Celsa MelGowland: “Tienen el enorme talento de las mujeres frente a la nariz y no lo ven”

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En el Cosquín Rock, en Córdoba, el organizador del mítico espectáculo tuvo declaraciones misóginas y repudiables con respecto al Cupo ‘Femenino’ en los Festivales del país: “Si yo tuviera que poner el 30% tal vez no lo podría llenar con artistas talentosas…”. Celsa Mel Gowland, impulsora del Proyecto de Cupo, habló con La Izquierda Diario, y expresó su rechazo a las palabras del productor.

Se desarrolló la 19° edición del Cosquín Rock durante el 9 y 10 de febrero, y por sus siete escenarios pasaron 143 bandas y más de 120 mil personas disfrutaron de los espectáculos musicales. Las mujeres que dijeron presentes en Córdoba fueron Lula y Brenda, las integrantes de Eruca Sativa, Gabriela Martínez, bajista de Las Pelotas, Miss Bolivia, Victoria Bernardi, Dakillah, Alapar, Marcia Blues, Deborah Dixon y Lorena Gómez, solo por mencionar algunas de las pocas “privilegiadas y talentosas” según el productor mismo del evento.

A fines del año pasado, músicas argentinas se unieron para redactar un proyecto de ley que exige un 30% de participación femenina en los eventos/festivales musicales. El proyecto de Ley propone que se establezca un cupo mínimo del 30% de artistas solistas femeninas y/o agrupaciones musicales mixtas, para todos los espectáculos de música popular, ciclos y programaciones anuales, iguales o mayores a 3 solistas y/o agrupaciones musicales programadas. La finalidad de la ley será lograr la inclusión efectiva de la mujer en la actividad musical en vivo, evitando su postergación, derribando prejuicios sobre la generación de ganancias en la industria cultural según sexos, permitiendo la necesaria multiplicidad de miradas y voces, integrando a la diversidad y tendiendo a alcanzar la paridad de géneros.

Gowland es una música con 30 años de carrera, y la primera vicepresidenta del Instituto Nacional de la Música (INAMU) un organismo público no estatal específico de fomento para la actividad musical. José Palazzo, cabeza del Cosquín Rock, desoyó completamente el pedido de músicas argentinas y pobló la grilla de artistas masculinos. No conforme con esta actitud, al enterarse de las expresiones de varies artistas repudiando la casi ausencia de mujeres en el Cosquín, el empresario manifestó: “No hay suficientes mujeres con talento. Si yo tuviera que poner el 30% tal vez no lo podría llenar con artistas talentosas y tendría que llenarlo por cumplir ese cupo; esas artistas no estarían a la altura del festival y tendría que dejar afuera a otro tipo de talentos”.

Celsa, respondió a estos repudiables ‘argumentos’ utilizados por el organizador del festival cordobés: “Las declaraciones de Palazzo, que es un productor muy importante porque lleva adelante hace muchísimos años el principal festival de rock que hay en Argentina, o sea que es un tipo que se supone debería saber qué es lo que pasa en el rock en el país, pero no lo sabe y por eso sus declaraciones son las de una persona que atrasa. Los productores argentinos, no todos pero si muchos de ellos, sufren de miopía y de presbicia, no ven ni de lejos ni de cerca la escena musical femenina actual. Tienen el enorme talento de las mujeres frente a la nariz y no lo ven”.

Palazzo, sin escrúpulo alguno y con total ignorancia sobre la situación, continúo con su versión: “Lo único que considero es que la ley tiene que reforzar que la mujer tenga más posibilidades, porque el rock nuestro es muy joven todavía y desgraciadamente la mujer ha tenido un papel distinto. Hoy lo van ganando de a poco”. Lo que deja entrever el empresario es que hoy los que se ganaron un lugar para tocar según su criterio son varones, con talento o no. En cambio, el papel distinto de las mujeres del que él habla, hace mucho pasó a ser el principal. Es contradictorio hablar de más posibilidades para las pibas en el rock y en la música en general, cuando el es productor y podría, como por ejemplo para el Cosquín, haber dado esas oportunidades. El concepto de ir “ir ganando de a poco” un lugar, no se condice con la realidad. No solo que muchas de las músicas han hecho un laburo tremendo y por años (muchas no reconocidas) si no que hay algunas que, por su talento que desborda, se han ganado un lugar en muy poco tiempo. La “guerra de géneros” que el quiere poner en el tapete, es una mentira que solo desnuda los privilegios que el y tantos otros productores concede a varones por creer que son los que deben ocupar un espacio en las grillas, dejando sin laburo a muchas pibas y pibis que hoy la rompen musicalmente y llenando todos los lugares donde se presentan.

