Con emocionantes palabras de obreras en lucha, Pan y Rosas cerró la primera jornada

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La delegación de Pan y Rosas que viajó al Encuentro Nacional de Mujeres de Trelew, se reunió para balancear la primer jornada del evento. Con un acto en el que hablaron referentes obreras, estudiantes y la diputada del FIT Nathalia González Seligra, llamaron a enfrentar a la derecha en la región, a movilizarse en las calles contra el ajuste en curso y a profundizar la pelea por la inmediata separación de la Iglesia del Estado.

Desde Neuquén, la Ciudad y la Provincia de Buenos Aires, Bahía Blanca, Mendoza, Río Negro, Rosario, Córdoba y Chubut, la delegación que llegó a la localidad patagónica llevó a los talleres el mandato de las miles de trabajadoras y estudiantes que integran la agrupación.

Bajo la consigna “El saqueo es ahora, ¡La lucha también!”, Noemí Barra, referente docente y militante del PTS/Frente de Izquierda de Trelew, saludó a las presentes e invitó a las integrantes de la agrupación local a pasar al espacio que ofició de escenario para el acto en el que hablaron las trabajadoras del Astillero Río Santiago, de la Comisión de Mujeres del Carbón de Río Turbio, de Zanon, de cerámica Neuquén y de Madygraf bajo gestión obrera, así como trabajadoras textiles, de la comisión de mujeres de la maderera MAM y de las universidades del Comahue y de Rosario. La diputada del PTS en el Frente de Izquierda, Nathalia González Seligra, también se dirigió a las presentes.

Hay 2018

Desde la Comisión de mujeres de la maderera MAM de Neuquén, Carmen Puel contó que “después de quince meses de un conflicto tremendo, logramos torcerle el brazo al gobierno provincial” y destacó que eso se debió a toda la solidaridad que recibieron. “En el parque industrial fuimos rodeados por textiles, ceramistas, docentes y secundarios. No podríamos haber llegado hasta acá sin ellos”, subrayó, y sostuvo que “ahora más que nunca tenemos que seguir organizándonos”.

Las mujeres del carbón también hicieron uso de la palabra. Con los cascos de sus compañeros de lucha, que llevaron con orgullo a los talleres, viajaron desde Río Turbio para contar su situación. Entre otras cosas, las valientes mujeres narraron cómo surgió la Comisión de Mujeres del carbón, que hoy inspira a otras tantas luchadoras.

“Venimos de una pelea muy dura, donde resistimos cuatro meses. La mitad de esas resistencia fueron los mineros y la mitad fueron las mujeres: primero las hijas, las madres, las esposas y parejas autoconvocadas y después las trabajadoras despedidas. Ahí pudimos armar una buena juntada y quedó el nombre `mujeres del carbón´. Cuando Gendarmería quiso ir a meter palos a Río Turbio, fuimos las primeras en llegar al puente para que no pase ningún milico. El pueblo se levantó y tuvimos 230 reincorporaciones”. “Muchos se tuvieron que ir y perdimos alrededor de mil trabajadores, que tuvieron que pedir el retiro voluntario”, destacó, y despertó un nuevo y contundente aplauso al afirmar con convicción que “venimos acá a nutrirnos como mujeres, porque vamos a seguir peleando”.

Desde la cerámica Zanon, Gloria Godoy, incansable luchadora e infaltable asistente a los Encuentros de Mujeres, también se dirigió a las presentes. Junto a otras obreras de la emblemática fábrica sin patrón, destacó que ya van 17 años de resistencia: “esta es la forma que tenemos que tener todos los trabajadores y trabajadoras como ejemplo. Muchas familias se quedan sin trabajo, sin el plato de comida: cuando cierra una fábrica, hay que ponerla a producir bajo control de los trabajadores. No tenemos que esperar al 2019 la lucha es hoy”, dijo, y un nuevo e interminable aplauso retumbó en el salón en el que la delegación se reunió al culminar los talleres del sábado.

