, mal que le pese, y como diría su poco querido Bourdieu, también es producto (no totalmente pero al menos en parte) de la lógica estructural del campo académico francés, sus relaciones, costumbres, historia y vanidades.Por supuesto que importa la acción, y hay que reinvindicarla, pero la estructura aunque pretendamos no verla, está.
September 9th, 2009 12:34
Yo soy Lic. en Historia sin edad para la carrera académica (41 años), laburo de otra cosa. Colaboro en una biblioteca popular. Es imposible conseguir colegas que se integren. Un bajón. Creo que en general se creen que están para grandes cosas, y no siempre es así.
Es decir: si “dilapidan” el tiempo lo hacen en su carrera, (aun sabiendo que no obtendran redito economico, a eso me refiero) pero no lo van a ir a perder con la gente para ver cómo orientan una experiencia de lectura, que en muchos casos puede ayudar a cambiar perspectivas en la gente.
Una pena.
September 9th, 2009 12:38
Les pasa lo que puede terminar ocurriendo en estos comentarios… la propuesta del post era otra y ahora terminaremos hablando sobre teorías…
Quise decir que en el campo de la cultura POPULAR hay mucho por hacer y las BP son una alternativa muy importante y no apreciada PARA NADA por los intelectuales de las facultades (por lo menos acá en Rosario)
Pablo S.
September 9th, 2009 12:52
FROYD está plagado de futuros comunicólogos que no paran de decir cosas brillantes. Al menos, eso dicen ellos. Saludos compañero.
September 9th, 2009 21:12
Celebro el texto de Alejandro y todas las intervenciones. Para mí, la relación entre pensar y actuar es un problema cotidiano, político, profesional, personal y, si uno quiere, existencial.
Creo que existe una muy nutrida relación entre la investigación social y la actividad política. Como indicaba uno de los compañeros, la producción de políticas públicas se nutre de manera creciente del saber de sociólogos, politólogos, comunicólogos, trabajadores sociales, etc. Deberíamos agregar que incluso las campañas políticas ponen en marcha aparatos de sabedores sociales como nunca antes. Pero creo que todos estos son elementos que bien podrían recuperarse bajo el concepto de “policía” de Rancière, por ejemplo. O bajo la idea de unas ciencias humanas “cómplices”, tal como en Las palabra y las cosas.
Creo que el problema surge cuando tratamos con una relación pensamiento-acción que parte de una concepción más, digamos, acontecimental de la acción. Siendo algo laxo y poco tributario de cualquier autor en particular, si uno concibe la acción en los términos de algo inscripto en una red causal pero irreductible a sus causas -es decir, si nos compramos el problema de la libertad-, creo que deberíamos olvidar la ilusión del cientista social como un proveedor de ciudades ideales y de marcos prescriptivos de acción válidos para todo tiempo y lugar.
Y bien, ¿qué tipo de relación puede ser la de pensamiento y acción? Me parece interesante en este sentido lo muy convergentes que, en varios puntos, son los Sócrates de Arendt y Foucault (rarísima la dupla; tienen en común el hecho de estar los dos de moda). Sócrates aparece como el hombre de pensamiento-y-acción. ¿Y qué tipo de acción era la de Sócrates? Y bien, no se trataba tanto de una intervención política directa (Sócrates no era Pericles), tampoco se trataba de andar por ahí diciendo lo que había que hacer. Se trataba más bien de andar por ahí como un tábano; poniendo en marcha preguntas, cuestionando los regímenes de verdad existentes y las opiniones establecidas, trayendo problemas a la superficie, y brindando las herramientas para que aquéllos embarcados en la acción pudieran, ellos mismos, buscar las respuestas.
En este sentido, me parece bien interesante la idea de Alejandro de un pensamiento social que no da respuestas sino preguntas. Y bien, en esta línea, quisiera participar de un tipo de pensamiento político que genere problemas, que sea crítico de lo existente y que brinde herramientas, indicadores tácticos al servicio de aquéllos que actúan. ¿De quiénes que actúan? Y bien, aquí, la neutralidad es imposible. Ya la elección de un área de interés es interesada.
Esto no implica que aquéllos que piensan no actúen. Bien podemos hacer militancia social o política. O lo que sea el caso. Pero cualquiera que haya hecho militancia sabe que, para actuar, hay que suspender el pensamiento; que, para responder, hay que dejar de preguntarse. E implica también que, para dar respuestas efectivas, hay que dar antes con preguntas efectivas.
Como sea el caso, no lo tengo en claro. Son sólo unas líneas muy deshilachadas. Pero creo que es de mucha vitalidad no tener en claro cuál es la relación entre pensamiento y acción. Creo que un pensamiento político que realmente pueda poner algo nuevo en marcha es un pensamiento crítico de su propio lugar y de sus propios presupuestos.
September 10th, 2009 02:00
che, por qué no hay (más) regularidades estadísticas que identificar?
o sea, agarrando el ejemplo de la asignación universal, ponele: si no partís de una caracterización previa de “sociedad post-salarial”, por decir algo, sos carrió. y lo malo de ser carrió no es solamente ser carrió, es que si vos vas a una villa y decís “los voy a liberar del clientelismo”, olvidate de armar el sujeto de la asignación universal; si vos vas a una villa o a una asamblea o lo que sea y hablás con los que están ahí, y les decís que por ser argentinos tienen que comer, porque es un derecho, ahí cambia todo. ahí construís un sujeto político y ahí podés disputar la asignación universal.
