Charla en Corrientes: la vigencia de Karl Marx

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Una jornada conmemorativa a 201 años del nacimiento de Karl Marx, fue este viernes y contó con la presencia de estudiantes de Abogacía, y de institutos de formación docente. Fue en el Salón Auditorio de la Facultad de Derecho Ciencias Sociales y Políticas de la Universidad Nacional del Nordeste.

La jornada fue organizada por la Catedra A de Filosofía del Derecho, el CeProDH y el Partido de Trabajadores Socialistas, la conferencia estuvo a cargo de Matias Maiello, dirigente del PTS, Sociólogo y Docente de la Universidad de Buenos Aires, quien abordó puntos elementales en la discusión sobre la vigencia del pensamiento marxista en la actualidad, no sólo como una corriente de pensamiento, sino también como un programa político que busca una salida a las desigualdades de la sociedad capitalista.

A lo largo de la charla se abordaron diferentes conceptos. En primer lugar, Maiello desarrolló la actualidad de los planteos de Marx frente a un capitalismo en decadencia que solo tiene para ofrecer más desigualdad y miseria para la grandes mayorías. Señaló cómo análisis exhaustivos como los de Thomas Piketty muestran como el capitalismo es una maquinaria productora de desigualdades a lo largo de su historia hasta nuestros días. Una enorme confirmación histórica de lo que Marx y Engels ya planteaban desde el propio Manifiesto Comunista en 1848. En este sentido, destacó en primer lugar la actualidad de la explicación de Marx en El Capital de la anatomía del sistema capitalista, organizado en torno a la ganancia capitalista. Cómo el “robo” de horas de trabajo al trabajador es la única fuente de las ganancias de los capitalistas. En la charla Maiello desarrolló la explicación de Marx en torno a este punto: los mecanismos de explotación capitalista.

En segundo lugar, abordó la actualidad de los desarrollos de Marx sobre qué es el Estado capitalista y el derecho, y sus mecanismos de dominación. Partió de la definición del Manifiesto sobre que “El estado representativo moderno no es más que una junta que administra los negocios comunes de toda la burguesía”, y retomó la crítica desarrollada por Marx en La Cuestión Judía, la intención de la burguesía de presentar su interés particular como “interés general”, y sobre cómo el capitalismo reduce conceptos como “libertad” e “igualdad” a la libertad del propietario de los medios de producción frente a los trabajadores, siendo que la propiedad privada es la que traza las fronteras de las diferencias de clase. Es decir, las leyes del Estado garantizan la igualdad formal de los ciudadanos en el terreno político, pero dejan intacta la desigualdad real de las clases sociales en la sociedad capitalista. Maiello destacó también como cuando los mecanismos “normales” de dominación de la burguesía fallan y se agudiza la lucha de clases, como señalaba Marx, el Estado capitalista se muestra como lo que es, una “fuerza pública organizada para la esclavización social, máquina del despotismo de clase”, con sus fuerzas represivas que son su fundamento.

En tercer lugar, desarrolló la actualidad del planteo de Marx y Engels sobre que “La historia de toda sociedad que haya existido hasta ahora es la historia de la lucha de clases”. Y cómo esto tuvo un gran hito en la Comuna de París de 1871, el primer gobierno obrero de la historia, que Marx vio como ejemplo de gobierno de los trabajadores. Describió también sus principales características como el hecho de que en su lucha los comuneros deshicieron el ejército permanente y lo reemplazaron por la Guardia Nacional que estaba compuesta principalmente por obreros; la revocabilidad de todos los representantes de la Comuna; el salario de todos ellos igual al de un trabajador o trabajadora; la elección popular y revocabilidad de los jueces; la separación de la Iglesia y Estado; la unificación del poder legislativo y ejecutivo en una “corporación de trabajo”; así como todo el conjunto de medidas que en su breve existencia la Comuna tomó para favorecer los intereses de los trabajadores. Y cómo estos planteos fueron retomados en los Soviets de la revolución rusa de 1917 durante los primeros años de la revolución, y cómo fue necesaria la derrota de la revolución en países como Alemania, la imposición del aislamiento a la URSS, y una enorme reacción burocrática interna que encarnó el estalinismo, para destruir la democracia soviética primero, y avanzar en la restauración del capitalismo después, proceso que concluyó en 1989-91.

En cuarto lugar, Maiello planteó la necesidad de retomar la perspectiva comunista planteada por Marx y su actualidad. Cómo el comunismo (palabra que fue enormemente bastardeada por la burocracia estalinista durante décadas) es Marx la conquista de una sociedad sin Estado, sin clases sociales, libre de explotación y de toda opresión. Cómo Marx partió de que las premisas de este movimiento se encuentran en la sociedad capitalista. Cómo el nivel de desarrollo actual de la ciencia y la tecnología permitiría reducir drásticamente el tiempo de trabajo socialmente necesario para la producción de mercancías, pero en manos del capitalismo, no solo no pueden generalizarse, sino que son utilizadas para lo contrario, lo que hacen es reproducir por un lado, gran parte de trabajadores desocupados y precarizados y por otro trabajadores y trabajadoras que sufren jornadas de trabajo de 14 o 16 horas. Un elemento definitorio de la perspectiva comunista es, justamente, la reducción al mínimo del trabajo necesario a partir de los desarrollos de la ciencia y de la técnica, hasta que represente una porción insignificante de las ocupaciones de los seres humanos y, en su lugar, que las personas puedan dedicar sus energías al ocio creativo de la ciencia, el arte y la cultura. De esto se trata la lucha por el comunismo: la conquista de una sociedad de “productores libres y asociados”.

Por último, destacó la trayectoria como militantes revolucionarios de Marx y Engels, su pelea por estas ideas.

El debate siguió con preguntas del auditorio, que generó un interesante intercambio, que incluyó el debate sobre las gestiones obreras como Zanon o MadyGraf –fabricas recuperadas- que cuestionaron la propiedad privada de los grandes empresarios, ademas se discutió lo importante que es la “socialización de los medios de producción”, para que la sociedad esté organizada en función de satisfacer sus necesidades, y no generar riquezas para unos pocos. Y concluyó con el llamado a construir un partido revolucionario, que dé las batallas ideológicas y políticas contra la clase dominante y sus partidos, como lo está haciendo el Partido de los Trabajadores Socialistas en el Frente de Izquierda, convocando a luchar contra el plan de ajuste brutal del FMI.

En Corrientes también las luchas a dar serán duras, ya que existen empresas que explotan a los jóvenes casi 10 horas por día, discriminando a las mujeres que se encuentran con tasas de 17 % de desocupación. Es por ello que queda abierta la invitación a todos aquellos que quieran organizarse y luchas por una sociedad sin explotadores ni explotados.



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