Universidad del Comahue: tras maniobras de la gestión se levantó la sesión extraordinaria del Consejo Superior

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La sesión comenzó con un nutrido grupo de estudiantes que reclamaba dar marcha atrás con la votación del 12 de abril que habilitó la acreditación de carreras a la CONEAU. Tras maniobras del rectorado y la conducción de la FUC, la sesión se levantó.

La sesión extraordinaria estaba convocada para tratar dos puntos: por un lado, la Resolución N° 0057/18 del Consejo Directivo de la Facultad de Humanidades que pedía rechazar lo resuelto por el Consejo Superior el pasado 12 de abril, cuando suspendió por un año el artículo 3 de la ordenanza 738/04 que impedía el proceso de acreditaciones de las carreras a la CONEAU “hasta la derogación de la Ley de Educación Superior”. Por otro, la convocatoria a una Asamblea Universitaria en octubre de 2018, para tratar las Acreditaciones de Carrera.

La convocatoria a la sesión fue una conquista de las asambleas, cortes, clases públicas y permanencia desarrolladas desde aquel 12 de abril en que 18 consejeros votaron sin ningún tipo de consulta previa a los más de 30.000 estudiantes, 2.300 docentes y 700 no-docentes.

Al ser una sesión de carácter extraordinario el orden del día no podía ser modificado, sino resolver esos dos puntos: si acompañar o no el pedido de la Facultad de Humanidades para rechazar la votación del Superior, y si convocar o no a una Asamblea Universitaria.

La sesión fue un verdadero circo, en el que los distintos partidarios de la acreditación se intentaron mostrar como los representantes de los estudiantes de Biología, a quienes el Ministerio de Educación Nacional no les otorgó sus títulos. Sin embargo, ni el rector Crisafulli ni el decano del CRUB Baez, explicaron por qué aún no iniciaron ningún reclamo ante el Ministerio o la Dirección Nacional de Gestión Universitaria, para exigir que entreguen en lo inmediato los títulos que el propio Ministerio reconoce mediante R.M. Nº 1628/83.

Luego de horas de chicanas y campaña electoral, se realizó un cuarto intermedio. En ese momento, en una negociación a puertas cerradas (con llave, literalmente), el rector Crisafulli acordó con los Consejeros Superiores estudiantiles del MILES y la CEPA -actual conducción de la Federación Universitaria del Comahue-, junto al FEI, la Mella y Resistencia Sur, presentar una moción contrapuesta a la que debía tratarse, donde solicitaban la habilitación de acreditación para las carreras de Biología y Enfermería.

De esa forma escandalosa, y pasando por encima de su propio reglamento, el rector y un sector de decanos organizaron, en conjunto con los consejeros estudiantiles, una maniobra que modificaba el orden del día e intentaba avanzar con la acreditación gradual de las carreras. Ante esta maniobra los estudiantes allí presentes reclamaron que se respete la orden del día y las autoridades levantaron la sesión. Fue la gestión quien no garantizó la continuidad, al no votar por sí o por no lo propuesto por la Resolución N° 0057/18 del Consejo Directivo de la Facultad de Humanidades.

Tras levantarse la sesión, una asamblea estudiantil resolvió exigir a las autoridades la continuidad de la Sesión Extraordinaria, comenzando por el tratamiento de la de la resolución de Humanidades. Al mismo tiempo, convocó una nueva asamblea inter-facultades para definir la continuidad del plan de lucha el próximo miércoles 16 de mayo.

Al finalizar la asamblea, Maive Franco, estudiante de la Facultad de Ciencias de la Educación y Psicología y militante de la agrupación En Clave Roja (Juventud del PTS + independientes), sostuvo: “esto no terminó acá. El rectorado hizo una maniobra con la patética complicidad de la conducción de la FUC y otras agrupaciones, dándonos la espalda a quienes desde hace un mes estamos luchando contra la CONEAU y la LES. No nos vamos a quedar de brazos cruzados. Este modelo educativo mercantilizador fue propuesto por los organismos financieros internacionales, los mismos que hoy van a volver a jugar un papel central de la mano del FMI. Ya sabemos cuál es su receta: ajuste fiscal, a la educación, la salud, a los trabajadores. No podemos permitir que avancen en la acreditación a la CONEAU. El desafío es multiplicar la lucha desde las bases, tenemos que ser cientos y miles defendiendo una universidad pública, que no esté al servicio de producir conocimiento y mano de obra barata para las petroleras, como quieren ellos.”



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