Día de la Infancia: "Todos tenemos que ser libres"

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Sofía tiene ocho años, vino con su mamá Valentina, tiene un hermano y va a una escuela pública en La Plata. Quiere ser libre y pelea por un mundo donde no exista más discriminación.

Día de la Infancia: “Todos tenemos que ser libres” – YouTube

  • ¿Por qué no es importante el nombre?

  • Porque no. Sentencia Sofía con sus ocho años.

    La identidad es una construcción social, es decir que cada uno va formando su identidad dentro de un contexto económico, político y social. Los roles de género son impuestos desde la Iglesia, es el brazo ideológico que pregona como único horizonte el ser hombre o mujer.

    Al igual que la trabajadora estatal del Ioma, Valentina, hay muchísimas familias en el país que están peleando por el derecho de sus hijes. A pesar que existe la Ley de Identidad, que fue sancionada en el 2012, aún hoy “se vulneran la mayor parte de los derechos de las personas trans”, saciona.

    “Ser madre de una persona trans es tener la oportunidad de andar un camino que no está en los manuales de ‘Ser padres hoy’ … El desconocer el ‘manual para…’ te enfrenta con el vértigo de la incertidumbre y te interpela contra tus propias limitaciones, pero te extiende la invitación a la maravillosa aventura de crear y creer en nuevas formas posibles… a la amorosa aventura de ser y dejar ser”, dice Janaqui, trabajadora no docente UNLP, mamá de Arcadia joven trans.

    Son más de 30 las familias que están en un WhatsApp, junto a la mamá de Sofía, las que están denunciando que los Gobiernos siguen financiando a la Iglesia pero a los Gobiernos que la financia no les preocupa invertir en más educación y salud para les niñes trans.

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    Las leyes permitieron que en las escuelas se cuestione el binarismo. Si bien se conquistó gran visibilidad, hay que seguir diciendo que la igualdad de la ley no es la de la vida.

    Según explican distintos profesionales de la salud, la mayoría de las niñas y niños que llegan a las primeras consultas tienen entre 3 y 5 años. El motivo de la consulta es por la angustia de los padres que desconocen cómo acompañar a sus hijos en este recorrido. Hasta que se escolarizan, los chicos no viven su situación como algo angustiante. Recién en la primaria, cuando los tabúes de género están más arraigados, los chicos comienzan a sufrir. Padres, docentes e incluso los alumnos desconocen cómo abordar el tema, y muchas veces responden desde los prejuicios, y cuando no, con violencia.

    La comunidad educativa debe, en primer lugar respetar la autopercepción, así como que de ninguna manera por cuestiones religiosas o morales, la escuela puede no alojar las infancias trans. El reconocimiento de la identidad nada tiene que ver con la genitalidad, la reproducción y/o la sexualidad.

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    La aplicación de la educación sexual sirve para que ningún niñe vuelva a tener que vivir una situación violenta, porque debería aplicarse para enseñar sobre la existencia de identidades y sexualidades que no tienen como único horizonte a la heteronorma. La pelea por la plena libertad sexual debe pensarse como una pelea contra el sistema capitalista y patriarcal.



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