Claves de la entrega al FMI: ajuste recargado y devaluación

0
137


Dujovne y Sturzenegger anunciaron el acuerdo con el Fondo por U$S 50.000 millones. Se recorta la meta del déficit fiscal a 1,3 % del PBI y habrá libre flotación del dólar. Nuevo saqueo a los trabajadores.

El ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, y el presidente del Banco Central, Federico Sturzenegger, comunicaron que Argentina accederá a un préstamo stand-by con una duración de 36 meses por U$S 50.000 millones. Las condiciones acordadas con el organismo implican más endeudamiento, ajuste y medidas que enfriarán la economía.

La directora Gerente del Fondo Monetario, Christine Lagarde, felicitó al Gobierno por haber alcanzado el acuerdo y su decisión de “acelerar el ritmo de reducción del déficit”. Además, volvió a aclarar que se trató “de un plan concebido e instrumentado por el gobierno argentino”, buscando despegar al organismo de las medidas de recorte.

En la conferencia de prensa, Dujovne justificó que el Gobierno recurrió al FMI “para evitar una crisis” tras las corridas y afirmó que “el país va a seguir creciendo”.

Los puntos más relevantes del acuerdo:

  • Préstamo por U$S 50.000 millones: una cifra superior a lo esperado. El organismo presta en este tipo de acuerdos hasta el 435 % del aporte de cada país (en el caso de Argentina rondaba los U$S 19.780 millones). El programa es de “acceso excepcional”, muy por encima de lo que se prestó en otras ocasiones al país. Tendrá una tasa del 5 %.
  • Los desembolsos se realizarán por tramos. Argentina contará con un 30 % del total de los fondos (U$S 15.000 millones) a partir del 20 de junio próximo, después que el Directorio del Fondo apruebe la carta de entendimiento. Esta carta entre las autoridades argentinas y los técnicos del FMI es donde se fijan las metas cuantitativas y cualitativas que Argentina debe cumplir.
  • Reducción del gasto público: disminución de las metas del déficit fiscal primario (sin tomar en cuenta los pagos de deuda), un 2,7 % del PBI en 2018 (contra 3,2 % de las metas previas); 1,3 % en 2019 (antes era 2,2 %); 0 % en 2020 (contra 1,2 % previo) y superávit de 0,5 % en 2021 (contra 0 de antes). Esto implicará acelerar el ajuste. Una reducción que se contrapone con planes electorales de mayor gasto como hizo Cambiemos en 2017.

    Lo que se omite en estas proyecciones es el aumento del déficit financiero (incluye intereses de la deuda) que varió del 3,9 % en 2015 al 5,5 % del PIB en 2017. El peso del pago de los intereses de la deuda se profundizará con más endeudamiento.

  • Flotación del dólar sin intervención: el Gobierno se comprometió a tener un tipo de cambio flexible sin intervención. El ministro de Hacienda, Dujovne adelantó que a partir de hoy el BCRA dejará de ofrecer los U$S 5.000 millones a $ 25 en el mercado mayorista, oferta que realizaban para contener la divisa, aunque el funcionario aclaró que podrían intervenir en el mercado de cambios.

    Dejar que el dólar “corra” era uno de los pedidos del FMI ya que la devaluación aliviaría el elevado déficit de cuenta corriente. El rojo de la cuenta corriente del balance de pagos pasó del 2,8 % en 2015 al 4,8 % del PIB en 2017.

