A-Z

Y la era pariendo se puso de moda

Algún día alguien va a buscar esta discusión. Porque en esta discusión está el choque entre dos tiempos. Para los nenes que mañana van a necesitarla para su tarea; el copypaste.

recién leo (tarde) tu respuesta. Yo veo otro problema, y es el uso con el que trasladás la jerga de los años 70 para darle productividad a pensamientos que no necesitan de ese lenguaje para ser expresados. Quiero decir: no necesitás esa lengua para pensar hoy; la lengua política de los 70 es un museo de la memoria. Quiero decirte, además, que la revisión crítica de aquellos años es una autopsia. El peronismo puede ser mas o menos de derecha que hace 30 años, pero aunque “siga siendo de derecha” es una cosa totalmente distinta a lo que hoy se llama peronismo. Hoy es el partido del Orden. EL Partido Único. Y hay que aceptarlo. Es la realidad efectiva. Si vos creés leer en mi un entrismo iluso confiado en la Historia para entrar a donde está “la clase obrera”, no, hermano, yo te quiero decir otra cosa: el peronismo el orden porque es lo menos conservador que hay. Porque inventa la forma de la representación que la sociedad necesita. Punto.

Yo no traslado “la jerga de los años ‘70″, mas bien soy bastante crítico con ella (basta ver mi película). Solo que también soy crítico de un uso “débil” del lenguaje: ese cinismo cool que tanto le gusta a los artistas posmodernos. O sea: me parece mas triste oir la jerga noventista de las nuevas generacions que la vieja retórica de Gonzalez o Casullo. En todo caso, ellos tienen las limitaciones de su generación (que no son las mismas que Firmenich, precisamente), así como la nuestra tiene las suyas: y la mayor de las nuestras es esa negación en bloque de los ‘70… Negación que “paradójicamente” es funcional a un noventismo triunfante: esa aceptación pragmática y resignada del peronismo como “el partido del orden” es una herencia directa del menemismo: esa asunción acrítica de que “el peronismo es lo menos conservador que hay porque inventa la forma de la representación que la sociedad necesita” es un dislate político, ademas de una pavada antológica. No: el peronismo ES LO MAS CONSERVADOR porque inventa la forma de la representación que la sociedad “necesita” (es decir, inversamente: lo que necesita el orden conservador para fortalecer al ala mas reasccionaria de la sociedad y mantener el status quo). Es resignarse a creer que -como maquiavélicamente citaba Menem- que “la política es al arte de lo posible”. Y no: la política es el arte de crear formas nuevas, de proponer lo que aun no es.
Lamentablemente, la generación del ‘90 comete tantos errores políticos como la generación del ‘70, solo que ahora la historia ya no es tragedia sino farsa.

no, la política es eso. Es la construcción de un orden. Y en este caso: el orden democrático. Kirchner es la continuidad de los años 80 y 90 por otros medios, con la inclusión de una agenda pendiente (caso DDHH, que a vos y a muchos importan), para hacer con ellos lo que hay que hacer: resolver, llevar al estrado, fortalecer el Estado después de su desguace. No mucho mas. Lo que vos seguís llamando “peronismo de izquierda” es lo que yo veo flojo, para colmo citando a González y Casullo, dos exponentes. Decir que los 70 están terminados es lo que vos interpretás como “fin de la historia”, y para mí es al revés: cada vez que alguien quiere continuar los 70, pensar “desde ahí”, yo veo el fin de la historia. Respeto todo lo que hayas hecho, no me considero ni te considero “posmoderno”, cínico, etc., pero creo que lo que vos pensás como puntos pendientes de la historia desde aquellos años es un árbol que te tapa el bosque del presente. Mis saludos.

Martín:
La política no es es la construcción de un orden, sino un intento de articular el desorden (nunca totalmente, porque entonces estaríamos en un sistema totalitario…). El el orden democrático no se “ordena”: esa es una idea tipicamente de derecha. Kirchner es la continuidad de los años 80 y 90 por los mismos medios: un poco de alfonsinismo por acá, un poco de menemismo por allá. Esa es su particularidad. La agenda pendiente sigue pendiente: esa no es tanto su mayor deuda como la explicitación de sus límites. En parte dados por la realidad, en parte autoimpuestos. No se resolvió nada, no se fortaleció al Estado: se dijo que se lo iba a hacer. No mucho mas. Y eso es el peronismo (lease: el aparato del PJ, no el “cándido amor de los arrabales”): la derrota por izquierda y la realpolitik por derecha. Seguir entrampados en él es volver a cometer el error de los padres, y no haber aprendido nada de su experiencia…
Ahora bien: no termino de entender cual es tu posición “crítica”. No logro desentrañar el siguiente párrafo: “Decir que los 70 están terminados es lo que vos interpretás como “fin de la historia”, y para mí es al revés: cada vez que alguien quiere continuar los 70, pensar “desde ahí”, yo veo el fin de la historia.”
También te agradecería que me expliques por qué crees que “lo que vos pensás como puntos pendientes de la historia desde aquellos años es un árbol que te tapa el bosque del presente”.
Saludos.

Punto 1: pensar la política de los 70 es pensar en la prehistoria de la democracia. Por supuesto que somos hijos de aquellos años, pero parto de esta idea: hicimos con “esos años” mucho mas que cualquier país de la tierra. Estamos a punto de bajar hasta del bronce a Roca en nombre de “los pueblos originarios”, esa es la operación de cultural de la democracia: la hegemonía cultural de los vencidos. Y que nubla esa hegemonía cultural: bien, es simple… la derrota. Pero no la derrota cuantificada, el Nunca Más, etc., no, la derrota concreta, histórica. Entonces yo leo al revés: veo que el “sonido tapado” de la sociedad que festejó el mundial, de la que supuestamente dijo “por algo será” (frase que deberíamos pensar como límite, como prudencia, un poco mas allá del c-o-l-a-b-o-r-a-c-i-o-n-i-s-m-o) es una sociedad de continuidad que se encuentra en los 90 alrededor de un consenso popular (mucho mas popular cualquier fantasía de la izquierda peronista). ¿Adónde apunto yo cuando digo “orden”? A lo que se está construyendo. Al orden que se construye desde el fin de la violación de los DDHH como política sistemática, desde 1983, y sobre todos los consensos que están en disputa. En los 80: liberalismo político, en los 90, el económico. Bajo esos parámetros es que razono al kirchnerismo, no como el que tenía que hacer lo que nuestros padres no hicieron (¡basta de un pensamiento de hijito!), sí como forma de desmontar el consenso noventista y la restauración del Estado, después de su demonización (la que empieza en las inolvidables páginas del Nunca Más). Yo sé cuál es el discurso y la política neoliberal del proceso, pero eso no es tan lineal como lo son las corrientes subterráneas de una sociedad. ¿En qué te equivocás? En seguir pensando que la derecha peronista es permanente, es la misma de todas las épocas. Y lo que hace 40 años era derecha, hoy, ya no lo es.

sigo sin entender cual es el fondo de tu pensamiento, o adonde apuntas, mas allá de un confuso revisionismo “noventista”…:

Punto 1: pensar la política de los ‘70 no es pensar en la prehistoria de la democracia (eso esa mas bien pensar en el peronismo como salida: algo que estaba bien para los ‘40, pero que a esta altura no se sostiene…). Precisamente, los ‘70 son el nudo histórico en el que eclosiona la experienca peronista, mostrando sus verdaderos límites (por izquierda) y sus abiertas posibilidades (por derecha). Algo que en estos dáis ha vuelto como farsa…
Y no, no hicimos con “esos años” mucho mas que cualquier país de la tierra: los europeos siguen discutiendo el facismo… simplemente porque el facismo siempre puede volver (bajo formas nuevas, por supuesto: eso es justamente lo que obliga a estar atentos…)

Punto 2: Lo de que “la operación de cultural de la democracia es la hegemonía cultural de los vencidos” me parece de un indigerible nietzscheanismo tardío… Como ha sido claro en las últimas elecciones, la hegemonía cultural es de los vencedores, por definición: la “derrota concreta, histórica”, sigue siendo la de las fuerzas progresistas.

Por eso se me hace oscuro (en todo sentido) el siguiente párrafo:

“Entonces yo leo al revés: veo que el “sonido tapado” de la sociedad que festejó el mundial, de la que supuestamente dijo “por algo será” (frase que deberíamos pensar como límite, como prudencia, un poco mas allá del c-o-l-a-b-o-r-a-c-i-o-n-i-s-m-o) es una sociedad de continuidad que se encuentra en los 90 alrededor de un consenso popular (mucho mas popular cualquier fantasía de la izquierda peronista).”

Eso es facismo puro, Martín: “consenso popular” reaccionario, expresado en un “por algo será” cualunquista… Por eso el menemismo fue la continuación de la dictadura por otros medios: esa fue la “modernización” de los ‘90, el “orden” que se construyó y que aun perdura…

“Bajo esos parámetros es que razono al kirchnerismo, no como el que tenía que hacer lo que nuestros padres no hicieron (¡basta de un pensamiento de hijito!), sí como forma de desmontar el consenso noventista y la restauración del Estado, después de su demonización (la que empieza en las inolvidables páginas del Nunca Más).”

No se cual es el “pensamiento de hijito”, pero si se cual es el “pensamiento de Hijitus”…: creer que vivimos en Trulala, y que Macri es Gold Silver y Nestor es Neurus… Dejemos los bujos para los pibes: Kirchner no solo no desmontó el consenso noventista, sino que acaba de resucitarlo… La demonización del Estado no empieza con el “Nunca Mas” sino con el menemismo: solo el peronismo puede destrozar su propia historia y salir indemne. Pero eso no significa que debamos rendirnos ante él y terminar votando a Scioli o -Duhalde mediante- al PROnismo…

“¿En qué te equivocás?” En colegir no se de donde que yo pienso que la derecha peronista es permanente, cuando lo que estoy diciendo que no hay nada mas dinámico que el peronismo… Pero esa “modernización” no significa que “lo que hace 40 años era derecha, hoy, ya no lo es”. Gravísimo error: pero ahí está la designación de Palacios como jefe de policia para demostrarlo, por hablar solo de noticias frescas…

…Y Macri diciendo que es “el policía mas condecorado”, como ayer Duhalde hablaba de “la mejor policía del mundo”. Esa es la raiz procesista del PROnismo: el abrazo de Alsogaray y Rojas con Menem, que selló la nueva e imbatible alianza conservadora, que ahora vuelve sumando a un millonario PRO al aparato del PJ.

Derrota cultural es creer que hay alguna salida (política, económica, cultural) sin romper esa renovada pinza.

Lo que yo te digo es que si vos queres seguir haciendo preguntas sobre los 70, esas preguntas son intimas, familiares, pero la sociedad ya hizo (y lo que pudo) con esos años. La hegemonia cultural de los vencidos es que vos hagas peliculas y no los hijos de los vencedores. ¿Entendes? Lo que se hizo en este pais en materia judicial y critica sobre el “genocidio” es mucho, mucho mas que otros paises latinoamericanos. Eso seguro. Y España, ejemplo clasico. La democracia del 83 llevo al los estrados al ejercito vencedor. SI vos sos capaz de pensar esa escena y sus significados, fuera del circulo familiar, fuera del encierro asfixiante de los organismos, de la sangre azul militante, ahi, lo que yo te propongo es que empieces a mirar la decada en la que se hicieron cosas estructuralmente mucho mas profundas que en los 70, cosas que ni los militares se animaban, y con el voto popular detras. Porque a Menem lo voto el pueblo. Y dos veces. Y nunca el peronismo fue tan policlasista y amplio como en esa decada. Cortala con los 70, con el negocio taquillero, porque esos años ya no explican una derrota popular, sino una victoria y una continuidad historica de un nuevo orden que, se solidifico en democracia. Estas confundiendo Palacios, Macri, Kirchner, ese es un pensamiento cualunquista. El pensamiento otario de trasladar las opiniones de los DDHH. La derecha es algo mas confuso. El proyecto de la derecha real del peronismo real tambien fue derrotado en 1976, por algo el Gato Smith flota en las mismas aguas que las 30 mil velas iluminadas de una historia elitista y sin pueblo. Hasta que no seas capaz de mirar los consensos y las continuidades vas a seguir creyendo en la milonga popular que llena salas en Corrientes, que se discute en la secretaria de DDHH de no se que comision de CTA, y que genera un encierro de los significados historicos, siempre mas inefables. Por algo Los Rubios es la mejor pelicula sobre la memoria. Y no todas esas chantadas que reciben guita del Estado Genocida. ¿Que es lo que desguaza al Estado? El discurso de la democracia, el liberalismo politico. Circulo que Menem cierra porque dota a eso de un discurso economico. La voluntad de las fuerzas reales solidificadas en la politica de un peronismo realista que llega a un limite mucho mas duro que el de los carapintadas: el de la hiperinflacion, el que empuja a la democracia al abismo. Ay, si la democracia no estabilizaba la economia… Lo que tenes que repensar de los 90 es lo que pensas de los 90. Todo lo que decis ya lo dijo profeticamente Walsh en esa carta. Pero hay que seguir pensando, macho. ¿Vos sos como esos que se quedan mirando los votos de De Narvaez con la boca abierta? Te valoro y te creo inteligente como para ver que mas alla de los resultados concretos de las politicas del Kirchnerismo, participas de un clima cultural que se integra a el, como yo, como Q, como Maia, como todos. Lo que no entendemos es cuanto de aquellos años (y que no es la pavada de “Tinelli”, etc.) pone en juego las valoraciones sociales sobre lo que esta bien o mal en politica. El kirchnerismo llego al poder diciendo “Un pais en serio”, lo que significaba una version mas regional, mas periferica y realista, mas “nacional” y con valores propios del liberalismo (como los DDHH). ¿Vos sos de los que se desilusionaron porque pensaron y leyeron las versiones pelotudas de Hebe y Persico? No creo, hermano. Mas que defraudarte, yo te diria si fuese jodido: jodete por boludo. Pero como se que no lo sos, te digo que pienses de nuevo los ultimos 25 años con mas desapego emocional, con menos Cantata en el equipo…

Te estas quedando con la version de mama y papa de los hechos. Eso te quiero decir. En el 76 no perdio el Pueblo. Montoneros murio cuando se quiso fumar a Peron, cuando entro en el juego de los “fiambres”. Cuando perdio la simpatia barrial de “traer al viejo” e intensificaron eso de los nombres de guerra, la cita, la cita envenenada, el manual y la pindonga. ¿Leiste las autocriticas de Walsh? Esa de: nos quedamos hablando con el PC y el ERP y ellos (los milicos) “hablan con todo el mundo”. ¿Que saldo tenes de los 70? ¿Que perdieron los buenos? Ya ni el hijo de re mil puta de Lanata sostiene eso, y hace negocio con lo mismo: con la version “critica” de esos años. Para decir otro monton de luugares comunes, resumidos en lo que te dije antes. El problema de los 70 es… ¡soltarles la mano! Llevar unas flores a las tumbas y abandonar la retorica de la memoria, loco. Es el mismo amor de las canciones de la guerra civil, esta en la orbita de ese genero. Pero el problema es que los “efectos” del proceso, ya los jugo Alfonsin. Y fue un Gran Politico Argentino. Menem jugo con el terror economico. Y Kirchner gestiona la caida del 2001, contra esos fantasmas que le dieron juego a oportunistas de izquierda y derecha. Dejemos de regarnos el ombligo macho. La politica esta a la izquierda de la sociedad, los politicos estan a la izquierda de sus bases. Repeti esto. Abrazo.

Estàs muy confundido… Empezando por achacarme cosas que no sostengo: es onvio que no viste mi pelìcula ni leiste mas que este post, pero aun asì te crees con derecho a “explicarme” mis supuestos errores de lectura. Veamos los tuyos:

“Lo que yo te digo es que si vos queres seguir haciendo preguntas sobre los 70, esas preguntas son intimas, familiares, pero la sociedad ya hizo (y lo que pudo) con esos años.” Doble falsedad: no son preguntas “ìntimas y familiares” (eso querìa la diuctadura y quiso el menemismo), y la sociedad no “hizo lo que pudo”: parte apoyò la dictadura (como apoyò luego el menemismo), y otra parte quiso procesarla (en todo sentido). Cada uno sabrà de que lado està.

“La hegemonia cultural de los vencidos es que vos hagas peliculas y no los hijos de los vencedores. ¿Entendes?” Y quièn te dijo que los hijos de los vencedores no hacen pelìculas…?

“Lo que se hizo en este pais en materia judicial y critica sobre el “genocidio” es mucho, mucho mas que otros paises latinoamericanos. Eso seguro.” Si, seguro. Tanto como que esas comillas en “genocidio” me huelen a podrido…

“La democracia del 83 llevo al los estrados al ejercito vencedor.” Y hasta ahì , Martìn. La mayorìa no està en cana. Y no hablemos ya de la pata civil de la dictadura, empezando por Martinez de Hoz…

“SI vos sos capaz de pensar esa escena y sus significados, fuera del circulo familiar, fuera del encierro asfixiante de los organismos, de la sangre azul militante…” Solo ignorando lo que hice podès decir que no lo hice, y encima echàrmelo en cara…. Mirà, lee, y despuès hablamos de lo que hizo cada uno.

“…ahi, lo que yo te propongo es que empieces a mirar la decada en la que se hicieron cosas estructuralmente mucho mas profundas que en los 70, cosas que ni los militares se animaban, y con el voto popular detras. Porque a Menem lo voto el pueblo. Y dos veces. Y nunca el peronismo fue tan policlasista y amplio como en esa decada.” Si, de acuerdo. Y?

“Cortala con los 70, con el negocio taquillero, porque esos años ya no explican una derrota popular, sino una victoria y una continuidad historica de un nuevo orden que, se solidifico en democracia.” De que negocio taquillero hablàs, si los ‘70 no tienen mas que mala prensa entre las almas bellas… Esas que ayudaron a solidificar ese orden del que hablàs, y al que no veo que cuestiones o propongas como superar, salvo asumiendo el menemismo como astucia de la razòn.

“Estas confundiendo Palacios, Macri, Kirchner, ese es un pensamiento cualunquista. El pensamiento otario de trasladar las opiniones de los DDHH. La derecha es algo mas confuso.” Lo tuyo es peor que el pensamiento cualunquista clasemediero: es el de la intelectualidad rendida ante el menemismo, cuyo representante mas patètico es Asìs. Y no, Martìn, la derecha no es tan confusa como la izquierda, precisamente porque es mas pragmàtica y sabe unirse para defender sus intereses.

“Hasta que no seas capaz de mirar los consensos y las continuidades vas a seguir creyendo en la milonga popular que llena salas en Corrientes, que se discute en la secretaria de DDHH de no se que comision de CTA, y que genera un encierro de los significados historicos, siempre mas inefables.” Se ve que hace tiempo no salìs a la calle (la milonga popular ya no llena salas por Corrientes…), asì que lo del “encierro d elos significados històricos” te viene como anillo al dedo…

“Por algo Los Rubios es la mejor pelicula sobre la memoria. Y no todas esas chantadas que reciben guita del Estado Genocida.” Tal vez no soy el mas indicado para discutir objetivamente sobre las cualidades o problemas de Los rubios, pero debo informarte que recibiò guita del Estado (del INCAA, mas bien, cuyos fondos son genuinos porque provienen del mismo cine), cosa que me parece perfecto: el Estado no es un bloque (”genocida”), y usar su apoyo para hacer pelìculas que lo critiquen es parte de un sistema democràtico.

“¿Que es lo que desguaza al Estado? El discurso de la democracia, el liberalismo politico. Circulo que Menem cierra porque dota a eso de un discurso economico. La voluntad de las fuerzas reales solidificadas en la politica de un peronismo realista que llega a un limite mucho mas duro que el de los carapintadas: el de la hiperinflacion, el que empuja a la democracia al abismo. Ay, si la democracia no estabilizaba la economia…” Ah, claro, ese es el “fin de la Historia”: el memenismo viene a ser entonces la forma històrica que tomò en Argentina el Espìritu Absoluto. Una cosa es pensar que el peronismo es una “astucia de la razòn” (cosa que comparto), y otra solazarse sprenglerianamente en ese destino.

