Aborto: trabajadoras de la salud, sus opiniones y experiencias

0
34


En una salita en el corazón del Hospital Larrain de Berisso, un grupo de enfermeras y médicas nos invitaron a charlar el mediodía del viernes pasado. El tema obligado: aborto si, aborto no. Aquí algunas voces.

Difícil separar el concepto de Salud Pública de la figura de las mujeres. En este hospital, como en todos, cada día cientos de manos de enfermeras y médicas arropan enfermos, calman fiebres, distribuyen medicamentos y se hacen su tiempo para repartir mimos en cada sala.

En una actividad motorizada por una de las tantas médicas del Larrain, las voces que reproducimos más abajo – y que son un resumen obligado por cuestiones de espacio- comenzaron como una entrevista, y terminaron como una charla entre mujeres laburantes que se escuchan y debaten sin callarse lo que piensan sin por eso perder el respeto. No faltaron los contrapuntos, las dudas y las ideas que fueron creciendo al calor de la charla.

A pocos días de la votación de la ley que habilitaría la legalización del aborto, da mucha bronca que desde los gremios como ATE y CICOP, que agrupan a la mayoría de las trabajadoras de la Salud, no se hayan generado mil y una iniciativas, charlas, debates colectivos sobre este tema, y que el llamado al paro para martes y miércoles sea tan desigual, tan sin asambleas, vaciándolo de fuerza y de contenido, donde el llamado a movilizar se hace desde un cartelito pegado en el codo de un pasillo. Una vez más, las cúpulas sindicales posan para la foto.

LID: ¿Conocen el Proyecto de la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto?

L: No, no lo conozco. Conozco así en general lo que plantea, aunque en profundidad no. Se que en otros momentos hubo muchas propuestas en cuanto a los abortos “farmacéuticos” y los quirúrgicos a partir de embarazos deseados o no deseados.

B: Mas o menos sabemos que es el aborto a partir más o menos de las 12 semanas, eso sí lo sabíamos, las cuestiones legales profundas no.

M: Si, estoy a favor, creo que es completamente necesario. Más que nada el tema de la educación, que tenemos una ley que no se cumple. Tiene que haber educación sexual desde jardín de infantes, que sea algo natural. Porque ya sabemos todas, ninguna mujer va a ir feliz de la vida a abortar, no se va a usar como un método anticonceptivo, no es que todo el mundo va a quedar embarazado y va a ir corriendo a abortar. A mí me hace acordar a cuando surgió la ley de divorcio. Eso, y que no hay que ser hipócritas, porque mucha de la gente que está “en contra” le paga los abortos en los mejores lugares a sus hijas. Esa es la bronca que tengo yo: se mueren las pobres, como en todo. El pobre es el que se joroba, el que no tiene los recursos de cómo llegar. Acá se imaginan los casos que vemos, es terrible, de chicas que no pueden, no quieren, o no tienen capacidad de decisión tampoco. La otra semana una nena de trece, y ayer otra de catorce -empezó su embarazo con trece- . Y eso va seguir pasando, si no se aprueba la ley va a seguir pasando. Y después se llenan de chicos, y no les quieren ligar las trompas “porque son jóvenes”. Te genera una angustia, que un médico se ponga en un pedestal y diga “a vos no porque sos joven, a vos no porque no se qué cosa” No: toda mujer tiene derecho a hacer cumplir la ley sobre su cuerpo.

LID: ¿Ustedes qué piensan, están a favor o en contra de la legalización?

L: personalmente no, estoy a favor de la despenalización, de la legalización no. Darle la posibilidad a la persona que lo requiera, que esté despenalizado, no legalizado. Estoy sí a favor de la educación sexual en las escuelas. Me parece que a partir de la educación sexual en el inicio sexual de los chicos con educación se podrían evitar todas estas situaciones. Pero si estoy a favor de la despenalización porque que una chica que tiene bajos recursos recurre también a una ayuda o asistencia sanitaria también de bajos recursos, y eso implica la posible muerte de la paciente, o la infertilidad. Opciones hay, pero no se dan a conocer, desde la educación se podría dar a conocer pero no se practica en ningún lado. En una sociedad donde más de la mitad de los adultos tiene carencias, como ellos se crean ese círculo termina siendo cerrado: si ellos no conocen tampoco le van a dar a conocer a sus hijos, y entonces se repite.

