"Deje de estudiar porque tenía que trabajar" una frase cada vez mas recurrente

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Al igual que en el resto del país, en la ciudad de Punta Alta son cada vez mas les jovenes que deben dejar sus estudios para trabajar debido al impacto que el ajuste del régimen del FMI viene asestandole al pueblo trabajador. Desde La Izquierda Diario nos hicimos eco de sus testimonios, e invitamos a todes a organizarnos para dar vuelta todo en favor de las grandes mayorías.

Mientras el año electoral transcurre entre especulaciones, negociaciones, “gestos” hacia mercados que no dejan de presionar para disciplinar a los partidos políticos de su clase, y promesas cruzadas de “compromiso social” o “acuerdo”(según desde que lado de la “grieta” se lo mire), todo bajo la mirada de Halcón del FMI que intenta, gane quien gane, profundizar su regenteo de la economía argentina, el último Reporte del Trabajo Registrado que elaboran cada mes desde la Secretaría de Trabajo arrojó los datos que confirman lo que ya veníamos viendo: aumento del desempleo, tanto del sector público como del privado, y una baja de hasta casi 10% del salario real. Y estos datos sólo informan el trabajo registrado, nada dicen de los sectores “en negro”, que en su mayoría pertenecen al comercio y al sector doméstico (cuidado de niñes, enfermes y ancianes, tareas que recaen principalmente sobre las mujeres).

Hablamos con jóvenes rosaleñes para que nos cuenten como viven en tiempos de crisis; para mostrar la cara de “la otra Punta Alta”, la que no quiere ser triubutaria de la Base Naval; la cara de los y las pibas que trabajan en negro, que tratan de congeniar su vida con el estudio y el trabajo, paleándola con los precios del transporte, de las fotocopias, de internet. Pibes y pibas que sienten que Punta Alta no les ofrece nada para que quieran quedarse a vivir allí.

Dani tiene 22 años. Volvió en marzo de trabajar toda la temporada en Pehuen-co y, desde entonces, se encuentra sin trabajo. Ella nos cuenta: “los jóvenes de mi edad, tienen muchos problemas a la hora de conseguir trabajo y la mayoría están siendo despedidos”. Dani actualmente vive con su hermana y su cuñado, dejó de estudiar porque no podía costear los gastos: “tengo miedo de no poder conseguir un trabajo rápido para poder mantenerme”

Gali, como tantos pibes y pibas de Punta Alta, siente que no tiene futuro en esa ciudad.

“Normalmente, entre les chices que rondan entre los 20 y 26 años, escucho quejarse de la dificultad que se les presenta para encontrar un trabajo estable, en blanco, fuera de lo que serían las FFAA o la policía”. Eso nos dice Matías y agrega: “Punta Alta, hoy por hoy, es una zona muerta donde si no entras en alguna fuerza, la tenés muy complicada”

Flor opina igual que Gali, “punta no tiene qué brindarle a un joven y sin título, lamentablemente”

Y Javi también nos dijo: “acá no hay tantas posibilidades de trabajo, si no sos militar, sos policía”. Él trabaja 8hs al día, todos los días, en un lavadero de autos; lo tienen en negro y le pagan el 30% del total del día. Por supuesto que no le alcanza para nada, él mismo nos contó: “Opté por trabajar los domingos para cubrir mis gastos extras”.

El trabajo que la ciudad ofrece, fuera de ser militar o policía, es trabajo temporal y sumamente precarizado. Los comercios, las cervecerías, los lavaderos de autos, ser niñera, cadete. Esas son las pocas opciones que tiene la juventud en Punta Alta.

