Del Caño presentó Rebelde o precarizada: un libro militante para pensar la nueva clase obrera

0
24


El candidato a presidente por el Frente de Izquierda Unidad compartió un panel junto a Maristella Svampa, Eduardo Grüner y Romina Stolarowa, trabajadora precarizada y militante de la Juventud del PTS.

Este jueves Nicolás del Caño, candidato a presidente por el Frente de Izquierda Unidad, presentó en Buenos Aires su primer libro, “Rebelde o Precarizada: vida y futuro de la juventud en tiempos del FMI. De los 90 a la era Macri”.

El evento contó con la presencia de la socióloga y escritora Maristella Svampa, el filósofo Eduardo Grüner y de Romina Stolarowa García, joven trabajadora de Rappi y militante de la Juventud del PTS. Junto a Nicolás, estas tres personalidades conformaron el panel de la charla de presentación. Martín Sivak, de editorial Planeta, también se hizo presente.

Relato coral de la precarización

“Cuando leí el libro me encontré con una gran sorpresa, un libro muy agradable de leer, un libro que no es la historia de Nicolás simplemente, sino que está la historia de una gran cantidad de jóvenes trabajadores y trabajadoras precarizadas, que construyen una suerte de relato coral acerca de sus condiciones de vida, acerca de sus condiciones laborales en tiempos de la globalización neoliberal”, aseguró Maristella Svampa.

“A partir de los años 80 empieza a asociarse la precariedad con el trabajo formal” sostuvo. Explicó que la extensión de las distintas modalidades de las empresas para someter a la clase trabajadora a condiciones de explotación cada vez más precarias, está relacionada con la crisis del modelo fordista de producción y de acumulación capitalista. Previamente, el centro estaba conformado principalmente por trabajadores protegidos, registrados, sindicalizados. Mientras, subsistía en la periferia un sector de trabajadores eventuales. Con el desarrollo del neoliberalismo, se pasó a un modelo de acumulación cada vez más “flexible”. “El centro del modelo de acumulación pasa a ser el trabajador precario y el núcleo duro de trabajadores protegidos de los países del norte con una periferia de trabajadores eventuales, se ve invertido”, manifestó Svampa.

Del reino de la necesidad al reino de la libertad

“Este es el libro de un militante y es además un libro militante, cuyo objetivo central es informar, argumentar, interpretar y movilizar conciencias. No por las conciencias en sí mismas, sino buscando una movilización que disponga esas conciencias al pasaje al acto de la política militante. El propio Nico dice en su libro que no es un libro de quejas, que es una guía para la acción”, sostuvo a su turno Eduardo Grüner.

El filósofo destacó el rol que juega la decena de testimonios de jóvenes trabajadores y trabajadoras en el libro. “Las historias de vida y los testimonios que podemos leer en el libro muestran muy dramáticamente cómo todo esto que el libro viene describiendo afecta la vida en su conjunto”, agregó. Precisamente, uno de los objetivos de la obra de Del Caño, es dejar claro que cuando hablamos de precarización laboral, hablamos de precarización de la vida. Los ritmos y condiciones en que la juventud trabaja, repercuten en sus vida familiar, sexual, cultural, recreativa, etc. Todo se vuelve precario.

Gruner destacó a su vez, que los testimonios son de jóvenes militantes, que ya tomaron la decisión de pasar a la acción para cambiar su realidad, pero no solo pelean por mejores condiciones laborales. “Esa acción no es para lograr este o aquel objetivo puntual. No se trata, aunque claro que tiene que estar, de luchar por salario. Se trata de la vida. Esa es la lucha de clases en última instancia. Cuando Marx hablaba del pasaje del reino de la necesidad al reino de la libertad, estaba hablando de eso, de una vida auténtica y elegida, en las condiciones que el deseo de cada uno le dicte. Y creo que ese llamamiento tan claro en el libro habla de una vida que merezca ser vivida”, finalizó.