“Lo que tenes que repensar de los 90 es lo que pensas de los 90.” Lo mismo digo… Lo mas patètico que han producido es precisamente una generaciòn que va de la abulia conformista a diversas formas del “revisionismo” menemista. No se cual es la peor, pero leyèndote me hago una idea…

“Todo lo que decis ya lo dijo profeticamente Walsh en esa carta.” Si, Walsh podrìa afirmar que el menemismo fue la continuaciòn de la dictadura por otros medios. Vos y yo tambièn… El tema es que hacemos con eso. Vos proponès la realpolitik de relajarte y gozar, parece…

“Te valoro y te creo inteligente como para ver que mas alla de los resultados concretos de las politicas del Kirchnerismo, participas de un clima cultural que se integra a el, como yo, como Q, como Maia, como todos.” No creo que valores nada, en principio porque evidentemente no sabès nada de mì, para empezar… Por lo demàs, todos participamos de un mismo “clima cultural” (eso fueron tambièn los ‘90). El tema es que hace cada uno en ese clima: si resiste el viento o desplega las velas…

“Lo que no entendemos es cuanto de aquellos años (y que no es la pavada de “Tinelli”, etc.) pone en juego las valoraciones sociales sobre lo que esta bien o mal en politica.” La discusiòn sobre moral y polìtica es mas vieja que Maquiavelo… pero lo que se pone en juego es simplemente que polìtica apoyamos y defendemos. Una cosa es “comprender” el menemismo (e incluso la dictadura), y otra cosa ser sus intelectuales orgànicos…

“El kirchnerismo llego al poder diciendo “Un pais en serio”, lo que significaba una version mas regional, mas periferica y realista, mas “nacional” y con valores propios del liberalismo (como los DDHH). ¿Vos sos de los que se desilusionaron porque pensaron y leyeron las versiones pelotudas de Hebe y Persico? No creo, hermano. Mas que defraudarte, yo te diria si fuese jodido: jodete por boludo. Pero como se que no lo sos, te digo que pienses de nuevo los ultimos 25 años con mas desapego emocional, con menos Cantata en el equipo…”
No, Martìn, si te hubieras molestado en leer alguna cosa mìa o ver mi pelìcula te darìas cuenta de que no me decepcionè ni mucho menos… Pero si algo he hecho es pensar las ùltimas dècadas “con mas desapego emocional” (algo que evidentemente a vos no te sirviò de nada…).
Y no tengo Cantata en el equipo. Tampoco marcha (ni la marchita…)

“Te estas quedando con la version de mama y papa de los hechos. Eso te quiero decir.” Es gracioso: fuiste al menos indicado para decir eso…

“¿Que saldo tenes de los 70? ¿Que perdieron los buenos? Ya ni el hijo de re mil puta de Lanata sostiene eso, y hace negocio con lo mismo: con la version “critica” de esos años.” Vos mismo te respondès: ni èl sostiene eso, aunque hace negocio… Con quièn lo hace, entonces, si los “buenos” lo odian…? Con los mismos que leen al impresentable tata Yofre, cuyos libros sostienen una tesis muy cercana a la tuya.

“El problema de los 70 es… ¡soltarles la mano! Llevar unas flores a las tumbas y abandonar la retorica de la memoria, loco.” Que lindo que sos: lo de “llevar flores a las tumbas” es una metàfora poco feliz, no te parece…? Tu gravìsimo error es que confundìs la “retòrica de la memoria” con el problema de la memoria en sì (que no es solo argentino: lee a Andreas Huyssen o a Todorov, por ejemplo). No se trata de “olvidar los ‘70″ (como no se trata de olvidar Auschwitz), sino de saber encontrarles su lugar (ese lugar que no tienen ls vìctimas directas). Es decir: entender que la historia siempre es parte del presente. De la forma del presente y de los debates polìticos del presente. Eso eslo que quiso (y quiere, con ayuditas como la tuya) obturar el menemismo.

“Pero el problema es que los “efectos” del proceso, ya los jugo Alfonsin. Y fue un Gran Politico Argentino. Menem jugo con el terror economico. Y Kirchner gestiona la caida del 2001, contra esos fantasmas que le dieron juego a oportunistas de izquierda y derecha.” Lo dicho: nadie puede escapar del pasado… Lo que debe hacer es usarlo para plantear un proyecto superador (todos ellos lo hicieron… aunque solo Menem lo “consiguiò”).

“Dejemos de regarnos el ombligo macho. La politica esta a la izquierda de la sociedad, los politicos estan a la izquierda de sus bases. Repeti esto.” Hablà pòr vos: es tu ombligo el regado, es tu boca la que repite el mantra menemista con otras palabras. Estar “a la izquierda de” es precisamente proponer lo que parece imposible. Lo otro es realpolitik. Y eso es el peronismo cuando se lo espoja de mìstica: un aparato, una màquina de formatear posibilistas.

Sí. Vi tu película. No me gustó, pero no es eso lo que estamos discutiendo. Digamos, no estoy discutiendo con tu “obra completa”, estoy discutiendo con lo que vos decís en la discusión de un post.

Lo del Estado Genocida debió ir entre comillas.

Vos donde ves cuestionamientos a los presupuestos de un discurso político que, perdoname NP, no me da la impresión que manejás con sovencia, ves conformismo, posibilismo, colaboracionismo. Y, en el mejor de los casos, peronismo de derecha. Yo veo a un tipo atado a los luagres comunes que la izquierda cultural construyó amablemente para colar por debajo su verdadero negocio. ¿Y cuál es ese negocio? Las versiones de los hechos. ¿Viste que los juicios tienen una estructura? O sea: si un genocida de Curuzú Cuatiá que encontró Página 12 abajo de una palmera no quiere o no puede garparse un abogado el Estado se lo pone. Bien, ése tipo, hace 25 años podría haber sido juzgado cuando el 90% de las fuerzas de seguridad activas que lo debían detener tenían sus mismas manchas de sangre. O sea… había un ejército vencedor juzgándose a sí mismo. El contraste con los juicios de Nüremberg. Bueno, a ese genocida (sin comillas) hoy lo juzgan, le aseguran una defensa, etc., muchas mas cosas que las que se hicieron en el resto de los países del mundo. Por ejemplo… España y la dictadura franquista en la que hubo desapariciones, apropiaciones, etc. El país real en el que vivís hizo mucho si analizamos utilizando apenas el método comparativo: ¿qué hizo Uruguay, Chile, etc.? Pero la sola idea jurídica de que ese viejo vizcacha de Curuzú Cuatiá tenga un juicio y un “derecho a la defensa” puede tener proyecciones, ¿cuáles? La de que haya pedazos de población que sostengan el discurso de defensa, digamos, un respaldo social a sus argumentos jurídicos. El orden democrático es una tolerancia incluso para la defensa pública no de lo “actuado”, es decir, de las acciones represivas y genocidas, sino, de los modos en los que esa legitimidad fue construida y perdura en una sociedad cuyo imaginario barrial anhela episodios que parecen recurrentes: “podíamos dejar la bicicleta en la puerta de casa”, “hay que volver a la cultura del vigilante de la esquina”, etc. La democracia fija vallas de contención y nace en la Argentina con un proyecto cuya marketing alfonsinista colocó la vida y la libertad sobre el edificio del juicio a las Juntas. ¿Cuál era el límite? El límite histórico de que no había armas para disciplinar a los que tenían las armas. Viste los que putean a las leyes de “impunidad”. ¿Vos te imaginás a la Juventud Radical en armas? ¿A Facundo Suárez Lastra arriba de un jeep?

Sobre los 90, no sé, tirá la biblioteca 12, macho. El problema es el pinosolanismo, esa cosa de creer siempre que la sociedad está siendo engañada, bucear para encontrar la caja negra de una era… ¿Y sabés qué? No hay caja negra. Hay consensos, hay acuerdos, hay continuidades, hay resistencias, hay lucha, pero el capitalismo es casi un dato inseparable, ha hecho metástasis en la idea de democracia, por eso la “mayoría kirchnerista” no se compone del respaldo “de las madres”, no, se compone de los millones de splits, dvd’s, etc., tienen mas de Frávega que de la inconstitucionalidad de no se qué garompa.

Me hacés acordar a una charla en el asentamiento de Parque Roca donde un montón de HIJOS les explicaban a unos cuantos veteranos (que vivieron la dictadura, que pasaron las de Caín, que fueron erradicados) pero que “no figuran en el Nunca Más”, y que tenían que poner cara de “ah, mirá vos, qué boludos fuimos cuando en medio de la mierda gritamos goles”, y todos esos pibes creían que repetían “la lucha de los padres”.

La discusión párrafo por párrafo es de obsesivo. Lo dicho dicho está.

Martìn: me alegro de que no te haya gustado mi pelìcula. Me quedo mas
tranquilo…

Sos muy gracioso: me adjudicàs “lugares comunes de la izquierda cultural” como si te pelearas con tu sombra. “Me hacès acordar” a viejos militantes conversos al noventismo, pero al menos ellos tenìan una historia que negar. Vos no tenès nada: traficàs con muertos ajenos.

No entiendo lo que decìs (a veces literalmente). Pero “me hacès acordar” a los (pos)modernitos cool que se creen re-cool porque te tiran un “macho” en medio de su discursito “realista”. Pero que no son la vanguardia de nada, mas bien estàn a la retaguardia de la derecha joven y moderna. No dan ni para el PROnismo.

Todavìa no entiendo muy bien lo que proponès (si es que proponès algo mas que asumir el menemismo, ya no con alborozo de converso sino con pragmàtica resignaciòn de quebrado), pero (simplemente por “un discurso que me da la impresión no manejás con solvencia”) lo ùnico que veo es “un tipo atado a los lugares comunes” con que la derecha cultural “cnstruyó amablemente para colar por debajo su verdadero negocio”. Porque el ùnico “verdadero negocio” no es precisamente el cultural, “macho”.

Y “un montón de HIJOS” pueden cometer muchos errores (yo me cansè de discutir con muchos de ellos -como con muchos ex militantes, etc.- y finalmente intentè llevar la discusiòn hacia otro lado: hacia afuera y hacia otros àmbitos menos endogàmidos, precisamente, porque creo que el problema es que nunca se terminò de dar dond se debìa… aunque en el camino me tuve -y tengo- que bancar las forreadas de almas bellas o conversas por igual…) pero al menos pusieron el cuerpo contra el gobierno que ahora graciosamente “reinvindicàs”. No se donde andabas entonces (imagino que leyendo poemas desencantados por Palermo), pero imagino que ya habìas perdido el rumbo, si es que alguna vez lo tuviste…

No boludo, yo no pienso mas que en la situación de la época. ¿Cuáles eran las fuerzas armadas y de seguridad y a quién se estaba enjuiciando? Porque para ir a arrestar a Daleo hacían cola, pero para ir a detener a un tipo que estaba en el medio de Campo de Mayo, enfierrado. Paren de ver fantasmas, chicos. ¿Hace falta aclarar, y seguir aclarando, en que uno no está “con la teoría de los dos demonios”? Loco salgan del jardín de infantes. Ya condenamos el nazismo, la muerte de Cafulcurá, la inquisición y la mazorca, pero los militares “prepararon la democracia”. Eso hacen siempre los militares, como dijo Videla: “el proceso sale con mas proceso”. Pero el tema judicial fue lo que abortó su continuidad, junto a la resistencia de la CGT.

Justamente Los Rubios muestra mucho mas y mejor la situación contradictoria y de clase de los DDHH que todas las demás. A mi no me interesa lo que piensa Carri, me importa que su película termina poniendo el tema en ese lugar incómodo. Y otras terminan tipo mirando a cámara puteando a LA Sociedad.

Che NP yo no dije nada contra vos como persona, contra “tu arte”, ni contra tu vida. Cuando hablo de los HIJOS no hablo de vos, cuando hablo de los organismos o las historias de papás y mamás no hablo de tu historia. De verdad.

Si vos no te bancás una discusión política porque creés que se meten con la sagrada memoria, te digo, macho: tranqui que la vida es larga y te vas a rodear de gente mas hija de puta que yo que te va a decir que lo tuyo no le parece maravilloso…

(Ay, Palermo es el barrio donde se miran todas las pelis de la memoria. No escupas para arriba, hermano.)

Todos fuimos anti-menemistas, pero no me vengas con esa frase hecha de “poner el cuerpo”. Y en el caso de los DDHH -y sacando a los HIJOS- me copo con la gente que los militó y-no-le-mataron-a-nadie, como dijo Graciela F. Meijide.

Finalmente caés en la trampita de los HIJOS: necesitás el aporte biográfico que le de fortaleza a las posiciones. Eso es lo que no se banca mucha gente: la opinión de un hijo de nadie, por eso usás tanto el “cualunque”. Ay, ay, ay, la sangre azul.

Nunca perdí el rumbo.

Martìn: el “boludo”, “macho” y demàs coloquialismos dejalos para tus amigos.

“Paren de ver fantasmas, chicos.” Sacate la sàbana, entonces… Igual no asustàs a nadie. Lo que sì, das mucha pena… Lo peor es que tus incoherencias (discursivas y èticas) representan a mucha gente.

La discusiòn sobre y con “los rubios” (y lo que para mì significa realmente “poner la discusiòn en un lugar incòmoco”) no la voy a ensuciar discutièndola aquì con vos.

Martìn: yo nunca hable de “tu arte”, pero acà trajiste a cuento nuestra historia (entendè ese “nuestra” en todo sentido). asì que ahora no recules ni te hagas el alma bella.

Y quedate tranquilo, que ya me tuve que enfrentar con hijos de puta que te ganan, lejos…

Asì que Palermo es el barrio “donde se miran todas las pelis de la memoria”? Ahora entiendo porque vos y tus amigos dicen que los desaparecidos son un “gènero”..

“Poner el cuerpo” es una frase hecha (o una lejana metàfora) solo para tipos como vos. La gente que militó y-no-le-mataron-a-nadie me merece aun mas respeto, porque marca el ideal de lo que debiò ser (y no fue, claro, porque hubo mucha mas gente como vos…)

Finalmente, lo mas gracioso de todos es que decìs “caes en la trampita de los HIJOS: necesitás el aporte biográfico que le de fortaleza a las posiciones. Eso es lo que no se banca mucha gente: la opinión de un hijo de nadie, por eso usás tanto el “cualunque”. Ay, ay, ay, la sangre azul.”
Doble error: en primer lugar, en HIJOS militò mucha gente que no tenìa ningùn desaparecido. Segundo: una vez mas te equivocaste de a quièn echarle en cara lo de la “sangre azul”… No soy portador de apellido (y si hubieras visto con mas atenciòn mi pelìcula deberìas haber notado el “detalle” de que no hay ninguna chapa militante…).

En fin, Martìn Rodriguez: vos sì le hacès honor a tu nombre de isla. Y ahora disculpa que no siga esta amable conversaciòn, pero me tengo que dedicar a ocupaciones menos amargas.

No, pedazo de tarado, lo que digo es que valoro a la gente que se comprometió en esos años con la defensa de los DDHH por militancia, por voluntad, por principio, etc., aunque no le hayan matado a un hijo. Lo que decía Fernández Meijide: “es mas valorable esa acción que la de los parientes, porque… ¿qué otra cosa podrían haber hecho?”. Algo de eso hay. Cuando la ves a Hebe, por ejemplo.

Che no quiero insultar, pero hay como una lectura rápida a propósito medio pelotuda. Y a mi Meijide siempre me pareció intrascendente, pero qué valentía y qué exposición cuando dijo eso en el entierro de Alfonsín.

“¿Qué centros de estudiantes del cole?” Muchachos: paren de comprar prejuicios y etiquetas. Discutan las cosas que se escriben. Yo no le “respondo a Prividera”. Lo que discuto es algo por la afirmativa: hay que repensar el relato. Todo es demasiado conformista y moralizante.

García es la isla, Martín García…

Mas prejuicios: vos y tus amigos, “almas bellas”… No sé, decime el nombre de mis amigos así te puedo decir yo si lo son o no.

Yo la verdad es que no entiendo por qué ese tono defensivo.

Y sí, Palermo, el Malba, ¿te suena? Ahí pasan la bio de Norma Arrostito, no creo que en la unidad básica “Evita Capitana” de William Morris.
Pero no estoy hablando de vos. Se ve que la endogamia…

Mirá, compañero, menos “ideal de lo que debió ser”, y mas realidad de lo que es. Pensar la política no inhibe a nadie de nada, ni tiene alambrados, el problema es leer a los que se enojan de que la realidad no está a la altura de los sueños. Vamos a los hechos: dije simplemente que lo que vos llamás izquierda y derecha peronista lo reafirmás en lo que eso significó en los años 70 y que eso está mal. Te equivocás, buen, no es grave. No “mal” moralmente. Está mal porque el peronismo pasó por décadas que lo hicieron revisar todo, hasta su adn. Y mi opinión rápida es que es el partido del orden. Sea Kirchner, o Menem. Pero en segunda instancia, la reflexión de ese orden es la que hay que hacer.

No hablo de vos. (Y este es, como dice Artemio, un espacio semi-público.) Yo no vivo en ninguna isla, pero no puedo sostener lo que digo contándote mi historia. ¿Qué importa? No podés hablar de “incoherencias éticas” en la discusión en un blog… ¿Qué significa eso? ¿Cuál es el modo en que eso queda expuesto, en que eso sos capaz de medirlo? Yo me meto acá, discuten, discuto, pero… ¿ves que pedís carnet? Ese es el defecto que te digo, yo no juzgo la sangre azul literalmente, porque uno puede ser culpable de todo… menos del lugar social en el que nació. ¿Pero estás pidiendo “coherencia”? ¿Hay que llenar una planilla con horas de alfabetización? No, no, no. Por eso te digo lo del cualunquismo: hay que dejar que cada cual sea lo que puede. Tendrías que jugar mas livianito, mi viejo.

Y no reculo. Nunca.

NP, uno podría ser malísimo y decir: de la endogamia de HIJOS saliste rajando a la endogamia de filmar tu vida. Bueno, fuiste mas sincero. Mirá, lo que dice mi amigo Rubio es simple y directo. No supiste responder, te moviste con demasiada pose en un terreno difícil. Hay tipos menos acomplejados que se pasaron la vida pensando el peronismo. (Pino es uno.) Bueh, Prividera, cortemos acá, te falta para discutir sin sentir que se están metiendo con tu pequeño santuario privado cuando te contradicen frente alguna de la fruta que tirás. Si ponés tanto el cuerpo, en el cine deberías hacer esto: sacar el tuyo de la escena, y dejar que hablen otros. Menos narcisismo macho. De onda.

Entre tanto, Q, ¿qué me dice de Carrió? ¿Su derrota personal en el medio de una victoria generalizada de la oposición cómo ha impactado en ese energúmeno incapaz de producir poder?

Martín. No sé a qué viene esa chicana en medio de todo esto. Tampoco la entiendo. ¿Quién sería el “energúmeno incapaz de producir poder”? ¿Yo acaso? ¿Kirchner? ¿Admite esa pregunta alguna respuesta?

Permítame que le diga que sus frases son crípticas y cancheras, que se dedica a darle consejos a todo el mundo, pero aunque de vueltas y se haga el difícil su pensamiento se reduce a una cuestión sola: permanecer fiel al kirchnerismo, es decir, al poder. Lo demás es hojarasca para tapar su defección como intelectual.

Ya que estamos, le contesto que estoy muy contento con la elección de Carrió y con sus decisiones estratégicas. Su victoria (lo escribí hace diez años) no va a ser la de su persona sino la de sus ideas. Peor los veo a ustedes, dependientes de ese par de monigotes que nos gobierna y siempre dispuestos a justificarlos.

Q

Q: me refiero a Carrió. A la ausente en la mesa de ayer. Yo te diría, que no hay peor percepción de Carrió que la tuya. La que cree que representa un puñado de ideas inalterables. Y yo, como me acuerdo de sus vuelteretas por ejemplo con algo concretito como las retenciones, te digo que alguien que escribió hace diez años sobre la ideología de Carrió y cree que esa ideología se mantuvo intacta debería ser tomado como un poco pelotudo. Quizás esa es tu defección intelectual.

Segundo: permanezco fiel al kirchnerismo porque me paga. Si viene otro, y paga más, doy inmediatamente un giro de 180 grados.

Tercero: ¿defección intelectual? No, ni a palos soy intelectual. Y la idea de defección: ustedes son todos prejuicios moralizantes. A cualquier comentario saltan con “¡incoherencia ética!” y demás pavadas. No, Q, estamos discutiendo, apenas. Y yo te digo que Carrió es una máquina de producir efectos y de desperdigar cuadros. Se rodea de tipos con la densidad intelectual de Adrián Pérez, Fernandito Sánchez, rajó a la mierda a Lo Vuolo, Macaluse, Raimundi, etc., y le dio la billetera a ese monumento a la coherencia llamado Patricia Bullrich. Carrió hizo de la moral su extorsión. Yo estoy con Margarita: construye meticulosamente, le agujereó la provincia a Storani y Moreau (el segundo, una lacra corrupta) y elección tras elección suma votos, millones.

“Segundo: permanezco fiel al kirchnerismo porque me paga. Si viene otro, y paga más, doy inmediatamente un giro de 180 grados”

Esta es la típica frase del pelotudo canchero. No se sabe si es en serio o en joda, pero suena cool. Es el estilo impuesto por su amigo, el canalla de Artemio, que ha hecho escuela con el lema “mercenario a mucha honra”.

Usted afirma no ser un intelectual, pero no para de usar terminolgía psi y socio, además de practicar un hegelianismo de tres por cinco. Construye un relato que da vueltas hasta ubicar a los Kirchner como síntesis final y necesaria de la Historia. Después repite frases como “el peronismo es el partido del orden” que no quieren decir nada. Pero suenan contundentes, como si las dijera un Guillermo O’Donnell en versión chasco.

Como decía el General, hay muchos tipos de peronistas. Usted parece integrar uno nuevo, aunque no es el único representante de su categoría: el peronista esnob, empachado de una soberbia intelectual malhabida y a la moda.

Que Carrió vive dilapidando poder no es una novedad para nadie. Pero solo quienes como usted practican la politología de la prepotencia (un buen kirchnerista) lo pone en primer plano, aunque Kirchner no se caracterice por la brillantez de sus allegados. Es cierto que Carrió podría tener mejores laderos que Adrián Pérez y el impresentable Sánchez, pero no ve venga a joder con la estatura intelectual ni la integridad de Raimondi, que pasó por más partidos que la Bullrich. En cuanto a lo de las “vuelteretas” con las retenciones, no sé de qué habla.

Por último, le voy a explicar cuál es la diferencia entre Carrió y Stolbizer, a la que usted tanto dice admirar porque no le molesta (o mejor, es el rival que está construyendo Kirchner, asustado por De Narváez y los peronistas). Cuando Kirchner lanzó a su perro judicial de Campana contra el colorado con la sanata de la efedrina, Stolbizer salió a decir que aunque era una operación De Narváez debía renunciar a la candidatura. Tipico reflejo politiquero y oportunista, que Carrió tuvo que salir a acallar como un bombero. Es la República, estúpido, lo que representa Carrió.