Algunes hacen esfuerzos enormes para poder estudiar, otres directamente tienen que abandonar sus estudios porque tienen que trabajar. Como Karen, de 22 años, que vive sola, trabaja 8hs por día en una agencia de remises, de lunes a sábados y cobra $420 diarios, “dejé de estudiar porque tenía que trabajar, me quede en el 3er año del Profesorado de Lengua y literatura”, se lamenta, y me dice que su mayor miedo es “quedarme sin laburo y no poder pagar el alquiler”

Tatiana no la tiene más fácil. Tiene 21 años, estudia enfermería en la UNS en Bahía Blanca y trabaja como enfermera domiciliaria en dos domicilios fijos y de niñera 5 días a la semana. Con todos esos trabajos logra hacerse de algo más de $7500 y está “en los 3 trabajos en negro”

Aldana, que tiene 27 años y vive con su abuela, estudia Tecnicatura Superior en Administración Contable en Bahía Blanca, nos cuenta: “vendí ropa y zapatos que ya no usaba en feria americana”. Las ferias americanas, son una opción que se empieza a replicar en muchas de las redes sociales, y que la juventud usa para poder hacer unos mangos extras. Los grupos de trueque en Facebook también crecieron en el último tiempo. Allí se intercambian ropas, calzados, mercadería, ¡hasta boletos de colectivo!!

¿Realmente debemos resignarnos a intercambiar ropa o zapatillas por boletos de colectivo para movernos hacia los trabajos precarios que el régimen del FMI nos ofrece como medio de subsistencia? Mientras un puñado de ricos se la llevan en pala con la fuga de capitales y la timba financiera, ¿es el destino “natural” de la juventud dejar de estudiar por razones económicas?

Conseguir un trabajo en Bahía es la otra opción. Pero hoy sabemos que en la ciudad hermana la situación laboral no es mejor. En enero era noticia que los últimos meses cerraron 100 comercios en esa ciudad.

Flor (19), nos contó un poco su vida. “Toda mi vida hice changas de limpieza y de niñera. Desde los 14 que trabajo”. Ahora trabaja en el Mc Donald del Shopping de Bahía. Le pagan $110 la hora. Ella estudia en el instituto n°159 de Punta y vive con su pareja, Franco (20) que también estudia y trabaja (en un lavadero de autos). Los dos esperan poder recibirse pronto y conseguir un trabajo “de lo suyo”

Mientras que a nivel nacional la mayor parte de los análisis políticos giran en torno a la polarización entre Macri y la ex – presidenta (aunque ninguno dice qué medidas concretas proponen para terminar con los tarifazos, la falta de laburo, la fuga de capitales, por nombrar solo tres problemas reales que afectan a la gente) la juventud hace sus propios análisis y se organiza para luchar por sus derechos.

Como Paula (22), que es parte del gran movimiento feminista y de mujeres que, también en Crnel. Rosales, se organiza para luchar por el derecho a decidir sobre sus cuerpos; le preguntamos qué pensaba ella que tenían que hacer las y los políticos para mejorar la situación, nos respondió con énfasis: “primeramente, que dejen de gobernar para los ricos”.

Joni (20) también opinó sobre eso: “estamos en un sistema político muy corrupto y gobiernan para un grupo selecto de la sociedad, para los más ricos”

Desde el PTS en el Frente de Izquierda y los Trabajadores venimos denunciando que de los dólares que el gobierno de Macri pidió al FMI, ni un peso llegó al pueblo. Esos dólares se gastaron en pagar deuda previa a los fondos especulativos y en la fuga de capitales de los grandes empresarios.

Además sostenemos que dejar de pagar la deuda a los especuladores por tres meses equivale a un monto de dinero que alcanza para sacar de la pobreza a 3,4 millones de hogares durante un año.

Al revés que el macrismo y el peronismo, para la izquierda primero están las necesidades del pueblo trabajador. Rechazamos cualquier “renegociación” con el FMI que implique más tarifazos, aumento de la pobreza, la caída del salario, la pérdida de puestos de trabajo y la condena al hundimiento de la salud y la educación públicas.

No pueden nuestros jóvenes ser víctimas de un sistema que antepone los privilegios del empresariado por encima de los derechos de la clase trabajadora. Sumate vos también a colaborar con el Frente de Izquierda, ahora más que nunca tenemos que ser miles golpeando con un solo puño para que no nos roben el futuro. Tenemos que dar vuelta todo este sistema porque nuestras vidas valen más que sus ganancias.



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