Aborto legal: "Los derechos de las mujeres no pueden ser piezas de cambio"

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Celeste Murillo cuenta qué actividades están previstas para la 8va presentación del proyecto de la CNDA por #AbortoLegal, además de la intriga por cómo votarán los bloques partidarios en esta oportunidad.

Este martes 28 se presenta por 8 vez consecutiva el proyecto de la CNDA.

Esta presentación tiene dos características especiales:

La primera es que se realiza después de las movilizaciones masivas del año pasado, la media sanción en la Cámara Baja y el rechazo del Senado el 8A

La segunda es que se realiza en medio de los preparativos de las elecciones presidenciales de octubre.

¿Por qué destaco estos dos aspectos?

Porque la pelea por el derecho al aborto se da en varios ámbitos a la vez. Para muchas personas que nos movilizamos el año pasado, el más importante es la calle.

Pero en el Congreso también hay muchos factores en juego, especialmente en este año electoral.

Algunas organizaciones, incluso feministas, dicen que mejor no tratar el proyecto ahora porque la Cámara no cambió todavía, entonces el resultado sería igual.

Pero hay dos problemas con esta forma de pensar:

En primer lugar, la votación de Diputados no se dio tal cual se especulaba en la presentación, cambiaron votos, se dieron vuelta a último momento, y la movilización masiva funciona muchas veces como política disuasoria. El poroteo, como se lo llamaba, fue cambiando. Y si fuera el caso de que nada cambie, ¿no es importante saber cómo votan los partidos y qué políticas privilegian?

El segundo es que el recambio de legisladores y legisladoras no asegura nada. Nada dice que automáticamente los legisladores nuevos vengan con posiciones más progres, tampoco la fuerza política es una garantía. Es lo que pasó con varios senadores que ingresaron con el FpV, y terminaron sumando 7 votos en contra de nuestro derecho a decidir.

La verdad es que cuando el aborto legal no forma parte de la plataforma, es un pista de que no es prioridad. No es una sorpresa que el FIT sea la única fuerza que tenga este reclamo no solo en su programa sino en sus 10 puntos urgentes.

En los bloques de Cambiemos y los peronismos hay legisladores a favor, pero también hay en contra y sobre todo: hay muchos compromisos con las iglesias y presiones muy concretas. Y detrás del discurso “es una postura personal”, como si la interrupción voluntaria del embarazo, fuera un problema moral y no de salud pública, sigue funcionando el lobby de las ONG antiderechos, las iglesias y los sectores conservadores.

No sé si se acuerdan, después de las votaciones de 2018, se repetía, “hay que seguir en la calle” y “no hay que votar ninguna lista que lleve legisladorxs que votaron en contra”. En ese momento, la escritora Claudia Piñeiro advirtió que si se cumplía esa promesa, solo se puede votar al FIT.

Otras ideas que daban vueltas eran “ya ganamos el debate en la calle” y “esta ley sale tarde o temprano”.

El reclamo de aborto legal ganó mucho apoyo pero los que se oponen a este derecho elemental también se pusieron en movimiento.

Es un tema presente en la campaña pero no hay un gran acuerdo en todas las fuerzas políticas de que es un tema urgente de salud pública y hay que tratarlo y aprobarlo. Más bien pasa lo contrario.

El proyecto tiene menos firmas que en 2018 (72 vs casi 50, todavía no se conoce la lista), los bloques mayoritarios de Cambiemos y FpV-UC no quieren hacer ruido.

Cambiemos no quiere roces con nadie porque no atraviesa un buen momento y el peronismo no quiere controversias con los sectores antiderechos en sus filas.

El mensaje del principal precandidato Alberto Fernández va en ese sentido. Ya anticipó que le parece innecesario avanzar de forma urgente y que este tema divide por eso hay que ser precavido. Hay sintonía con CFK.

Hay un denominador común: con excepción del Frente de Izquierda, los derechos de las mujeres son piezas de cambio. Por eso hoy uno de los pocos frentes que está apoyando activamente la presentación es el FIT y uno de los primeros firmantes fue el diputado Nicolás del Caño.

Pero mientras nos dicen “no hagamos olas” los sectores antiderechos están muy activos.

Es conocida la relación de la Iglesia católica con el peronismo, del Papa Bergoglio con organizaciones cercanas al kirchnerismo también, como la CTEP. Lo más COMILLAS nuevo son los puentes de las iglesias evangélicas con Cambiemos (particularmente Aciera, la Alianza Cristiana de Iglesias Evangélicas). ¿Modelo Bolsonaro? Argentina no es Brasil. Las recetas no se pueden repetir como formulas mágicas.

Pero esos lazos ya existen…

1) PBA: el pastor Gastón Bruno renunció a la vicepresidencia de Aciera en 2015 para sumarse a Cambiemos. Hoy es Director de Gestión de Asuntos Docentes en la Dirección General de Cultura y Educación de la PBA y el lazo de ME Vidal con el mundo evangélico).

2) Es conocida la llegada de Aciera a la gobernadora Vidal, que usó su poder para bloquear la reforma de la ESI en la PBA, por pedido de las iglesias. El referente de Aciera Jorge Sennewald se jactó de haber apretado a la gobernadora y el presidente Macri para que no avance la ley.

Las dos escenas del Cuento de la Criada que vimos a comienzos de 2019 en Argentina no dejaron indemne a ninguno de las dos coaliciones: Gerardo Morales (aliado de Macri) en Jujuy y Juan Manzur (peronista y aliado de CFK, fue su ministro de Salud) en Tucumán practicaron cesáreas forzadas a dos nenas violadas. Les negaron un derecho que ya contempla el Código Penal de 1921.

Los celestes están activos en política partidaria también: la Fundación Más Vida (ONG antiderechos con un discurso moderno, social, figuras jóvenes) llamó a fundar el Partido Celeste, cuyo lema es “El aborto es un flagelo social que hay que erradicar”.

Se movió el avispero de la fe y los punteros de Dios por ahora no quieren saber nada con un partido confesional:

  • El papa Bergoglio salió rápido a decir: “No va más el partido católico”.
  • El propio presidente de Aciera, Ruben Proietti, salió a aclarar que tampoco apoyaban la empresa.
  • Bergoglio habló de polifonía política y de la fe, la realidad es que las iglesias tienen lazos e influencias en Cambiemos y en todas las alas del peronismo. La excepción es el Frente de Izquierda.

    Para el 28M se prepara una concentración en el Congreso desde las 17 h y marchas en todo el país. En 2018 perdimos la votación pero ganamos mucho apoyo, todo ese apoyo no tenemos que dejar que lo usen para negociar entre los bloques mayoritarios o hagan demagogia.

    En 2019 tenemos que volver a ponernos en movimiento y volver a las calles, donde nuestra voz se escucha más fuerte.



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