El Gobierno busca negociar con los gobernadores y ofrece absorber el 66 % del recorte fiscal

0
47


Al día siguiente del comienzo de la ronda de negociaciones con los Gobernadores por los costos del recorte fiscal y el Presupuesto 2019, desde el Gobierno decidieron cambiar el reparto del ajuste en un 66 % para sumar voluntades.

En el segundo día de reuniones con Gobernadores para aceitar los acuerdos y responsabilidades de cara a las exigencias del recorte fiscal -recientemente recalculado al alza- y del presupuesto 2019, desde el Gobierno plantearon un cambio de estrategia.

Podes leer: El Gobierno y los gobernadores pactan el ajuste del FMI

En esta oportunidad los convocados fueron los ministros de Economía y Hacienda de las provincias cambiemitas (Ciudad de Buenos Aires, provincia de Buenos Aires, Jujuy, Mendoza y Corrientes); y fueron el Superministro Nicolás Dujovne y el ministro del Interior, Rogelio Frigerio los encargados de transmitir el giro del timón del recorte fiscal.

En el día de hoy Dujovne y Frigerio recibirán a los ministros de Economía y Hacienda de provincias de la oposición: Córdoba, Tierra del Fuego, San Juan, Chaco, Salta, Neuquén, Misiones y Río Negro.

Mientras desde los medios afines al Gobierno exponen este giro como un acto de “buena voluntad” del macrismo hacia las provincias, lo innegable es que no les quedaba otra si querían avanzar en las negociaciones. El reparto de modalidad “fifty-fifty” en el ajuste fiscal se había convertido en un punto “casi imposible” de resolver sostuvieron algunas fuentes oficiales al diario La Nación.

Nuevo reparto del ajuste: 66 % (Nación)- 33 % (provincias)

Para cumplir con las exigencias del FMI que supone bajar el gasto abruptamente con el fin de cumplir con la meta fiscal de 1,3 % en 2019 (año electoral), el recorte recientemente recalculado asciende a más de 300.000 millones de pesos, frente a los 200.000 millones de pesos previos.

Dujovne y Frigerio planificaron este “guiño” a las provincias para continuar con las negociaciones, contando con el aval de la mesa chica de Cambiemos que componen además de Marcos Peña; la Gobernadora de la provincia de Buenos Aires y el Jefe de Gobierno porteño. El Gobierno no da puntada sin hilo, no hay que olvidar que sobre Vidal y Larreta- gobernadores de dos territorios muy favorecidos el Gobierno, recaen quejas desde la oposición.

Un ejemplo fue el pedido del gobernador de Córdoba -Juan Schiaretti- para traspasar Edenor, Edesur y AySA a la Ciudad y a la provincia de Buenos Aires, y la quita de los subsidios al transporte de pasajeros en el área metropolitana.

La distribución del recorte fiscal utiliza como referencia la ley de coparticipación federal de impuestos. Las provincias deberán ajustar un porcentaje muy similar a lo que cobran por coparticipación. De esta forma Córdoba debería recortar $ 8.100 millones; Entre Ríos $ 4.300 millones, y Mendoza $ 3.800 millones, y Bueno Aires cerca de $ 20.000 millones.

En declaraciones a La Nación Rogelio Frigerio, quien es el hombre de Macri encargado del lobby provincial sostuvo que: “Es un inmenso desafío equilibrar las cuentas de un Estado que heredamos desmantelado. Necesitamos el esfuerzo de todos para retomar el camino del crecimiento y el desarrollo económico. Ese es nuestro norte”.

Los planes del Gobierno son lograr la aprobación del Presupuesto 2019 digitado por Christine Lagarde, Directora del FMI, que estará visitando la Argentina este fin de semana. Para lograrlo se tomara el tiempo necesario, mientras tanto lo importante es mostrar hacia afuera que el ajuste está en marcha.

Podes leer: A pedido del FMI: el presupuesto del ajuste, un adelanto

En el ideal del Gobierno las provincias deberían hacerse cargo de la salud, educación, seguridad y transporte; lo que le generaría a la Nación un ahorro de $90.000 millones anuales en funciones que consideran “no son de su responsabilidad”. La realidad es que el tijeretazo fiscal impactará de forma distinta en cada provincia según las posibilidades de cada una, el ahogo fiscal seguramente acelerará los efectos de la crisis en las provincias más pobres.

Por su parte la oposición peronista que está negociando las claves del ajuste para sacar algún rédito político de cara a las elecciones, no ha mostrado resistencia al acuerdo de entrega con el FMI.

Son los sectores de trabajadores quienes están viviendo en la devaluación de sus salarios los costos de las corridas cambiarias y de la crisis económica en marcha que se profundizará en los próximos meses. Los jubilados y beneficiarios de las AUH por su parte fueron los primeros en recibir un robo en los ya mínimos montos que cobran con la reforma de la movilidad previsional votada en diciembre. La creciente inflación que el Gobierno no controla, o incluso acelera con los tarifazos, opera a su favor. Hay que denunciar el acuerdo con el FMI para frenar los planes de ajuste contra los sectores vulnerables y los y las trabajadores.

Podes leer: Jubilaciones como botín de “guerra” en la negociación entre Nación y gobernadores



Source link