B: Yo personalmente sí, estoy a favor. Por ahí que una enfermera te diga que está de acuerdo con la legalización es raro, porque desde que estudiás estás a favor de la vida, y es raro decir que una está a favor de lo que otros ven como “terminar una vida”. Una que trabaja en salud sabe que hay cuestiones que van más allá. Si nos basamos en la situación de la gente que es pobre, que somos nosotros, si, y también queremos que haya educación sexual en las escuelas.

L, B y C: Acá hemos tenido casos tremendos, sin dar nombres, pero hace un tiempo tuvimos un caso de una nena que la mamá le había aconsejado que se ponga perejil, ella acá nunca dijo que lo había hecho, la mamá tampoco, se necrosó su útero, hizo una asepsia y bueno, falleció. Cuando la madre avisó ya era tarde. De lo que se trata es que no se mueran mujeres, haciéndolo de forma casera, por ahí pasa por eso, tratar de evitar eso.

LID: ¿Y pensándolo como mujeres, más allá de lo profesional?

L: Como mujer, yo creo que es una opción personal, porque solamente la mujer sabe qué pasa por su cuerpo, solamente ella sabe si se siente o no capaz.

B y C: Una decide lo que quiere o no hacer, pero hay casos y casos.

LID: ¿Qué se imaginan que pasaría si se legaliza el aborto?

L.: Se supone que bajaría la tasa de mortalidad infantil/adolescente, y poder tener la posibilidad de elección, pero una cosa no quita la otra, porque vos a tu cuerpo lo podés flagelar abortando cuatro veces en poco tiempo, porque al manosear tanto tu útero se llega a la infertilidad. Yo creo que el puntapié tiene que ser la educación sexual, después de eso la posibilidad de abortar, no se puede separar una cosa de la otra.

Acá la mayoría de casos que han terminado en abortos que yo he visto, eran menores de 17 años. Y eso es por la ignorancia, si tuvieran mayor conocimiento no se llegaría a esto.

M.: Y que salga la ley, que se yo. Tengo muchas ganas que salga, pero está muy peleado. Porque no se si se va a poner en juego lo que realmente se necesita, sino el “qué mal quedo o qué bien quedo” si voto esto o aquello. También es verdad que nunca estuvo toda la sociedad tan metida en esto, eso también es verdad, y a una la pone contenta, porque también ves que hay un montón de gente que se está comprometiendo con la lucha esta. No sé si desde este gobierno dejaran que salga para tapar todas las barbaridades que están haciendo. Pero las mujeres están empoderadas, y las artistas que salen y dicen, y todo, no se les va a hacer tan fácil ahora no tratar la ley. Lo que va a cambiar si se aprueba es que la pobrecita que se lo va a hacer en condiciones infrahumanas no se va a morir. Va a ser un derecho adquirido. ¿Hacia quién? Hacia quienes tiene menos recursos, porque vamos chicas, el que tiene va y paga. Hoy sale 30 mil pesos.

LID: ¿Qué te parece que influyó para que hoy esté la legalización del aborto en la tapa de todos los diarios?

M.: Exactamente no sé, pero es como lo de la violencia de género: cuando alguien empezó a hablar de eso, todo el mundo se acopló. Hasta que no se hacen campañas y eso, no pasa nada. Acá atendemos un montón de mamás que sabemos que han sido golpeadas, y que ven que cuando se anima una se animan dos se animan tres.

LID: ¿Vas a movilizar el miércoles?

M : Yo de todo lo que puedo participar participo, porque me parece que es la manera: no quedarnos calladas, no quedarnos adentro, cuantas más seamos mejor.



Source link