Romelia, 14 años, víctima fatal del tarifazo

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Edenor había retirado medidores del asentamiento Buen Ayre de Ituzaingó. Sus vecinos no podían pagar el servicio. Algunos se colgaron. Romelia Dos Santos murió electrocutada en su casa.

A veces cuando hablamos del tarifazo hablamos de números. Del 700% que aumentaron algunas boletas de luz, de los 700 millones que ganó una empresa de energía, de los grados que hay que poner el aire acondicionado.

O del esfuerzo que nos piden que hagamos Macri y Vidal.

Hablemos de lo que significa el tarifazo en la vida de millones de personas. Hablemos del barrio Buen Ayre, en Ituzaingó. Sin gas natural como el 35% de los bonaerenses, sin cloacas como el 50%, sin agua corriente como el 25%.

Hablemos de Romelia, que vivía allí con su madre y su hermano. De Edenor, que decidió retirar varios de los medidores del barrio porque algunos vecinos no podían pagar la luz y tenían deudas. Y que no les queda otra que colgarse para poder cocinar, bañarse o no morirse de frío.

Hablemos de Romelia Dos Santos, que el domingo pasado salió de bañarse y al colgar su toalla en la reja de la ventana murió electrocutada. 14 años tenía.

Dicen que la lluvia, el viento y el precario cableado electrificó su casa y las de otros vecinos.

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Los mismos vecinos que le preguntan a los medios que se acercan allí “¿cómo hago para pagar esa factura sino tengo trabajo? De las 8 familias que vivimos en el pasillo, a uno le vino $8000 a otro $10.000 y a mi $15.000, ¿qué quieren, que vivamos en la oscuridad? Nosotros dependemos de la luz, no tenemos gas. Hace meses que le reclamamos a Edenor que los cables están todos viejos y que hay que cambiarlos. Hace un mes se prendió fuego un cable y aunque reclamamos, nadie vino. Hoy ya es tarde” (La Ciudad Web).

Y que “colgarse para poder tener luz, está mal, pero peor es vivir a oscuras, sin poder tener electricidad. Desde hace tiempo que ya no podemos pagar la luz”. La vida en el barrio es cada vez más triste. A las 10 de la mañana, el barrio esta lleno de gente, pero no porque sea feriado, es porque no hay trabajo. Las changas hace rato que desaparecieron”.

El tarifazo fue otro mazazo brutal a cientos de barrios y asentamientos como el Buen Ayre. Allí donde la precariedad laboral y el lucro con los servicios públicos se transforman en una trampa mortal.

A Romelia el negocio de los servicios públicos le costó la vida.



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