September 11th, 2009 02:44
Estimado Bad. También soy una Lic. en Historia que se quedó afuera por la edad (50 años) que laburoen tareas tan seguramente poco académicas comoo una biblioteca popular y dando clases a adolescentes sin recursos para que puedan terminar su Secundario. ¿En el campo social no más posibilidades de análisis para la acción?. Pero de donde salen, chicos…
En este país sobran las posibilidades para la acción, lo que falta es gente que se comprometa para la misma escudándose en subterfugios intelectuales. me parece que leyeron mucho y entendieron poco…
pero sigan en el limbo, aprovechando de paso becas y UBACYT, matándose mal por que el CONYCET les pague las investigaciones que les tranquiliza la conciencia. Eso si, con muchas citas de sociólogos europeos y filófos idem. Tengo para mí que muchos que asumieron un compromiso y perdieron por eso se deben estar revolvando en donde esten..
Están tan lejos de la realidad que me darían risa, si enel fondo no me dieran miedo… Están listos para ser cómplices, ¿o vamos a volver al siglo XIX cuando las ciencias sociales tenían que pelear con la matemática y la biología su derecho a la existencia?
Casi estoy por decirles: vyan a los charcos, chicos. Y verán que para cuantificar hay miles de situaciones, para tratar de explicarlas millones de casos, y para ayudar a construir sujetos políticos está todo por hacerse. Eso si, salgan de la facu y de sus pedestres luchas de poder… Es difícil, pero no imposible!.
¿Que significa abandonar posiciones y los pagos a fin de mes? Y si. Pero no es más que poner en acción lo que leen, jactándose como intelectuales cuando no son capaces siquira de pensar (algunos) como se hace para pensar teoría y acción. Si no pueden pensar siquiera eso, quedense arropaditos… pero no intenten demostrarnos que son mejores! hicieron una elección, asúmanla. la vida, de última, son elecciones…
Sil
September 11th, 2009 05:22
“…cosa que dificilmente aceptan los beneficiarios de este patronato estatal asumiendo una postura de autonomía/indeterminación por momentos ingenua y por momentos irresponsable”. Yo también me incluyo.
“Para hacer en cualquier ámbito hay que preguntarse pero en algún momento hay que suspender parcialmente la interrogación”. Yo quise decir, y no me salió, que la suspensión de la interrogación ha dejado de ser una opción. Que ya no podemos preguntarnos nada. O que, en todo caso, hay que producir (y que fue el positivismo sino la producción de un mundo con regularidades que luego eran “descubiertas”). un mundo donde las preguntas vuelvan a ser posibles.
Gaby, hay más ideas en tu post que en toda la “Filosofía y Métodos” que cursamos.
Bad Man, lo que planteás es interesante pero no sabría qué decirte. Ahí el tema es la práctica profesional. Aunque es verdad que esa práctica está determinada por las legitimidades que rodean a diferentes tareas. Por qué no probás a escribirte algo sobre la experiencia de las BP en los tiempos de internet o algo así a ver si lo podemos colgar.
Solciten, un honor tenerla por acá, si hubiese sabido ordenaba un poco la casa. Primero me decís carriotista y después saltás del lado de lo que dije. La asignación universal no es nada sin un sentido político. Su implementación no es, no debe ser, el resultado de un cálculo técnico sino de una voluntad política que construye una universalidad desde una particularidad: te suena? Digo, estoy de acuerdo pero me parece que hay como dos términos ahí que se contradicen: estadística y construcción de subjetividades políticas.
Sil, bancá que me voy a flajelar un poco y vengo.
Saludos,
A
September 13th, 2009 01:36
No te flageles, chico. ya no se usa. Ahora se usa presentar la beca para hacer el doctorado en cualquier lado que no sea una universidad argenta. Del OPUS, de los mormones, de universidades sin crédito acádemico, de las virtuales, de las a distancia… de cualquiera.
Hoy ser DOTOR es lo que se usa (reler a Florencio Sanchez, plis) y de loq ue se abusa.
Todos sabemos quienes somos (el mundo académico es chico) y todos sabemos que, con contadas excepciones hay mucho título dandovuelta que no merece ni el más minimo respeto. Pero esto es lo que hay…
Y se que hay gente que aún en esas universidades pone empeño y sacrificio, pero que también hay chantas dando vueltas, y mas de los que quisieramos, también.
Por eso sigo insistiendo. Para laburar hay mucho tema y espacio. Más de lo que querriamos seguro muchos de nosotros. Los cientistas sociales no somos una especie en extinción. No perdimos el campo de estudio simplemente por que el trabajo de masas solo se acaba cuando los sectores populares acceden a su conciencia de para si.
Supongo que debo de aparecer con conceptos viejos en medio de estos debates tan profundos…
Saludos
Sil
September 18th, 2009 21:18
Estimado Alejandro
pasaba por aca en otro comment y lei: La ciencia social es sólo para los que tienen preguntas verdaderas que quieren y piensan de poder contestar. El deseo de conocer no es para cualquiera. Algunos prefieren el deseo de algo diferente.(SIC)
Nunca, pero nunca nunca he leido un parrafo mas elitista, mas ivory tower, mas fuera de la realidad que este, la verdad, nunca, y solo hace reafirmar mi idea que todos los subsidios a sociales son plata tirada si alguien formado en sociales tiene la digamos, valentia por decir algo, de escribir, resumiendo…
saludos cordiales