Camino el colapso: para Kicillof hay que renegociar el acuerdo con el FMI

0
31


El exministro de Economía volvió a prometer que es posible renegociar el acuerdo con el Fondo. La ilusión de la negociación ya terminó en catástrofe en Grecia para el pueblo trabajador.

Axel Kicillof, diputado del FpV y exministro de Economía durante el último Gobierno de Cristina afirmó una vez más que es posible renegociar el acuerdo con FMI desde una “posición de fuerza” y que no es posible dejar de pagarle al organismo. Sobre sectores claves como el energético señaló que hay que ser “flexibles” en la modalidad, que puede ser privado o público.

El exministro defiende el mismo camino que eligió Syriza en Grecia, que confiaron en una negociación acordada con la Troika. Las consecuencias de esa opción fueron nefastas para el pueblo griego, que transitó años de crisis, aumento de la pobreza y desocupación.

Las declaraciones son parte del libro “Y ahora, ¿qué? Desengrietar las ideas para construir un país normal” que contiene entrevistas con Kicillof, posible candidato para las próximas elecciones. La revista Crisis publicó un adelanto con las principales declaraciones de la entrevista que realizó Alejandro Bercovich.

Deuda serial: Argentina al Fondo

El endeudamiento escaló durante el Gobierno de Macri, el acuerdo con el FMI implica transitar varios años de más ajustes.

Entre 2019 y 2026 se irán del país U$S 226 mil millones en deuda pública, según datos del Ministerio de Hacienda de fines de septiembre de 2018 y sin considerar los pagos de la deuda comprometida con el FMI en el segundo acuerdo (que se deben realizar entre 2021 y 2024). Este monto significa más de un 50 % de lo que produjo la economía argentina en promedio los últimos años. ¿Qué hacer con la deuda?

Te puede interesar: Al borde de la cornisa

El periodista le preguntó a Kicillof si ¿habrá que renegociar la deuda después de que se vaya Macri? El exministro denunció el endeudamiento de Macri, la falta de financiamiento externo y el reemplazo de esos fondos por deuda con el FMI.

Bercovich insistió ¿habrá que reestructurar la deuda o renegociar el acuerdo con el Fondo? Kicillof admitió que sí, que hay que renegociar el acuerdo aunque como ya sostuvo en otras entrevistas afirmó que el próximo gobierno podrá renegociar “desde una posición de fuerza porque, como veremos este año, tanto los condicionamientos como la política económica que impuso el FMI van a tener un mal resultado y se van a mostrar como insustentables”.

No son nuevas las declaraciones de Kicillof, hace meses viene mostrándose como una opción responsable ante el capital y el organismo, incluso se reunió con sus técnicos a los que les aclaró que formó parte de un gobierno que les pagó la deuda.

Las declaraciones del economista son similares a las de Alexis Tsipras, el líder de Syriza, la fuerza política “neorreformista” que gobernó en Grecia en 2015, quien defendió la negociación con la llamada “Troika” (donde participaban el FMI, la Comisión Europea (CE) y el Banco Central Europeo (BCE)) con el mismo argumento de Kicillof que no se podía romper con las instituciones.

En Grecia se realizó un referéndum donde ganó el rechazo a las políticas de ajuste de la Troika. Sin embargo, Syriza terminó aplicando el ajuste para cumplir con las exigencias de los organismos. Las consecuencias cayeron sobre el pueblo trabajador griego, una catástrofe con siete años de caída del PBI, un 27 % de desocupación, una baja de los salarios reales mayor al 20 % desde 2011 (OIT).

Te puede interesar: Syriza: el fin de la utopía reformista

Argentina dependerá los próximos años de los aportes del FMI, y por lo tanto será el organismo el que imponga el plan que el país tendrá que cumplir. Ya adelantaron sus deseos, superávit fiscal, que implica mayor recortes de partidas sociales y reformas estructurales como la reforma previsional y laboral.

En tanto, el economista del FpV sugirió que “hay que volver a reformular la relación con el Fondo. Me parece que incluso hoy existen varios países que construyeron con el FMI una relación más madura, no de completa sumisión como la que plantea el gobierno de Macri”.

Sus declaraciones pueden hacer referencia a Portugal, ya que Kicillof en otra ocasión mostró el caso de ese país como modelo para contraponer la debacle griega. Sin embargo, este país fue un ejemplo en cumplir con las exigencias de la Troika.

Portugal entró en crisis y recibió asistencia financiera en 2011, hubo cuatro años de ajuste hasta que en 2015 ganó el Partido Socialista y formó un gobierno de coalición liderado por Antonio Costa, quien prometió terminar con el ajuste para impulsar la economía.

