Hoy es el Subte, mañana somos todos

0
1140


En La Izquierda Diario: Un arma para la crítica en Filosofía y Letras de la UBA (Junio 2018), el periódico impulsado por la agrupación En Clave Roja (PTS+Independientes), conducción del CEFyL.

Walter Flores

Consejero de la Junta Departamental de la Carrera de Filosofía

Este martes 22 los trabajadores del subte fueron duramente reprimidos por la policía de la ciudad bajo las órdenes de Rodríguez Larreta mientras desarrollaban un paro en la línea H. El saldo de la represión fueron 16 metrodelegados detenidos. Todo esto se da en el marco del reclamo que venían levantando los trabajadores contra el techo del 15% a las paritarias que quiere imponer el gobierno de Mauricio Macri. Vienen reclamando con paros en diversas líneas y apertura de molinetes para poder así defender sus salarios, mientras tanto denuncian a la empresa Metrovías que continúa acumulando ganancias e intenta aumentar el precio del boleto a $12,50, generando tarifazos que sufre el pueblo trabajador en sus bolsillos. Además, el gobierno ataca a los metrodelegados desconociendo su organización gremial AGTSyP que es la que votaron en su mayoría los trabajadores del subte para ser representados en contraposición a la UTA.

Luego de la represión el sindicato de los trabajadores del subte AGTSyP llamó al paro en todas las líneas por tiempo indefinido hasta que liberaran a todos los detenidos. Pero durante el transcurso del día, frente a la indignación que generó la represión en la sociedad y la magnitud que significa para la organización de los trabajadores que tienen que enfrentarse al macrismo, nuevamente el kirchnerismo brillo por su ausencia. Todo el mundo sabe que son quienes manejan sindicatos muy importantes en la capital federal por el poder y el impacto que tienen sus medidas. Gremios como UTE por ejemplos. ¿Por qué no se llamó al paro en solidaridad ese día para no permitir que Macri logre darle una lección a toda la clase obrera?

Los trabajadores de otros sindicatos también sufren el mismo ajuste con el techo a las paritarias, el tarifazo, el constante aumento de precios y la presión del pago a la deuda que recae sobre sus hombros, sin embargo a la hora de salir a luchar las medidas que se toman son aisladas y sin un plan que las continue. ¿Se imaginan la contundencia del reclamo si ante el ajuste de Macri los trabajadores unieran sus conflictos bajo un plan de lucha unificado? El gobierno encontraría una verdadera resistencia ante sus planes de saqueo al pueblo trabajador. Pero la realidad es otra, las luchas en curso están todas separadas y ante los casos de represión como este, el accionar de los dirigentes sindicales no pasa de los pronunciamientos en solidaridad, de medidas concretas ni hablar. No está en los planes del kirchnerismo poner contra la cuerda al macrismo. Tienen que funcionar como contención de la bronca para que esta no se les vaya de las manos poniendo en riesgo el régimen. Su objetivo es mantener en pie al gobierno hasta 2019, desgastando pero no dándole la estocada final, para luego asumir ellos y volver a administrar la caja del Estado. Ante casos como los subte se evidencia cual es su accionar.

En el transcurso de la jornada se fue viendo las distintas posturas que fueron tomando los sectores políticos ante el hecho. Cristina Kirchner quien hace unos meses asumía su banca en el senado y decía que iba a discutir todo, parece haber olvidado sus dichos porque ante la represión a los trabajadores no apareció para brindar repudio alguno ni mucho menos solidarizarse con el reclamo. Daniel Scioli quien volvió del silencio hace algunos días para respaldar al gobierno ante la crisis económica, no abrió la boca en ningún momento para hablar sobre el conflicto del subte.

Entre los estudiantes existieron posturas contrapuestas. Por un lado las organizaciones estudiantiles como la Franja Morada en la Facultad de Derecho salieron a avisarle a los estudiantes que por el paro de subte salieran antes de sus casas para llegar a las cursadas. Ni el más mínimo repudio a la represión a los trabajadores esbozaron. Después está el caso de la UES que conduce el CECSo y paso el hecho por desapercibido, llevando a cabo una reunión de comisión directiva como si nada hubiera pasado.