Q

Tranquilo, tranquilo, taradin, yo no se como tipos que viven frente al mar, y gozan de la riqueza se ponen tan nerviosos cuando apenas les preguntan por Carrio. Bullrich es inmoral, y le maneja la guita. Así que. Hace falta escribir tres párrafos para sacar el genotipo peronista? Carrio mantiene su versión de la moralidad, la que fue despojando de toda visión social. Por que la derecha nunca confiara en ella? Simple. Porque ella rompe el contrato originario de izquierda con sus votantes. Raja a los buenos tipos y se queda con los nabos, los lameojetes, los pibitos a los que malcria con su cinismo. Bullrich es: billetera mata galán, se ve que vos sos de los naipes a los que no les cuentan todas las cosas. Stolbizer construye hace muchas elecciones un precio: el de los votos de la provincia mas importante del país. Me saco el sombrero. Y va para adelante, y sostiene sus renuncias con militancia, y menos TN show. Que conste Q que yo te pregunte por Carrio y tu respuesta fue faltarme el respeto. Tamos? Y si se haces política haciendo buches con la moral, deberías ofrecer la otra mejilla, no como nosotros que somos unos hijos de re mil puta.

El que está nervioso sos vos, que acudís a la bajeza de la referencia personal (siempre el botón a mano) para sostener un disurso contradictorio. Ahora, después de correr a todo el mundo por izquierda, terminás usando a la derecha como referencia moral.

Yo no te falté el respeto. Ocurre que escribís muy mal y tus frases, atiborradas de diminutivos y lunfardo nueva ola, son confusas. Pero no te escudes en el colectivo peronista para declararte un hijo de puta. En todo caso, serás un hijo de puta a título personal que se refugia en un peronismo prestado.

Q

“No supiste responder, te moviste con demasiada pose en un terreno difícil.”: lo mejor de todo es cómo pintan, comentario a comentario, su propio autorretrato (que a esta altura se parece al de Dorian Gray). Buenísimo. Que bueno que por fin muestren abiertamente su patetismo en grupo (es decir: el patetismo de lo que representan):

Rodriguez preguntó quienes eran sus amigos y apareció Rubio (alias maiakovski). Y después se sumo Cuervo (siempre queriéndose sumar al carro, aunque no lo quieren ni los poetas muertos). Ahí está el colectivo que representan (los adalides de la realpolitik peronista) y lo que representan (la renovación noventista por “izquierda”: una de esas aparentes paradojas a las que tan afecto es el “partido del orden”…).

Lo notable no es lo parecido que es su lenguaje “poético” (sus modalizaciones patoteriles), sino lo compactas que son sus opacas ideas (que gritan por “izquierda” aunque los pocos huevos los pongan por derecha). Su declarado cualunquismo facista (que escucha la palabra “intelectualñ” y manotea su revolver de cebitas) hace que proyecten sus propias sombras: creen que “todos” ansiamos convertirnos hasta en nuestros enemigos, solo por reconocimiento… Y no. Si así fuera estaríamos todos del mismo lado (tal como ustedes pretenden, para poder por fin decir: “fuimos todos”, como el Tata Yofre…)

Resumamos entonces lo que no terminan de proponer (en su confusión argumental e ideológica): ya que el peronismo es el “partido del orden” (consigna facista si las hay…), confundámoslo directamente con el Estado (ya que es la encarnación de la argentinidad), cosa que no va a costar mucho gracias al Aparato y la CGT. Cada tanto hacemos alguna elección… interna, claro (entre el “centro” y la derecha: entre Kirchner y el que le ponga Duhalde enfrente, digamos…). Como para que los millonarios se den el gusto de cantar la marchita.
Y con suerte, en premio a tan brillantes ideas, a la banda de los poetas nacionales les dan el Ministerio de Cultura (para que le sigan poniendo Lugones a lo que falte…).

Y no.
Eso es lo que queda del peronismo cuando se lo deja al Aparato y a los intelectuales orgánicos (perdón por el exceso de llmarlos intelectuales…) de la realpolitik noventista.
Pero:
No todos creemos que la ética no tiene nada que ver con la política (aunque no ser partidarios de la pragmática realpolitik no signifique tampoco pretender ser un “alma bella” que reduce la política a la moral, como Carrio. Pero eso es algo que ustedes nunca entenderán).
No todos queremos resignarnos a la dominación de un partido del orden (aun cuando ese partido fuera el mejor de los posibles -y claramente no es el caso…-: pero eso algo que ustedes nunca entenderán).
No todos queremos ser Alonso o Solanas (no solo porque hay otras opciones… sino porque queremos ser lo que nuestro propio nombre nos deje ser, y no el fantasma de algún poeta muerto. Pero eso es algo que ustedes nunca entenderán).

En fin: no todos somos unos noventistas tardíos, ni cantamos “combatiendo el capital” junto con los millonarios, ni nos la damos de canyengues y cool para que nos acepte la derecha joven y moderna, , ni vendemos el alma por el módico aura de poeta maldito de Palermo Hollywood…

O sea: no todos somos unos redomados hijos de puta (que encima, después de insultar y forrear hasta el cansancio, salen a decir que se les “falta el respeto”). Déjense de joder y vayan a jugar a otro lado, chicos.

El colectivo, taradín, me lo pusiste vos. Que era no sé qué tipo de peronismo-kirchnerismo… Yo, doctor Q, no leí sus obras completas, ni tengo el placer de gozar con su deliciosa prosa, porque… no lo leo. Pero como te metiste en la discusión, y a la primera mención a Carrió saltaste como leche hervida, yo te pido que te enfríes, que pongas las bolas en remojo en ese ancho mar que mirás desde tu ventana. “Correr a todo el mundo por izquierda”, “botón a mano”, “discurso contradictorio”, “la derecha como referencia moral”, “lunfardo nueva ola”… Relajate boludo: lo que te digo es que defendés la política de una señora que cuya moral intransigente es doble moral. Extorsiona a la sociedad, expulsa a los mejores (Stolbizer, Lo Vuolo, Macaluse, Di Filippo, etc.) para rodearse de monguis cuya retórica se agota en el uso indiscriminado de las palabras “institucionalidad, diálogo, república”. ¿Cuántas combinaciones resiste eso, querídisimo? Es puro balbinismo el de Carrió, balbinismo sin sujeto, llamada a defender “los grupos concentrados”, esoterismo chimborra. Bueno, señor letrado, discutamos esto. Discutamos a Carrió en la política argentina. Acá, en este blog, uds. son los que llevan la discusión al plano personal, patean la pelota afuera, como si cualquier sugerencia o discusión debe estar garantizada por las virtudes morales de los otros: si ponés el cuerpo, si escribís bien, si no te paga el kirchnerismo. Son ratis, loco, salen de caza. Para eso no habiliten comentarios, y mandate mails con Fernandito Sánchez. Un chico que, por supuesto, no te lee. Aunque le fiscalices el ojete.

NP: tu problema fue decir que la izquierda y derecha peronista de hace 40 años actúa hoy, es la misma, y entrás a bajar línea desde un diagnóstico equivocado. Como no supiste qué mas agregar te enojaste. (Partido del orden: el que representa y construye representación, el que produce poder. ¿Porque qué problema tiene Lilita? Es consumidora de poder..- hoy consume el poder de clarín y el agro.)

Yo no estoy discutiendo el valor artístico de M, no estoy discutiendo con “TUS OBRAS DE ARTE”. Relajate hermano, es una discusión sobre tus afirmaciones del “aparato”, que son relativas, que están mal hechas, y después saliste con esas parrafadas sobre los años 70, los 90, la moral, y con una visión igual de equivocada. Flaco tu idea de ética, ¿es un reducto?, ¿es lo que un funcionario hace en el metro cuadrado que lo rodea? ¿Por qué les duelen tanto los kirchneristas? Paremos con las Grandes Palabras Huecas: y huecas por su abuso. No hablen de ética acá, en un espacio donde pueden opinar los anónimos.

Tu visión del kirchnerismo da a la sospecha de que sos un iluso: creés que es el “peronismo de izquierda”… a ver: vos sos kirchnerista, tenés entidad por ese flaco hijo de puta, tenés mas deudas vos con De Vido que nosotros, Rubio y yo, que escribimos esto desde su compu, después de regarle las plantas. Y menos mal que el kirchnerismo afanó, así le permitió dar el giro a la derecha a Carrió con algún argumento presentable.

Y por último: todos somos palermitanos, querido, aunque vivas en Cruz y Mariano Acosta, con vecinos que escuchan Lalo y Los Descalzos, las pelis se pasan en el MALBA, se comentan en Perfil y Página, y punto. El barrio donde ganaba Ibarra su base y donde se cuece el electorado de las industrias culturales.

Para no leerme estás demasiado informado de lo que ocurre en el blog. Para pedir tranquilidad a los demás, estás demasiado nervioso. Para hablar de la derrota de Carrió deberías asumir la tuya. Acá, salvo ustedes, que enseguida recurren al “nadie te lee” o al “sos un cineasta de cuarta” sin que venga jamás al caso, nunca llevamos las cosas al plano personal. Fuiste vos el que dijo que cobrabas del kirchnerismo y no sé si es cierto ni me importa. Pero cuando no parás de hablar de los adláteres de Carrió o de los mails con Fernandito Sánchez, (¿qué hay más personal que eso?) te parece cosa de ratis que se hable de los 60 palos que se hizo Kirchner con el tráfico de influencias, eso es balbinismo sin sujeto o esoterismo chimborra (te propongo “alvearismo desmediado”, “pelotudez laríngea” y tengo mil más para agrandar el repertorio), categorías nulas que resultan de pegar otras dos de modo arbitrario, con un guiño a vos mismo en el que te felicitás por ser tan ingenioso. De todos modos, ahora es tarde para discutir de política, porque empezaste por los insultos y las botoneadas y querés más. Pero yo me cansé.

Q

“uds. son los que llevan la discusión al plano personal, patean la pelota afuera”: seguí proyectando, poetroll.

Nunca dije que “la izquierda y derecha peronista de hace 40 años actúa hoy, es la misma” (eso solo se debe a que lees tan mal como escribís…), y mucho menos entro “a bajar línea desde un diagnóstico equivocado” (los que bajan linea son los del “partido del orden” como vos, y su diagnóstico no puede sino estar equivocad, porque trafican humo). “Como no supiste qué mas agregar te enojaste.”

Tampoco yo estoy discutiendo con “tus obras de arte” (ni siquiera las llamaría así). Es una discusión sobre lo que vos crees (o querés) que el peronismo encarna o debe ser. Pero por mas que me exprimo el seso no logro entender una frase como “Flaco tu idea de ética, ¿es un reducto?, ¿es lo que un funcionario hace en el metro cuadrado que lo rodea?” El problema no son solo las Grandes Palabras Huecas, sino las Huecas Palabras Mínimas.

Acá pueden opinar los anónimos (con o sin ética), pero ni vos ni ytus amigos lo son, aunque jueguen a la canchereada virtual, ni sus ideas son un jueguito inocente. Por eso son virtuales hijos de puta, a los que no me gustaría imaginar ni al módico frente de la Casa de la Poesía…

El kirchnerismo es tan “peronismo de izquierda” como vos representante de algo mas que una patrulla perdida en busca de un Duce argento, un Berlusconi jovem, cool, y “peronista”.

Y no: no “todos” somos palermitanos (así como no “todos” fuimos antimenemistas…). Cada uno sabe dónde, cómo y para qué vive. Pero con tu indigencia intelectual (y tu incoherencia verbal) creo que no vas a hacer carrera ni como forro del PROnismo.

Por qué mejor no te sacás la careta en tu blog? Parece que no te decidís entre al amarillo limón del PRO y la negra tinta del peronismo. Querés tener lo mejor de Michetti y Moreno, pero todo no se puede…

En fin: volvé al hoyo de donde saliste, que ya aburrís con tus parrafadas intragables y tus expresiones facho-cool de cut&paste. Por mi parte acá se termina mi intercambio con vos. Espero que no salga otro poetroll, ahora (porque se ve que andan en patota, visto que solitos se comen los mocos). Chau.

No mi viejo, porque cuando te dije lo de Carrió saltaste con todo eso de la “defección intelectual”, el kirchnerismo, el problema del “estilo”, la soberbia, etc. Yyyyy… predisponés un poco para que la cosa se desbande. Imaginate si yo te chicaneo diciendo “¿y? ¿qué me decís che de la derrota del kirchenrismo?” y yo respondo: “¿y vos? autoritario, dependiente de la gorda, siempre atento de bancarla en sus caprichos…” No, papá, respondela a la misma altura. Yo no te dije: “¿qué piensa usted, alumnito de Mariano Grondona y chupamedia de esa burra tragaleche?” Lo mío fue con onda.

¿Hablás de mi derrota? Lo preocupante de Carrió es su derrotero, su cosecha de venganzas, su traición a los votos que la construyeron, su desprecio a los partidos políticos, sus caprichosas divisorias de agua (Telerman fue el ejemplo mas palpable), su desprecio por las cuentas públicas, sus premios y castigos que terminan levantando a los Fernanditos (que declaran que el problema de la educación es la cantidad de gremios), los Prat Gay (que escriben que el Paco es un problema de inseguridad). Yo defiendo a un gobierno que gobierna la sociedad hace seis años, y que te asegura a vos tu mundo marino. Ay el país a baño María si Carrió llega algún día a Balcarce 50. Por algo Alfonsín la despreció siempre.

Algunas cosas las estás confundiendo, porque yo no dije “nadie te lee”. Pero bueno, señor, el blog es suyo, y si te cansaste dejemos acá. Mas allá de las bravuconadas, me llama la atención la incapacidad del debate. Cuando se hace política con ciertas palabras, con el protagonismo de ciertas palabras (”acuerdo, diálogo, república, consenso, etc.”) se debería tender no sólo a enunciarlas, sino a practicarlas, a darles sentido, el diálogo es con los demás, el acuerdo es tirar la red. La cantidad de etiquetas siomes que pusiste revelan el autoritarismo y el desprecio por los demás. Buena suerte.

Corrección del diálogo hipotético fallido.

Imaginate si me chicaneás diciendo:

Q: “¿Y M.? ¿qué me decís de la derrota del kirchenrismo?”

Yo: “¿Y vos? Autoritario, dependiente de la gorda, siempre atento de bancarla en sus caprichos…”

No, papá, respondela a la misma altura.

Yo no te dije: “¿qué piensa usted, alumnito de Mariano Grondona y chupamedia de esa burra tragaleche?” Lo mío fue con onda.

Ahora se entendió.

Tranqui NP, sos un hijo díscolo del kirchnerismo, como todos nosotros. Sos hijo de una época. Y Palermo, y sí, no es literal, pero es la zona de consumo de toda producción cultural. ¿Sabés cuántos Página 12 se venden en todo Parque Patricios? 5.

¿Ves que hablás de ética? Esto es como los códigos o la lealtad, ¿no te parece que no hace falta nombrarla tanto?

Vos hablaste del “aparato”, y dijiste desde el principio que era “GRAVÍSIMO” pensar en que se podía entrar al aparato, porque en los 70 eso salió mal. ¿Hace falta aclararte por qué esa frase y esa idea están mal? ¿Hace falta aclararte que la idea de aparato peronista de la izquierda peronista no era asaltarlo sino construir su propio aparato? 70: guerra de aparatos. Esto es como el “aramburazo”: ¿por qué se inicia ahí la década? ¿Por qué en ese hecho y no, suponete, en el Cordobazo? Porque lo del Cordobazo era absolutamente previsible para el aparato militar y para el “aparato” peronista sindical. Lo que no estaba en la cuenta de nadie era la construcción para-estatal de un aparato de guerrilla peronista que no es que mata o pone bombas, sino que secuestra, enjuicia y actúa como la insititución de la justicia popular. Un pequeño estado. Eso descontrola a todos. No quiere la izquierda peronista entrar al peronismo, quiere serlo, y a costa -incluso- de Perón.

Bien. El resto, el problema, es que trasladaste esa idea (¡equivocada!) de los 70 al presente. Imaginate el error.
NP: esos jueguitos tipo “PROnismo”, dejaselos a Asís que maneja la lengua con menos tabúes. ¿Qué creíste? ¿Que alguien te dio la autoridad suprema para hablar de política, para no admitir errores conceptuales, una suerte de herencia natural de la ética?

Apagá la cámara, macho. Si estás discutiendo bancatela. Lo de la poesía y todo eso… qué se yo, ¿crees que hay un tema ahí?

Saludos. Basta también para mi.
Gracias Cristian. Es entendible, un malcriado en el cuento de la memoria, cocorito de blogs, cree que todo el país le debe algo, y a mi, lamentablemente, no me llama la atención alguien cuyas motivaciones artísticas se resolvían con una buena terapia. ¿Por qué no es kirchnerista un chico así? Con todo lo que el kirchnerismo mimó los Derechos Humanos. Mas que a los pobres seguro. El problema es otro: el lugar desde el cual se consideran capaces de decirles a todo el mundo lo que tienen que pensar. Por eso los dos hablan de la ética. Y Q, es increíble, él hace diez años ya sabía que Carrió iba a ser intachable: iba a defender a los grupos de medios ¡para defender la libertad de prensa!, iba a defender a la Sociedad Rural, a las FFAA de no ser “humilladas”, iba a rajar a Lo Vuolo por un Jotapé Morgan, y le iba a entregar la chequera a la Patricia Bullrich… Pero claro, ahí no hay ningún problema é-t-i-c-o.

Y bueh, muchachos, hay que bajarse del pedestal, todo muy lindo, pero hay que saber parar frente a la propia ignorancia. Ninguno de los que debatieron lo hicieron sobre algo que no sean sus propios egos. Error. Todos alguna vez nos creímos los mas inteligentes. Yo, por lo pronto, creo que la fórmula post-kirchnerista será simple: no perdón a los militares asesinos, pero sí perdonar a la sociedad. La sociedad donde se asienta los restos de una “lucha de clases”, la que mira Gran Cuñado, la de los consensos, el mercado, y dentro de ese mercado, la mercancía de los vencidos. Fue un placer pasar por este blog. Estoy seguro que discusiones así nos hacen mas fuertes a todos. Saludos.

Sigan derramando bilis, poetrolls, no vale la pena ni putearlos…

Nadie sabe cual es el “nosotros” que creen encarnar, mas allá de ser los hijos tardo-tarados del turco (Asís). No les da mas que para postular que “la fórmula post-kirchnerista será simple: no perdón a los militares asesinos, pero sí perdonar a la sociedad.” Una mezcla de teoría de los dos demonios (alfonsinista), reconciliación (menemista), y aemán de justicia (kirchnerista). Pero ni ellos se lo pueden creer, no digamos ya postularlo como algo mas que la mas oscura realpolitik peronista (la vieja y la nueva derecha peronista: la que Luder no pudo firmar mas que como presidente interino y Menem llevó al poder. La entronización de la dictadura por otros medios, ahora que el poder económivco entendió por fin que el “modernizado” peronismo le permite gobernar sin sobresaltos…). El kirchnerismo solo fue otra “astucia de la razón”, el inevitable movimiento pendular del peronismo…

Pero después no se les cae la cara al acusar el “antikirchnerismo desde los derechos humanos avalados por los lazos filiales”… cuando si hubo un sector que abusó de la utilización partidaria de los derechos humanos es el peronismo… Pero a ustedes los derechos humanos les interesan menos que a Perón sus caniches. Eso queda clarísimo en los ataques bajos, chotos, y forros que prodigaron en esta “discusión”.

Una “discusión” que nunca lograron desarrollar mas allá de tirar mierda a lo pavote… Y eso no “nos hace mas fuertes a todos”: solo nos rebaja al nivel sublingual del que hicieron gala en este blog (nada inocentemente: por eso son poetrolls).

Son la verdadera encarnación de “la patota cultural”.

Si hay “narcisos inflados en nafta vencida” son ustedes, que creen que tirar 200 ejemplares arrumbados en el sótano de una librería de Palermo los convierte en abanderados de algo mas que su delirio babeante. Se equivocaron de siglo. Las bases no los leen, muchachos, aunque ustedes se crean plebeyos por insultar floridamente y terminar cada frase con un “macho”: pero ya se que eso a ustedes les importa menos aun que los derechos humanos, la justicia, y todo lo que puede haber de noble en la política.

Ustedes son la demostración cabal de como dentro del peronismo no se puede vivir: tarde o temprano el aparato termina mostrando su pútrida cara conservadora y reaccionaria, aunque se crea joven y moderna: eso es el PROnismo, el verdadero heredero de post-kirchnerismo. Y ustedes son sus forros, capaces de cualquier cosa por una tirada…

Pero a lo sumo darán para alguna remake de “Los jóvenes viejos” o “Tiro de gracia” (dos títulos que les vienen bastante bien: uno como descripción y otro como prescripción). Lástima que el NCA no la va a filmar… adivinen por qué.

