¿Águila o perro?: la incógnita sobre qué hacer y qué decir en una entrevista de trabajo

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Encontrar trabajo a través de las páginas de búsqueda online y responder satisfactoriamente en una entrevista no es fácil. No se sabe qué decir porque no se sabe qué quieren.

Tengo un papel al lado de la computadora con todas las contraseñas de las páginas de búsqueda de trabajo. Normalmente uso la misma pero según el sitio, a veces tengo que adaptarla y agregar alguna mayúscula, número o símbolo.

Hay días que capaz estoy tres o cuatro horas sentada en la computadora, viendo la información de puestos disponibles que recibo. Me llega un promedio de 20 mails con anuncios todos los días. A pesar de la cantidad de cosas a las que me postulo, las entrevistas que consigo son pocas.

Ya cambié mi CV varias veces. Antes tenía uno y con eso me postulaba para todo. Ahora suelo tocarlo un poco, agregarle un dato o cambiarle alguna fecha, para que coincida con lo que me piden. Cuando me llaman para una entrevista tengo que fijarme bien qué versión de CV envié. Lo repaso. Aprendo de memoria las fechas, me fijo si tiene coherencia y ensayo las explicaciones hipotéticas ante las preguntas posibles. Practico cómo explicaría el paso de un trabajo a otro o la mudanza de La Plata a Capital. ¿Convendrá que les diga que vivo con mi novio o con un amigo?.

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Después de más de un año de búsqueda con poca suerte decidí cambiar por completo mi CV. Me saqué otra foto y tuve que reemplazar la que había cargado en todas las páginas. Puse una trayectoria laboral más breve, con menos experiencias pero más largas. Entré página por página de búsqueda y modifiqué la información sobre mi experiencia laboral campo por campo. Empresa, puesto, fecha de inicio, fecha de finalización, descripción de tareas realizadas, referencias, área de la empresa, personal a cargo. Nunca sé qué poner en el campo que me pide que especifique si llegué a ser senior, semi senior, junior, semi junior o training.

En fin. Todo parece engorroso pero normal, hasta que de repente noto que tengo ganas de romper el monitor o que estoy azotando el teclado de manera innecesaria. Cada vez que entro a una nueva página que me pide que registre mis datos, mi reacción es como la del emoji de la chica que se pega con la mano en la frente. Respiro profundo antes de enfocarme en el monitor y encarar el proceso otra vez, por millonésima vez, para poder postularme a un puesto de trabajo entre quién sabe cuántos cientos o miles.

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Todo así, hasta que un mail entre las decenas que llegan me convoca para una entrevista. Ahí hay que chequear la versión de CV que envié en su momento, pensar qué ponerme y pedir zapatos prestados. ¿Será necesario sacarme el arito de la nariz para ir?.

A las entrevistas normalmente las paso bien, sin mayores dificultades o al menos esa es mi percepción. El tema es que después no me llaman. Quisiera que ya nadie me pregunte “¿cómo te fue?” porque ya no sé qué buscan. No sé cómo mostrarme. Estoy cansada de tratar de demostrar ficticiamente que me sobra capacidad, que puedo trabajar de cualquier cosa. O incluso no sé cómo hacer para dejar ver que sí, que me sobra cabeza y aptitud, pero que no soy lo suficientemente inteligente como para cuestionarme ciertas cosas o que tengo personalidad y soy resolutiva pero que tampoco tengo un criterio propio y personal tan definido como para no someterme a las órdenes recibidas.

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Quisiera ir, sentarme y simplemente presentar mi CV de verdad, el que da cuenta de lo precarizada que he sido siempre y decirles “miren, esta es la posta, siempre tuve laburos de mierda y me las arreglé como pude. Quiero algo mejor y sé que puedo. ¿Les gusta? llámenme”, levantarme de la silla e irme.

Tengo una carrera universitaria en un 90 por ciento con un promedio de casi 9 y ya no sé cómo hacer para demostrar que puedo aprender a usar un conmutador. La mayoría de las veces vuelvo a casa pensando que desperdicié una oportunidad porque respondí mal una cosa del psicotécnico. ¿Cómo voy a dibujar la chimenea sin humo? ¿Cómo voy a decir que me gustaría ser un águila en vez de decir que me gustaría ser un perro?.



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