Estas posturas dentro del movimiento estudiantil no son ingenuas. En momentos donde no priman los enfrentamiento abiertos contra el gobierno, tienen una forma de mantención de la pasividad que se muestra cómo utilizan los centros de estudiantes como gestión. El hecho del subte evidencia que ante una posible alza en la lucha de los trabajadores contra el ajuste pueden tomar formas más concretas a la derecha para evitar que si el movimiento estudiantil emerge como sujeto político esté en alianza con los trabajadores.

Es por eso que surge la pregunta: ¿Cuál es el rol que tenemos los estudiantes antes estos casos? ¿El ser meros espectadores de la realidad o tomarnos como sujeto de la misma e intervenir en ella para cambiarla? Nosotros estamos convencidos de la necesidad de la unidad obrero-estudiantil para enfrentar a el gobierno. Donde los estudiantes además de levantar nuestras propias demandas, levantemos la de los trabajadores y juntando ambas las llevemos a la victoria. El CEFyL intenta ser un ejemplo de eso. Un centro que interviene en la realidad y está presente nucleando la lucha estudiantil con las luchas obreras. Ante la represión en el subte fue el único centro en acercarse a brindar solidaridad y acompañar durante todo el día a los trabajadores. Desde la conducción EnClaveRoja proponemos llevar adelante una campaña en apoyo a los trabajadores del Subte, juntando 1 millón de firmas por los trabajadores, para respaldar su lucha mientras que otros sectores salen a demonizarlos. Para contraponernos a eso es que salimos a enfrentarnos contra el “sentido común” que quieren imponer desde los medios y buscamos el apoyo de la población con los obreros, en su legítimo derecho a la huelga.

Ya se vió la enorme contundencia de la clase obrera cuando esta reacciona, el paro de todas las líneas el martes tuvo repercusión en todos lados y fue una pequeña muestra de lo que pueden lograr los trabajadores cuando se organizan y salen a luchar. Imaginen lo que sería la fuerza de toda la clase organizada y junto con ella los demás sectores golpeados, como los estudiantes que vivimos el desfinanciamiento de la educación pública todos los días. Allí es donde reside la salida a la crisis, la alternativa ante el saqueo del gobierno es esta.

Es por eso que ante el peligro de que se constituya una fuerza alternativa que encuentre otra salida a la crisis, los medios de comunicación salen a querer tirarla abajo levantando ideas individualistas para separarnos. Durante toda la jornada los noticieros salieron a querer poner a los usuarios del subte contra los trabajadores por el paro, diciendo que los perjudicaban al complicar sus viajes. TN incluso llegó a llevar a un psicólogo para hablar del estrés de los pasajeros. En todos estos casos vemos como profesionales ya sea periodistas o un psicólogo son formados como material útil para el sistema y salen a protegerlo. Los estudiantes tenemos que preguntarnos qué es lo que queremos, ser funcionales al status quo con todas las injusticias que en éste existen o ser quienes formen un pensamiento crítico que cuestione el orden de los establecido y busque transformarlo cambiando esta sociedad de raíz. Allí reside lo vital de la cuestión, mercantilizar los conocimientos o ponerlos al servicio de las grandes mayorías explotadas en esta sociedad.

El estudiante no es una categoría analítica exenta de todo lo real cuya vida transcurre únicamente por el círculo académico, este está inmerso en la vida misma con todos lo que ocurre en ella. Es ante casos como los de la represión del Subte o como han sido en días anteriores la represión a Cresta Roja, a los mineros de Río Turbio, ante la presión brutal del gobierno sobre los trabajadores, donde se debe tomar una decisión, si estar con los que luchan o encerrarse en el círculo universitario porque nos dicen que recibirse es la manera de “salvarse” en medio de la crisis.

Nosotros queremos levantar las grandes gestas del movimiento estudiantil como el Mayo Francés o el Cordobazo, hechos donde este se unió a los obreros y juntos lucharon por cambiarlo todo. Creemos firmemente en que otra sociedad es posible, en que la vida del que trabaja vale y que el accionar del que estudia es fundamental a la hora de cambiarlo todo, es por eso que desde esta nota queremos dejar sentada nuestra postura pero además que todo estudiante de nuestra facultad que la lea, vea cual es el nudo de la cuestión y sienta la imperiosa necesidad de movilizarse y salir a luchar ante estos hechos, que los próximos ataques del gobierno nos encuentre unidos en las calles con los que salen a enfrentar el ajuste y juntos podamos torcer la balanza para que por primera vez la crisis la paguen ellos.



Source link