Morón: escuelas cerradas y organizadas

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Luego del crimen social de Sandra y Rubén, se destapó la precariedad en la que se encuentra la educación pública y sus terribles condiciones de infraestructura. El municipio de Morón no es la excepción y son al menos 15 los colegios sin clases por este motivo.

La semana pasada tuvieron lugar las movilizaciones distritales y a Moreno, que protagonizaron miles de docentes, en repudio las muertes evitables de dos trabajadores de la educación producto de la desidia estatal. Una vez en los colegios, se multiplicaron las asambleas y/o reuniones con las familias para intercambiar sobre lo ocurrido y la situación de infraestructura de cada establecimiento.

En Morón, el distrito del intendente Tagliaferro, son las 15 escuelas que no están funcionando. Entre ellas, las primarias 7,26, 83, 102, secundaria 36,39 y el CFI 1 son algunas de las escuelas que estarían sin clases por problemas edilicios y de infraestructura. Esto se suma a los colegios que tienen peligro de derrumbe o desperfectos eléctricos.

Con este panorama, salta a la luz los problemas estructurales que hay en cuanto a las condiciones materiales en las que se enseña y aprende. Por ejemplo, el Centro de Educación Complementaria 801, donde hay más de 120 alumnos que cuentan con el servicio de comedor, están sin gas desde octubre y la comunidad vienen reclamando hace meses esta situación mientras intentan “arreglarse” con un anafe para calentar la leche.

En la secundaria 42, una de las pocas que cuenta con doble jornada, en mayo tuvieron una supervisión, pero esta semana los trabajadores de la institución sintieron olor a gas y se produjo un fogonazo por lo cual decidieron suspender las clases.

En el colegio Chacabuco fue cortado el gas directamente, porque había una perdida y ahora todo el sector del bufete está sin luz por una falla técnica. De la misma manera, encontraron una falla de gas en el CFI que funciona junto a los colegios 501 y 506, donde los gasistas terminaron por poner el cepo de gas en los tres establecimientos.

En algunas escuelas, como la secundaria 39 y primaria 83, la respuesta frente a los pedidos de docentes y familiares, fue enviar gasistas sin matrícula, por parte una empresa contratista. Según el relato de otros docentes, pareciera que es el funcionamiento de estas empresas que no dejan informes claros sobre la situación a cargo del personal necesario. Así, hubo escuelas donde el Consejo envío gasistas que dieron la habilitación para su funcionamiento, pero luego la empresa de gas encuentra fugas. En otros casos, directamente las escuelas cortan el gas para “dar garantías de seguridad” para el dictado de clases, pero en realidad están anulando un servicio elemental.

El Gobierno de Vidal demuestra que no le importa la vida de estudiantes y docentes, sino que privilegia los intereses de las empresas contratistas que mantienen un gran negociado con el Estado. Mientras, la escuela pública sufre las consecuencias de décadas de desinversión. En la Provincia de Buenos Aires las políticas de Daniel Scioli y de la actual gobernadora María Eugenia Vidal reflejan esa desidia hasta el desenlace fatal que, tal como decían los docentes y estudiantes en las asambleas y en las movilizaciones, le pudo haber tocado a cualquiera en cualquier lugar. Así, en la primera 8, las familias habían realizado con mucho esfuerzo una colecta con la cooperadora para arreglar los baños y cuando llego la empresa contratista rompió todas las obras para comenzar de cero.

Además, en este contexto hay algunos inspectores y directores que están amenazando con que deben poner el ausentismo a aquellos docentes que no se presenten a trabajar si toman la medida de fuerza de no dar clases. Por su parte, desde el sindicato plantearon que el Jefe Regional de Inspectores no autorizó que pasaran el ausentismo.

Desde la Marrón docente (PTS + independientes) se plantea en cada asamblea o reunión la creación de comisiones de infraestructura, que funcionen como un espacio de organización permanente de docentes auxiliares estudiantes y familias para pelear por los arreglos necesarios y controlar el desarrollo de las obras.

Es hora de ir por todo, no se puede dejar la vida en manos de funcionarios responsables por el deterioro histórico de la escuela pública, pero tampoco permitir que quieran minimizar esta enorme crisis de infraestructura al arreglo de una estufa o unos bidones de agua, como quieren hacer.

Hay que avanzar en la coordinación de todos los docentes para unir fuerzas y el Frente Gremial docente en cada distrito debería ponerse a la cabeza de esto.

Esta pelea tiene que ir atada a que urgente que se aumente el presupuesto educativo. El Gobierno provincial de Vidal, responsable de otorgar el presupuesto educativo necesario y de garantizar las condiciones de infraestructura y de seguridad e higiene de las escuelas de la provincia. Esta es la única forma de exigir justicia por Sandra y Rubén.

Plata hay, hay que pelear para que sea destinado a presupuesto para educación ya. El Gobierno destina millones al FMI y también les quitaron las retenciones a los empresarios. El Gobierno debe decidir de dónde saca el dinero, pero no hay forma de apalear esta crisis sino es con más presupuesto.

La predisposición de la docencia a luchar se mostró con las enormes movilizaciones ¡es el momento de ir por todo! Es fundamental un plan de lucha que incluya la acción unificada en los distritos centros políticos como La Plata o CABA. Los sindicatos tienen que llamar a asambleas y acciones distritales y provinciales para golpear todos juntos de manera unificada.

Además, el Gobierno busca dar manotazos de ahogado instalando en los medios de comunicación falsas campañas anti corrupción para intentar salirse de la crisis. Pero es imposible tapar el sol con la mano, y la imagen del Gobierno no para de caer en picada. El último trabajo de la consultora Analogías en la estratégica provincia de Buenos Aires sentenció que la gestión de Mauricio Macri cuenta con un 63 por ciento de desaprobación, mientras que sólo un 26,1 la considera positiva. El Presidente tiene una desaprobación del 60,2 por ciento y una aprobación del 37,7 y también continúa en descenso la imagen de la gobernadora bonaerense, María Eugenia Vidal. El cinismo del Gobierno no tiene límites, y no solo Vidal ni siquiera dio la cara, sino que enviaron al vice ministro de educación mandando al dia siguiente que el problema es que la acula estaba abierta.

Junto a las familias, los trabajadores de la educación, docentes y no docentes son los únicos que sostienen la educación pública. Ahora, son miles los organizados desde las escuelas haciendo valer su decisión y uniéndose con el resto de las escuelas que tienen una fuerza imparable.



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