Educación: ¿Cómo se podrían usar los U$S65 mil millones que Macri paga de deuda por año?

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Desde que asumió Cambiemos destino cifras millonarias a pagar una deuda ilegitima y usurera. Con ese dinero se podrían revertir muchas de las problemáticas estructurales del sistema educativo.

El reclamo por mejores condiciones de enseñanza y aprendizaje en la educación argentina estuvo históricamente presente en todos los Gobiernos, porque ninguno intentó erradicar los problemas estructurales ligados a la desinversión y desmantelamiento de la escuela.

Las consecuencias de legitimar y destinar millones a una deuda usurera la pagan ni más ni menos el 70% de estudiantes de todo el país, los que concurren a la escuela pública, mas de 11 millones chicos. Además de los U$S 200 millones que entrego el kirchnerismo, desde que asumió este Gobierno se destinaron 65.000 millones por año a pagar deuda. Esto se refleja en que los docentes y estudiantes no tengan edificios, ni vacantes, o estudien en pésimas condiciones edilicias, hacinados, sin materiales educativos, sin comedores escolares, con docentes que cobran salarios miserables, y la lista de flagelos podría continuar.

Si bien el proyecto educativo K fue presentado bajo un discurso rupturista con el neoliberalismo menemista, las leyes y reformas sancionadas durante este periodo no tocaron la vinculación de la educación a las necesidades empresariales en detrimento de la educación de la mayoría.

Actualmente, según datos del INDEC, concurren 7.992.265 chicos a la escuela pública en 56.784 establecimientos educativos. El resultado es que año a año crece la falta de vacantes y se restringe la posibilidad de que los hijos del pueblo trabajador accedan a este derecho fundamental. En 2018, se registraron 14.852 niños en lista de espera. Sin embargo, con el dinero destinado a deuda se podrían haber construido 10.900 escuelas (ó 30 escuelas por día).

Cabe recordar que como candidato durante el debate presidencial, Mauricio Macri, prometió construir establecimientos para los niños y niñas que estudian en el nivel inicial. Sin embargo, este nivel sigue siendo el más golpeado, con más de 5 mil chicos sin vacantes solo en Capital Federal, aunque se podría haber puesto en pie 162.500 jardines de infantes (ó 445 jardines públicos por día)

El actual presidente también sostuvo en 2015 que “No habrá cambio posible si no cambiamos la educación de verdad…nada prosperará a largo plazo si de verdad no cambiamos la educación que están recibiendo ahora los estudiantes argentinos” y otras frases por el estilo. Ahora bien, su política es la contraria, porque recortó el presupuesto educativo a una décima parte de lo que destina a deuda por año. Esto implicó eliminar programas y sobre todo atacar al área socio educativo.

En el pliegue de promesas electorales de Macri también fueron la meta de mantener a los estudiantes en las escuelas frente a la problemática de la deserción. Pero, una vez más, prefirió entregar 65 millones de dólares al imperialismo que cubrir 2 millones de becas integrales para que todos puedan terminar la escuela.

Ni hablar poner plata para universidades, porque mientras la educación superior es bancada por docentes adhonorem y son muchos los que no pueden acceder por falta de acceso a este nivel educativo, la plata de la deuda representa 17 veces el presupuesto de las universidades. A propósito, hoy durante un almuerzo organizado por el Rotary Club en el Hotel Sheraton, Maria Eugenia Vidal hizo gala de su inexistente autocritica al sostener que sería equivocado “llenar la provincia de universidades públicas cuando todos sabemos que nadie que nace en la pobreza llega a la universidad”

Queda en evidencia que las prioridades del Gobierno nacional están muy lejos de mejorar el sistema educativo actual, muy por el contrario deciden pagar una deuda fraudulenta y desmantelar la educación pública.



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