En Córdoba, en Argentina y en el mundo

Romina Stolarowa es una de las jóvenes precarizadas que aportó su testimonio de vida para el libro, en primera persona. Al momento de escribir su historia, Romina ya se había constituido en una referente de la lucha contra la precarización laboral en Córdoba capital, en el sector de aplicaciones. Hace una semana tuvo que tomar un segundo trabajo en un call center y es así que a sus 23 años, ya cuenta con 13 experiencias laborales.

“Sé que mis compañeros y compañeras, con los que me cruzo todos los días, han pasado por la misma o por más cantidad de trabajos aún”, sostuvo. “Nosotros a principio del año pasado hicimos un bicicletazo en lucha contra la precarización laboral. Pero no lo hicimos solos, nos acompañó la juventud universitaria, trabajadores de otros sectores que nada que ver tenían con el sector de aplicación, pero aún así estaban ahí presentes cortando la calle con nosotros. El sector de aplicación sabe muy bien que la juventud es la más precarizada, pero esa juventud es parte de la clase trabajadora que moviliza el mundo y que puede pararlo”, afirmó.

“Dentro de las fábricas, de manera mucho más clandestina, los pibes y las pibas también piensan cómo empezar a luchar por sus derechos laborales”, planteó. También denunció el rol de la dirigencia sindical, que actúa como policía en los sindicatos y “buchonea” en seguida a la patronal si observa que hay trabajadores que empiezan a hablar y tratar de organizarse. A su vez, destacó ejemplos de lucha y organización de jóvenes de otras partes del país, como los trabajadores de apps que crearon su propio sindicato en Buenos Aires o la lucha de los “raiders” de Amazon en España. “El libro que me ayudó a mí y a mis compañeros y compañeras del sector de aplicación, a saber que la precarización laboral es una situación nacional e internacional”, finalizó Romina.

Historia y mapa político de la precarización

“Es un libro militante, tenemos la idea de reflejar una radiografía de esta situación de precarización de la juventud, a través de los testimonios que no solamente dan cuenta de esos jóvenes que laburan en esas condiciones, que son crudos, duros, sino que son esos jóvenes que se empiezan a plantar, a organizar. Queremos como marxistas, como revolucionarios, pensar esa nueva clase obrera, los nuevos sectores de la clase trabajadora que en la juventud, a nivel internacional y en la Argentina, sufre esas nuevas formas de explotación”, sintetizó Nicolás del Caño.

El joven candidato escribió en el libro además, su propia experiencia como trabajador precarizado y como militante político desde la adolescencia. “La fragmentación de la clase trabajadora se ha agudizado en los últimos años. El neoliberalismo justamente vino a eso y es una conquista de la clase dominante en ese sentido, en la fragmentación de la clase trabajadora” agregó.

Según Del Caño el objetivo de su primer libro es “pensar las luchas, las formas de organización que estos nuevos sectores se vienen dando a nivel internacional, tomar esas experiencias para a partir de eso, poder pensar cómo organizarnos y ver la potencialidad de la juventud más explotada, que está sometida a estos empleos, que puede ser parte de forjar una organización”.

“Se trata para nosotros de poder dar cuenta de una historia política de la precarización. Hay una parte que cuenta en el menemismo por ejemplo, todas las leyes de flexibilización laboral que se fueron implementando. Después, cómo esa legislación y esas condiciones de precarización se mantuvieron durante los años del kirchnerismo en gran parte. Hay una cifra que es uno de los ejes del libro, que es que el 61 % de la juventud trabaja de manera no registrada. Se va repitiendo en 2006, en 2012 tenés el mismo dato, en 2018”, denunció el candidato.

“Fuimos viendo la geografía de la Argentina, donde también se demuestra que en esto no hay grieta: en Jujuy donde gobierna Morales del radicalismo y Cambiemos, en Salta donde está Urtubey, o si vamos a Córdoba donde está Schiaretti o en Mendoza, en la provincia de Buenos Aires, en la Santa Fe de los mal llamados socialistas… cuando escuché a Caló decir que ellos habían garantizado la gobernabilidad de Macri y que les tenían que agradecer, me acordaba de los jóvenes de la UOM de todo el país, pero particularmente nuestros compañeros que dieron muchas peleas en Rosario, que inclusive su salario es menor que lo que se llevan los soldaditos de los narcos”, manifestó Del Caño.



Source link