TLCAN: ¿hacia una flexibilización de las exigencias de Trump?

0
68


La administración estadounidense está valorando la posibilidad de firmar una versión “light” del tratado.

En entrevista con CNBC, Steve Mnuchin, secretario del Tesoro, declaró “Creo que por ahora aún nos estamos enfocando en un nuevo TLCAN que podría pasar por el Congreso, pero fácilmente podemos ver el tratado ‘adelgazado’ como una alternativa y eso es algo que el Presidente puede considerar, por el momento está enfocado en el acuerdo que quiere obtener entre los tres países y ya veremos cómo pasarlo por el Congreso.

Al aquietarse las aguas de una eventual guerra comercial entre Estados Unidos y China –esto por la apertura de negociaciones- la modernización del TLCAN salió al ruedo de nuevo.

Desde la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex), Juan Rodrigo Moreno -su consejero delegado de asuntos internacionales y miembro del ‘Cuarto de Junto’- planteó: “Que se modifique el TLCAN en ciertos aspectos de modernización sin afectar los elementos estructurales del tratado, no le veríamos inconveniente toda vez que subsista el TLCAN actual, que ha sido conveniente; desde luego EU está empujando por la modernización integral que incluya la incorporación de las cláusulas tóxicas.”

Aunque matizó explicando que los empresarios podrían plantear cierta apertura para revisar ajustes al acuerdo actual, pero que “no visualizan un tratado que incluya las propuestas espinosas de EEUU.”

En realidad, aun no está dicho si los tres gobiernos socios del acuerdo están dispuestas a tener la “flexibilidad” suficiente para acercar posiciones y llegar a un acuerdo sobre los temas más difíciles.

A favor de que Trump resigne su exigencia de modificar las reglas de origen del sector automotriz para que se construya una mayor parte de los automóviles en América del Norte y en particular en Estados Unidos está la presión de las trasnacionales del sector. Pues hasta ahora se han beneficiado de los más bajos salarios del mundo en México, a costa de sumir en la pobreza a la clase trabajadora.

Los analistas estiman que si se zanja este tema, es factible que las demás cuestiones espinosas se resuelvan y se podría alcanzar rápidamente un acuerdo. Pero en caso de cada tema pendiente exija la misma tensión que el automotriz, hay meses por delante de negociaciones del tratado.

Entre los otros temas “controvertidos” se cuentan la agricultura, una propuesta estadounidense para desmantelar el sistema de cuotas y aranceles de Canadá a su sector de productos lácteos, y sobre las demandas estadounidenses de una cláusula de caducidad a cinco años y eliminar algunos paneles de disputas.

¿Qué significa una versión “light”?

Es un texto sin cambios estructurales fundamentales, que no deba ser ratificado por el Congreso, y que el propio presidente Trump podría autorizarlo.

Según Enrique Quintana, director general de El Financiero, se puede tomar como ejemplo el acuerdo “light” que se pactó entre EEUU y Corea del Sur en marzo pasado.

En ese caso, la administración estadounidense desistió de aplicar el arancel de 25% a las exportaciones coreanas de acero. Y el gobierno de ese país asiático se comprometió a autorizar que las compañías automotrices de EEUU vendan hasta 50 mil autos anuales en Corea, en lugar de los 25 mil autorizados antes.

Según el pacto original, que había signado el demócrata Obama en 2012, se eliminaría un impuesto de 25% a las Pick-Up coreanas en 2021. Tras la modernización del acuerdo, la disminución será más gradual y terminará por eliminarse en 2041.

El acuerdo firmado por Obama fue objeto de diatribas y quejas del magnate devenido en presidente de EEUU: lo tachó de “horrible” y de “asesino de trabajos”. Pero lo cierto es que la nueva negociación dejó pocos cambios sustanciales según expertos.

En el caso del TLCAN las negociaciones –y la incertidumbre que trajo consigo- podría tomar un camino parecido: que se realicen cambios que Trump pueda presumir como logros de su administración, un guiño a su base electoral.

Pero, ojo, sin cambios profundos que lo enfrenten con los intereses de las trasnacionales, el incremento de sus ganancias a costa de una creciente explotación de la mano de obra en países como México, donde se aplicaron las reformas estructurales que garantizan la precarización laboral y la entrega de recursos al gran capital.



Source link