Pero la historia no fue feliz como pretende mostrar Kicillof. Antes de que asuma Costa hubo un gran ataque a las condiciones de vida de los trabajadores. Se recortó el gasto social, cayeron hasta un 12,5 % los salarios de los empleados públicos, aumentaron su jornada laboral, hubo privatizaciones, subió el IVA. También impusieron una reforma laboral, que disminuyó las indemnizaciones, se congeló el salario mínimo, se creó un banco de horas que disponía cuándo los trabajadores debían realizar horas extras. Además, hubo un incremento de la edad jubilatoria y se aplicó nuevos impuestos a los pensionados.

El ajuste derrumbó la economía y la desocupación trepó al 18 %. Con las exigencias de la Troika cumplidas, aprobaron la última de sus metas en mayo de 2014.

A diferencia de lo que quiere mostrar Kicillof, Portugal es un modelo, que las metas de ajuste se cumplen y no es posible renegociar.

Te puede interesar: La nueva promesa K: abandonar el ajuste sin romper con el FMI

En Argentina la economía está en crisis, pero aún no se llegó a los niveles críticos de Portugal, sólo por nombrar la desocupación, esta tendría que casi duplicarse. El macrismo no pudo avanzar en implementar una reforma laboral, una reforma previsional como exige el FMI. Tarea pendiente para el próximo gobierno. Cambiemos en diciembre de 2017 modificó la ley de movilidad jubilatoria, un triunfo pírrico que debilitó al Gobierno y lo obligó a archivar su proyecto de reforma laboral.

La situación internacional también juega en contra de que pueda recuperarse la economía local. Christine Lagarde, directora del Fondo alertó este martes que la economía global se encuentra en un “momento delicado” por las tensiones comerciales y el endurecimiento de las condiciones financieras.

¿Más tarifazos?

Sobre la política energética Kicillof sostuvo que la falta de dólares durante el último gobierno fue por la necesidad de importar energía, justo tuvieron la “mala suerte” del aumento del precio del petróleo, y hubo poca oferta con respecto a la creciente demanda.

El economista afirmó que cuando advirtieron que la situación sería explosiva “recuperaron” el control de YPF y que en 2018, “iban a recuperar el autoabastecimiento energético”. El periodista le preguntó si podrían lograrlo sin subir las tarifas, y Kicillof responde “claro” aunque luego aclara “bueno, habría que ver después de la megadevaluación que realizó el gobierno de Cambiemos”.

El exministro también señaló que los marcos regulatorios se heredaron de los noventa, y así los mantuvieron no removieron a las empresas ni revisaron de conjunto dichos marcos.

Tuvo graves consecuencias mantener el esquema privatizador. La extracción es un factor central para el abastecimiento energético del país. Durante años Repsol expolió los recursos hidrocarburíferos (al igual que otras empresas del sector), obtuvo ganancias por U$S 14 mil millones desde 1999 hasta la semi nacionalización de las acciones de YPF en 2012.

La “recuperación” que destaca Kicillof de YPF fue la compra del 51 % de la empresa con la entrega de bonos por más de U$S 5.000 millones como indemnización a Repsol luego del vaciamiento de los yacimientos. Luego ingresó al negocio Chevron, otra multinacional para saquear los recursos.

El economista afirmó en la entrevista que no se casa con el esquema estatal para todos los sectores, y que “hay que discutir de nuevo el marco regulatorio, o el esquema de propiedad, porque puede ser también propiedad estatal y gestión privada” y agregó que “hay que tener flexibilidad en las modalidades”.

Te puede interesar: Luz y gas: lucro capitalista versus derecho esencial

¿Qué hará el kirchnerismo con los tarifazos de los servicios públicos? Como dice el exministro hay que ser “flexibles” esto puede implicar mantener las empresas privatizadas que con cada aumento del dólar exigen volver a aumentar las tarifas. Kicillof cuestiona las tarifas dolarizadas, pero omite cómo dejarían de serlo y cómo sería la negociación con las empresas que hoy operan los servicios públicos guiadas por la lógica del lucro capitalista.

Un programa para enfrentar la crisis

De la mano del FMI el ajuste se endurecerá, y con otra variante patronal no habrá una política muy diferente al plan de guerra contra el pueblo trabajador que lleva adelante Macri para garantizar el pago de la deuda y cumplir con las exigencias del Fondo.

Contra el saqueo en curso es necesario un programa para enfrentar la crisis y que la paguen los capitalistas. Medidas urgentes como el no pago de la deuda, romper con el FMI, la estatización del sistema energético nacional de todas las etapas productivas, la nacionalización de la banca y el monopolio estatal del comercio exterior, y expropiar a los grandes terratenientes.

Te puede interesar: De 2001 a hoy: ¿cómo hacemos para que la historia no se repita?



Source link