Aumentaron 41 % los despidos y suspensiones en el primer trimestre del año

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Según un relevamiento del Centro CEPA, entre enero y marzo de 2019 hubieron 19.882 despidos y suspensiones. La industria fue el sector más afectado. Uno de cada cinco despidos corresponden a cierres de fábricas.

“En el trimestre enero-marzo los despidos y suspensiones ascienden a 19.882 casos, una cantidad sensiblemente mayor a la del mismo período del año anterior, que sumaron 14.068 casos”, afirma el informe del Centro CEPA (Centro de Economía política Argentina).

De manera que este año los despidos y suspensiones totales durante el primer trimestre superan en 5.814 casos a los de 2018. Esto representa un incremento de 41 % en el primer trimestre de 2019 respecto de 2018. A su vez, destacan que 1 de cada 5 despidos durante el primer trimestre de 2019 se relacionan con cierre de empresas o plantas.

“Pero la distribución de esos casos resulta sensiblemente distinta. Mientras que en 2018 los despidos se concentraron mayoritariamente en el sector público, en 2019 se producen casi exclusivamente en el sector privado“, indica el informe. A empleo público corresponden solo 125 casos, en tanto que 19.757 se contabilizaron en el sector privado.

En total, fueron 11.587 despidos y 8.295 las suspensiones del primer trimestre. Según el informe, estos representan el peor registro del primer trimestre de los últimos tres años.

La industria, la más golpeada

Estos despidos y suspensiones fueron motorizados por el sector industrial y el sector de servicios, que representan el 77 % y 21 % de los casos respectivamente.

De acuerdo a una clasificación sectorial, los despidos y suspensiones de la construcción alcanzan los 408 casos, los despidos en el sector público dentro de la órbita del poder ejecutivo y de empresas de capital estatal suman 133, la industria despidió y suspendió 15.236 trabajadores, el sector primario computa 2 casos y los servicios expulsaron a 4.103 trabajadores.

La lucha contra los despidos continuó en abril

Si bien el informe contabiliza los graves casos de despidos hasta el mes de marzo, en abril también continuó el ataque sobre los trabajadores y sus puestos laborales. Luchas emblemáticas como la de Electrolux en Rosario, el Frigorífico Rioplatense en la zona norte de Buenos Aires, en la fábrica Dánica de Villa Mercedes o los despidos de periodistas en el diario Clarín.

Las y los trabajadores están dando una dura pelea por la defensa de sus puestos de trabajo, sobre la base de una importante organización y solidaridad desde distintos sectores y de la comunidad. Pero a pesar de la grave crisis social, quienes tienen capacidad de convocar a un fuerte paro nacional con movilizaciones para enfrentar el ajuste en curso con un verdadero plan de lucha, los dirigentes sindicales, están dando la espalda y convalidando los planes del gobierno contra las mayorías sociales.

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Si bien la caída de la actividad económica (se desplomó 4,8 % en febrero) se está haciendo sentir, en muchos casos se trata de un chantaje de los empresarios para presionar a los trabajadores e imprimir el disciplinamiento y la dictadura patronal en sus fábricas. Como fue el caso de los despidos en Coca Cola y los sucesivos procedimientos preventivos de crisis presentados por empresas con una fuerte espalda financiera. En la mayoría de los casos ese es el paso previo para atacar y destruir los puestos de trabajo.

El marco general para que los empresarios descarguen la crisis sobre las espaldas de los obreros es el feroz ajuste que el gobierno y el FMI, junto con los gobernadores, están aplicando en toda la línea para garantizar los pagos de deuda a los acreedores, la fuga de capitales y el sostenimiento de sus ganancias.

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