Alerta epidemiológica: ya son seis las víctimas mortales de la bacteria

0
30


Este miércoles pasado el mediodía se conoció el caso de un bebé de 20 meses en Viedma, Río Negro. Fue en el sanatorio privado de General Roca a causa de la bacteria streptococcus pyogenes.

El bebé que según informaron desde el Ministerio de Salud de Río Negro “ya tenía una patología previa, estaba con neumonía y se sobreinfectó” falleció el 3 de septiembre aunque las autoridades sanitarias del lugar lo confirmaron recientemente. El mismo día un hombre de 38 años de Pergamino falleció por la enfermedad, siendo el primer adulto víctima de la bacteria streptococcus pyogenes.

Ambos casos se suman al de una niña de 7 años en Misiones, que falleció en un sanatorio privado y de otra nena de 6 años en Rosario a causa de la bacteria streptococcus pyogenes.

El lunes se conocieron las muertes de 2 niños, uno de 5 meses y otro de 7 años en el hospital porteño Elizalde, a causa de la misma bacteria. Los casos denunciados en AMBA fueron cinco, el quinto chico ya fue dado de alta y los otros dos permanecen internados.

Como informan desde la Sociedad Argentina de Pediatía, la bacteria streptococcus pyogenes “causa un amplio espectro de manifestaciones clínicas de enfermedad, desde cuadros leves, como faringitis, impétigo, escarlatina, hasta infecciones invasivas graves. Se definen como infecciones invasivas por streptococcus pyogenes que provocan cuadros de bacteriemia, osteomielitis, celulitis, meningitis hasta la fascitis necrotizante y síndrome de shock tóxico estreptocócico, que presentan elevada morbimortalidad”.

Y aclaran que si bien “Los niños sanos pueden ser afectados por este agente y el rango de edad va desde los primeros años y ocurren durante toda la etapa pediátrica. Los adultos también lo pueden padecer”.

Hay factores de riesgo en niños que lo hacen más frecuente, como “padecer o haber tenido varicela recientemente, infecciones de piel y partes blandas, infección de herida quirúrgica, infecciones virales previas y alguna condición subyacente relacionada con la inmunidad del paciente” explica el documento.

También resaltan que las infecciones invasivas suele ser especialmente la piel y secundariamente las mucosas. Es poco habitual su forma “invasiva”, que se producen cuando esta bacteria invade el torrente sanguíneo.

El streptococcus pyogenes es un estreptococo del grupo A (GAS, por sus siglas en inglés). La tasa de incidencia en su forma invasiva es de 4.97/10.000 egresos hospitalarios, siendo la infección en la piel la puerta de entrada predominante de la bacteria. El infectólogo Eduardo López, jefe del Departamento de Medicina del Hospital Ricardo Gutiérrez, explicó que “es raro que esta bacteria pase a sangre. Si eso sucede puede impactar en varios órganos, que fue lo que sucedió en el caso de los chicos que murieron. La mortalidad oscila entre el 20 y el 30 por ciento”, siendo los casos mortales, muy poco frecuentes.

El profesional advirtió la importancia de lavarse las manos y cortarse las uñas, para prevenir, como mantener los ambientes aireados. “Y que si se lo trata a tiempo, con penicilina el infectado deja de contagiar entre las 12 y las 24 horas”.

Los síntomas más frecuentes son lesiones en la piel y fiebre, la consulta a tiempo con un profesional y el diagnóstico rápido, permiten junto a un tratamiento con antibióticos disminuir notoriamente los riesgos de mortalidad.

A causa de los primeros cinco casos la Secretaría de Salud emitió un alerta epidemiológica para frenar los brotes de la enfermedad. Los chicos portadores de la bacteria Streptococcus pyogene fueron un bebé de 5 meses, uno de 20 meses y seis niños entre 3 y 7 años. Los chicos que murieron son de Capital Federal, Avellaneda, Rosario, Misiones y Río Negro. Y un adulto en Buenos Aires.

Pese a que a comienzo de la semana el Gobierno declaró el alerta epidemiológica, continúa sin garantizar una buena alimentación, viviendas aptas, con los servicios esenciales y controles y vacunas al día.

Es sabido que la caída de la inmunidad por las condiciones de vida degradadas, la mala alimentación, las infecciones previas por ambientes inadecuados aumentan los riesgos de contagio y son los niños los que quedan más expuestos.



Source link