Razones

La vuelta del malón de Revelli
La vuelta del malón del maestro Francisco Revelli

La historia del pensamiento no sólo argentino sino latinoamericano tiene una matriz la recorre: la oposición entre civilización y barbarie.

El destino de nuestros países, se nos decía y se nos sigue diciendo, depende de dejar atrás la barbarie y avanzar hacia la civilización.

La barbarie fueron los indios, los cabecitas negras, los migrantes y los arrabaleros. También los villeros, los cartoneros o simplemente “los del interior”.

Pero hoy, como en el siglo pasado, en la barbarie pasan cosas interesantes, cosas que hay que ver y discutir. Los límites entre civilización y barbarie se borran.

Quien va hacia la barbarie, sabrá luego que:

La barbarie del pensamiento es la única manera de salirse de la sumisión de la doxa.

Las pasiones del bárbaro no se domestican, y la civilización no puede ser desapasionada.

La política es el arte bárbaro por excelencia ya que no la rige la ciencia sino la fortuna.

El idioma universal es el fútbol, deporte bárbaro donde la pelota se mueve con los pies.

En lo de los bárbaros se come bien.

Hay más de una manera de ser bárbaro: hay pluralidad de barbaries.

En la barbarie, como en el desierto del sur hace ciento cincuenta años, los desterrados, los viajeros o simplemente los curiosos son bienvenidos.