Tá bien, lo que pasa loco es que esto no es “camino a la fama”. Y vos te creés que el problema es cuántos leen poesía o cosas así, pero lo que no te bancás es que alguien te diga que estás equivocado. Que una cosa puntual que decís sobre la política está mal, es errónea, punto. Después lo que parece es que parece que alguien te dijo que no, que sos irreductible, que tenés toda la razón del mundo. Y te enojás tanto, pero tanto, que empezás con lo de “poetrolls” y todo eso que, bueno, convengamos que no es muy inspirado. En cuanto a tu cine, se mencionó tu filme y yo simplemente dije que no, que no me gustó. ¿Hay algo de malo en eso? ¿Es necesario que lo argumente? Yo no dije: no, en cambio la poesía, etc. Después saliste con Palermo, y ahí yo te dije, a Palermo sobre todo el cine, le debe el Malba. Nosotros, si son 200 libros de mierda, no le debemos nada. Pero estás chinchudo, irritado, e irritás. Tomate el finde para descansar y repensar esta discusión, cuyo origen se remonta a un par de frases desafortunadas sobre la política, con las que muchos no estuvimos de acuerdo, y que surgieron apenas en los comentarios del blog. Y sí, es peligroso el yeite de HIJOS (el mismo que vos decís que sufriste) que parece que te quieren tirar su historia encima para fundar lo que dicen en algo indiscutible. Por momentos parece que hacés lo mismo. El respeto a la memoria, la verdad y la justicia, acá, en este blog, ni en miles de blogs, está en juego. Y después Q que se haga cargo de defender a la basura que dice que no hay que humillar a las FFAA. ¿Tamos, muchachito? Saludos.


Martín, no te hagas el boludo con eso de que vos querés discutir política y los demás no se bancan la crítica. Vos incurriste en todo tipo de bajezas personales y abusaste de las descalificaciones ad hoc, de las interpretaciones berretas y de los diminutivos hirientes. Vuelvo a repetir ese fragmento tuyo que tanto asco nos dio a varios desde distintas opiniones políticas:

“Es entendible, un malcriado en el cuento de la memoria, cocorito de blogs, cree que todo el país le debe algo, y a mi, lamentablemente, no me llama la atención alguien cuyas motivaciones artísticas se resolvían con una buena terapia. ¿Por qué no es kirchnerista un chico así? Con todo lo que el kirchnerismo mimó los Derechos Humanos. Mas que a los pobres seguro.”

Acá no hay un gramo de discusión política. Hay agresión personal, chicana barata y algo mucho peor, un momento de prosa extraordinariamente vil. Prividera ha rechazado siempre con gran coherencia a quienes le dicen que, como es hijo de desaparecidos, su palabra tiene un peso especial. Pero vos le das a esa forma de condescendencia un tinte aun más siniestro. Le estás diciendo que así como los milicos secuestraron a su vieja, él se tiene que dejar secuestrar por ustedes y decir todo lo que el kichnerismo le impone que diga. Es una vuelta más a la política que ha llevado a algunas agrupaciones de DDHH a poner el respeto que inspiran en la sociedad al servicio de cada una de las medidas de gobierno, hasta en la defensa de los números del Indec. Pero vos no le decís a los organismos sino directamente a la víctimas lo que tienen que pensar subordinadas a la conducción de Néstor Kichner con la excusa de que Kirchner “mimó los DDHH”. Y después de negarles nada menos que el derecho a un pensamiento propio e individual, le tirás un “no te calientes, viejito” o alguna de tus canchereadas al paso.

Vuelvo también sobre otra frase tuya, de esas que impresionan porque llevan la irresponsablilidad política al máximo:

“Hace falta aclararte que la idea de aparato peronista de la izquierda peronista no era asaltarlo sino construir su propio aparato? 70: guerra de aparatos. Esto es como el “aramburazo”: ¿por qué se inicia ahí la década? ¿Por qué en ese hecho y no, suponete, en el Cordobazo? Porque lo del Cordobazo era absolutamente previsible para el aparato militar y para el “aparato” peronista sindical. Lo que no estaba en la cuenta de nadie era la construcción para-estatal de un aparato de guerrilla peronista que no es que mata o pone bombas, sino que secuestra, enjuicia y actúa como la insititución de la justicia popular. Un pequeño estado. Eso descontrola a todos.”

Pequeño pajero palermitano, se ve que a vos no te pasó nada en los setenta y cuarenta años más tarde te sale gratis reivindicar a los payasos que, más allá de la buena fe de algunos, hacían juicios revolucionarios disfrazados de soldaditos mientras despreciás luchas populares como las del Cordobazo. Y más gratis te sale defender a los Kirchner en nombre de esas estrategias de muerte y de derrota de la causa popular. Claro, desde ahí es fácil decir que Carrió es una genocida, que los Kichner son los paladines de la justicia y que cualqiera que piense lo contrario necesita terapia.

Q

¡Qué carajo sabés de mi vida cunita de oro! Eh, pedazo de pelotudo con tiempo libre para pajearte en médano, que andabas rogando que se solidaricen con un despido, si tenés guita producí. ¿Ves que acá se piden credenciales? ¿Ética? Acá se empezaron a zarpar, a pedir credenciales. ¿Por qué no citás las ofendas públicas de Carrió? ¿Por qué no reponés el texto de hace “diez años” donde profetizás la coherencia de esa bestia de la política incapaz de relamerse en algo que no sea su propia saliva que ahora defiende abiertamente grupos concentrados, fuerzas armadas y sociedad rural, y lo hace en nombre de la ética? ¿Dice ética y te quedás petrificado?

Tomate un tecito, Martincito. Si no reivindicás el aparato, escribilo como para que se entienda. Yo no le pedí credenciales a nadie. Supuse que, como tu amigo Maiakovski, tenés la excusa de que estabas en la infancia en los setenta, lo que te exime hasta de la memoria. Y si me vas a acusar de ricachón (?) no sé desde qué prosapia proletaria, fijate en la plata mal habida de tu líder, que logró entre otras hazañas la de dejar a la Sociedad Rural del lado de la Federación Agraria y ponerse al servicio del capital más concentrado en cada rubro de la economía.

Pero retorcedamos un paso. ¿En nombre de qué logro intelectual, hazaña política, visión esclarecida o derecho de sangre te permitís no ya impugnar políticamente sino insultar soezmente a Carrió para reivindicar en cambio al usurero menemista de la Patagonia? Si no reivincarás el aparato, está claro que no tenés el menor respeto por las formas de la democracia y sí, en cambio, una enorme facilidad para razonar con epítetos y generalizaciones confusas, como si te asistiera el derecho a un desprecio universal y violento por todo lo que no te parece legitimado por tu oscurantismo mental con pretensiones paquetas.

Q

Cristian, sos tan boludo y tan rata de academia que hasta para putear necesitás una cita. Al que lo inspiraron las olas y el viento es a vos, salame, que traducís al “portuñol playero”.

No boludo, vos estás preocupado por la prosapia, por la ética, por el cuerpo, y por no sé qué garcha mas… Vos sos el típico pelotudo que pide credenciales. Tranquilo mi viejo, no sos un escritor, no hiciste nada trascendente, salvo el apego a las trascendencias de esa mogólica balbinista que dicta clases de Arendt en Punta del Este. ¿Qué te inquieta tanto mi viejo? ¿Qué querés saber, boludo? Sí, somos mucho mas pobres que vos. No tenemos casitas frente al mar, gilastro. Pero ese no es el problema. El problema es por qué das vueltas para explicar el devenir de Carrió, porque yo te digo algo: Kirchner fue todo lo usurero hijo de puta que quieras, pero hizo el mejor gobierno de la democracia, no se fue en helicóptero como De la Rúa matando gente, ni dejó una bomba de tiempo como Menem, ni dejó un austral que no servía ni para que te limpies los mocos frente al mar, como Alfonsín, ni reventó a tiros a dos piqueteros que le cortaron un puente… ¿Entendés ese detalle pelotudo? La crisis no es metafísica, mongui, la crisis es que te remarquen el arroz, que te recaguen a patadas en el orto, que te rajen del laburo (¡pero que te rajen de verdad, no del “laburo virtual”!). Kirchner le hizo la vida mas fácil a un país como para que ciudadanos como vos se vayan a vivir a la costa. Simplemente gobernó seis años este país, y “no vinieron por el agua”, y metió en cana a los milicos que la hija de puta de tu jefa mima frente a la “humillación judicial”. Decí qué pensás de eso, pedazo de rata playera, decí qué pensás de eso, y de los fernanditos y adriancitos, y de las “clases medias altas que saldrán a liberar a los pobres del conurbano”, y de lo lejos que quedaron los mejores que alguna vez rodearon a ese escorpión.

Así que Quintín a vos los 70 te sirvieron para terminar siendo un rico frente al mar, empleado de Jorgito Fontevecchia y amante virtual de la hija de puta que defiende a los milicos… Eso no es tan malo, te perdonamos. Pero con tamaña estatura moral, tené la grandeza de perdonarnos vos a nosotros también. Vamos viejo, se viene el gobierno del post-kirchnerismo, y te queremos ahí, en la primera fila, aplaudiendo cada nuevo éxito, y pegándote la vuelta a la ciudad, después de la barbarie y la humillación…

Martín, muy gracioso eso de que soy “un rico frente al mar” y que “Kirchner le hizo la vida mas fácil a un país como para que ciudadanos como vos se vayan a vivir a la costa.” Imbécil, yo me vine a la costa porque tus amigos Coscia y Gustavo López me rajaron del laburo (y no era un laburo virtual). Y no me vengas a correr con Fontevecchia. No lo conozco y es un trabajo como cualquiera donde, por suerte, puedo escribir lo que se me canta. Solo un canalla como vos puede llevar esta discusión al plano personal, decir cualquier verdura sobre la vida personal de los que piensan distinto y pretender encima que habla en nombre de los pobres.

Pero terminemos con esto. No te voy a contestar más, pero quiero cerrar de mi parte mencionando esta frase tuya que, de paso, utiliza otra vez ese “nosotros” patotero y cobarde:

“se viene el gobierno del post-kirchnerismo, y te queremos ahí, en la primera fila, aplaudiendo cada nuevo éxito, y pegándote la vuelta a la ciudad, después de la barbarie y la humillación”

Cuando venga (si viene) el post-kirchnerismo, veremos donde está cada uno.

Q

Y a Jorge Fontevecchia por qué le va a joder lo que escribís… Defendés sus intereses, ¿de qué carajo querés que se queje, mundo marino?

El post-kirchnerismo es una salida natural por derecha en nombre de la ética. Lo importante es ver dónde está cada uno. Vos, mientras construís con el “veremos”, olvidás responder por el ahora: ¿ni una palabra sobre las defecciones de Carrió? No. Yo no hablo de la vida personal de nadie, sólo digo que sos rico y pelotudo.

Bueh, ricachón, saludos.

“A diferencia del pasado, para este nuevo aniversario el gobierno de Cristina Kirchner ya ni siquiera promete terminar con la impunidad y el encubrimiento de los asesinos (…) El gobierno de Kirchner viene a preservar al aparato estatal, sus fuerzas de seguridad, a los funcionarios, los de hoy, los de ayer y los de mañana. El beneficio no es personal, sino que apunta a la defensa de la “institucionalidad” (…) Vienen con el discurso de recuperar la institucionalidad democrática y en materia de Derechos Humanos esta liquidando absolutamente todas las causas que pueden llevar a castigar a los responsables de los crímenes políticos que se cometieron en el país”.

Escuchen el discurso del nuevo anivesario de la AMIA: Laura Ginsberg les da una muestra de lo que es es defender los derechos humanos y tener huevos y dignidad. Algo de los que ustedes notoriamente carecen.

s increible como Dios los cría y el viento los amontona: poetas palermitanos que creen encarnar la Razón Peronista (y solo demuestran su profundo conservadurismo y sus prácticas de”aparateo”), y hasta services del Seprin (siempre dispuestos a pegarse al discusro facho-cool),
y un Cuervo solitario que tiene que trolear en otro blog porque el suyo está lleno de alcahuetes como él (donde propone que el mundo se divide entre la realpolitik y los “hijos de puta” como Pino, que tiene -como Ginsberg- la osadía de mostrar que no “todos” somos unos mercenarios buscando un lugarcito al calor del poder).

Yo entiendo que sangren por la herida, porque a pesar de tirar el curriculum noventista sobre la mesa cada vez que pueden y lamer cuanto culo poderoso tienen a mano, no consiguen un puestito o “hacer carrera”, que es lo único que los desvela, mientras (por ejemplo) un no oficialista como yo hizo bajo el kirchnerismo una película que ustedes hubieran preferido que no exista (porque no es “correcta” como para que la pongan en el desvan de la memoria setentista, ni posmo-cool como para que la asuman sin problemas como una de las suyas), con apoyo y reconocimiento (incluido el de auténticos peronistas de izquierda), y sin tener que ceder un milímetro en sus convicciones. Eso da alguna esperanza. Pero no para hacer otra película o algo así. No, no es eso lo que me desvela… Porque a mi no me interesa “hacer carrera”. Solo me interesó en su momento expresar lo que creí debía ser dicho (sobre todo para hacer saltar el pensamiento reaccionario de tipejos como ustedes), y que por suerte fue visto por miles de personas, además de que no pasa una semana sin que me la pidan de algún lado (para que siga circulando entre el pueblo plebeyo que ustedes dice defender y en el fondo desprecian profundamente), o me inviten a algún debate (en serio, no como este…): No podía estar mas satisfecho. Porque no me interesa ser canonizado en Palermo y aceptado en las huestes del PROnismo, que es vuestro módico horizonte y triste destino. Porque su participación en este post revela perfectamente su modo de pensar y actuar. Y el peligro que representan.


Nicolás: hagamos de cuenta que no nos puteamos mas, que se nos acabó el ingenio malicioso, y paso por alto el tono de “rebelde way” de tu último comentario. Bien, este ya es un ámbito degradado por nuestras mutuas miserias, y dejame decirte que la calidad de tu filme hecho con las mejores intenciones, como dice Orga, pero no porque vos seas un pelotudo, no creo que escape a la corrección política. ¿Por qué? Porque yo creo que el problema de la corrección es muy amplio (todo lo que se haga sobre la memoria abona a esa “corrección”, quizás, porque lo único incorrecto es el olvido). ¿Y sabés qué? Como dice esa zoncera: si hay que acordarse de que hay que olvidar…

Lo que yo creo que está en juego, Nicolás, no es una versión cada vez mas fina o radical de lo que pasó en los años 70. No. Lo que está en juego socialmente, y que el gobierno de Kirchner hizo de manera energúmena (componiendo esa escena de juicios como el del cura platenese, o Etcheckolatz, junto a la novela Montecristo en el horario central del canal con mas rating), digo, lo que está en juego, es una especie de saldo, de vuelta de página, sobre un tema al que la sociedad, como dijeron alguna vez, no puede recordar con dignidad. Y no lo digo pensando en lo que hay que hacer “artísticamente”, porque para eso gracias a Dios hay libertad. Trato de decir: ¿cuántas cosas se le pueden pedir sobre eso a una sociedad que nunca va a terminar de asociar la relación causal de esa historia con las miserias del presente, porque la democracia es una institución sólida, porque hay orden, porque la rutina democrática, etc., etc.? Mi tesis es que ya se hizo mucho, hermano.

Lo que digo, además, es que la sociedad argentina tiene muchas versiones de los hechos, y en estos años se ha logrado imponer de alguna manera una nueva historia oficial, un relato escolar (como dice Cristina) que deshizo los términos de la teoría de los dos demonios, pero que compuso algo que se podria decir así: la reivindicación que el Estado hoy hace de los DDHH es una reivindicación que INCLUYE las causas políticas concretas de las víctimas de dichas violaciones. Mas allá de los resultados concretos, de que se haya desarmado o no el aparato estatal, etc., el relato kirchenrista construyó esta simbiosis entre DDHH y memoria política, que hace ruido. ¿Y por qué? Porque en realidad los términos alfonsinistas de la justicia eran mas acordes con el orden democrático: se reivindicaba a las víctimas por lo universal que tienen (su condición humana) y el efecto jurídico de los juicios atomizaba cada hecho en su dimensión criminal, y sacaba afuera la “identidad política” de las víctimas. Digamos: su particularidad.

Eso permitía una síntesis socialmente mas amplia: gente que decía “si eran culpables los hubieran enjuiciado pero no secuestrado, picaneado, etc.”. ¿Se entiende, Nicolás? Kirchner fue atolondrado, e impuso en relato de buenos y malos (frente al relato alfonsinista de “todos son malos y demonios”). Alfonsín quería decir: son todos inocentes, menos “estos” (y ahí entraba Camps, etc.). Kirchner quiso ir mas allá, pero comprometió esa “inocencia”. Y yo no creo literalmente en la inocencia, lo que sí creo es que hay que perdonar a la sociedad. Por supuesto que en los 70 estuvieron todos, y los que decían “algo habrán hecho”, unos años antes se ilusionaban con el camporazo, o no. Pero pensemos en la estructura de las situaciones. En la clase media que se “enteró” que vivió sobre la superficie de unos sótanos, y que se hizo la boluda. En los hijos caídos en la guerra sucia y la guerra de las islas. En estos años se descompuso la idea de toda colimba: la de Campo de Mayo, pero también la colimba montonera. Yo estoy hablando del olvido, Nicolás, no estoy hablando de quién es mas o menos palermitano, ni quién pasó mas o menos horas en el “barro” del barrio Fátima. Estoy hablando de una historia que supera las conciencias. De una historia que muchos no saben dónde poner. Vos tenés todo claro, muchos tenemos todo claro, abrimos los libros de nuestra infancia con los bandos claros, y las canciones de ProMúsica Rosario que dicen que a los que piden queso les dan hueso…

Y por supuesto que para nosotros no es lo mismo Rodolfo Walsh que Astiz, el problema no es lo que pensamos nosotros, el campo popular, etc., que es un campo de significaciones muy precisas. El problema es la sociedad, y cuánto mas se puede pedir a la sociedad argentina que hizo de esa historia mucho mas que la española, la uruguaya, la chilena, etc. Hay que hacer muchas cosas a la vez: revisar críticamente la experiencia popular de los 70, construir una justicia (que nunca será total), articular la justicia sobre el territorio dominado por los vencedores (la ideología clerical y militar, cuya revisión del pasado es escasa).

Y… ¿hay tiempo para todo eso? No hablo de la resignación de una lucha, hablo de algo que está mas allá de eso.

Por eso a modo de chicana te decía que no entendía por qué no eras kirchnerista, Nicolás, porque lo que no entiendo es que se niegue que a pesar de los límites, fue esta presidencia la que creó las mejores condiciones en cuanto a los DDHH, a los juicios, etc. Los planteos maximalistas, son la verdadera corrección, porque son los que hacen siempre las paces con la conciencia de uno. Y acá, lo que hay que hacer, es social, es hacia afuera. Por eso tanto Alfonsín, como Kirchner, ya quedaron en el bronce, porque se animaron a precipitar a la sociedad a ordenar y recuperar una historia como la nuestra. Y de la que nadie está ajeno, aunque viva en Salguero y Alcorta y lea La Nación. Pero, pero, pero.

Hay algo, que es otra cosa, en relación al clasismo de la memoria, y que es lo que Los Rubios (le guste o no a A. Carri) expone. Trabajé muchos años en un programa estatal con cooperativas de cartoneros, y recuerdo un muchacho que vivía en Ciudad Oculta, y que no tenía ni la mas pálida idea de que existía una indemnización a los familiares de las víctimas. Nadie te va a pedir que saldes ese abismo. ¿Se entiende, Nicolás? Pero lo que veo es que simultáneamente a discursos de máxima que exigen Lo Imposible, hay otras realidades que, incluso, no registran un gran sobresalto en 1976, porque la violencia policial es la sopa de todos los días, y porque el evangelio de Las Madres no llegó, no golpeó sus puertas. Quizás ganaron los otros, Nicolás, quizás ganaron los otros. ¿Se entiende? Y hay que jugar un nuevo partido, pero sin tanta mochila.

Saludos.

Por supuesto… el muchacho de la Oculta tenía al padre desaparecido.

Martìn: Yo no tengo que “hacer de cuenta” que nada, porque este no es “un ámbito degradado por nuestras mutuas miserias”: eso es lo que vos quisiste hacer de esta discusiòn, repitiendo el modelo que proponès para la sociedad: el “fuimos todos” del Tata Yofre. O sea: lo mismo que propuso Menem para disipar la responsabilidad por los indultos (o sea: lo que hizo la dictadura con la represiòn).
Efectivamente, si “la violencia policial es sopa de todos los dìas” no es poque “el evangelio de las Madres” no llegò, sino porque vencieron “los otros”. Y lo que vos proponès es que nos unamos a ellos. Esa es tu prèdica de quebrado. Porque te molesta que alguien diga simplemente “no” y te arruine esa sopa vomitiva.
Pero si de eso se trata todo, Martìn: de que alguien sea capaz de decir “no”. Eso es lo que quebrò la dictadura y el menemismo, y se ve perfectamente en el discurso “integrado” y entregado de tipos como vos…
Y en tu caso es mucho menos inocente, precisamente porque pretendes ser poeta. Asì que sabès perfectamente lo que significa degradar el lenguiaje (poètico y polìtico). Por eso yo no tengo nada que “dialogar” con vos (y ademàs es tarde, porque a travès de tus abyecciones me mostraste tu verdadera cara): solo me queda combatirte. Pero no te preocupes, que no se trata ya de hacer “justicia popular”, sino de popularizar la justicia. Incluso la poètica. Sobre todo la poètica.


