En una sala casi vacía, se desarrolló la cuarta audiencia sobre aborto legal

0
456


Ante las sucesivas críticas de los expositores a favor del aborto legal, la diputada Nathalia González Seligra del PTS/Frente de Izquierda y de la prensa, se modificó la metodología de las audiencias, pero sin conseguir mayor repercusión.

A las 10:00 horas comenzó la cuarta audiencia convocada por el plenario de Comisiones de la Cámara de Diputados que tratarán los proyectos de legalización y despenalización del aborto.

Presididas por el diputado Daniel Lipovetzky, de Cambiemos, estas audiencias despertaron muchas críticas desde distintos sectores.

Ya en la primera audiencia, Lipovetzky salió de su rol de moderador para decirle al ex ministro menemista Rodolfo Barra, que no hacía falta que respondiera la pregunta formulada por la diputada Nathalia González Seligra acerca de la compatibilidad entre su “actual defensa de la vida” y su pasado como interventor de la Universidad de Buenos Aires mientras la triple A, asesinaba a estudiantes, y hasta el año 1977, ya bajo la dictadura genocida. La diputada cuestionó que no se les permitiera intervenir a los legisladores, que sólo pueden enviar sus preguntas por escrito a los ponentes, que son leídas por Lipovetzky al final la ronda de exposiciones.

En la segunda audiencia, la Lic. Andrea D’Atri, fundadora de la agrupación de mujeres Pan y Rosas y dirigente del PTS/Frente de Izquierda, cuestionó que no se pudiera debatir argumentos contra argumentos y recibió un llamado de atención de Lipovetzky por mencionar críticamente a los ponentes anti-derechos que habían expuesto en la audiencia anterior.

Los medios, para la tercera audiencia, ya estaban alarmados por la escasa participación de los diputados y diputadas en este debate. Por esa razón, el diputado de Cambiemos se ve obligado a repetir, en cada oportunidad, que las audiencias pueden funcionar sin quórum. Esto es cierto. Pero lo insólito es que se haya organizado un cronograma de varias semanas aduciendo que era necesario hacer este debate, para luego no escucharlo, ni participar. Lo que denunciamos desde el inicio empieza a ser evidente: se intenta, por esta vía, dilatar el debate y darle lugar a los sectores conservadores y reaccionarios a exponer sus absurdos argumentos sobre otras cuestiones que no están en juego.

Por todo esto, en esta cuarta audiencia, cambiaron la modalidad y se intercalaron los ponentes a favor y en contra. Sin embargo, ni siquiera de esta manera consiguieron que tuviera alguna repercusión en los medios.



Source link