Murciélagos en la ciudad: ¿amigos o amenaza?

0
92


Este miércoles en San Cristóbal se realizará una charla a cargo del Dr. Andrés Palmeiro del Programa de Conservación de Murciélagos para conocer su importancia y qué hacer si nos cruzamos con ellos.

A pesar de no ser animales agresivos ni peligrosos en su comportamiento normal, los murciélagos nunca han gozado de buena fama, generando pánico y rechazo por estar asociados usualmente a enfermedades. Sin embargo, basta con sumergirse un poco en su mundo para cambiar de parecer.

Por esta razón, el próximo miércoles 6 de junio el Dr. Andrés Palmerio, integrante de la comisión de investigación del Programa de Conservación de Murciélagos de Argentina (PCMA), dará una charla en la sede de Aves Argentinas, Matheu 1246, barrio de San Cristobal (CABA), a partir de las 19 horas para conocer aún más a los habitantes más fascinantes y menos conocidos de nuestra ciudad.

La actividad será libre y gratuita, y será trasmitida en vivo por Aves Argentinas.

Controladores biológicos y polinizadores

Estos mamíferos, los únicos en su clase que pueden volar, reciben el nombre científico de quirópteros y en realidad tienen dietas muy variadas. Sin embargo, dos tercios de las actuales especies, la mayoría de ellas habitantes de las ciudades, son insectívoras. Es decir, son controladores biológicos de plagas como mosquitos, polillas, moscas, entre otros.

Otro gran porcentaje son frugívoros, alimentándose de frutas y néctar, y polinívoros, es decir, que se alimentan de polen. Estos también cumplen un rol ecológico clave, ya que ayudan a mantener el equilibrio del ambiente dispersando semillas, algo fundamental para la regeneración de nuestra flora.

En el caso de la ciudad de Buenos Aires, esta ha estado habitada por murciélagos desde antes de su fundación. En la actualidad habitan alrededor de ocho especies, siendo la más abundante la del murciélago cola de ratón (Tadarida brasiliensis), una especie migratoria que viene a nuestro país entre septiembre y noviembre a reproducirse.

Tadarida brasiliensis.

Estos consumen por noche un 50 % de su peso en alimento. Eso quiere decir que una colonia pequeña (de unos 180 a 200 individuos) consume aproximadamente un kg de insectos por noche.

Por su importancia está protegida por la Convención sobre Conservación de las Especies Migratorias de Animales Silvestres, más conocida como la Convención de Bonn, un tratado intergubernamental que obra por la conservación de la vida silvestre y de sus hábitats a escala mundial, y que fue ratificado en nuestro país por la Ley Nacional 23.918.

Según la organización Aves Argentinas, organizadora del evento, “los murciélagos porteños, que antes se refugiaban principalmente en cuevas u oquedades de los árboles, se han adaptado a interactuar con nosotros y ahora también utilizan espacios en desuso, edificios abandonados, puentes, taparrollos de persianas, entre otros espacios oscuros y cerrados”.

“La utilización de construcciones humanas a modo de sitios de descanso, cría, o hibernación no constituye amenaza alguna”, aseguran. “Solamente hay que estar atentos a posibles olores por el guano acumulado o al deterioro de materiales”.

En nuestros país el Programa de Conservación de Murciélagos de Argentina (PCMA), integrante de la Red Latinoamericana para la Conservación de Murciélagos (RELCOM) y del Programa de Investigaciones de Biodiversidad Argentina (PIDBA), se encarga de su estudio y conservación, y de educar e informar a la población en general sobre su importancia.

Además, impulsa específicamente la protección de las Áreas de Importancia para la Conservación de Murciélagos (AICOMS), las cuales “comprenden desde Parques Nacionales hasta edificios públicos como la Facultad de Derecho de Rosario. Está integrado por investigadores, estudiantes y miembros de la comunidad comprometidos”.

Por su parte, Aves Argentinas es miembro de BirdLife International, y desde hace 102 años trabaja en la protección de aves silvestres y la naturaleza, desarrollando proyectos y actividades de conservación, investigación, educación y divulgación.



Source link