¿Pero loco no te da ganas de ponerte a leer con un hielo en el mate a ver si entendés un poquito? ¿No podés entender un poco que ese tonito de nenito malcriado y rebelde way que cree que hace renegar te convierte en una máquina de repetir lugares comunes y sentencias que no crean sentido es necesario que lo abandones? Querido: dejá de pensar como un HIJO, ¿te fuiste porque eran endogámicos o porque te daba vértigo estar rodeado de mas de 4 que tenían una historia como la tuya? Mucha endogamia… pero hiciste una película. Bajá un cambio criatura, ¿de qué justicia poética me hablás? Hace 20 comentarios que das vuelta alrededor de lo mismo… no, no te vamos a dar un premio a la ética, papi, no te ganaste un premio a la poética, mami. Estás dialogando conmigo, sí.

Yo no pretendo ser poeta, estás buscando a ver por dónde me entrás, y yo te estoy tirando un guiño: entrame por lo que escribo, por lo que te estoy diciendo, no estoy discutiendo “tu peli”, “tus sueños”, “tu ética”, o tu historia, no, no soy menemista, no, salamín fino, estamos hablando de algo a lo que vos, a lo sumo, aportás tu granito. Como todo el mundo. Sí, ya está, ya entendimos que pedís verdad y justicia, pero no te das cuenta que sos una máquina de la corrección, de pedir imposibles para que tu conciencia duerma en paz… Lo único políticamente incorrecto es el OLVIDO.

Lo que estamos discutiendo es algo que nos trasciende, y en lo que no vas a venir a vendernos fórmulas… Salvo que sean fórmulas de liberación personal, tipo el reiki, que sanan tus heridas. Es ombliguismo, macho, lo tuyo. Ya te lo dijimos en 14 idiomas, Nicolás, aflojate un poco con la ética, con el “ustedes”, con lo que dice Yofre, y demás cosas que ni siquiera sabés interpretar, ni decodificar dentro de lo que no sea la rebeldía de un adolescente al que lo dejaron solo con sus canciones en su buhardilla. Tenés el tono de una rebeldía contra la rectora del colegio nacional.

A VER SI ME ENTENDÉS: los DDHH construyeron un status que no incluye, por lo pronto, otros derechos que son violados HOY. Segundo, perimetraron el tiempo entre pasado y futuro, cuando hoy mismo existen comisarías y penales donde se violan, y esa es la percepción de muchos sectores populares: que la línea de tiempo que marca el 76 no es tan evidente. Tercero, condensaron la memoria sobre aquellos que tienen recursos, cuando hay miles de historias de aquellos años que no fueron aún contadas. Y en ese silencio hay condiciones de clase. Te quise decir: vos hiciste película con tu historia, y hay pibes y familias que viven hoy sin saber siquiera que existen las indemnizaciones.

Respondé a estas cosas, y dejá de boludear con la poesía, Nicolás. De la que no sabés un joraca, como de la política, según te vamos entendiendo.

Y no está en mi ánimo seguir siendo agresivo. Sinceramente. Y menos por blog, donde todos sonamos tan machos. La vida ya nos cruzará a todos. Hasta acá llegué.

Y si no está en tu ánimo ser agresivo, ¿nos podés explicar a todos los que participamos o seguimos esta discusión por qué tiraste esa fenomenal catarata de pálidas, insultos y descalificaciones? ¿Por qué ahora le exigís reciprocidad a Prividera si hasta lo gastaste entrando con otro seudónimo? ¿Cuál es la explicación de esta conducta inexplicable? Te juro que te lo pregunto sin ninguna mala leche.

Q

Andá a buscar almejas, Q. Y pasala lindo.


Martín: No se que parte de “no tengo nada que dialogar con vos” no entendiste… Pero visto que entre tanta mierda también tirás pescado podrido, voy a intentar aclarar brevemente algunas de tus falacias (para los lectores que siguieron este intercambio). Pero como el estómago no me da para releerte tanto, tomo solo tu último mail:

-”Lo único políticamente incorrecto es el OLVIDO.”

Ese es el sueño húmedo de la derecha, que confunde el “necesario olvido” (del que habla Todorov) de la “represión” (término que no en vano designa un mecanismo psiquico y social). Lo que encubre esa “confusión” es que el “necesario olvido” es ante todo un derecho de las víctimas, que solo puede darse cuando la sociedad en la que viven no los obliga a cargar con el peso de la memoria (como puede verse hoy mismo en el caso AMIA). Y el único modo de que eso suceda es con justicia. Que solo es “imposible” para los que hace treinta años vienen impidiéndola y/o dificultándola (con la inestimable ayudita de personas como vos).

-”Los DDHH construyeron un status que no incluye, por lo pronto, otros derechos que son violados HOY. Perimetraron el tiempo entre pasado y futuro, cuando hoy mismo existen comisarías y penales donde se violan”.

Falso (solo te faltó hablar de la “memoria completa” y ya te podés hacer amigo de Pando). Los DDHH no tienen status por definición. Y los organismos siempre lo entendieron así (como no podía ser de otra manera). Y no me refiero solo al CELS, creado y sostenido desde el conocimiento del derecho: el caso de las Madres es ejemplar, justamemnte porque su constitución como sujeto político ocurre cuando se agrupan, y luego cuando expanden las demandas hacia cuestiones sociales.

-”…y esa es la percepción de muchos sectores populares: que la línea de tiempo que marca el 76 no es tan evidente.”

Esa línea de tiempo del ‘76 la construyeron demócratas como ustedes, para salvar al gobierno peronista: es una continuación de la teoría del “cerco”. Pero los sectores populares (que no son un bloque) tienen memoria histórica, y mas contradicciones que tu rígido aparato.

-”Condensaron la memoria sobre aquellos que tienen recursos, cuando hay miles de historias de aquellos años que no fueron aún contadas. Y en ese silencio hay condiciones de clase. Te quise decir: vos hiciste película con tu historia, y hay pibes y familias que viven hoy sin saber siquiera que existen las indemnizaciones.”

Acá mezclas varias cosas (típica operación tuya, además de presentarte como portavoz de las “clases populares”): En primer lugar, esos “pibes y familias que viven hoy sin saber siquiera que existen las indemnizaciones” son una deuda mas del mismo estado que no hace justicia… Los organismos son organizaciones que tienen una ínfima capacidad al lado del estado, y además no tienen sus prerrogativas (que es lo que vienen exigiendo que se cumpla desde que empezó la democracia): que sean reconocidas todas las víctimas y que se les haga justicia.
La memoria social es otra cosa, mucho mas compleja: no se reduce a los recursos (privados o estatales), y tiene muchas formas. Pero evidentemente hay cuestiones de clase: ninguno de nosotros escapa a ellas, pero la cuestión es que hacés con ellas (y que relato construís).
Porque tampoco se trata de que haya que contar públicamente todas las historias, sino mas bien cómo se cuenta toda la historia públicamente, que es otra cosa. Y que es lo que trato siempre de discutir (con interlocutores mas amables, francos e inteligentes: hasta la derecha los tiene… Lástima que a ustedes no les da ni para ser modernos).

“La política es el constante debate de las filiaciones…” Bueno, doctor NP, que alegría que tire al aire tan jugosas definiciones. ¿Te molesta si mientras vos debatís “las filiaciones” a otros nos preocupen otras cosas? Mirá que no vamos a hacer ruido.

Qué bien. Ya se empieza a debatir en serio. Impecable Trancón. Ya salió alguien a poner los puntos sobre las íes.

Y sí, lo que NP no entiende, ni entenderá, porque buca que todos encajemos en sus casilleritos de “enemigos imaginarios”, son los pactos de silencio de un pensamiento de izquierda. Somos curadores del museo, mi viejo. Pero si vos creés que los museos “encubren”, y tenés la certeza de saber qué es lo que encubren, bueno mi viejo, largá el objeto y andá a mirar algo mas que tu ombligo, porque te puedo asegurar que todo tu pensamiento es pura historia oficial, cuentito de buenos y malos, que, como dice Trancón, no puede ver nada en el medio. Vos sos un kirchnerista involuntario, hermano. Que es el peor modo de serlo. Y te creés que todos los demás le ponemos precio a las ideas, que los “carguitos” y no sé qué mas. No papi: aprendé vos a pensar sin la etiquetadora en la mano. Pensar es ir mas allá de la frontera que te marcaron. Insisto: por eso Carri, que es menos culposa, expuso mejor su condición de clase. A pesar de ella.

Yo ya le dije a NP: su corrección (cada vez mas acentuada) es justamente su intransigencia, su incapacidad de pensar la política por fuera de los alaridos maximalistas que, incluso los HIJOS, ya han empezado a graduar alrededor de las oportunidades reales de justicia que se abrieron. NP: la política no es “a la carta”, no te van a traer las esquirlas del aparato represivo a tu casa para que les saques fotos. No.

Tomemos un ejemplo: yo hablo de la condición de clase de la memoria, y NP, que verdaderamente lee con la cabeza a baño María, entiende que hablo de una memoria completa, como si yo dijera: che, no se olviden de los ex combatientes del Operativo Independencia. No, Nicolito, no, papá, te estoy diciendo que hay millones que sufrieron los efectos y las causas de la dictadura, y que no pudieron contar su historia. Y eso tiene dos puntas: 1) que no tienen los recursos materiales y simbólicos, que, por ejemplo, vos sí tenés; 2) que la periodicidad histórico que acentúa tanto en el ciclo 76/83 sus marcas está mas bien diluida. ¿Diluida en qué, pichoncito? Diluida en una experiencia con una temporalidad de mas larga duración, diría algún nerd. Y algo de eso hay. No sólo se desconoce la ley de indemnización, sino que se desconocen los recordatorios de Página 12, ¿me entendés? Bien, te estoy ofreciendo uno de los agujeros de la memoria a los que deberías ofrecer tu “arte”, Nicolás. No lo tomes, obvio, de última preferís que ocupemos un plural que llena el casillero de una “patota cultural”, según tus propias palabras, para seguir confirmando lo que siempre te dijeron que tenés que pensar. Porque eso sos: un perfecto obediente del deber cívico que te metieron en la cabeza que apunta sus cañones a los mismos lugares comunes con los que no se construye una “memoria popular” en serio. Si en vez de pensar quisiste “hacer pedagogía”, hubieras avisado y nos ahorrabas estos días de fervoroso debate.

Esto me está gustando, porque no sólo quedó en evidencia quién empezó a subir el tono, sino que empezó a mostrar que entraste a un estado defensivo que te hace pelearte con los fantasmas que ninguno de nosotros somos.

A ver chapulín, la democracia que vos creés que “tiene que desmontar su aparato represivo” sería una democracia lograda hace 25 años en condiciones completamente distintas a las reales. ¿Por qué? Porque los únicos estados que desmontaron aparatos represivos (para montar sus nuevos aparatos represivos) son aquellos países que materialmente derrotaron a esos aparatos. La razón estructural, capitalista y de clase por la que esos aparatos, así en abstracto, existen, sigue estando presente. O sea: no hubo una revolución, loqui. No tenés una lectura inteligente de las condiciones de la época, de las condiciones de la “vuelta de la democracia”, porque por debajo de toda la escena de República perdida” subyace que acá ganaron los malos, y uno de los precios que pagaron con su triunfo fue esta hegemonía cultural de los vencidos, en la que -te guste o no- entrás de cajón. ¿Y por qué? Porque hablás de la historia en los términos de pedir “imposibles”, y te perdés la realidad de lo posible, de las cosas concretas, de lo que hoy se puede hacer, en nombre de una Justicia Total, y que siente que el kirchnerismo es un marciano que ocupa un espacio sagrado. Sos incapaz de ver avances, márgenes, en nombre de una intransigencia que sólo te asegura a vos nombre propio y aventura artística, Nicolás. Entonces… ese narcisismo en algún momento choca. PUNTO.

Yo te ofrezco textos de lectura obligatoria (que hace falta que te aclare que no son textos que “yo reivindico”) para comprender las terribles condiciones de la época, y que no sirven para leer en un taller de la CTA con un montón de cumpas, claro, pero que sirven para entender la mano invisible que ordenó las piezas de esta democracia triunfante parida por el Proceso. Iglesia & Comunidad Nacional (del clero, obvio), el prólogo de Sábato, la carta de Walsh, el alegato de Massera en el juicio a las juntas. Y alguno mas que ahora se me olvida. Pero dedicate un tiempo a comprender de qué se trata el orden democrático, qué dicen y de qué consensos y lecturas hablan esos textos, cómo formulan o balbucean el estado quirúrgico de una sociedad que caminaba sobre una bisagra mundial. Un mapa de rupturas y continuidades. La sociedad en estos años, como te dije antes, primero fue ganando conciencia de la “universalidad” del reclamo de los DDHH, y luego, como tarea abierta, sigue el debate político que muchos privilegiados pueden dar. Los DDHH no van a poder desarmar la sociedad que se fue construyendo. Y serán, como lo son ahora, un debate de pocos, que apunta al corazón liberal de nuestra democracia, al lujo de poder juzgar a los “vencedores”, mientras millones se ocupan no de “debatir filiaciones” sino de encontrar un laburo, de ir a un buen hospital público, y de tratar de que este paso por la tierra sea un poco mas amable.

“Qué bien. Ya se empieza a debatir en serio.” Justo cuando te habías ido, Martin. Que casualidad. No se para que volviste…

“Impecable Trancón. Ya salió alguien a poner los puntos sobre las íes.” Sí, buenísimo: viendo que puntos sobre que íes va quedó mas que claro dónde está cada uno: vos tenés tanto de izquierda como yo de PRO…

Vos no sos un “enemigo imaginario”. Sos bien real. Pero tampoco es que seas Charles Manson invitándome a tomar el té. No, el problema es lo que representás.

“los pactos de silencio de un pensamiento de izquierda” es otro lindo título para el Seprin. Pero endilgáselos a otros: otra vez mostrás tu maiqueísmo al ponerme en un lugar que obviamente no me cabe. Andá a buscar a alguno que le vaya el sayo, que te va a servir mejor para tu fábulita.

“Somos curadores del museo, mi viejo.”
Hablá por vos.

“si vos creés que los museos “encubren”, y tenés la certeza de saber qué es lo que encubren, bueno mi viejo, largá el objeto”
Lo largué hace rato. Lo quie pasa es que vos solo lees con el ojo derecho.

“todo tu pensamiento es pura historia oficial, cuentito de buenos y malos”
Historia oficial… kirchnerista? No, para eso estás vos. Y para el post-kirchnerismo también. Eso es lo bueno de ustedes: para todo tienen una historia.

“Vos sos un kirchnerista involuntario, hermano. Que es el peor modo de serlo”.
Seguí inventando categorías… Pero de “hermano” nada, ni siquiera coloquialmente.

“Pensar es ir mas allá de la frontera que te marcaron.”
Eso lo aprendiste por tu cuenta o lo leiste en un sobrecito de azucar? Gracias por la lección: yo ya la tomé, pero vos evidenetemente no. A vos el menemismo te marcó la cancha para siempre: sos el perfecto bobo noventista.

“Insisto: por eso Carri, que es menos culposa, expuso mejor su condición de clase. A pesar de ella.”
En que quedamos? “menos culposa”, “a pesar de ella” Bueno, ya sabemos que pedirle coherencia es como pedirle al kirchnerismo la redistribución del ingreso… Y ya quedó claro que te gusta “Los rubios”, pero no lo repitas tanto porque le juega en contra.

“su corrección (cada vez mas acentuada) es justamente su intransigencia, su incapacidad de pensar la política por fuera de los alaridos maximalistas que, incluso los HIJOS, ya han empezado a graduar alrededor de las oportunidades reales de justicia que se abrieron.”
Ah, ya veo: entonces esa graduación sería la verdadera “incorrección”… Suena tan raro que me quedaría con la “corrección”, entonces. Pero las posiciones políticas no se definen por el eje corrección-incorrección, sino por lo que representan. “Las oportuindades reales de justicia” terminaron siendo una extorsión… “impaga”.

“La política no es “a la carta”, no te van a traer las esquirlas del aparato represivo a tu casa para que les saques fotos. No.” Esta debe ser una muestra de tu lenguaje poético: suena lindo pero no significa nada.

“hay millones que sufrieron los efectos y las causas de la dictadura, y que no pudieron contar su historia. Y eso tiene dos puntas: 1) que no tienen los recursos materiales y simbólicos, que, por ejemplo, vos sí tenés.”
Uy, no sabés como trabaja la culpa de clase… Mas que a vos y tus amigos, de eso no cabe duda.

“2) que la periodicidad histórico que acentúa tanto en el ciclo 76/83 sus marcas está mas bien diluida. ¿Diluida en qué, pichoncito? Diluida en una experiencia con una temporalidad de mas larga duración, diría algún nerd. Y algo de eso hay. No sólo se desconoce la ley de indemnización, sino que se desconocen los recordatorios de Página 12, ¿me entendés? Bien, te estoy ofreciendo uno de los agujeros de la memoria a los que deberías ofrecer tu “arte”, Nicolás.”
Ah, gracias por esta nueva iluminación. Yo pensé que algo de eso había hecho, y que una película tenía un poquito mas de llegada que la poesía noventista (pero se ve que vos sos un ejemplo. O no. vaya uno a saber que crees vos que hacés con “tu arte”, o si tu poesía llega al segundo cordón del comurbano…). Yo no tengo una visión tan barrial ni tan instrumental.

“Porque eso sos: un perfecto obediente del deber cívico que te metieron en la cabeza que apunta sus cañones a los mismos lugares comunes con los que no se construye una “memoria popular” en serio.”
Si seguís con el autorretrato me relevás de contestarte y puedo pasar: eso está bueno. Seguí así.

“Si en vez de pensar quisiste “hacer pedagogía”, hubieras avisado y nos ahorrabas estos días de fervoroso debate.”
Yo no quise hacer nada: sos vos el que entró a este post a imaginar un “fervoroso debate” que nunca tuvo lugar. No pasas de tirar fruta vencida en el ‘99.

“Esto me está gustando, porque no sólo quedó en evidencia quién empezó a subir el tono…”
Esto si que es bueno, che: después de una sarta de forr(e)adas regadas con epítetos que seguís utilizando, terminaste patentando una “teoría de los dos demonios” discursiva (eso de dejemos de lado los “mutuos” agravios) y ahora ya soy yo el que “empezó a subir el tono”. Si podés reescribir así la historia de este post, imaginate la de verdad…

“…sino que empezó a mostrar que entraste a un estado defensivo que te hace pelearte con los fantasmas que ninguno de nosotros somos.”
No, de fantasmas nada. Son unos soretes. Pero ni siquiera importantes: soretitos. Computámelo como “agravio” si querés. Con ese son tres soretes y un par de hijos de puta. Creo que me quedé corto.

Acá venía la parrafada sobre lo de que “la democracia tiene que desmontar su aparato represivo”, cosa que confundís con disolver la policía o alguna utopía. Y no: simplemente es renovar y democratizar las fuerzas de seguridad y otras instituciones. Nadie dijo que fuera fácil. Lo que es muy distinto a decir: “no se puede hacer nada”… que lleva al siguiente “seamos parte de la corrupción”. Estás a un paso. Pero si llegasta hasta ahí darlo no te va a costar mucho, imagino.

“…acá ganaron los malos, y uno de los precios que pagaron con su triunfo fue esta hegemonía cultural de los vencidos, en la que -te guste o no- entrás de cajón.”
El que entra en ese cajón autocreado sos vos: la supuesta “hegemonía cultural de los vencidos” es como el desierto de Sarmiento. Una boludez.

Y “el kirchnerismo NO es un marciano que ocupa un espacio sagrado”.
No. Es como vos decís: la forma que tomó el peronismo en esta etapa histórica. Que va a entregar sus mínimos avances (como se ve aquí mismo, donde unos soretes hablan de la “sangre azul” de los hijos, como si fuéramos las hijas del zar y tuviéramos que morir para permitir el avance del Espíritu Absoluto) para que triunfe una vez mas si razón profunda: la derecha que nunca fue realmente tocada, y que renueva su alianza a través del PROnismo. Eso es lo que vos representás (a la retaguardia, eso sí), ese es tu triste papel.

“Intransigencia asegura aventura artística”? Se ve que a vos te va bien, pero no veo cual es tu intransigencia… Por el contrario, si algo queda claro es que mi “intransigencia” no me asegura ninguna “aventura artística”, sino mas bien dificultades mayores (es lo que suele pasar con la “intransigencia, mas bien, pero vos das tanto vuelta las cosas que ya ni te das cuenta cuando mentís…).

“Yo te ofrezco textos de lectura obligatoria”. Lástima que digas que no sirvan “para leer en un taller de la CTA con un montón de cumpas”: supongo que en la CGT los usan para nivelar las mesas.

“Pero dedicate un tiempo a comprender de qué se trata el orden democrático, qué dicen y de qué consensos y lecturas hablan esos textos”. Gracias, che. Llamame cuando hagas un curso de realpolitik que no sea muy caro.

“La sociedad en estos años, como te dije antes, primero fue ganando conciencia de la “universalidad” del reclamo de los DDHH, y luego, como tarea abierta, sigue el debate político que muchos privilegiados pueden dar.”
Que bueno que la “sociedad fue ganando conciencia”, lástima que haya tenido que ser gracias a la privilegiada “sangre azul”, y ahora haya que atenderlos como reyes. Por suerte ya se acaba el kirchnerismo, no?

“Los DDHH no van a poder desarmar la sociedad que se fue construyendo. Y serán, como lo son ahora, un debate de pocos, que apunta al corazón liberal de nuestra democracia, al lujo de poder juzgar a los “vencedores”, mientras millones se ocupan no de “debatir filiaciones” sino de encontrar un laburo, de ir a un buen hospital público, y de tratar de que este paso por la tierra sea un poco mas amable.”
Estás a tono con tu compañero Atrancón: solo te faltó el cualunquista “los derechos humanos son para los delincuentes”. Y sí, la “sociedad” está para otra cosa, che: los pobres no tienen por qué participar de debates “liberales”. Con suerte se ligarán algún plan (depende de cuan “sensible” sea el peronismo que le toque en ese momento gobernar), y al que no le guste le metemos bala. Total: con los derechos humanos no nos van a joder más.

