Diez motivos para marchar este miércoles contra el Presupuesto 2019

0
59


El Presupuesto 2019 condensa la fuerza del ajuste del gobierno y FMI contra trabajadores, mujeres y jóvenes. Este miércoles es la oportunidad para pelear en forma unificada por otra salida a la crisis antes de que escale a niveles más agudos.

Si la reforma previsional, la pelea por el derecho al aborto y la lucha estudiantil movilizaron a miles en todo el país por demandas específicas, este miércoles se presenta la oportunidad única de unificar todas las luchas para pelear con un sólo puño contra los planes de ajuste y evitar una nueva crisis catastrófica a la que están llevando las medidas del gobierno, en acuerdo con la falsa oposición peronista. Diez motivos para rechazar este presupuesto.

1) El FMI digita la economía. El préstamo del organismo que se amplió a U$S 57.610 millones sólo tiene como destino garantizar el pago de la deuda a los especuladores, y ni siquiera se está seguro de que alcance. Mientras tanto, se exige un recorte del presupuesto de $ 360 mil millones (los ingresos aumentan 43% mientras los gastos lo hacen 24%) que recae sobre las espaldas de los trabajadores. Este ajuste en los ingresos y gastos del Estado vino acompañado de una fuerte devaluación, una caída del salario real que llegará a 20 puntos en diciembre, fuertes tarifazos, un congenlamiento del crédito con tasas de interés altísimas y un parate a la actividad que ya está implicando menores puestos de trabajo. El FMI tiene su oficina en el Banco Central desde donde digita el rumbo a seguir por Guido Sandleris y también por el alumno diez Nicolás Dujovne.

2) Recorte en Educación:Tomando la inflación, caen 10 % los fondos para Educación y Cultura. Esto implica 77 % menos para infraestructura escolar, 39 % menos para formación docente, 35 % menos en becas para estudiantes. Para la universidad pública es un ajuste de un 18 % acumulado entre 2018 y 2019. En Ciencia y Técnica el recorte es de 5,3 % real.

Te puede interesar: [Video] ¿Por qué el Presupuesto 2019 es un brutal ajuste al pueblo trabajador?

3) Recorte en salud: La Salud es otra de las grandes perdedoras con el nuevo presupuesto. La partida destinada a ese fin sufre un recorte de 4 % en términos reales (comparado con la inflación de 34,8 %). Los fondos para 5 hospitales nacionales que tratan enfermedades complejas caen un 17 %. Las erogaciones destinadas a la Agencia Nacional de Laboratorios Públicos, sufrirá un recorte del 42,5 % y la Dirección de Promoción de la Salud y control de Enfermedades No transmisibles tendrá un recorte en términos reales del 35,8 % de los recursos.

4) Recorte a los jubilados, los niños y los niñas y liquidación del FGS: El gobierno prevé avanzar con la liquidación de los fondos de la Anses al ritmo de 0,4 % del PBI por año, tal como acordó con el FMI. Así también, recorta 11 % los recursos reales destinados a la Asignación Universal por Hijo (AUH), limita el otorgamiento de la ya muy baja Pensión Universal para el Adulto Mayor (que es el 80 % de la jubilación mínima) en función de “características socioeconómicas”, y avanza en poner restricciones al plus de haberes y asignaciones por zona Austral.

5) Más tarifazos: Los subsidios a los servicios públicos se reducen un 31 %. Como se garantiza que las empresas privatizadas no pierden, eso se traducirá en aumentos de tarifas. Recortes en vivienda: caen 17 % los fondos reales para el gasto en Vivienda y se reducen las transferencias de capital para obras de infraestructura.

6) Recorte a las mujeres y diversidades: Se reducen un 18 % los recursos reales para el Instituto Nacional de las Mujeres y un 55 % en el Plan de Prevención y Erradicación de la Violencia hacia las mujeres. De conjunto sólo el 0,13 % del presupuesto total irán al financiamiento de programas vinculados a derechos de las mujeres y la diversidad sexual, equivale a menos del 1 % de todo lo que se va a destinar a intereses de deuda a especuladores.

7) Recorte sobre trabajadores estatales: Se congela el ingreso de trabajadores al Estado y se establece un recorte de los salarios en términos reales, que ya cayeron 18% desde 2015.

8) Cada vez se paga más deuda: Pero mientras inducen este ajuste sobre el pueblo trabajador, $600.000 millones se destinan al pago de deuda pública. La partida destinada al pago de intereses de la deuda es el rubro que más aumenta: 49 % (y 10,4 % en términos reales).

Este dinero equivale a 4 veces el gasto anual en Salud; 2,6 veces el de Educación; 13 veces el de Ciencia y Técnica; el 38 % del gasto en jubilaciones y pensiones y 21 veces el de Vivienda. A su vez, con ese monto se podrían construir 50 mil jardines de infantes o 10 mil escuelas o 500 hospitales.

9) En las provincias los gobernadores también pactaron el ajuste: El gobierno nacional estableció un acuerdo con 18 de los 24 goberandores, expresado en la adenda al Consenso Fiscal. Como parte de ese acuerdo, el Presupuesto incluye un fondo de $ 6.500 millones para compensar a las provincias al traspasarle los subsidios al transporte, a cambio de mayores beneficios a empresas con recortes impositivos y ajustes en los gastos provinciales.

10) Se profundizan los desequilibrios y crece la deuda: Mientras se pagan cada vez más intereses de deuda, la deuda pública no para de crecer. Algunas consultoras estiman que llegará a más de 90 % del PBI a fin de año. A esto hay que sumarle la deuda “cuasifiscal” del Banco Central, implementada para sostener una equilibrio ficticio con el dólar.

Pero además, el Presupuesto 2019 establece que las necesidades financieras brutas hacia 2019 son de U$S 38.900 millones, de los cuales faltaban cubrir U$S 22.600 millones. El nuevo acuerdo con el FMI, incluidos los mayores desembolsos, alcanza sólo para la mitad. Los técnicos del Fondo consideran que “la deuda es sostenible, pero no con una probabilidad alta”. Esto indica que irán a la caza de exprimir más al pueblo trabajador para pagar la deuda con la última gota de sudor.

¿Cuánto más van a esperar las conducciones sindicales para impulsar un verdadero plan de lucha que ponga fin a semejante saqueo? Este miércoles es la oportunidad histórica para dar una respuesta a la altura del ataque, unificando las luchas que con mucha fuerza se manifestaron en todo el año por el salario, el derecho al aborto, contra los despidos, el presupuesto educativo, en defensa de la salud pública y los jubilados, entre otras, y que expresan que fuerzas no faltan para derrotarlo.

Te puede interesar: El fantasma del default y un nuevo saqueo en curso a enfrentar



Source link