Disney y Netflix dejarían de filmar en Georgia si el Estado avanza contra el aborto

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La nueva ley del aborto en Georgia, ratificada el 7 de mayo y que se prevé que entre en vigor en 2020, es una de las más restrictivas de EEUU y prohíbe la interrupción del embarazo desde el momento en que se detecte el latido del feto.

Un proyecto promovido en Georgia, Estados Unidos, que entraría en vigor el 1 de enero de 2020, prohíbe el derecho al aborto desde la séptima semana de la concepción, cuando comienza a latir el corazón del feto. El gobernador republicano Brian Kemp lo aprobó el 7 de mayo, declarando que ese estado norteamericano “valora la vida” y “se pone en pie por todos aquellos que no pueden hablar por sí mismos”.

Por este hecho, dos gigantes del entretenimiento, Netflix y Disney, amenazan con dejar de grabar sus multimillonarias producciones en el estado de Georgia si finalmente entra en vigor la nueva la ley estatal que endurece la normativa sobre este derecho, tal como ha venido ocurriendo en otros territorios estadounidenses en las últimas semanas.

El primero en responder a las reaccionarias declaraciones del gobernador Brian Kemp fue Netflix, que anunció que “sería muy complejo llevar adelante sus proyectos en Georgia” si avanza la ley ‘del latido’, como se la llama. “Los derechos de muchas mujeres que trabajan en nuestras producciones se verían restringidos”, sostuvo el jefe de contenidos, Ted Sarandos. Con las declaraciones de la cadena de streaming, el efecto dominó comenzó a correr.

Es que, por su sistema fiscal, Georgia atrae a las producciones más grandes del cine. Películas como Pantera Negra, Avengers: Infinity War y la más reciente Avengers: Endgame, y series de televisión como Stranger Things o The Walking Dead, han sido filmadas allí.

El jefe de contenidos de Netflix, Ted Sarandos, dijo en Fox News que si se aplicaba la ley, “repensaríamos toda nuestra inversión en Georgia” y anunció que apoyarán a las organizaciones que luchan por el derecho de las mujeres a no morir por la clandestinidad de la práctica y decidir sobre sus cuerpos.

Por su parte, el director ejecutivo de Walt Disney Company, Bob Iger, dijo que es probable que sus estudios de cine y televisión abandonen Georgia como centro de producción, en caso de que la prohibición avance. “Creo que muchas personas que trabajan para nosotros no querrán trabajar allí, y tendremos que prestar atención a sus deseos al respecto. En este momento lo estamos analizando con mucho cuidado”, le dijo a la agencia Reuters.

La nueva ley del aborto en Georgia, ratificada el 7 de mayo por Brian Kemp, es una de las más restrictivas del país y prohíbe la interrupción del embarazo a partir del momento en que se detecte el latido del feto, algo que ocurre en torno a la sexta semana de gestación, cuando muchas mujeres todavía no saben que están embarazadas.

Está previsto que la normativa entre en vigor el 1 de enero, pero de momento ha sido llevada a los tribunales por la Unión de Libertades Civiles (ACLU) y otras organizaciones de defensa de los derechos de las mujeres, que recordaron al gobernador republicano que Georgia posee una de las tasas de mortalidad de mujeres gestantes más altas de todo el país.

Como señalan algunos medios internacionales, la movida iniciada por actores y actrices estadounidenses contra este nuevo avasallamiento, sobre un derecho conquistado hace décadas, está comenzando a hacer mella en las decisiones que toman los estudios. Entre los artistas que ya firmaron una petición para retirarse del territorio de Georgia con sus trabajos figuran, entre otros, Alyssa Milano, Sean Penn, Alec Baldwin y Laverne Cox.

La industria audiovisual en ese territorio mueve una inversión estimada de casi tres mil millones de dólares afectando a cerca de 100 mil puestos de trabajo.



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