Buenísimo, Martín. Ya entendí todo. Seguila en tu blog, dale. Pero así de sincero como sos acá. Basta de “corrección”. Jugate que vas a hacer carrera.

Igual debo decirte que los numetrosos apelativos graciosos que usaste a lo largo de toda tu perorata te los podés meter bien en el culo. No se si te queda claro, “pichoncito” de Asis. (¿Te copié bien el tono? Igual no hay nada como leer a un poeta en su versión original.)

Y ahora dispensame, porque mi estómago tiene un límite. Si querés seguirla metete en algún blog donde te puedan atender como te merecés… Probá en el de Carta Abierta, Artepolítica, o algo así. Chau.

Che, me dijiste que no querías dialogar y te tomaste el laburo de copiar y refutar frase por frase el texto. ¡Qué laburo, qué obsesión, qué generosidad!

Gracias por dedicarme tanto tiempo, Nicolás, porque creo que lo merezco.

Algunas cosas vas a ir entendiendo con el paso de los años.

Estoy seguro que este debate, cuando apagues la hornalla sobre la que pusiste el balero, y se te apaguen los fantasmitas que te revolotean, lo vas a valorar. La mayoría de las cosas que se discuten tienen que ver con las “políticas de la memoria”, y con sus puntos ciegos, no con tus proyecciones quijotescas contra la nada. Dan ganas de ayudarte.

Claro que vos, un supuesto espantado por tanta endogamia, creíste que estabas siendo objeto de un debate que parece que excede tus esfuerzos artísticos, o tu intelecto. Yo creo que no, pero que antes que el aparato represivo estatal, tenés que desmontar tu propio aparato represivo: dejar de ver enemigos ideales afuera, y poner a la luz tantas certezas adolescentes. “Democratizar las fuerzas de seguridad”, son de esas frases hechas que quedan bien en un pic nic del Frepaso. Vos al kirchnerismo le debés tu entidad artística, Nicolás. Y es el único gobierno que te tomó al pien de la letra. Existís socialmente porque reclamás verdad y justicia, y cuando te la dan, te ponés quisquilloso con la distribución del ingreso. Después putearás a la clase media, ¿pero a vos tampoco hay poronga que te venga bien?

Nicolás, acá varios volvieron a marcarte la cancha, y queda en manos de ellos la cosa. Nunca pudiste incorporar la chicana y hacer algo mas que rebotarla. Es una lástima. No tenés idea de desde dónde se hizo el debate, ni qué cosas eran las que tenías que responder.

Todo bien.

Oíme, Martincito. La última vez te hice una pregunta y me mandaste a juntar almejas. Ahora querés que te pida disculpas y que te conteste yo una pregunta. Por favor.

Lo que realmente me perturba de tu intervención en LLP es que todo está orientado por una compulsión histérica a controlar el partido y quedarte con la última palabra. Ahora insulto, ahora me vuelvo civilizado; te rebajo y después me hago el ofendido; abandono la discusión pero vuelvo; te hablo y después te ignoro; te interpreto literalmente pero yo escribo con parábolas; te digo quién sos y lo que tenés que hacer, te hago profecías como si leyera el horóscopo, te trato de retardado y luego apelo a tu inteligencia, etc. Es un juego pelotudo e infantil a ver quién marca la cancha con cualquier recurso. Hasta entraste con otro nombre para poder hablar mal de la película de Prividera después de decir que no te interesaba juzgarla.

Aunque pienso completamente distinto de Prividera y él debe considerarme parte de la derecha, me resulta admirable la dignidad con la que se ha defendido de las agresiones en este post (y otros). Lo provocaron, lo chicanearon, lo insultaron y el tipo se mantuvo impasible. Y cuando simularon distenderse, no les hizo la menor concesión y, en cambio, les exigió que se atuvieran a sus palabras en lugar de intentar franelearlo. Chapeau.

Q

Q: dale, dejate de juzgar y de ver satanismos por todos lados, sos otro privilegiado frente al mar con demasiado tiempo libre. Usurero. El que maneja esta cancha sos vos. Yo juego de visitante, pero me llama la atención no sólo que mientas, sino que guardes silencio sobre el fondo de la cuestión. Porque la insuficiencia del kirchnerismo para resolver los DDHH, tuvo una respuesta puntual: “no humillar a las FFAA”. Bien: vos acusás de facho a medio mundo. Esto me hace acordar al que te pasaba la mano cerca de la cara diciendo “el aire es libre”, y cuando le pegabas decía: “ey, juez, me pegó”. Q: andá a escribir para Jorgito Fontevecchia, andá a buscar solidaridades virtuales de tus despidos virtuales y traete caracoles de la orilla. Si tampoco hay caracoles, entonces, hermano, te metieron el perro cuando “te vendieron una casa frente al mar”.

Matincito. Ahí estás, siempre con tu jueguito de la infancia, ese que describís muy bien en tu comentario.

“Juego de visitante”. ¿En qué se nota eso?

Una y otra vez volvés sobre la mismas chicanas. Que vivo frente al mar, que soy un ricachón, un privilegiado con tiempo libre (sí, vos la yugás todo el día con la pala) y a una frase que dijo una vez Carrió sacada de contexto. Para empezar, te recuerdo que Carrió votó contra el punto final y la obediencia debida cuando tus jefes se pasaban el tema de los DDHH por donde ya sabés. Después salís con lo de JP Morgan. Mirá el ministro de economía que tienen, ya que no querés hacer un gran esfuerzo.

Q

Cada vez estoy mas convencido de que tenía razón Walter Benjamin al decir que solo aquel “que esté firmemente convencido de que hasta los muertos no estarán a salvo si el enemigo gana tendrá el don de alimentar la chispa de esperanza en el pasado”. Ustedes reafirman esa convicción. Pero mi profundo desprecio hacia ustedes no es solo una cuestión de divergencia de ideas:

SE LOS VOY A DECIR DEL MODO MAS DIRECTO POSIBLE, ASÍ LESQUEDA CLARO: YO PUEDO DISCUTIR DE LO QUE SEA, PERO EL LÍMITE ES LA ABYECCIÓN EN RELACIÓN AL TEMA DESPARECIDOS. YA SEA EN EL FONDO O EN LA FORMA. Y AQUÍ SE FUERON A LA MIERDA CON AMBOS (LA FRASES ARCHICITADAS SON UNA MUESTRA CABAL). Y ESO CONVIERTE A QUIENES LAS DECLAMARON EN CANALLAS, SORETES E HIJOS DE PUTA. Y LOS MISMOS CALIFICATIVOS LE CABEN A CUALQUIERA QUE DEFIENDA ESOS ENUNCIADOS O SU ENUNCIACIÓN. PUNTO.

Qué bueno, esperemos que se les pase la peli mental y volvamos a discutir.

Yo soy un iluso: creí que las discusiones arrastraban saldos mas que sólidos, que no hacía falta reconfirmar que uno condenaba el terrorismo de Estado, que uno llamaba Pueblos Originarios a los indios y personas con capacidades especiales a los discapacitados… y que no hacía falta parecer un fan de Nirvana que grita contra “los malos” del mundo y que anda como una patrulla perdida en su departamento, y que se podía pensar sin “filiaciones azules” sobre un problema cuyo desconsuelo mayor lo vive un tipo que arrastra un carro y junta cartones, mas que tanto malcriado en “la cultura de la memoria”, y que en el fondo le tiene miedo al “qué dirán”.

Este muchacho habla sobre lo que imagina. Nosotros sobre lo que escribiste. Esa es la diferencia. Ese es el fascismo: crear un enemigo imaginario, que ordena todo el odio. No gracias, Nicolás, nosotros no te odiamos, no te tenemos de enemigo, no nos parecés fascista, nos parece que abusás indiscriminadamente en una época cuyos soportes culturales los puso el kirchnerismo, y que te falta pensar mas las cosas. Lo que pasa es que es fastidioso e imbancable ese derroche de soberbia cuando se te advirtió que la estabas pifiando, que guitarreabas, cuando Maia te dijo que tenías una interpretación metafísica de la izquierda peronista. YA SÉ, SÍ, VOS NOS ODIÁS, NOS COMBATÍS. UHHHHH.

Pero bueno, fijate que lo de la “sangre azul” no es un chiste sobre los desaparecidos, naipe, surge de tu relación con la historia. Cuando Maia cita a Perón vos te ves en la obligación de decir que esa cita “está aprendida de memoria”, ¿qué pasa? ¿A vos te sale de corrido? No sólo no tenés ni la menor idea de quién es R., sino que te sentís dotado de un mandato para decirnos a todos que vos sos el único, auténtico, el verdadero… Y no, Nico, no nacimos de un repollo, ni estudiamos peronismo en la Universidad de Palermo. Lo que pasa es que ahí te brota: “qué me vienen a hablar estos a mí que…”. Y ahí nos hace ruido a varios, que ya estamos un poco hinchados las pelotas de tanta prepotencia, de tanta histeria, de tanto uso y abuso de lugares sociales que, a esta altura, son privilegiados. Vos no tenés la culpa.

Saludos.

Che, loquito, es lunes, empezó la semana, ya sé que nosotros somos todos empleados del estado, pero hay que marcar tarjeta, así que da vuelta la página, porque parece que te cuesta un poco seguir para adelante. No, quedate tranquilo que nadie corta las flores en el jardín de la memoria. Entendiste todo como el orto, y practicás fascismo de esta manera: creás un enemigo. No tenés una lectura política inteligente, estás lleno de lugares comunes (separás al PJ del peronismo, ¡sí campeón, qué luz!, o pedís “la democratización de las fuerzas de seguridad” como si llamaras a asamblea). Bueno, andá soltándonos un poquito, y empezá a mirarte algo menos que el ombligo, y empezá a cerrar el pico: como no tenés la menor idea de quiénes somos te babeás imaginándonos, hermanito, nadie se ríe de los desaparecidos, ¿tamos, pedazo de malcriado? Pedile al estado un acompañante terapéutico, y dejá de vender como arte un par de problemas y taras que te obsesionan, ya te fueron cerrando varios.

Querido: empezó la semana…

Los DDHH fue lo mas mimado de este gobierno, y son los privilegiados de esta era neoliberal. Te inventaste un par de enemigos, sólo porque nos atrevimos a decirte que no te admiramos y que creemos que lo que hacés está viciado de esa soberbia del que cree que está mandado a hacer. Mucho ego y pocas nueces, querido. Buena semana. Y cuídense de la gripe.

“Esto es muy esquemático, tus lecturas de Primo Levi también. Pero esta es una discusión y Martín planteó otra, y en lugar de insultarlo entre amigos, quizá sea mejor reunir escritos políticos de un tiempo porvenir.”

“¿Y nunca pensaste qaue tu película podría sufrir los mismos efectos que la “monumentalización” del terrorismo de estado? Porque no es Stammheim, tampoco es Shoah, tampoco son las películas de Guy Debord. No sé qué pensás. Masotta decía “demasiado fácil, no debe ser cierto”. A veces pensás demasiado fácil. A todos nos cuesta pensar. Insultar es más barato.”

xactamente Santi esa es una exclusión sobre la que habría que pensar. La idea no sólo de los “DDHH de los delincuentes”, sino la idea del “pasado”. Mucha gente dice: “hay que hacer política mirando para adelante”. Ahí no está solamente un huevo de la serpiente, ahí hay algo que incluso los sectores activos de los organismos deberían medir. Es obvio que estos “juicios” eran anteriores al kirchnerismo, y es obvio que el kirchnerismo al darle status oficial al discurso dominante de los DDHH le dio un plus que acentuó esa lectura. Por eso yo pienso obsesivamente en la simultaneidad entre esos discursos “radicalizados” y la indiferencia o desdén masivos. A la “radicalidad”, lo lamento, la pienso como la huida hacia adelante, la huida de quien no es capaz de mirar su discurso en el espejo contemporáneo. Ahí aparece lo azul, lo iluminista, la “representación” de los desaparecidos. Ahí se torna el discurso caprichoso de quien cree que la sociedad es cómplice, como si la sociedad fuera monolítica, y no ve en el discurso del presente las acciones del presente, es decir, no puede ver en las posiciones sociales también el modo en que desde el sector de los DDHH se trabaja, se articula, un discurso que, insisto, tiene status oficial (mas allá de lo que cada uno piense de Kirchner). El tachero o el que sea que dice: “no rompan mas las bolas con los DDHH”, no es que tiene miedo de que algún día se juzguen los grados de “colaboracionismo”, no. Ahí hay algo misterioso también, y que tiene que ver con el modo de representación de la memoria: el tipo quizás con Alfonsín aprendió a “respetar” la humanidad, pero ahora cuando la cosa se quiere llevar a una historia de héroes, el tipo, ése tachero, sí se va de frente contra el muro real de su experiencia real. La teoría de los dos demonios no nació del imaginario bíblico de Sábato. La teoría de los dos demonios fue un modo de ordenar la dispersión imaginaria con la que se podía construir un consenso que juzgue. Y yo soy de la idea de que, masivamente, mucha gente no se corrió de ahí. Hay que aclararle a los tarados que no se trata de reivindicarla, se trata de mirar esos nudos (”los DDHH son de los delincuentes”) y saber cómo pensarlos. El kirchnerismo fue, discursivamente, demasiado vanguardista. Y algo de esto le pasó en general: se fue quedando solo. Bueh, sin insultos, veamos qué queda.

Che siome, ¿el día que te toque ir a hablar con un delegado de SUTECBA vas a ir con Amnesty? Si seguís por esta vía esto termina mal. Yo ya te dije: la sangre azul es un lugar de privilegio que te gusta, por eso le seguís dando vuelta. Vos no sos HIJOS, conozco 200 pibes de HIJOS mucho menos egocéntricos y mas militantes que vos, y no representás a los desaparecidos. Que creas que por una peliculita de lugares comunes tenés méritos suficientes para ser la continuidad de Urondo, Caride, Quieto o demás, éso es sangre azul. Ganate las medallas en la cancha y haciendo cosas buenas para los demás, y rompiendote el orto para pensar el presente. Bajate del pedestal de tu ombligo: lo único que hacés es agigantar el fantasma (¿porque tenés cola de paja?), y empiezo a pensar que eso que dijimos “al pasar” es un agujero negro en tu vida. La sangre azul es una metáfora perfecta, ¿entonces? Soltala macho, sentite mas libre. La sangre derramada, y sus valoraciones, no las voy a poner en juego en este blog de Carrió. ¿Entendés pelotudo? Sí, yo creo que vas entendiendo.

Martín: No se porque te empeñas en que te responda un tipo tan insignificante como yo, y mucho menos por qué recurrís incansablemente a bajezas personales disfrazados de consejos terapéuticos y existenciales…
Pero tampoco me interesa saberlo. Como imaginarás (vistos tus amables consejos), intento no mezclarme demasiado con soretes. Mucho menos para analizarlos. Les discuto solo si hace falta (aunque a veces, evidentemente, no vale la pena). Pero por lo que representan, mas bien: por eso no doy consejos.
Si así fuera, te tendría que decir (como mínimo) que vayas a ganarte tus laureles a otro lado en lugar de segui mostrando tu ruindad y dando lástima. Dale: seguila con adversarios de tu talla en los sitios que suelas frecuentar, que la vida es corta.
Chau.

Los que no quieren ganarse el nobel, y son tan cocoritos cuando tienen un teclado entre las manos, ya saben dónde está mi mail. ¿Tamos chicas?

Y por otro lado, NP, se siente expuesto. Y eso no es bueno ni malo. Pero le impide continuar la discusión. Cree que debe “representar” a los desaparecidos, a las víctimas, a los éticos, y demás cosas que ya van varios que le vienen diciendo que meta un matiz. Ok, no discutamos entre nosotros, y si soy tan enemigo, y si sos tan setentista… ya sabés.

Bajemos entonces el punto y empecemos a discutir en los términos de Mishíguene kop, cuyo comentario es sencillo, concreto y demoledor.

Che hoy Naorsky en el Argentino escribió: “Un solo brote de justicia justifica arar un desierto”. La justicia poética es mostrarle a alguien el espejo.

Abrazo

“…es muy poco inteligente llenarse la boca con los Derechos Humanos, así, escrito en grande, separándolos de los derechos humanos, pequeñitos, de todos los días. Eso hace que el ser humano cualunque…”
Sobró el “que”, al final: eso es que hace el ser humano cualunque: separa los derechos humanos segun su tamaño o tiempo. Y confunde el cualqunquismo facista con el “ser humano común”.
Así que a los que alientan esa confusión no hay mucho mas para decirles: menos cuando se juntan a sobarse. Así que siganla entre “amigos”: Les recomiendo el blog del maldito poeta.

Como dijo uno de esos grandes poetas en una de sus citas involuntariamente esclarecedoras: “el estilo hace al hombre”. Y el de ellos habló por sí mismo: compadrito, patotero, forreador, vacuo, estúpido, y ante todo profundamente violento, capaz de las mayores vilezas. Es que es eso lo que preconizan, lo que son. Habrá que ver hasta donde llegan: eso hablará del estado del país mucho mejor que cualquier análisis político.

Pero lo mio no fue un exabrupto, no: simplemente describí su condición objetiva de canallas, soretes e hijos de puta, por los motivos antes expuestos. Eso ni siquiera se acerca a su violencia verbal… Porque aun en el caso de que yo quisiera igualar sus múltiples bajezas, me sería imposible: no por la infinita calidad de adjetivos que me dedicaron, sino por motivos mas obvios (aunque no para ustedes, seguramente). Porque, para bien o mal, nada podría rebajarme a su nivel.

Y ese “para bien o mal” debía explicarse en la intervención prometida en la primera cita de Palermo, dedicada a él “y demás almas bellas interesadas en la ‘reciprocidad’ del daño” (eso que para alguien como Anastasi sería muy dificil de entrder, aun usando esquemas)…. Pero creo que es perder el tiempo, al menos aquí y ahora, porque a la mayoría de ustedes eso en el fondo no les interesa (por eso son “almas bellas”: porque pueden acordar con un miserable sin que se les mueva un pelo).

Así que lo dejo acá. También mi intervención.

Trancón: la relación entre la experiencia nazi y la Argentina da para una larga discusión, pero por todo lo antedicho no no tengo ganas de discutirlo en este contexto.
Lo mismo para Raul: hubiéramos podido discutir si tu “compañero” (mío no es nada) hubiera tenido otra actitud (y algunos de ustedes también). Pero con un miserable y su claque dando vueltas, no hay mucho para hacer.

Creo que es la primera vez que hablo en este blog de HIJOS (por no hablar de que ni siquiera toqué mi propia experiencia personal, no digamos ya la de otro… porque hasta con respeto es difícil hablar por el otro).
Y si lo hice (apenas) fue porque ese miserable habló de “sangre azul” (como si fuéramos príncipes que le robamos la corona…), entre otras forr(e)adas que no tengo ni ganas de enumerar.
La diferencia entre nosotros (entre nosotros y esos miserables que suenan como Moria Casan diciendo: “sacate el pañuelito, mami”) es que nosotros no elegimos (saltar de casa en casa como parias, y un largo etcétera que no puse en mi película y mucho menos lo voy a tirar acá, para mezclarlo con sus abyecciones). En cambio ellos sí eligieron: y elegieron ser unos soberanos hijos de puta. (Esa es su módica corona.)
Y yo con esos tipos no tengo nada que ver, ni que hablar, ni nada. Me dan asco.

Che así que alguien justificó las bombas atómicas y a mi me quieren linchar virtualmente (porque después arrugan) por decirle algunas cosas a algunos chicos que se creen los comisarios políticos de la memoria. Y bueno, como dijo Trancón, lamento haber dicho cosas “insoportables”… que el tiempo tornará tolerables. Me despido lentamente de este blog, del que me considero persona no grata, aunque quiero decir algo: mis respetos por el señor Q. Se que me debe detestar a esta altura del partido, pero mi descripción de democracia creo que le cabe (no es sólo que todos puedan hablar, sino llevar las discusiones hasta el fondo). Le dije cosas horribles, me dijo cosas peores, me parece detestable, pero acá demostró que a pesar de todo es un Señor (sólo le faltó explicar lo inexplicable, pero hasta acá llegué en mi intento de que diga algo sobre la señora Carrió). Prividera debe haber sentido como esos edificios que le tocan las vigas… el mismo temblor, y los últimos días se dedicó a sacarle cada vez mas mina al lápiz, y creo que algunas cosas logró: ofendernos es una. Pero todos los que tenemos ofensas, sabemos que pronto olvidaremos, y que los que nos eligen de enemigos se condenan solos al pequeño calvario de nuestras miserias. Nicolás Privi: dejame elegir mis enemigos (y yo no te elijo, papi). Molestan las cosas, y eso es la cultura, los blogs, o lo que mierda sea, ir hasta el fondo. Si a este país le ocurrió un genocidio merece temperamentos así, debates así, que corra aunque sea sangre virtual para que algo se reponga. Si después de la ESMA hay poesía, no creo que tenga que ser la lírica de los lugares comunes. Yo soy de los que creen que este es un gran país, y que lo será. La presencia de Rubio, creo que Q lo sabe, jerarquiza este debate. Y la de De Nápoli también. Muchos de los que discutimos acá sólo somos hijos de la dictadura, el problema es lo que creen en la herencia natural de una experiencia que… le pasó a todos. Como dice González: la historia es lo mas democrático que hay, entramos todos… ¡todos!. Si algo signó a la generación del 70 fue la de querer transgredir los límites del Estado y la censura de su tiempo. Ok, como esos límites son mas imprecisos, la tarea de nuestro tiempo es transgredir nuestra conciencia. Creo que lo logramos. Mentiría si no dijera que en este debate se fueron largas horas valiosas de mi vida, y de la vida de muchos. La metáfora de la sangre azul debería haberse precisado con mejores argumentos, de esos a los que les gusta enrostrar sus biografías y sus ombligos: la primera vez que la oí, la dijo un militante de HIJOS, casualmente mi hermano. Hijo de la misma desgracia que muchos. Hasta acá llegué yo. Ahora en serio. Felices fiestas para todos. Si alguien se siente ofendido, y no aspira al nóbel ya sabe. No tengo ningún problema en cagarme a trompadas. Todo pasa.