  • Cambio de las metas de inflación: para 2019 la inflación proyectada sería del 17 % (eran del 10 %), para 2020 un 13 % (eran del 5 %) y un 9 % para 2021. Los funcionarios no pudieron responder cuánto sería la inflación para este año que lejos quedará del 15 % que era la meta oficial. Según el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM), elaborado por el Banco Central la inflación alcanzará este año el 27,1 %. Recalcular las metas también es un sinceramiento que no era posible desacelerar la suba de precios tras la fuerte suba del dólar.
  • Banco Central: la autoridad monetaria no hará más transferencias al Tesoro. Habrá un programa de cancelación de Letras Intranferibles por un monto equivalente a U$S 25.000 millones para que el BCRA disminuya su stock de Lebacs. Se enviará al Congreso un proyecto de reforma de la Carta Orgánica del BCRA.
  • El acuerdo incluye una “salvaguarda para ampliación del gasto social equivalente a 0,2 % del PBI”. Esta cláusula implica que pueden ampliar programas sociales. Migajas que acordaron el Fondo y el Gobierno ante la profundización del ajuste.

    El invierno llegó hace rato

    Los recortes al gasto no comenzaron con el anuncio de ayer. En medio de la disparada del dólar Dujovne y Caputo, ministro de Finanzas comunicaron la reducción de la meta del déficit fiscal para este año desde 3,2 a 2,7 % del PBI. Esto implicó una disminución de $ 30.000 millones en obra pública.

    El afán del Gobierno por reducir el gasto se concentró en recortar los subsidios (tarifazos de los servicios públicos), despidos y salarios a la baja de los trabajadores estatales, mientras tuvo una merma en la recaudación por la reforma tributaria propatronal, y la reducción de las retenciones a las exportaciones que favoreció al agro y a las mineras. El endeudamiento implicó también una sangría de recursos.

    Un informe de Cifra advirtió que entre 2015 y 2017 “el ahorro de USD 8.000 millones por la quita subsidios fue compensado con USD 9.200 millones que, o bien, se pagan a los acreedores, o bien, constituyen una transferencia de ingresos a los exportadores”.

    El primero de junio hubo un nuevo recorte del gasto. Así, el ministro de Hacienda junto a su par de Modernización, Andrés Ibarra informaron un “ahorro” de $ 20.000 millones en el Estado. Los funcionarios anunciaron que no habrá ingresos de personal en la Administración Pública durante 24 meses bajo cualquier tipo de modalidad, dejarán sin efecto los convenios por asistencia técnica con universidades nacionales a partir del 31 diciembre. Bajo esta modalidad se estima que hay 7.000 personas contratadas y que serían desvinculados a fin de año. También informaron que reducirán en un 30 % las horas extra, comidas y viáticos, un golpe al salario ya que muchos trabajadores estatales por las bajas remuneraciones tienen que trabajar más horas.

    El veto presidencial al proyecto que limitaba los aumentos de las tarifas demostró que Cambiemos para cumplir las metas del Organismo seguirá con la reducción de subdisios y los tarifazos.

    Esta semana UPCN, gremio de los estatales, acordó una paritaria de miseria para los empleados públicos del 15 % en tres cuotas. El poder adquisitivo de los salarios de los trabajadores estatales en abril de este año era un 18,1 % menor al de noviembre de 2015. La aceleración de la inflación y las paritarias de hambre para este año agudizarán el deterioro salarial.

    En tanto, la reunión de Dujovne con los líderes de la CGT excluyó a los estatales de la oferta de recomposición salarial del 5 % adicional. El Gobierno pretende reducir el déficit fiscal a costa de los despidos y la baja salarial de los trabajadores públicos.

    Macri viajará hoy a Canadá para participar de la cumbre del G-7, donde se reunirá con la directora del FMI, Christine Lagarde.

    Aunque el Gobierno pretende mostrar un “nuevo” Fondo, los “consejos” se repiten. Argentina ya pasó por otros préstamos con el FMI y sus recetas de recorte terminaron en debacles. Un nuevo acuerdo que traerá mayores penurias para el pueblo trabajador. La salida es el rechazo del acuerdo con el FMI y el no pago de la fraudulenta deuda.

    Acuerdo Argentina – FMI – Final1 by La Izquierda Diario on Scribd

    Te puede interesar: De la “pobreza cero” al “déficit cero”: las consecuencias del acuerdo con el FMI



  • Source link