Marina Catilao, delegada de las obreras textiles de Neuquén tomó el micrófono para destacar que “como obreras, nos sentimos orgullosas de ser parte de esta delegación de Pan y Rosas”. “La lucha es hoy”, dijo, y afirmó que las mujeres “nada tenemos que ver con Cristina Kirchner, que nos negó el derecho al aborto durante 12 años; y nada tenemos que ver tampoco con Lagarde o con las mujeres del PRO, que lo único que quiere es más ajuste, más represión y más despidos para el pueblo trabajador”. Marina despertó un nuevo y sólido aplauso cuando al finalizar su intervención recordó a Louise Michel: “cuidado con las mujeres cuando nos sentimos asqueadas de todo. Ese día nacerá un nuevo mundo”, afirmó.

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Ingrid, de la Comisión de Mujeres de Madygraf, expresó que “es un orgullo estar acá rodeada de estas luchadoras que estuvieron codo a codo con nosotras. Ustedes que también vienen enfrentando el ajuste del gobierno. En Madygraf estamos sufriendo los tarifazos, y la inflación golpea nuestros salarios. Este gobierno nos quiere hundir y no se lo vamos a permitir”.

Las jóvenes estudiantes, que dieron continuidad a la enorme marea verde con la lucha por la educación pública, también hicieron uso de la palabra. Desde Neuquén y Rosario, Maive Franco e Irene Gamboa recordaron las masivas asambleas y movilizaciones estudiantiles y destacaron que “en el camino nos topamos con las burocracias estudiantiles y docentes, que se jugaron a ponerle un freno a esta lucha. El PCR y las corrientes vinculadas al kirchnerismo también son parte de la Comisión Organizadora del Encuentro, que no permite que votemos un plan de lucha para conquistar nuestros derechos o debatamos dónde puede ser la sede del próximo Encuentro. Repudiamos esos actos burocráticos y planteamos que tiene que ser en Buenos Aires, para que seamos millones”.

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Nora Buich, trabajadora del Astillero Río Santiago, dijo que “no fue nada fácil hacernos un lugar en la fábrica. Somos 351 mujeres y 3 mil varones, en una fábrica que fue pensada absolutamente para hombres. Hoy estamos en todos los lugares de la producción y de los servicios, y también estamos a la cabeza de la lucha contra el vaciamiento de la fábrica. Eso no cae del cielo”, dijo, y subrayó la importancia de la organización.

Con la movilización en las calles

En el cierre del acto, la diputada Nathalia González Seligra (PTS/Frente de Izquierda) repudió el fortalecimiento del derechista y misógino Bolsonaro en las recientes elecciones de Brasil. “Ese fascista, que viene de la mano de la Iglesia evangélica, reivindica la dictadura militar y se ha pronunciado contra los trabajadores, las mujeres, los negros y la diversidad sexual. Si se asienta en Brasil, será un punto de apoyo para la derecha en toda la región”, dijo.

“La Iglesia y el Estado son asuntos separados”, dijo, y afirmó que “no queremos marchar a Lujan ni a ningún lado apañando a un papa que compara nuestro derecho al aborto con los crímenes de guerra, por eso este 20 de octubre no vamos a la Iglesia, como proponen las conducciones sindicales: vamos a la embajada de Brasil a fortalecer las movilizaciones que habrá ese día contra el avance de la derecha en nuestro país hermano”. “En este Encuentro también tenemos que dar la pelea para sumar a esa acción a todas las que quieren enfrentar a la derecha en Brasil y en Argentina”, afirmó Seligra.

“Esa también es parte de la tarea que tenemos que continuar para enfrentar el saqueo que quieren imponer Macri, los gobernadores y el FMI. Fuerzas hay, y como ya dijeron las trabajadoras que hablaron en este acto, hay 2018: la lucha es ahora, y no hay 2019 si dejamos pasar el ajuste”, manifestó, e insistió en la importancia de movilizar también el día en que se trate en el Congreso el presupuesto que preparan para el 2019, que destinará millones al pago de la deuda, y miserias para la salud y la educación.



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