No seguí leyendo la rastra de forr(e)adas que escriben los poetrolls y sus secuaces, porque me dan nàuseas…

Acá hay temas muy complejos y delicados, que se pueden debatir si hay un mínimo de respeto. E ideas en juego, ante todo. Pero aquí no hubo nada de eso, sino todo lo contrario: falsedades evidentes, descalificaciones pueriles, y una actitud patoteril de la peor calaña. Todo sazonado con un lenguaje vil digno de Lopecito, que el poeta pago desgrana para solaz de sus amigos posmo-cool de TP y para aplauso del elenco estable de fachitos que siempre rondan por acá dispuestos a mostrar su pequeñez.

Por lo menos ahora sabemos donde està cada uno, aunque algunos prefieran el confusionismo ideològico (por ejemplo “conjugando” los derechos humanos, como si tuvieran “pasado” o “presente”… Tal vez porque el gobierno que representan nunca logrò hacerlos efectivos en el tiempo que le tocò… Y ahora hay que hacer el trasvase ideològico hacia el “post-kirchnerismo” para salvar el puestito). Un amigo del medio cultural me traza un retrato perfecto de los poetrolls que sustentan la avanzada facho-cool:

“MR y AR son dos pateticos poetas oficiales. Encarnan la peor forma del populismo: es un populismo paternalista y conservador, que traviste su enorme soberbia de burócrata en un supuesto “respeto” por los pobres. Esa falsa humildad lo que esconde es un profundo desconocimiento de la estructura emotiva y sentimental de una sociedad hiperfragmentada, fruto de esos noventa que ahora quieren reivindicar desde el pragmatismo màs ramplòn (el que no quiere pensar es él, por eso habla de tacheros, pibes del conourbano, etc, como si fuese todo lo mismo, usando los mismos tipos ideales que la Doña Rosa de Neustadt). Rubio y Rodríguez son los neustadts del peronismo culpógeno por no estar, nunca, a la altura de las circunstancias.”

No es una cuestión ideológica, por supuesto, sino puro pragmatismo, aprendido en su escuela noventista… Porque basta pensar las barbaridades que el poeta pago Rodríguez habría sumado a su sarta de insultos y sandeces si fuera yo quien tuviera un puestito en el gobierno. Pero (nada paradójicamente) quien es un oscuro burócrata es él. Y encima no tiene ningún empacho en compartir funciones con “hijos” que están en el gobierno defendiendo los DDHH!!! (y que evidentemente no representan un problema para Rodriguez -aunque èl deberìa representar un problema para ellos…- porque al parecer, para èl, al darte el carnet del partido tu sangre se vuelve plebeya y convertìs en el “hijo pròdigo”, literalmente). En fin: creo que todo este circo se resume en el comentario que me dejò alguien cercano:

“Creo que estos tipos están tratando de hacer méritos entre ellos y de crear un poco de espectáculo para la claque que los sigue. Lo más triste de estos fachos es que ni siquiera les importa… Es todo un juego de sociedad, aunque hay un poco de miedo de que empiece el postkirchnerismo y ellos queden descolocados. Por eso están ya intentando posicionarse y les parece que los DDHH son un buen lastre para empezar a tirar.”

Eso es todo.

Nicolás: no sabés quién soy, y tampoco quienes te dicen las cosas lo saben. Y esa es una parte de la discusión: lo querés saber porque te gustaría pensar que con “ese dato” este debate se desbarata. No importa tanto quiénes somos, no va a descubrir a un usurero, ni a un estafador, ni a un planta permanente… No, discutimos mal algo que hay que empezar a discutir. Y que vos, ni nadie, solo, puede hacer. Pero se ubicó todo de una manera en la que quedaste en el centro.

La “saña” con la que discutí no es una saña contra vos, y quizás se explique en la violencia interna de quien -también, seguramente- discute consigo mismo.

Tus dos últimos comentarios sólo dan la pauta de cuánto mal nos dijimos las cosas, y el lugar al que nos condenamos mutuamente. Todos nos perdimos en este debate: en tu caso, en algo que dijo Cristian, en buscar desde dónde congelarnos, en encontrarnos el yeite. Te quedaste en las formas. “A ver este, no lo que viene a decirme, sino de dónde viene a decirme las cosas”, parece que te decís. Nadie piensa libre de todo, y en “abstracto”, ¿pero cuántos enemigos reales vas a encontrar agachados en el blog? No, somos los que somos, y estamos los que estamos. Y se nos fue la mano, porque lo que estamos discutiendo te (y nos) excede.

Creo que desde que la cuestión jurídica quedó destrabada (y no importa por mérito de quién, ni tampoco en este caso cuánto), en este país, podemos pensar mas y mejor, con mayor libertad, sobre un tiempo que marcó a toda la sociedad, y del que nadie es dueño. La metáfora “azul” proviene de una relación corporativa que yo presiento, y que te excede, te excede por mucho, y la existencia de esa metáfora (no sólo en mi vocabulario) es anterior a este debate. No la inventé yo, no forma parte incluso de un discurso “externo” al movimiento de los Derechos Humanos, es una tensión que recorre ese espinel delicado: ¿qué memoria construye la política de la memoria?

La relación del dinero y la militancia, es la relación entre la militancia y el Estado. Cuando Hebe acusaba de traidores a quienes cobraban indemnizaciones, acusaba de ponerle precio a la sangre, pero ese tipo de manifestaciones radicalizadas se dan de narices con su obra de viviendas sociales, cuya plata emite el mismo Banco estatal… ¿Qué pasó en el medio? ¿Qué es el dinero ahí? Uno podría hacerla fácil, y no hay que hacer fácil ninguna conclusión. El ESTADO también es un “estado de situación”, de correlaciones, un espacio de lucha…

Lo que advertí en tu posición desde el principio era un afán violento por protagonizar el debate, por “proteger” símbolos que… no tienen propiedad. Te enredaste en si éramos una patota, poetrolls, pagos del kirchnerismo, o si estábamos calculando una operación para ser macristas y necesitábamos hacer catarsis acá. No, también sobredimensionaste este blog, y también a nosotros: ¿por qué vamos a definirnos en torno a vos, y en este “espacio”? La cosa se fue dando, y es responsabilidad de todos leer qué pasó acá, por qué tanto ruido, qué cosas dijimos y a quiénes. Y si vale la pena el debate.

Pienso gratis que la historia no tiene dueños, ni representantes estelares. Y veo una burocracia de la memoria: todas nuestras poéticas están construidas alrededor de ese centro… de ese relato de mártires y verdugos. Y el kirchnerismo le dio status oficial y de corrección a esto. La cultura en la Argentina es una palabra asociada casi automáticamente a la Memoria.

Y el kirchnerismo, la fuerza dominante de esta década, va a ser mas fuerte que estas reducciones materiales que se balbucean, y mas oscuro que todas nuestras idealizaciones… y tan misterioso como hoy es el menemismo, y todos esos ismos donde creímos ver en algún momento la forma eterna del poder. Pasará, pero no obviemos que por maquiavelismo o no, algo se ancló entre la memoria y el kirchnerismo. Y algún desgaste trae esa ancla. En las manifestaciones de ese rechazo social al “pasado” hay rechazo “natural” a una memoria oficial. Quiero decir: desde 1983 los DDHH aportaron las bases del orden democrático, quizás, como ningún otro discurso. O tanto como otros discursos lejanos. En fin, sigue habiendo tela para cortar.

Saludos.

Martín:

Te contesto tu último mensaje porque (aunque un poco tarde) lograste escribir mas de dos frases sin agregarle alguna chicana. Y te lo agradezco (no lo de las frases, sino el mensaje) porque me permite escribir la que creo es la respuesta mas clara a lo que plantean vos y otros (espero, porque realmente no tengo mas ganas de discutir en particular con vos: la afrenta personal no la puedo olvidar).

Yo no se quien “sos” a nivel personal (y no me interesa, porque a diferencia tuya no me meto con tu persona “privada”), pero si quien me mostraste ser en este espacio “público”: en primer lugar, se quien sos porque no te escudas en el anonimato (salvo cuando, al parecer, usaste otro nick para hablar de mi película). Y también se que sos un “poeta” (porque aunque entiendo menos de poesís que vos de cine, al menos estoy informado) y que rebajás dóblemente esa condición al usar un discurso degradado para sostener una posición política.

Porque si “discutimos mal” fue porque ustedes entraron a este post con los tapones de punta en cuanto se cuestionó algunas de las falsedades que dijeron, ademása del falos debate que quisreon imponer (vuelvo a esto último mas tarde, porque es central).

Y lo hicieron haciendo confesión de parte: no solo en cuanto al estilo -verbal y de acción- que consiste en apurar, apretar y desparramar chicanas, sino en cuanto a defensa del “aparateo” y demás profesiones de fe (cuya base es un innegable discurso –y hechos- de derecha, por mas que el peronismo permita –como sabemos- cierta confusión ideológica).

En segundo lugar, vos mismo te reconocés oficialista (aunque a esta altura eso no signifique mucho, visto que según vos mismo reconocés se viene el post-kirchnerismo), y además como empleado estatal (porque muy bien podrías serlo sin ser oficialista, espero). Eso no “desbarata el debate”: solo muestra desde dónde pretendés sostenerlo. Porque lo que soslayás es junto con quién trabajás (que es un dato altamente significativo por todo lo que dijiste sobre los “hijos” y los DDHH). Pero explicitarlo queda en vos, para que veas lo que es tener códigos.

En relación lateral a eso te cuento: yo empecé a discutir la “museificación” antes del acto de Kirchner en la ESMA, pero desde ese día mas que nunca…

Porque es claro que “hay que empezar a discutir. Y que vos, ni nadie, solo, puede hacer”. Clarísmo y hace tiempo: tanto, que mi película se empezó a filmar en 2004 (en base a discusiones que he tenido desde hace mucho tiempo con “hijos”, militantes, etc., en cuanto al problema de la endogamia… que obviamente no es solo un problema del NCA!). Y discutiendo cosas que el kirchnerismo no quería discutir, pr4ecidssamente porque estaba haciendo un uso político de los DDHH (y aclaro que lo de “uso político” no es malo en sí: en cierto modo, cualquier política de estado implica un “uso político”. El tema, mas bien, es el sentido de ese uso). En este caso, se trató de poner en primer plano un discurso que quedó sin centro, atrapado entre la reivindicación “discursiva” y su falta de aplicación real (no solo mas allá de “los derechos humanos del pasado”, sino incluso en relación a la vieja reivinidicación de justicia). Y eso es parte de lo que yo quise mostrar en la película (como se ve en la discusión final entre ex compañeros). Porque si un error cometieron ciertos organismos de DDHH fue el de pegarse al gobierno, confundiendo su lugar solo por encontrar –por fin- una mano “amiga”: los organismos son el contralor del Estado, nunca pueden confundirse con el. Por decirlo gráficamente: su lugar es la Plaza de Mayo, no la Casa Rosada. (Por lo que es una enorme paradoja que la mas radical, la presidida por Hebe, haya sido la mas cercana al gobierno: casi tan paradójico como que alguien que dice defender este gobierno hable contra los DDHH. Pero los organismos tampoco son un bloque…)

Pero si algo mostró lo que pasó en este blog es cómo cambio todo: ahora soy yo el que tiene que salir a defender posiciones “conservadoras” frente al ataque de oficialistas que a esta altura tienen un discurso pre-kirchnerista (porque eso es el post-kirchnerismo: volver a un remixado menemismo, mas allá del nombre que le encuentren…).

Porque “la cuestión jurídica” no quedó destrabada: solo se la convirtió en un proceso kafkiano, que encubre que (en esto como en otras políticas de fondo) las cosas no se llevaron adelante mas que en el discurso. Y cuando algo se hace a medias es casi peor que no hacer nada, por el simple motivo de que se da la impresión de que se está haciendo algo. Y de ahí viene el hartazgo cualunquista con los DDHH, que claro, parecen “insaciables”.

Así que no estoy tan seguro (y este intercambio –que no fue debate- me lo confirma) que no “podemos pensar mas y mejor, con mayor libertad”. No. Y el paso del tiempo no alcanza sino todo lo contrario: porque lo que no se discute en su momento se añeja, se nos atraganta como una sopa regurgitada a destiempo.

Y si “todas nuestras poéticas están construidas alrededor de ese centro”, es porque el centro sigue estando irresuelto. Lo que no es de extrañar: a los alemanes o los polacos les pasa los mismo… Pero a ninguno se le ocurriría cagarse en la memoria del exterminio o bardear a los hijos de los esfumados en los campos.

Por eso la “metáfora” de la “sangre azul” no ayuda ni a describir ni a pensar ni a nada: es solo una actualización del viejo estigma, solo que ahora en vez de “locas” las ascendemos a reinas locas.

Porque la “relación corporativa” con la memoria no la construyeron los organismos, sino una sociedad que no asumió esa relación como propia. ¿O te crees que éramos felices penando solos en los ’90? Que mas hubiéramos querido que huibiera tanta opisición como en la Plaza de Semana Santa del ’87… Pero la “sociedad” estaba en otra cosa, después de ser reeducada por la hiperinfación. Aceptó al menemismo primero con resignación y luego con alegría boba… para después decir “yo no lo voté” (la Historia repetida como farsa).

Porque la memoria no es solo memoria de la dictadura, sino de la democracia que dejó: esa es la cuestión que se elide, para “conjugar” en dos tiempos los DDHH y seguir votando verdugos (y no lo digo por los Kirchner, que fueron el mejor gobierno peronista desde el ’83: no se si esto me hace kirchnerista, pero te aseguro que ante la oposición de derecha de estos últimos dos años casi estuve a punto de votar a Heller…)

Pero el kirchnerismo no “le dio status oficial y de corrección”. Eso lo hizo Alfobnsín. LO que pasa es que después de que el menemismo barrió con todo, pareció una refundación.
Ahora bien: si “La cultura en la Argentina es una palabra asociada casi automáticamente a la Memoria”, evidentemente es por algo. Y no se lo piensa ni se lo vence escribiendo “The DDHH manifesto” (eso solo va a convertir a quien lo haga en un módico candidato a la historia universal de la infamia).

Porque que no hay “una” memoria: hay muchas, y en conflicto. Así funciona cualquier sociedad, y cualquier política. Se proyecta un futuro desde un presente que reinventa un pasado. Todos los grandes gobiernos lo hicieron.

En fin, y volviendo al inicio: todo este debate es tan grande que nos excede, sí. Pero no fui yo el que lo trajo a cuenta de esta manera. Fueron otros los que llevaron la discusión hacia allí, y del modo bajo en que se da (cuando se lo hace, insisto, sin usar argumentos pensados y respetuosos sino frases hechas fachas e insultos de tribuna).

Por eso me retiré y me vuelvo a retirar: no porque no crea que haya que darlo (lo hago desde hace mucho tiempo, en diversos lugares y circunstancias, probablemente menos visibles pero no menos intensas, porque son cara a cara y hay que trocar piñas por ideas), sino porque evidentemente un blog, o este blog, o este momento, no es el propicio… Y tengo todo el derecho de elegir dónde y con quien debatirlo.

((Estas notas se fueron sucediendo sin un plan previo, a partir de la invitación de Q luego de la polémica en los post dedicados al Bafici: de ahí partió la que iba a ser solo una nota polémica sobre el NCA, que en base a las objeciones que se me hicieron (en cuanto a “no dar ejemplos”, por ejemplo) se abrió a esta serie sobre el cine argentino, que de ningún modo deja la política de lado, ni en su cuerpo ni en los comentarios, pero que siempre pensé que se iban a mantener dentro de un nivel de agresión acotado… No fue así, probablemente porque este blog tiene –además de muchos lectores- un nutrido elenco de comentaristas, muchos de los cuales –como en muchos blogs pero con una virulencia particular- aprovechan el anonimato –o simplemente la distancia- para descerrajar mas chicanas que argumentos. Incluso personajes que en sus propios blogs son mucho mas serenos, aquí se vuelven notablemente violentos. Y donde la agresión le gana al pensamiento, el pensamiento pierde por partida doble: por eso lamento haber tenido que contestar ocasionalmente como lo hice. De lo que no me arrepiento es de haberlo hecho en defensa del límite mas allá del cual a uno solo le queda irse o devolver el golpe. Porque ese es el problema ante el autoritarismo: no hay “zona gris” ni final feliz.))

9 comentarios a “Y la era pariendo se puso de moda”

  1. raf
    July 23rd, 2009 01:59
    1

    Imperdible, polémica sobre los 70 y los 90

  2. Escriba
    July 23rd, 2009 09:38
    2

    Ja ! Yo lo quería hacer pero no tuve tiempo.
    Un abrazo

  3. NP
    July 27th, 2009 00:51
    3

    Después de su turbia y patoteril intervención en LLP, Martín Rodríguez hizo lo que debería haber hecho desde el principio: escribir un post en su blog. Allí vuelve a las andadas (con mejores modales, claro), e insiste en contruir un debate que no sabe dar (visto que cuando se quedó –rápidamente- sin argumentos recurrió al agravio y al lenguaje vil), y para el que eligió el contendiente equivocado (porque no doy con el perfil de “setentista” que le vendría bien para defender una posición inversamente cerrada de la realidad). Veamoslo brevemente punto por punto, pero sin esa obsesividad que tanto le molesta (aunque después se queje de que nadie quiere dar “el gran debate”), porque su “intervención” no da para más (visto que su intención nunca fue realmente debatir nada, sino mostrar públicamente de lo que es capaz). Así que esta respuesta apenas repondrá lo que iba pensando mientras leía su deslucida explicación):

    “Nos metimos en líos, el Frente Patriótico Martín Rodríguez se mandó al blog de Q a discutir algo que nos parece que vale la pena. Quedará tiempo y calma para revisar el fondo y la forma, pero sobre lo segundo tengo mi percepción: hay cosas que deben romper incluso los propios límites, el relato,y a veces eso se hace violentamente… o no se hace.

    Rodríguez intenta así justificar su violencia verbal, como si ello implicara mas argumento que su propia impotencia argumentativa. Y la justificación alcanza luego su profecía autocumplida:

    “Los blogs, los debates y los comments quizás confirmen uno de esos lugares comunes: los lazos sociales están rotos.”

    Rodríguez rompe todo lo que encuentra para después constatar que los lazos están rotos. Menem no lo hubiera expresado mejor.

    ”La incursión ahí fue excepcional…”

    Aquí el auterretrato de Rodriguez alcanza su cerrazón y narcisismo en una misma frase. Nada excepcional en sujetos que creen vivir en un western y que ellos son el hérore que entra al saloon a hacer justicia sin que nadie se la pida…

    “… y no habrá retorno, la bloguera tiene territorios, y mi comunidad evidentemente es esta y esta”

    Aun si así fuera (como si artepolítica no cobijara posiciones diferentes a la suya), nos preeguntamos entonces por qué Rodríguez sale a hacer esta incursión fuera de su “comunidad”. Evidentemente cree que volver con alguna cabellera le hará parecer mas bravo. Sobre todo si cuenta la historia a su manera.

    “…, y lo es no porque sean kirchneristas, lo es porque el piso de discusión permite no tener que aclarar lo que no es necesario aclarar.”

    Notable: me pregunto entonces, si el “piso de discusión” permite no tener que discutirlo… ¿Cual es entonces “el gran debate”? Pues el gran debate debiera se precisamente aclarar lo que aparentemente “no es necesario aclarar”.

    “No es necesario aclarar que se haya sido “colaboracionista”, menemista, abyecto, etc.”

    Rodíguez no aclara lo que aclara: que él no es nada de todo eso. Es un buen muchacho peronista. Y con ese escudo alcanza para evadir que sostuvo (en forma y fondo) un discurso facista. Cómo si con rezarle a algún santo alcanzara: pero hasta Videla comulgaba todos los domingos.

    Estamos hablando sobre el clima de fractura social que impone el fin de un ciclo político, y en torno a uno de esos “fuegos sagrados” en los que ese ciclo se abrigó: los Derechos Humanos.”

    Una vez más, el “clima de fractura social”: esta vez ya no para justificar su actitud violenta, sino la violencia que se viene. La que impone “el fin de un ciclo político” y lo primero que hay que violentar: los derechos humanos. Nada casualmente, aquello sobre lo que ese “ciclo” basó su discurso…

    ”Nicolás Prividera se puso de un lado, yo me puse del otro, ambos tuvimos ayuditas de nuestros amigos”

    Yo no me puse de un lado: estoy siempre del mismo. El que va cambiando según los “ciclos” parece ser Rodríguez, que para dejar claros sus giros necesita posicionarse en un blog lejano y en un post ajeno. Con la ayuda de su amigo y ladero Rubio y la bandita que nunca falta. Por mi parte, no tengo “amigos” en el blog: solo gente que respeto y me respeta. Y con quienes puedo discutir líbremente, aunque no sea “mi comunidad”.

