Axel Kicillof al movimiento feminista: “Dejalo al capitalismo donde está”

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El libro “Y ahora qué”, de entrevistas al ex ministro de Economía de Cristina Kirchner, aborda, entre otras cosas, un análisis del movimiento feminista. Ya presentado en la Feria del libro, pasemos a ver de qué nos dice acerca de este tema.

BECK: Sí, yo te quiero preguntar si sos feministas.

KICILLOF: Sí, claro

Esa y otras definiciones son las que atraviesan las respuestas del ex ministro de economía a las periodistas Noelia Barral Grigera, Ingrid Beck y Ángela Lerena, quienes a lo largo del libro están a cargo de indagar, entre otros temas, sobre el feminismo de Axel Kicillof.

La utopía de mejorar al capitalismo y su “matrimonio por conveniencia” con el patriarcado es, claramente, uno de los ejes que atraviesan este aspecto. Veamos.

BARRAL GRIGERA: Hay teóricos que dicen que la lucha contra el patriarcado va a terminar siendo el fin del capitalismo, de alguna manera.

KICILLOF: Algunos escuchan fin del capitalismo y piensan ¡qué lindo! Yo me imagino unos finales del capitalismo que son un horror. Dejalo al capitalismo donde está, tratemos de mejorarlo.

El sistema económico y social que pretende mejorar el ex ministro exige la explotación laboral de una minoría sobre las grandes mayorías para obtener ganancias, y son las mujeres las que históricamente se llevan la peor parte. Más en momentos de crisis como la actual, donde además de los peores trabajos, precarios, insalubres, no registrados, van engrosando de a poco las filas de las desocupadas.

El sistema que Kicillof quiere “dejar como está”, hoy arroja al desempleo al 31,2 % de las jóvenes menores de 29 años. ¿En qué sentido esta situación puede ser mejorable bajo los mandatos que el FMI ya impuso para la Argentina?.

Si a esto sumamos el trabajo doméstico, una doble jornada que no es remunerada, y que también recae en las niñas que suelen ser las primeras en abandonar la escolaridad en tiempos de ajuste, el panorama es aún más oscuro para las mujeres.

Según los últimos resultados de Encuesta Anual de Hogares Urbanos (EAHU), la participación total de los varones en el trabajo doméstico no remunerado era del 24 % y la de las mujeres ascendía al 76 %. Y los capitalistas se desentienden económicamente de ese trabajo, siendo ellos los que se benefician cuando el trabajador o trabajadora va alimentado, vestido, descansado al otro día, para seguir exprimiendo su cuerpo.

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… y la sororidad con Lagarde

Lo curioso además es que para el “feminista” Kicillof la lucha por los derechos de las mujeres, “incluye hasta la llamada lucha por la emancipación nacional, porque, por supuesto, las mujeres del tercer mundo la sufren más”.

No podemos más que coincidir con esa afirmación. Sin embargo, y sin ánimo de spoilear el libro, en las entrevistas previas insiste con la necesidad de construir una “relación madura” con el FMI: el organismo que en su letra chica y grande pide más y más ajuste al “tercer mundo”.

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La deuda que Kicillof busca honrar “rengociando”, es un mecanismo mediante el cual el capital financiero internacional saquea recursos y condena a la decadencia a los países deudores, como sucedió en Argentina y más recientemente en países como Grecia o Portugal.

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Lo único que nos queda claro entonces, es que la madurez que propone es un hilo de continuidad, con o sin bizcochitos de por medio, del pago de una deuda ilegítima y fraudulenta que ahora, y en tiempos de crisis internacional, implica un ajuste sin respiro sobre el pueblo trabajador y sobre las mujeres en particular, junto a todo un paquete de reformas antipopulares.

Entonces ¿Cuál es el plan de mejora del capitalismo que propone Kicillof que, además, se supone beneficiaría a las mujeres?

El capitalismo solo tiene para ofrecer más miseria para las mujeres. Plantear una transformación del mismo, y además reforzar la atadura al coloniaje con los grandes especuladores, es pedirle al movimiento de mujeres que se cabe su propia fosa.

La feminización del trabajo, sumado al gran movimiento que hizo temblar la tierra y el Congreso, puede ser un arma de doble filo contra los planes de ajuste y austeridad en favor del conjunto de los trabajadores

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En ese sentido, no es casual que el ex ministro, que insiste en decirse peronistas, recalque en todo el libro que no tiene nada que ver con el marxismo y, por las dudas tampoco con el trotskismo, que en la Argentina es representado por el Frente de Izquierda, ya que estos últimos son contundentes en pregonar que la salida a la miseria que impone este sistema es anticapitalista, e implica derrotar al régimen que el FMI vino a imponer al país, de la mano de Macri y los gobernadores, así como son los únicos que tienen en su programa el derecho al aborto y pelean hacia un feminismo socialista.

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La entrevista-libro a Kicillof tiene muchos más ejemplos que podrían destacarse: nada del derecho al aborto, de la relación de los gobiernos kirchneristas con la jerarquía de las Iglesias ni con los gobernadores que condenan a las mujeres a seguir muriendo en la clandestinidad. Pero tampoco es plan de redundar sobre lo ya escrito en otras publicaciones.

Por el momento, y para continuar el debate, sólo reafirmar una cuestión: el capitalismo que Kicillof llama a “dejar como está”, tiene su razón de ser en la explotación de millones de seres humanos. Y para garantizar sus ganancias, destruye todo lo que esté a su paso. Es su razón de ser. Por eso quienes nos proponen dedicar nuestra energía de lucha a reformarlo, a mejorarlo o modificarlo, no hacen mas que promover una ilusión.

La histórica opresión de las mujeres se convirtió en un aliado fundamental para la supervivencia de ese régimen social, capitalista y patriarcal. Por eso las feministas socialistas hablamos de ese “matrimonio por conveniencia” y nos organizamos para terminar con esa condición, que encuentra su fundamento en la opresión y la explotación de millones de varones y mujeres en todo el planeta.

Para desasnarse con otra lectura que puede colaborar a repensar estos debates, se recomienda acercarse a la Feria del Libro y adquirir la antología publicada por Ediciones IPS-CEIP, la editorial del PTS (FIT), Flora Tristán: El martillo y la rosa, desde donde se recorre la obra de una pionera en la lucha por la emancipación de las mujeres y la clase obrera, que nutre en gran medida el pensamiento de quienes luchan por transformar de raíz este régimen social.



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