CABA: ¿quiénes son los candidatos antiderechos con los que disputa una banca Myriam Bregman?

0
44


Si se repitiera el resultado de las PASO y se llevara el proyecto de la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto al debate del recinto, en el 2020 veríamos algo muy distinto al panorama que pintan la mayoría de las listas cuando se quieren dirigir a la “marea verde”.

Ese movimiento de miles de pibas y pibes, en estas elecciones irá a las urnas, en muchos casos por primera vez. Por eso quienes aspiran a gobernar para los grandes empresarios, para el FMI, para beneficiar a los jerarcas de las Iglesias, también llevan a la práctica la maniobra de esconder, detrás de algunos pañuelos verdes, a cientos de candidatos y candidatas celestes.

Sucede en todas las alianzas electorales, excepto la del el FIT-Unidad de Nicolás del Caño y Myriam Bregman, que es completamente verde, con todos sus candidatos, diputados, legisladores y concejales a favor. “Jamás tuvimos que discutir si apoyábamos o no la legalización del aborto. Es parte de nuestro programa, desde la fundación del Frente de Izquierda”, cuenta la primera candidata a diputada nacional por la Ciudad, Myriam Bregman.

En los próximos días, te vamos a ir contando qué pasa con las listas de las distintas provincias que llevarán al Senado y a Diputados sus “mejores” alfiles. Pero detengámonos ahora en la Ciudad de Buenos Aires, que aporta un ejemplo bastante más que elocuente respecto de esa maniobra que terminó atando los pañuelos que luchan por el derecho a decidir, con los que quieren llevar a las mujeres, por lo menos, al siglo XIX.

Aquí se renuevan 12 bancas, de las cuales hoy 7 son “verdes” y 5 son “celestes”. Proyectando los resultados de las PASO, vemos que ingresarían a la Cámara baja los candidatos porteños de Juntos por el Cambio Maximiliano Ferraro, que encabeza la lista y se pronunció a favor de la legalización de la práctica, pero también antiderechos como Victoria Morales Gorleri; la “indefinida” Mariana Zuvic, de la que puede presumirse que votará en contra por sus declaraciones y vínculos con Elisa Carrió; y el antiderecho Álvaro González, que como diputado ya votó en contra de esta demanda.

Te puede interesar: En el debate por aborto no estuvieron todos: el FIT Unidad 100 % verde

Pablo Tonelli, cuyo mandato como diputado vence en diciembre, también podría entrar por las listas del macrismo. El presidente de la Comisión de Asuntos Constitucionales, que también votó contra el derecho de las mujeres a decidir sobre su cuerpo, podría entrar en el lugar de la banca que disputa la referente de la izquierda y del movimiento de mujeres Myriam Bregman.

Pero Juntos por el Cambio no es el único que tiene candidatos celestes para sumar al parlamento. Solo el Frente de Izquierda-Unidad tiene en sus listas todos candidatos a favor de la legalización de la interrupción voluntaria de los embarazos, de la educación sexual integral laica, de la anticoncepción gratuita y de la inmediata separación de las Iglesias del Estado.

Podés ver:[Video] Debate de candidatos y candidatas de CABA sobre la ESI y el derecho al aborto

El caso de Consenso Federal, donde de Marco Lavagna encabeza la lista de Roberto Lavagna y Juan Manuel Urtubey, es otro. Tanto el actual diputado, que votó contra el aborto, como quien lo secunda, Maia Volcovinsky, están en contra. De ingresar como diputado Lavagna, que es quien más posibilidades tiene de hacerlo por esta fuerza, estaríamos sumando otro voto en contra a la causa de las mujeres y la diversidad. De la misma manera si el partido de Lavagna saca un senador por la Capital, como podría ser Ramiro Marra, también partidario celeste.

En Capital, la paradoja es también que, de aumentar en sus votos el Frente de Todos, llegaría a Diputados el quinto candidato de este lista, Eduardo Valdés, ex embajador del Vaticano y uno de los impulsores de “Peronistas por la vida”, el espacio que sacó esa famosa declaración que nos acusaba de promover la “cultura de la muerte” por exigir el derecho a decidir.

Ahora Valdés, hablando de “panqueques”, dice que está por la despenalización, pero ese no es el proyecto que promueve la Campaña Nacional por el derecho al aborto ni tampoco la marea verde, que contrariamente a los llamados del albertismo a abandonar las calles, ha demostrado que es allí donde hay que fortalecer la lucha para conquistar todas y cada una de las demandas que nos niegan.

La excepción, claramente, es el FIT-Unidad, cuya plataforma reafirma que los derechos de las mujeres son, precisamente, derechos, y por eso deben ser reconocidos y garantizados por las instituciones del Estado, sin ningún tipo de injerencia: ni de las cúpulas católicas ni de las evangélicas.

Para la coalición que encabeza Nicolás del Caño, los derechos de las mujeres no se ponen en discusión y no son objeto de valoración moral por parte de sus candidates. “Ninguno de nuestros candidatos, candidatas y candidates está en contra de esta demanda”, dijo Bregman durante el debate que este lunes se realizó en la facultad de Derecho de la UBA.

Los gobernadores y jerarcas de las Iglesias festejan el lugar ganado por los sectores antiderechos en el armando de las listas. Se ve en la Ciudad de Buenos Aires, pero también en el parlamento que preparan, de conjunto más celeste, y con más presencia de aliados muy cercanos a la curia.

De hecho, en otras provincias, esas alianzas se expresan aún más brutalmente, como Catamarca, Chaco, Jujuy, Mendoza, La Rioja, Salta, San Juan, La Rioja, Tucumán,Tierra del Fuego y un largo etcétera. Gobernadores como Manzur y Bertone -que ingresará a Diputados si se repiten los resultados de las PASO- o intendentes como Jorge Capitanich -que ingresaría como Senador-, todos de fuertes lazos con con Alberto Fernández y las cúpulas religiosas, son algunos de los que festejan.

Algo semejante a lo que pasa en La Matanza, donde la probable vicegobernadora Verónica Magario, actual intendenta del distrito, creó -un día antes de la presentación del proyecto de la Campaña en el Congreso-, la Subsecretaría de culto que está a cargo del presidente del Consejo de pastores evangélicos de Laferrere.

Está claro: cuando se mezclan los pañuelos verdes y celestes, no hay principios ni defensa de los derechos de las mujeres, sino acuerdos de conveniencia política y electoral para los que siempre gobernaron en favor de los grandes empresarios, y en contra de las grandes mayorías obreras y populares. Con un Congreso digitado por todos estos sectores, ese puñado de parlamentarios, que cobra sueldos de privilegios y que no tiene idea lo que es la clandestinidad, el derecho al aborto sería un sueño cada vez más lejano.

Que el Frente de Izquierda-Unidad ingrese al Congreso no es un desafío menor. Siendo la única alternativa que estuvo siempre del mismo lado, su presencia servirá para fortalecer la lucha de ese masivo movimiento, que uniendo sus pañuelos verdes y naranjas a los de las valientes madres de Plaza de Mayo, parió el Ni Una Menos, el Viva nos queremos, el grito de Aborto legal ya y de inmediata separación de las Iglesias del Estado. Todos reclamos que tenemos que tenemos que desarrollar ante el escenario que se viene.



Source link