    “… y la cuerda se cortó cuando nos pasamos aclarando “quiénes éramos”, que si poetrolls, palermitanos o patotas de Cabandié, o hijos de qué historia.”

    Bueno, yo no necesito aclarar que no soy palermitano, ni patota de nadie: esto lo sabe hasta quien no es de “mi comunidad”… Pero si despotrico contra los DDHH o pido su anexión al Estado, y luego resulta que trabajo en el Estado y junto a un hijo de desaparecidos, bueno, debería sentirme obligado a explicarlo…

    “En el medio, se fueron tocando las notas de un debate “insoportable” para algunos.”

    Lo insoportable no debiera ser el debate (creo que es en lo único en que estamos de acuerdo), sino los usos y la forma en que se pretendió dar el “debate”: porque Rodríguez arrasó con cualquier debate posible al querer sostenerlo a través de un lenguaje envilecido por agresiones constantes, etc. Pero esto no me parece casual: creo que es precisamente lo que quiso hacer. Hacer que daba un debate en el momento exacto en el que se negaba a darlo. Algo parecido sucedió con el kirchnerismo, casualmente…

    “Yo pienso que NP no entendió que la discusión nos trascendía…”

    Yo pienso que Rodríguez siempre entendió que la discusión nos trascendía, y por eso quiso “darla” en esos términos (de show de catch para su claque). Sus métodos son solidarios con sus argumentos. O con la falta de.

    “…que él no podía ponerse en el lugar de defensa cerrada de los organismos de DDHH porque no es ese su lugar, porque él no da cuenta de las posiciones políticas concretas de estos organismos (muchos de ellos enfrentados entre sí) y reconciliados alrededor del kirchenrismo…”

    Efectívamente, ese no es “mi lugar”: pero no porque no sepa o entienda las diferentes posiciones de cada uno de ellos, sino todo lo contrario. Porque conozco esos debates internos generados por el kirchnerismo (que no los ha reconciliado sino todo lo contrario) es que hubiera preferido discutir eso y no lo que Rodríguez propuso (con discurso derechista): la crítica a los organismos en general y en su rol de tales, desde una postura cualunquista que los acusa de separar los derechos “del pasado y del presente” y barbaridades de ese tipo. Que en el caso de Rodríguez no es otra cosa que maquiavelismo puro: usar el lenguaje de la derecha para correr “por izquierda”. Una muestra cabal de su falsedad ideológica. Pero hay muchas más.

    “…porque no se puede discutir con el soporte biográfico, y porque lo biográfico en él es parte de una decisión artística ya que su filme hizo centro en su historia.”

    Aquí muestra otra falsedad esencial: reduce lo biográfico a lo íntimo y le quita su dimensión política (del mismo modo en que lo hizo al mandarme a “terapia”). Pero no hay nada “íntimo” en el film: mas bien es una intervención para tensar el giro subjetivo y mostrar que puede (y debe) ser político. Lo familiar se vuelve social, y lo biográfico está atravesado por la historia.

    ”Algo de la condición de “hijos” de lo que sea, forma parte de un núcleo muy cerrado de esas cosas que no elegimos. No elegimos las familias en que nacimos, ni sus clases sociales. ¿Qué hacemos después con ello? (MEC dijo alguna vez: para que haya generación hay que matar al padre.)”

    Una muestra mas de la incoherencia argumental de Rodríguez: después de cansarse de criticar la idea de filiación política, la expresa de modo desviado (por la negativa y por palabras de María Esperanza Casullo). Justamente, de eso se trata todo: de matar a los padres, de elegir padres putativos, etc. Y a partir de ahí “hacer algo con lo que no elegimos”.

    “Pertenezco a una familia que sufrió la dictadura, y ese peso le agregó la violenta familiaridad al debate.”

    Ahora Rodríguez trae a cuenta el chapeo biográfico que tanto dice detestar, y encima para justificar –una vez mas- la “violenta familiaridad” del debate. Pero no hace falta esa supuesta familiaridad para ser violento o para dar un debate: ambas cosas pueden hacerse en otros términos. Claro que para eso hay que tener argumentos, mas que defender posiciones circunstanciales según demande el “ciclo”…

    “Pero sí, mas allá de Q que en vez de moderar un blog le echa leña al fuego, sí, podría pensar que si esto causó dolor, que si el debate lastimó a Prividera (cuando hablé de la sangre azul, de los privilegios, etc.), ahora que la espuma baja, percibo que no era esa una intención personal sobre alguien a quien no conozco (ni conoceré), claro que a él eso le sirve ahora para “ubicarme” en el lugar de un discurso que tiene “violencia””

    Clarísimo: del mismo modo en que invierte todo, ahora Rodríguez pretende que su violencia me sirve a mí para ubicarlo del lado de la violencia. Como si hubiera sido yo el que lo hubiera conducido a dejar su rastra de insultos, o la “falta de moderación”… Cosa que, claro, no era su “intención”. ¿Cual era entonces su intención? Ah, si, dar el “gran debate”, ese que obturó con sus insultos y chicanas. Pero parece que el culpable fuí yo:

    “NP no quiso oír nada de lo que se escribió…”

    Leí y contesté pacientemente cada uno de los comentarios (de todos). No fuí yo quien empézó a despachar insultos en cada frase cuando no le gustaban las respuestas, para hacerse el ofensor ofendido.

    “…se negó al debate en nombre de un verdadero debate que no existe”

    Aquí queda claro quién cree que el verdadero debate (/es decir: con argumentos y no forr(e)adas) no existe. Yo no me negué al debate nunca, ni con energúmenos aun mayores. Lo dí cada vez que tuve ocasión. En público, cara a cara, argumentando y sin ofensas. A Rodríguez solo le cabe lo primero, parece.

    “… y esperó pacientemente hallar palabras (burócrata, poeta, intelectual orgánico) que le permitieran cerrar el paso”

    Esperé pacientemente a que entre su parva de insultos surgiera alguna idea. Cuando apareció (incluso al final) la contesté. Tal vez por eso no dejó de volver a las agresiones patoteriles una y otra vez.

    “..ponerse en el lugar, en el mismo lugar, sobre la misma pequeña cima moral…”

    No es muy alta la cima moral que está por encima de la suya, que por lo que se vio en este “debate” es notoriamente inexistente. Dejó muy en claro que la ética no te interesa en lo más mínimo. Mucho menos en política.

    “…la que pretende explicar qué tiene que hacer la sociedad con un tiempo que él no vivió, del que es hijo, como muchos de nosotros”

    Es notable como Rodríguez usa los argumentos de muchos de los militantes con lo que debiera estar dando “el gran debate”: porque el argumento del “tiempo que no vivió” es dóblemente falso: en principio porque la ética sería tan imposible como la historia, si cada cual tuviera que juzgar la propia. Y en segundo lugar porque proyecta una vez más su propia sombra. Porque yo sí lo viví, aunque no fuera como adulto.

    (y con el que los organismos están haciendo otra cosa que la que él propone)”.

    Si los organismos están haciendo otra cosa, supongo que creerá que están mas cerca de lo que él “propone”. Siendo así, no entiendo qué estaría discutiendo. Y mucho menos por qué insistió en hacerlo conmigo… Pero ya sabemos, porque él mismo lo dijo, que todo eso lo tiene sin cuidado. Lo único que le interesa es dejar claro que está disponible mas como patotero profesional que como intelectual orgánico.

    “No existen los ideales: este es el país, este es el Estado, estos son los organismos de Derechos Humanos, esta es la política, esta es la sociedad.”

    Yo entiendo que Rodríguez no entienda lo que son los ideales (ni los “tipos ideales” de Weber), pero de ahí a hacer pasar ese “realismo” por algo inevitable (o pero aun: algo deseable) es pura realpolitik.

    “Si lo que estaba en discusión, entre muchas puntas, era la relación del Estado y los DDHH, quizás esa discusión era una discusión que puede asumir un protagonista directo. Como Estela de Carloto, cuyo hijo es un fervoroso diputado kirchnerista (si de filiaciones hablamos). Remo Carloto suele decir que lo que a él le da vergüenza es una pintada que le quedó grabada en un paredón de una villa de La Matanza, la pintada dice: “¿Y mis derechos humanos?”. Hay puntos ciegos, hay heridas que aún supuran, hay abismos notables.

    Este es, una vez mas, el punto nodal de su falsedad ideológica (multiplicada al escudarse dóblemente: primero en Carlotto y luego en una ignota pintada): los derechos humanos no tienen tiempo ni otra distinción (de clase, etc.). El punto ciego es no verlo. La vergüenza es que un funcionario estatal (de raigambre popular, encima) confunda con
    vergüenza con su incapacidad para hacer una política concreta que . La herida que supura es que además se use todo eso para atacar no a ese funcionario, a ese partido y a ese Estado, sino a los mismos DDHH.

    “Los pañuelos no se manchan”, dijeron por ahí, y sería interesante que respondieran sobre eso Estela de Carloto, Hebe de Bonafini, Horacio Verbitsky o Taty Almeyda, que sí son protagonistas directos de esa lucha y de ese movimiento amplio y complejo. ¿Qué piensan ellos del kirchnerismo, qué interpretan de estos seis años, cómo contabilizan los avances? ¿Qué creen de esa idea de que la “justicia” encubre una suerte de continuidad procesista? ¿Todas esas biografías políticas están reducidas a la dialéctica mediática de la “Kaja”?

    Cada uno ha dicho y dira lo que quiera decir, cada uno asumirá o no sus decisiones y errores políticos. Lo que está fuera de duda es que los organismos no pueden confundirse con el Estado sin renunciar a su independencia, que es lo único que los protege y sostiene como tales. Y esto no es pureza ni idealismo: es la forma en que funciona el sistema. Puro realismo, de ese que le gusta al poeta.

    “Yo creo que era previsible que los DDHH y el Estado se intersecten, que eso estaba planteado desde el comienzo del orden democrático, y que en esa intersección que muchos vieron como eclipse y dominación, subsista la forma realista de una lucha de intereses de los organismos, del propio proyecto político que ocupa circunstancialmente al Estado.”

    Era previsible, visto que solo faltaba eso por parte del Estado: la voluntad de cooptación. Pero de ningún modo era inevitable ni estaba previsto. Ni siquiera cuando un proyecto político pudiera “coincidir” en dar legitimidad a sus reclamos: antes bien, mucho menos en ese caso, precisamente para no perder imparcialidad, poder de maniobra, etc. Todo lo que han perdido, y que ahora van a tener que pagar.

    “Los DDHH siempre fueron un campo de lucha política, y caminaron con la democracia que fue, desde 1983, como nunca antes, una máquina de producir pobres.”

    Justamente, los DDHH fueron los primeros en ver la continuidad económica con la dictadura…

    “Sobre esa maquinaria es sobre la que debe actuar la política.”

    Una vez más, Rodríguez confunde política con política estatal.

    “Y los DDHH contienen las claves históricas de este tiempo. Acá nadie imagina que se deba retroceder y que se inhiba de conquistar mas. Pero los resultados concretos y puntuales, la “estatización” o “burocratización” de esa lucha, el anclaje entre el kirchnerismo y ellos, también habla de algo que se oye en muchas bocas: de un desgaste, de una percepción externa, ajena.”

    Es increible la voluntad de inversión de Rodríguez: como si ese desgaste no proviniera precisamente de su cooptación!

    ”Uso las palabras de Diego S. como cierre de este post, las hago mías:”

    Otra vez Rodríguez necesita legitimarse en alguno de sus amigos. Y usa justamente a uno que usó varios seudónimos diferentes para trollear. Veamos algunas de sus preclaras palabras (si lo son para ustedes, porque para mí resultan mas que confusas):

    “…cerrando el debate desde muy temprano suponiendo que una propuesta de “superar los 70″ sólo se puede plantear desde la derecha, desde ese neologismo bobo y gorila del PROnismo, y no desde el progresismo, la izquiera, el dolor, o, más aún, desde una historia filiar compleja que tiene como punto de quiebre los 70 con una violencia que arrasó con el propio jardín familiar. Una boludez. Acá se quería hablar de política no del reino de las susceptibilidades.”

    “Superar los ‘70” se puede plantear desde muchos lados (eso está clarísmo hace rato: una cosa es Pila Calveiro y otra el Tata Yofre…): lo que se “debatió” es el cómo. Y el cómo de Rodríguez (tal como se desprende de este mismo post, por no hablar de sus métodos en el mío) es inequivocamente de derecha, aunque aproveche el confusionismo ideológico del peronismo. Y no dejar pasar métodos facistas no es ser suceptible, sino defender precisamente la política, que se acaba cuando aparece el autoritarismo a decirte que tenés que pensar como el partido (según el “ciclo” en que esté el partido…).

    “Nadie tuvo las pelotas para tratar de indagar desde dónde se decía que “cada vez que alguien quiere continuar los 70, pensar “desde ahí”, yo veo el fin de la historia”, desde que dolor se decía. Yo en esa frase veo apertura del debate y una responsabilidad política tremenda: la liviandad con que NP cerró ese debate de entrada, la manera cómo se negó a discutir sus propias convicciones es clausura, es entreguista y es quebrado.”

    Una vez más luchan con su propia sombra: nunca hubo debate porque no quieren debatir nada. Solo quieren que uno acuerde en que los DDHH deben estar alineados con el Estado, y que el kirchnerismo es lo mejor que nos podía pasar. Eso es todo. Yo he discutido esto y muchas otras cosas, aquí y en otros ámbitos. Mi película no fue sino una de esas discusiones, precisamente…

    “Los 70 a los 70″ parece ser la formula de Prividera: y los 80 es defección y los 90 es traición y el 03 es fracaso y en el medio no hay nada, no hay aciertos, no hay errores, no hay memorias y personas que se vieron tan tranformadas e interpeladas como los mismos traidores o los mismos cobardes.”

    No entiendo la periodización ni su sentido: no se que es “los ’70 a los ‘70”, y mucho menos hablaría en términos de “traición”. Todo demasiado vago en sus sentidos (como el peronismo…). Y en el medio hay muchas formas más, efectívamente: eso es lo que no entra en el “gran debate”, precisamente porque ustedes pretenden clausurarlo desde esa visión del kirchnerismo como última versión de la historia (oficial).

    “No vinimos a defender a nadie ni a reivindicar a nadie…”

    Mucho no se nota, eh. Mas bien parece lo único que les interesa…

    “…ni a nosotros mismos ni a los forros de nuestros viejos ni a los pendejos posmocool de Palermo como yo que nunca viví ni vine de ahí pero no importa, no vayamos a romper la estructura ósea de este mercado de miserias rígidas, banales, apolíticas.”

    La “estructura ósea” es justamente la historia oficial. Esa que el kirchnerismo quiso cerrar con un Museo para “los forros de nuestros viejos”…

    “Me da la impresión que NP puso la discusión muy arriba y cuando le empezaron a cascotear el rancho con interrogantes inéditos, para los que evidentemente no estaba preparado, se replegó en la boludez discursiva.”

    Una vez más, la proyección: el rancho cascoteado es el de ustedes, muchachos, que ya no pueden sostener el “ciclo” y necesitan posicionarse. Y los interrogantes inéditos son los que quisieron clausurar con la “boludez discursiva”: sabido es que la coherencia (incluida la verbal) es lo que menos les importa. Así que más preparado que ustedes está cualquiera (que intente pensar por fuera de los lineamientos del partido…)

    “Lo digo con tristeza, con desamparo. Otra vez: pensar “desde ahí” como un fracaso, como una necedad.”

    Suscribo. Eso pinta bien a algunos, como el ignoto autor de este comment. Otros, como el poeta oficial, pretenden ser mas vivillos. Y se escudan en ese desamparo para proseguirlo, alimentarlo, y declararlo parte de la inamovible “realidad”…

    “Como decía ese gran compositor de soundtracks militantes: por favor, perdón y gracias. La discusión es importante. Pero acá, con el piquete de la ética, no parece haber mucho márgen.”

    Cambién “ética” por “realpolitik”, y estamos de acuerdo: cada uno sabe lo que defiende. No quieran confundirnos más.

  4. NP
    July 27th, 2009 13:42
    4

    Lamento que defiendas las posiciones (en discurso y conducta) abiertamente facistas de MR solo porque es tu “compañero”. Ahí es dónde el confuisonismo ideológico del peronismo da para todo (porque este muchacho parece un cuadro perdido del C de O…).

    Por suerte aun quedan “compañeros” que no se confunden, como la Helena de artepolitica que escribió:

    “Y no estoy del todo de acuerdo con lo que dice pero estoy aun mas en desacuerdo con los otros. Puede suceder ¿no? Que este en desacuerdo con el tono que también esta en el post de la barbarie titulado “Al chancho hay que pegarle” Bueno pegate a vos, pegale a tu familia, pegale a tu jefe y despues hablamos de si te gusta que te peguen a vos, si a tu familia le guste que le den con la vara y si tu jefe no te despide. Hay otras maneras de cambiar eso.”

  5. Alejandro
    July 27th, 2009 21:05
    5

    NP, ¿no deberías contestarle a Martín en su blog o en el tuyo? Igual gracias por el humor, con lo de fascista me sacaste una sonrisa. Lo del confuisonismo (sic) ideológico del peronismo me suena a restos de ayer, pero hay que admitir que suena bien.
    ¿Vos crees que esta es una barra de amigos? Yo con Rodríguez comparto una mirada, una posición desde la que asomarse a la Argentina de hoy.
    Gracias por pasar por acá.
    A

  6. NP
    July 28th, 2009 21:15
    6

    Le contesté en su blog, pero ya que te tomaste el trabajo de copypastear todo, vcreo que te merecías la contestación… sobre todo por lo del chancho.

    Y no se si son una barra o no, pero suenan como tales. Que bueno que te causen gracia los errores de tipeo o el fascismo (ahora entiendo lo del chancho…).

    Y entiendo también esa nota de artepolitica que expresa eso de que menem es el padre de la democracia. Una ironía, claro.

    Los restos de ayer los tenemos bien atragantados. Basta con leerte para darse cuenta. Lo raro es que vos no lo notes…

    Deberías leer mejor “Las cuestiones”.

  7. Sergio
    July 29th, 2009 16:58
    7

    Nicolás: andá a hacer mas películas chotas y no jodas mas a los que están pensando cosas serias. Sos soberbio, nene y viviste poco. Te lo dice un cincuentón al que le boletearon un hermano.

  8. NP
    July 30th, 2009 19:34
    8

    Che Sergio, se nota como están pensando “cosas serias” vos Rodríguez y Cia, usando el mismo tonito entre perdonavidas y patotero (una marca registrada). Parece que todo lo que “viviste” no te sirvió de mucho. Pero no te preocupes, que le pasa lo mismo a muchos “compañeros”…

    Chau, sigan “pensando” en como sazonar el próximo sapo, que nos lo comemos todos.

  9. Julio Daniel Angione
    August 4th, 2009 11:25
    9

    Muchachos, leo todos estos comentarios y no deja de asombrarme que aun no nos pongamos de acuerdo con las cosas que ocurrieron en los 70.- Aún a pesar de haber transcurrido mas de 30 años ¿seguimos en la misma?, son opiniones, puntos de vista y observaciones que “embarran” nuestra verdadera historia, pareciera que somos especialistas en negaciones que de una u otra manera lo que están haciendo es NEGAR LA HISTORIA, la defenestran, parecen esos jóvenes que hoy se ven (y muchos) que hablarles de “otros tiempos” les molesta.- Los 70, fueron tiempos que hoy es difícil analizar, el poco “cerebro” que nos queda no puede bajo ningún punto de vista “destrozar” “demonizar” o “endiosar” “sublimizar”, indudablemente las dos partes tendrán “su razón” pero si tanto “suenan” esos años es porque sin duda fueron de mucho “brillo”.- Agrego a esto que deberíamos dejar en paz (de juzgarlos) a todos aquellos “que se jugaron”-Y esto desde nuestra cómoda.-Vaya este comentario de ejemplo: en los 70, cuando en la manifestaciones cuando pasaban y veían a los “intelectuales de izquierda” tomando un café y fumando tranqui en un bar, les decían “muchachos arreglen el mundo que nosotros les ponemos el pecho a las balas” ( en clara alusión a los que siempre “hablan” – pero ni bien ni mal hacen nada – solamente “parlar” ).- Todos luchaban igual pero estar “en el frente” es otra cosa.- Como final y para la polémica jajajaj, otra cosa eso de que “las ideas no se matan”, hoy no va mas, la “contra” aprendió mucho si las armas no pueden, (dijeron) debemos pensar otra cosa y hete aquí que aquella famosa frase les ayudó y como, entonces crearon esa nueva arma LA COMUNICACIÓN, y nos comieron “el cerebro”, y sean honestos muchachos, no ven Uds., que cada vez avanza mas eso? .- Y todo sirve ahí y todo se mezcla, lo que sirve y lo que no sirve, (futbol como la quiniela – matutino-vespertino y nocturno y el futbol a quien no le gusta? – programas de TV, con niveles de frivolidad increíbles y con los mayores “ratings”?.- Bueno muchachos los debates históricos sirven, pero no destruyan la historia.- Un abrazo.- juliodangione@yahoo.com.ar

Tu comentario

(Si es tu primer comentario en este blog, va a ser moderado por uno de los autores. Los comentarios que incluyan calumnias o agravios, así como aquellos que involucren el uso de múltiples pseudónimos serán borrados.)