En Tres Arroyos redoblamos las actividades para conquistar el derecho al aborto

0
724


En el ISFDYT 33 de Tres Arroyos, se realizó el miércoles 11/7 una charla-debate acerca de la conquista del derecho al aborto y el rol del movimiento de mujeres hoy, teniendo como expositora a Silvina Pantanali, magister en Trabajo Social y militante del PTS y Pan y Rosas.

La Secretaría de la Mujer y Sexualidades Disidentes, propuesta por el Centro de Estudiantes del Instituto 33 en una asamblea a principio de año, impulsó una charla y debate para pensar cómo continuar la lucha por la conquista del derecho al aborto que se votará en la cámara de senadores el próximo 8 de agosto y también qué rol cumple el movimiento de mujeres hoy en Argentina.

La disertante Silvina Pantanali, magister en Trabajo Social y militante del PTS y Pan y Rosas, planteó que la marea verde transformada en tsunami conquistó la media sanción en diputados el pasado 13 de junio, pero que el movimiento de mujeres y la clase obrera debe seguir en las calles y organizándose en cada lugar de estudio y trabajo porque aún queda un camino largo que recorrer para conquistar la otra media sanción, y exigiendo que no haya ningún cambio en el proyecto de ley, para que el Estado garantice el derecho a la interrupción voluntaria del embarazo de forma libre, legal, segura y gratuita, ya que de otra forma, se sigue poniendo en peligro la vida de cada una de las mujeres (en su gran mayoría de bajo recursos económicos o desocupadas porque no pueden pagar un aborto de forma segura) que deciden no continuar con sus embarazos, por lo que afirmó que es una cuestión de salud pública y no moral o religiosa. Por eso sostuvo que el movimiento organizado y masivo también debe pelear por la separación de la iglesia del estado, ya que el peso de esta institución es el que más presiona para negarles a las mujeres el derecho al aborto.

Más en profundidad, puso en debate el cuestionamiento del mandato patriarcal que obliga a las mujeres a reproducirse, tener una familia, como única forma de realización personal, sin tener en cuenta los proyectos de vida y las diversas orientaciones sexuales y de género.

Como análisis político, Pantanali sostuvo que por un lado el gobierno de Cambiemos quiere quedarse con el protagonismo por llevar de forma parlamentaria el debate de este proyecto de ley, porque es el primer gobierno que permite discutirlo en la cámara de diputados y senadores, ya que haber tenido como presidente a una mujer, Cristina Fernández de Kirchner, durante 8 años, no garantizó de ninguna forma el derecho al aborto. Y que el gobierno utiliza esta votación tanto como forma de “relegitimarse”, entendiendo que este proyecto es tomado en las manos de la gran mayoría de las mujeres y de la clase obrera, como para intentar “calmar” la enorme crisis político-económica que se abrió para Cambiemos desde diciembre del año pasado, cuando se votó la Reforma Previsional hasta hoy, con los constantes ataques descargados contra el pueblo trabajador producto del pacto con el FMI y el pago de la deuda externa. Por otro lado, queda claro que producto de la organización de miles de mujeres y hombres, centralmente desde el retorno de la democracia hasta hace unos meses, esta organización se multiplicó y logró la media sanción en diputados.

Para pensar cómo continuar la lucha por la conquista de este derecho, Silvina apuesta a redoblar las charlas y los debates en cada lugar de estudio y trabajo, para organizar a miles de estudiantes, trabajadoras y trabajadores y golpear de forma contundente contra toda maniobra del gobierno para posponer o alterar el proyecto de ley. Entendiendo además, que si el derecho al aborto se vota por la positiva, la lucha no termina ahí, si no que el movimiento de mujeres se enfrentará a un gran desafío, ya que tiene que ser garantizado en todos los hospitales públicos.

Como cierre, Silvina sostuvo que las mujeres han demostrado una gran valentía para pelear por todos los derechos que el sistema capitalista les ha quitado históricamente, que es un sistema que se sostiene en base a las múltiples desigualdades de género y de clase. Y contra las maniobras tanto del patriarcado como del capitalismo para dividir dentro de la clase obrera a hombres, mujeres y todas las orientaciones sexuales y de género, sostuvo que, desde Pan y Rosas, entiende que las mujeres y las sexualidades disidentes tienen que tener su propia organización/agrupación por su carácter de opresión de género, pero que a su vez, es necesaria la unidad con la clase obrera, teniendo un carácter anticapitalista, peleando de esta forma, por la abolición de ambos sistemas de opresión, que se sostienen el uno al otro para seguir legitimando la opresión.



Source link