"Hemos vivido por encima de nuestras posibilidades”

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El clásico discurso de austeridad para que los trabajadores y el pueblo paguen la crisis que generaron los capitalistas y sus gobiernos

Discurso repetido: “Debemos madurar como sociedad y no vivir por encima de nuestras posibilidades” señaló Macri en su discurso de la mañana del lunes, y como para no olvidarse lo remarcó en tres oportunidades. En este discurso grabado que empezó a transmitirse una hora tarde de lo pactado anunció una serie de medidas para llevar el déficit fiscal primario a cero en el año 2019. Todo parecido con el Plan “Déficit Cero” de Cavallo en 2001 no es mera coincidencia.

Entre los años 2009 y 2012, en plena crisis griega y española, se comenzó a instaurar el discurso de la “resaca”, similar al discurso que ofreció Macri para explicar la crisis y que se debía hacer frente a ella. Sin embargo, lo que hay detrás no es sólo un diagnóstico económico, lleva en su seno una estrategia en la que busca socializar pérdidas y exculpar de responsabilidad a los verdaderos causantes de la crisis.

Las palabras que pronunció el presidente imitaban a las de Rajoy en plena crisis española o a las de los voceros de la Troika que impuso el ajuste sobre el pueblo griego durante el rescate.

Bajo el manto de ir en búsqueda del equilibrio fiscal, los recortes de lo público se justifican en palabras que reveló la Revista Noticias: “un ex alto funcionario del equipo económico del Gobierno señala: Macri sufre de una ceguera pavloviana. Así como los perros del fisiólogo ruso Pavlov, asociaban los campanazos a la comida, el jefe de Estado vincula sus problemas con el déficit del Estado…son sus obsesiones que trae de su cabeza de empresario”.

Macri va en ese sentido, de ahí se entiende la eliminación de 10 ministerios como Educación, Ciencia y Tecnología, Trabajo o Salud por mencionar algunos. En resumen, según su visión, lo público es algo peligroso, hay que limitarlo en el mejor de los casos o eliminarlo en el peor, por eso en su discurso señaló: “No podemos gastar más de lo que tenemos”. Que en realidad es el espíritu del programa de ajuste, que vía el acuerdo con el FMI, nos quieren imponer.

Algo contradictorio si miramos como se han ido millones de dólares por subordinar la financiación de la deuda al juego especulativo de los mercados financieros, a tal punto que hoy los intereses por deuda alcanzaron números record. Según datos del Ministerio de Hacienda los intereses de deuda pública superaron entre enero y julio de este año los 193 mil millones de pesos, un 58,7% más que en igual período de 2017.

Así, el problema del déficit público y corriente del que tanto nos habla el Gobierno pasa a ser el problema de todos, todos vivimos por encima de nuestras posibilidades, por lo tanto Macri nos dice “todos tenemos que hacer un esfuerzo”.

Los recortes y el ajuste mayor anunciado son para corregir los desarreglos de lo público que atribuye a la pesada herencia y la gestión kirchnerista. En otras palabras, llegó el momento en que tenemos que pagar la cuenta. Y pagar implica aceptar paritarias muy por debajo de la inflación, despidos, recortes en la educación, en las jubilaciones, en la salud, en la ciencia.

Todos debemos asumir nuestra responsabilidad en esta crisis porque “hemos vivido por encima de nuestras posibilidades”. Sin embargo nadie puede creer que un jubilado que cobra $8600 o millones de trabajadores con el salario mínimo en $10 700, cuando la línea de pobreza de una familia tipo en junio cuando todavía no había ocurrido la megadevaluación según datos del INDEC era de $19.601, viva por encima de sus posibilidades

Para el Gobierno la única salida para la crisis es el sacrificio y el ajuste esperando tiempos mejores, que prometió desde el inicio con el famoso “segundo semestre”.

El discurso de Macri quiere reforzar la idea de que no hay alternativa y de que tenemos que aceptar el castigo planteando, que somos la generación que tiene que hacerse cargo y hacer el ajuste que no se hizo en los últimos setenta años. Cuando en realidad en las últimas décadas mediante inflación o devaluación vienen limando la capacidad de compra de nuestros salarios. La última devaluación de nuestros ingresos, anterior al Gobierno de Cambiemos, fue realizada por el gobierno kirchnerista en 2014.

Un ajuste para los ajustadores

Resulta paradójico que sea el mismo Macri el que adopte un discurso de austeridad y remarque una y otra vez los desmanejos y la corrupción en la obra pública, siendo su padre uno de los máximos exponentes del enriquecimiento vertiginoso a través de la patria contratista y del club de la obra pública desde la dictadura, pasando por el menemismo e incluso siendo uno de los empresarios más favorecidos por los gobiernos kirchneristas.

Macri continúa pidiendo sacrificios al pueblo trabajador, pero los bancos, los especuladores, los tenedores de deuda y las grandes empresas hasta ahora no han hecho sacrificio alguno, sino que han obtenido enormes ganancias con la megadevaluación de los últimos meses y continúan fugando capitales.

Incluso el “sacrificio” solicitado a los exportadores con la implementación de retenciones de $3 y $4 por dólar exportado, resulta insignificante si consideramos que hoy en día los exportadores tienen en su favor un dólar a casi $40, siendo que a inicios de enero el dólar cotizaba en torno a los $18.

Se pide más sacrificio y ajuste sobre el pueblo trabajador, mientras los ajustadores siguen obteniendo grandes beneficios de esta gran crisis que el mismo Gobierno generó.

Es hora de que la clase trabajadora exprese contundentemente su rechazo a pagar la crisis e imponga un ajuste a los ajustadores.

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