El macrismo quiere borrar el reclamo por Santiago Maldonado en institutos y escuelas

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Para esto se ampara en estatutos del año 58, que nunca se han modificados y se utilizan para proscribir a aquellos partidos políticos que son oposición. Cuando el Estado hace política, responde a sus partidos políticos.

El Estado argentino está gobernado por el macrismo y la Unión Cívica Radical como principales fuerzas, pero en las cámaras parlamentarias, el peronismo tiene mayoría.

Estas últimas semanas el país viene siendo testigo de un hecho aberrante, como lo es la desaparición forzada de Santiago Maldonado en el marco de la represión hacia la comunidad Mapuche, quienes defienden las tierras argentinas de los imperialistas como Benetton y Lewis, que pretenden adueñarse de toda la Patagonia.

El Frente de Izquierda, con Nicolás del Caño y Miriam Bregman del PTS como principales voceros, viene acompañado la lucha por la aparición con vida de Santiago Maldonado utilizando todas sus fuerzas, desde las distintas herramientas que posee, principalmente La Izquierda Diario como medio independiente, pero además, en forma presente desde Esquel hasta el interior de cada lugar de trabajo y estudio.

El PTS dijo desde el primer día que a Santiago lo desaparecieron y que el Estado tenía que hacerse cargo, de lo que primero fue un rumor muy fuerte, pero que en las últimas horas se vuelve la hipótesis más concreta en referencia al caso, siendo la carátula del hecho desaparición forzada de persona, y con una causa penal declarada en contra del gobierno de Macri.

La comunidad educativa del país ha mostrado miles de ejemplos en respuesta al intento de censura que el Gobierno quiere imponer por sobre docentes y estudiantes que no quieren ser parte de esta política partidaria macrista, que quiere borrar el hecho impidiendo que se hable de él. Para esto se ampara en estatutos del año 58, que nunca se han modificado, para proscribir a aquellos partidos políticos que son oposición.

Con la prohibición que pesa en los estatutos de institutos de formación docente y escuelas secundarias y primarias, el macrismo pretende borrar la lucha de los organismos de derechos humanos y organizaciones políticas partidarias, junto con el pueblo argentino, que no se ha callado y que ha salido una y otra vez a las calles para exigir a los gobiernos de turno que cumplan con los tratados internacionales, con peso en la Constitución Nacional, y que condene a los responsables de los hechos de terrorismo de Estado de la dictadura militar, en concordancia con la enorme búsqueda de los bebés apropiados, de los cuales aún quedan cientos por encontrar.


No es casualidad que quieran censurar a la izquierda, que ha estado a la altura en la defensa de los derechos democráticos adquiridos por la enorme lucha del pueblo trabajador por conservar la memoria y castigar a los represores, genocidas que durante el kirchnerismo fueron parte de su propio gabinete, como Milani, quien hoy está imputado por casos de lesa humanidad, y que en su momento fue la izquierda la que denunció este escándalo.

Si los derechos humanos en Argentina son ejemplo en el mundo, no es solamente por la voluntad política de tal o cual gobierno, sino y principalmente de los cientos de miles que se vienen movilizando en las acalles en contra de la política negacionista del macrismo, que se atreve a cuestionar si son o no son 30.000 detenidos desaparecidos, tratando de imponer la teoría de los dos demonios, que es del gobierno de Alfonsín.

Para la izquierda la palabra memoria no es sólo un ejemplo para enmarcar en un papel. Implica una responsabilidad porque la memoria incluya el nombre de Julio López (desparecido en democracia), los miles de nombres víctimas de las fuerzas represivas del Estado y que continúe la lucha para que se termine con la Impunidad de ayer y de hoy.



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