“Las declaraciones son en sí mismas una provocación, y nos caen mal. Desde la ‘Mesa de músicas por más mujeres en vivo’ hicimos el análisis de 46 Festivales y fundamentamos con esos números el proyecto de Ley de Cupo, pero jamás nombramos a ningún festival, nunca salimos a escrachar a ningún festival ni a ningún productor. Dijimos cuáles eran los números en el rock, en el folclore, en la música popular, en el tango, etc., sin señalar con nombre y apellido a ningún festival ni a ningún productor, sin embargo, él ha decidido utilizar los micrófonos que tiene a su alcance para manifestarse en contra de la ley y hablar de la falta de talento de las mujeres. Nosotras no vamos a caer en esa provocación porque esto no va a ser un guerra entre músicas mujeres y músicos varones, nosotras no vamos a salir a cuestionar el talento de los varones, talento hay de sobra en la música argentina, se trata sencillamente de poder compartir los espacios para poder expresarnos y para que las mujeres podamos dar nuestros visiones del mundo, de la libertad, del dolor, de la memoria, del amor, de lo que nos pasa y de lo que nos pasa a todos como sociedad. Nosotras pensamos que de la convivencia en esos escenarios, en los micros de gira, camarines, entre músicas y músicos, vamos a poder abordar temas desde distintos mundos sensibles y vamos a poder cambiar esta realidad de misoginia, de machismo y de prejuicios estéticos como culturales y los vamos a poder cambiar desde el diálogo y la convivencia”, afirmó la música, haciendo hincapié en sus propuestas e intenciones a la hora de encarar sus demandas.

Celsa es contundente cuando se refiere a cuáles son las intenciones de las músicas que están dando esta pelea: “Queremos compartir los espacios porque tenemos derecho a trabajar. Por eso Eruca Sativa en su conferencia de prensa en el Festival, le llevó (a Palazzo) un listado de 90 agrupaciones musicales con talento como él quiere o lo que él denomina talento para completar dos Cosquín, porque ya que programó 132 agrupaciones musicales, con 40 agrupaciones de y con mujeres en su composición, habría cumplido con este proyecto de ley y con este cupo que pedimos las mujeres para poder expresarnos”, indicó, dejando en claro que la intención es que se aprecie y considere el laburo de muchas colegas mujeres que dieron y dan sobradas muestras de estar capacitadas para ser parte de la grilla de cualquier festival.

Eruca Sativa fue una de la bandas con integrantes mujeres presentes en el segundo día de Cosquín Rock, y aprovecharon su lugar en el escenario, a parte de la mencionada conferencia de prensa, para expresar su compromiso con la lucha por el aborto legal y el cupo femenino en los escenarios, además de invitar a 3 mujeres durante el show de 40 minutos.

“Tienen una manera de trabajar y de ocuparse de sus negocios que es una manera vieja, atrasada, que tiene una inercia de prejuicios y de negar el talento de las mujeres que es innegable. Lo ven nuestros colegas, tenés las declaraciones de Ricardo Mollo, del Indio Solari, de tantos músicos varones que apoyan la Ley de Cupo y que saben lo importante que ha sido la mujer en la cultura y lo importante que es en el mundo. Hace un par de días se entregaron los Grammys y el 80% de los premios se los llevaron mujeres. La fábrica Fender ha cambiado su política de imagen porque el 72% de las guitarras las compran mujeres”, aseveró Celsa, visibilizando una realidad que a algunes se les escapa o la niegan.

“Si yo lo tuviera enfrente a Palazzo le diría que trate de estar a la altura de los viejos productores que pusieron en valor al rock argentino. Esos que salían a la noche, tanto porteña como de las provincias, a buscar esos talentos para luego producirlos. Esa es la tarea de un productor, de un curador de un Festival. Hay mujeres que están llenando espacios de 1000/1500 personas cortando muchos tickets como a él le interesa que sea porque es un empresario obviamente. Lo que él tiene que hacer es ver a las mujeres”, lanzó Celsa como una crítica a la búsqueda de esos talentos que el empresario dice que escasean.

Durante muchos años la cultura del rock en Argentina pareció relegar a la mujer a un rol pasivo y casi decorativo de una historia dominada por el nervio masculino.

Sin embargo, a pesar de la desigualdad de trato y oportunidades, muchas mujeres de arte tomar pudieron hacerse un camino, marcar una huella y dejar su rastro en nuestro rock. Canciones y discos, shows y declaraciones, posturas y creaciones, quiebres e irrupciones. Desde empujes individuales hasta organizaciones colectivas, todas estas presencias reivindican a la mujer como protagonista, creativa y artista, y también como líder y rupturista. Celsa, es una de las tantas, junto con las mencionadas pibas de Eruca Sativa, que viene a romper con los esquemas y los lugares que se les tenía y muchos tienen reservados para mujeres y feminidades. Las pibas en el rock y en la música popular llegaron para plantarse y quedarse, y acompañan su virtud y talento con lucha y conciencia social.



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