El boleto estudiantil en Bahía Blanca: Entre la lucha estudiantil y la demagogia electoral.

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El pasado jueves la gobernadora en retirada, Maria Eugenia Vidal, anunció la implementación del boleto educativo gratuito para Bahia Blanca y Punta Alta en marzo del 2020 y desató una disputa para ver quien se apropiaba de esta conquista para les estudiantes de la ciudad. El gran debate es: ¿Conquistas de derechos con lucha desde abajo o conquistas por concesiones desde arriba?

Hay que reconocerlo, las elecciones y nuestro sistema “democrático” logra todo tipo de cosas insólitas. Ya los propios políticos que hasta ayer eran traidores a la causa hoy vuelven a ser amigos y los que hoy se matan frente a las cámaras mañana pueden abrazarse, lo que importa en definitiva es la negociación en el mercado de votos y poder.

Así, en este mercadeo, Maria Eugenia Vidal decidió usar el poder político que le queda en su retirada como gobernadora, para montar un triste espectáculo electoral en una de las ciudades donde Juntos por el Cambio tiene una disputa muy pareja por la intendencia con el Frente de Todos.

En síntesis, hizo un acto cerrado junto a Hector Gay, Mariano Uset y estudiantes de la Franja Morada (UCR) para hacer el anuncio de que en marzo del 2020 (cuando ya no esté como gobernadora) van a implementar una ley que ya está votada hace 4 años, pero su gobierno omitió sistemáticamente.

El punto culmine del circo se dio cuando una estudiante que estaba con ella en el escenario pide el micrófono y agradece a la gobernadora: “Como estudiantes vemos que muchos compañeros dejan la carrera porque no pueden llegar a la Universidad. Nos emociona, estamos felices y agradecidos”. Habría que preguntarle a los miles de estudiantes que realmente tuvieron que dejar la universidad, o a los tantos otros que están haciendo malabares entre estudiar y trabajar de manera precaria, si le están agradecidos a una política que es parte de una fuerza que agravó la situación económica en las casas y ajustó por todos lados, incluida la educación pública y el transporte.

Minutos después del anuncio, militantes de la candidatura de Federico Susbielles, salieron a responder a la gobernadora planteando que en realidad todo había sido para copiar al candidato de Todos que un día atrás había anunciado en su Twitter que si ganaba iba a implementar la ley del Boleto Educativo, sea con fondos provinciales o municipales. Basta con detenerse un poco para reflexionar el asunto y resulta realmente indignante que se genere una disputa política en torno a algo que ya hace cuatro años es ley y que el Poder Ejecutivo está obligado a cumplir.

La hipocresía del kirchnerismo al hablar del boleto también es enorme cuando recién en el último de los doce años de gobierno provincial, dio cuenta de este histórico reclamo y aprobó la ley. Esto fue solo después de recortar el proyecto presentado por Christian Castillo del Frente de Izquierda e impulsado por el movimiento estudiantil y la docencia bonaerense, quitando los beneficios a trabajadores de la educación pública. Asimismo estuvo un año entero cajoneado en el senado provincial hasta su aprobación también en la coyuntura electoral de julio de 2015.

Dos relatos: Conquistas con lucha desde abajo o conquistas con concesiones desde arriba.

El asunto es en realidad muy profundo y entran en juegos dos concepciones muy distintas de entender la política. De un lado nos paramos quienes luchamos día a día por defender nuestros derechos y por adquirir nuevos, porque no nos resignamos. Del otro lado se paran quienes ven que nuestros derechos son un regalo que nos hacen los buenos gobernantes.

La historia de la lucha por el boleto educativo es larga y está bien sintetizada en este artículo. Lo que cabe decir es que no se pueden borrar así sin más 40 años de lucha del movimiento estudiantil, que tomó las calles una y otra vez por este y otros reclamos, con compañeres desparecides que dejaron una huella enorme en su lucha por una sociedad justa e igualitaria.

Si hoy el Boleto Educativo Gratuito es tema de campaña en Bahia Blanca, no es solo porque hay una ley sin cumplir, sino porque les estudiantes nunca bajamos los brazos y seguimos reclamando aunque el poder político hiciera oídos sordos. La creación de la Coordinadora Estudiantil por el Boleto en 2012 fue un hito destacado, nucleando diversos estudiantes organizados por esta demanda y una vez aprobada la ley y su adhesión en la ciudad, seguimos luchando por la implementación efectiva durante el macrismo.

El pasado 9 de julio era noticia la detención de dos estudiantes que fueron a un desfile militar para reclamarle en la cara al intendente el incumplimiento del derecho al boleto. Asimismo hace días nomás la quinta edición del Festival “Piedra, Papel o Tijera, organización estudiantil contra el ajuste” había planteado nuevamente el reclamo en un aniversario de la Noche de los Lapices.

Un pequeño balance de nuestra lucha, por las peleas que siguen.

Si como movimiento estudiantil no logramos imponer antes nuestros reclamos fue porque en democracia no logramos recomponer los niveles de organización y politización a los que había llegado en los setenta, cuando la Triple A y la dictadura iniciada en el 76 los reprimió y desarticuló violentamente. Fue en distintos momentos que unimos reclamos y fuerzas en alianza con trabajadores de la educación pública y de otros sectores, cuando realmente mostramos nuestro mayor potencial transformador.

Hoy la lucha por el boleto pareciera estar muy avanzada, pero no hay que confiarse, si pasaron 4 años sin que se implemente una ley, tranquilamente una promesa de campaña puede quedar solo en eso. Tampoco hay que perder de vista que nuestro reclamo historico incorpora el boleto para les trabajadores de la educación. Aunque finalmente se reconozca este derecho, el acceso a la educación pública va a seguir restringido para millones de niñes y jóvenes en la medida que no se tomen medidas de fondo contra los grandes poderes económicos para acabar con una pobreza que supera al 50% en menores de 14 años.

Les estudiantes vamos a tener que seguir organizándonos en el más que seguro gobierno de Alberto Fernandez, retomando la gran experiencia acumulada en estos años y principalmente esas masivas e históricas asambleas educativas del 2018 donde cientos nos reunimos para deliberar y definir que rechazamos al FMI y la deuda usurera, ilegal e ilegitima porque nuestra prioridad son la educación y la salud del pueblo.

Los lápices siguen escribiendo, aunque los poderosos quieran hacernos creer que la historia se escribe desde un despacho con una pluma refinada.



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