Hijos
Desde hace un tiempo me vienen obsesionando las historias de los nietos recuperados por las Abuelas.
Más precisamente, me obsesionan desde que tuve a mi hijo, hace dos años y medio. No es que antes no supiera, o no me importara, pero desde ese momento cada vez que leo cosas como ésta me pongo a llorar a moco tendido.
La maternidad (o paternidad) te cambia radicalmente. Entre otras cosas, te das cuenta realmente de que te vas a morir, de que en algún momento vos no vas a estar, pero que la vida de tu hijo va a continuar, sin vos. Y que, si bien esto es triste, también es bueno.
Pero las historias de los nietos, e hijos, secuestrados y apropiados por los secuestradores me hacen pensar que hay cosas peores que la muerte. Creo que, para un padre o una madre, la perspectiva de que tu hijo no sepa que es tu hijo resulta peor que la idea de la propia muerte.
Si muero antes de que mi hijo sea grande, quiero (y sé que lo harán) que su papá y toda su familia le cuenten la historia de la noche en que nació, las anécdotas de cuando era un bebé, que le muestren las fotos de cuando se rió por primera vez y de su primer cumpleaños. Que le digan sobre todo cuanto lo quiero, y cuan feliz me hace todos los días.
Ni me imagino la vida de Abel Madariaga, que vivió 31 años sabiendo que su hijo estaba vivo pero que ignoraba quien era, que tal vez pensaba incluso que sus padres lo habían abandonado o no lo habían querido. Que haya luchado 31 años con tanto tesón y esperanza me llena de una enorme admiración.
Cada una de estas historias es un triunfo, un triunfo al cual no podemos ni debemos acostumbrarnos. Porque cada uno de estos hijos es, en un sentido, el nuestro.
Y ahora, me voy a buscar a mi hijo al jardín, y darle un abrazo bien fuerte.

February 24th, 2010 13:28
Algo así pensé, contrapuesto también al caso de los dos que ya sabemos que son pero que tienen un imperio alrededor que vela por su ignorancia.
February 24th, 2010 15:36
Soy madre y siento muchas de las cosas que describís. Pero el hecho que me hace sentir la puntada más aguda, es pensar en cuantos hijos de desaparecidos, muertos por querer y creer en un mundo más justo, han sido criados en la ideología que asesinó a sus padres. Como mamá, me duele más imaginarme que a mi hijo lo pudieran criar en esos valores y creencias que mi propia muerte.
February 24th, 2010 16:18
Es una victoria mas sobre la larga lista de genocidas, desde Julio A Roca, pasando por el fascismo peronista de ls 40/50 (en donde desaparecieron unos cuantos de los que nunca se acuerda nadie) hasta la dictadura del 70, donde muchos aun siguen libres de culpa y cargo, enseñando, comerciando y confesando, porque no todos los genocidas visten de verde.
February 24th, 2010 18:00
Auringal: ¿me aclarás lo de los desaparecidos peronistas del cuarenta? Porque ni Luis Alberto Romero los menciona en su libro de historia, y estamos hablando de un antiperonista de primera hora.
February 24th, 2010 19:47
Bueno, además que la memoria historica de nos los argentino no va mas alla del golpe del 76, nos preocupa mas lo que dicen los hisotriadores que la historia en si. ***
Leete alguno que haya publicado en ingles, o diarios ingleses.
Con inernet los traductores no es muy dificil
La university of Florida tiene una nutrida coleccion.
Acordate que los nazis inteligentes se los llevaron los yankies y los malos, los que no los queria ningún pais por inutiles, se vinieron aca a asumir identidaes “falsas”.
Te cuento una: en los 90 una importante federacion internacional humanitaria con un simbolo archiconocido bajo un proyecto a varias de sus sociedades nacionales para un proyecto que englobaba a 3 paises (Argentina, Uruguay y Paraguay) para un “análisis hidrologico, social, economico,” etc. de la Cuenca hidrica del Plata para ayudar a los pobres que se inundan, proyecto que duró varios años y ¿quien lo financiaba? Cuanca Hidrica, rio, papeleras. Adivinaste! (o no)
Finlandia. Un claro ejemplo de donde hay que buscar la verdad de las historias
February 24th, 2010 22:23
Bueno, yo no soy mamá, pero sentí algo parecido (mocos incluídos). Veía a ese hombre con la mano apoyada en el hombro de su hijo y pensaba cuántos de sus abrazos se tuvo que perder a lo largo de esa agonía de 31 años. Espero que tenga una larga vida para que, de ahora en más, pueda disfrutar de su hijo. Lamentablemente, mucha gente murió esperando encontrarse o reencontrarse con sus seres amados, y ese es otro de los dolores que siempre va a estar presente.
February 25th, 2010 12:29
A mí me vuelve loca la idea del parto de la madre, que en la vida normal está acompañado por el amor de las personas que la rodean y esperan ese alumbramiento con emoción. Pensar en esa mujer que está teniendo un parto entre sus torturadores, que están “asistiéndola” para sacarle el hijo…Imagino que la madre se daría cuenta de que le iban a sacar a su hijo, y que no podía hacer nada.Todo eso es aterrador. Esos monstruos, son reivindicados por tantas personas en nuestro país…al grito de ¡SEGURIDAD! porque ese grito no tiene que ver con otra cosa que con la reivindicación de esa etapa. Nadie en nuestro país puede quejarse tan sospechosamente de la seguridad cuando se está en democracia. El pedido es de represión, y más, el de reivindicación de la represión más siniestra. Eso es lo que yo creo.
February 25th, 2010 15:36
María, no hace falta ser madre para conmoverse hasta la médula con historias como éstas. Tanto dolor, tanto sufrimiento, tanta duda, tantos sentimientos encontrados … uff, no puedo evitar emocionarme!
February 25th, 2010 15:42
Vencer a la muerte. Ahí radica la lucha que se viene dando desde hace tanto tiempo, sin pedir, ni una sola vez, pena de muerte. Justicia y no venganza. Cada nieto recuperado, como dice la María, es un poquito de todos. El caso Madariaga nos conmovió a todos (quizá, con mayor emotividad que cualquiera de los últimos casoa, porque había un padre, militante de toda la vida, secretario de Abuelas, al que se le atoraban las palabras en la garganta cada vez que quería decir algo, con su pibe recien recuperado a treinta centímetros de distancia).
February 26th, 2010 16:24
si… es verdad que no hace falta ser padres para que horrorice desde las entrañas, pero es verdad que cuando uno es padre horroriza desde lo psicológico hasta los mismos huesos ese tipo de atrocidades. De las múltiples vejaciones de la dictadura, el robo de bebés es creo la peor de todas.
March 5th, 2010 14:23
OH, María. Se me puso la piel de pollo. Por el post, por vos, por Abel, por Ulises, por Franny y por mi.